Superado el "fifty-fifty"
Marianna Párraga
/ El Universal (Venezuela) - 10/05/06
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ENERGIA / Contribución fiscal pública y privada llega a 55% del valor del barril / Al pagar más ISLR, los negocios de la Faja le dejarán al fisco casi 60%.
Una de las principales metas de los actuales conductores de la política energética nacional consistía en que, entre regalía, dividendos e Impuesto Sobre la Renta, el Estado pudiera asegurar para sí 50% de los ingresos brutos de cada petrolera asentada en el país, lo cual se traduce, en la jerga propia del sector, en el regreso del modelo del "fifty-fifty".
Con la decisión del Ejecutivo de pechar la explotación de crudo con un nuevo tributo, llamado Impuesto de Extracción, se supera la participación mínima de 50% a la cual aspiraba el Estado y se eleva ese porcentaje a un promedio de 55% del valor de los barriles explotados tanto por Petróleos de Venezuela como por las petroleras participantes en las empresas mixtas y en las asociaciones estratégicas, según cálculos de ex gerentes de Finanzas del holding.
El porcentaje se deriva de una regalía de 33,33% _que incluye el nuevo impuesto_ y una tasa global de ISLR de 50%, pues en la reforma de la Ley de ISLR que está en manos del Ejecutivo se prevé elevar la tasa que aplica para la Faja del Orinoco de 34 a 50%, nivelando la alícuota para todas las explotaciones de crudo.
Si se considera en forma desagregada el aporte fiscal en cada uno de los negocios, se puede observar que el mayor desembolso lo harán las asociaciones estratégicas, pues al tener una estructura de costos más eficiente, normalmente cancelan más en ISLR. Así, la contribución fiscal por cada barril de crudo extraído en la Faja será de casi 60%, sin incluir los dividendos que se declaren al final del ejercicio.
En el caso de Pdvsa, del valor de cada barril generado como producción propia, el Estado se quedará con aproximadamente 54%. A ese porcentaje deben añadirse, de igual manera, los dividendos que declaren las empresas mixtas, los cuales también terminarán en manos del Ejecutivo.

Destino costoso
Según estimaciones de las empresas privadas que participan en el país, Venezuela ha escalado peldaños progresivamente hasta colocarse hoy en día entre los destinos petroleros que refieren mayores costos para los privados.
El primer lugar sigue recayendo en Noruega. No obstante, es pertinente aclarar que la composición de las reservas de ese país son bastante distintas a los crudos pesados venezolanos, a lo cual se suman diferencias abismales en el riesgo país de ambos destinos, así como en su seguridad jurídica.
Una de las grandes críticas que han hecho los privados sobre los cambios impositivos que se comenzaron a aplicar en 2004, cuando se elevó la tasa de regalía en la Faja de 1 a 16,66%, es que esas modificaciones se han convertido en constantes, deteriorando el clima de inversión en el sector y creando inseguridad jurídica.
Tras la migración de los convenios operativos a empresas mixtas, el Gobierno anunció que revisará exhaustivamente los negocios de la Faja. Se espera por el Parlamento para iniciar un paquete de medidas que prometen incluir incremento de la regalía y de la tasa de ISLR, así como negociaciones tendentes a asegurarle a Pdvsa una participación accionaria de más de 50%.
Tras la Faja podrían venir cambios en los convenios de exploración a riesgo y ganancias compartidas. La mayoría de los ajustes impositivos y jurídicos que se gestan son atribuibles a la Ley Orgánica de Hidrocarburos de 2001.
Tres tiempos
PASADO
La Faja ha gozado de rebajas impositivas, pues se dudaba de su economicidad. Sobre los convenios, el esquema de contratos de servicio con que se otorgaron permitió incentivos y ventajas.
PRESENTE
Está en reformulación todo el marco impositivo de los negocios de la apertura.
FUTURO
Se esperan cambios en la Faja y en ganancias compartidas.
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