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Caracas / Venezuela - Sábado 26/04/03
 


La próxima Guerra del Golfo
Walter Martínez (Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela) - 07/07/02


CUMPLEAÑOS Bush arribó a sus 56
bajo un nuevo conflicto. AP

“No estoy seguro de si EEUU ha decidido atacar o no. No estoy aquí para detener un ataque." Kofi Annan, Secretario General de la ONU, desde Viena, el viernes luego del fracaso de la reunión con el Canciller iraquí, Naji Sabri. "Nuestro propósito aquí es ver al pueblo de Irak, esperamos que también a su liderazgo, y ver qué podemos hacer para parar una guerra." Louis Farakhan, líder de la Nación del Islam, en Bagdad procedente de EEUU "Nosotros no comentamos sobre planes militares." Alto oficial de la Administración Bush desde Maine.

Nadie olvida que Bush puso en claro que respecto a Irak mantiene todas las opciones sobre la mesa, incluyendo el ataque militar y el recientemente renovado permiso para matar en defensa propia otorgado a la CIA. El Presidente celebró ayer su cumpleaños número 56 en su refugio familiar de Walker´s Point dejando atrás toda la polvareda que levantó el New York Times.

Tres frentes simultáneos.

El artículo está fechado el "4 de Julio" y su autor Eric Schmidt habla de planes clasificados para atacar a Irak por tierra, mar y aire desde norte, sur y oeste.

El Vocero de la Casa Blanca Ari Fleischer (según CNN) dijo a los reporteros camino a Maine: "El Pentágono se involucra en planificaciones de todo tipo en todo el mundo." El jueves Victoria Clarke, vocera del Pentágono dijo al New York Times: "Es la responsabilidad del Departamento de Defensa desarrollar planes de contingencia y, de tiempo en tiempo, actualizarlos". Todo esto coincide significativamente con el fracaso de la tercera ronda de conversaciones entre los representantes del gobierno de Irak y de la ONU que intentaban un acuerdo para el regreso de los inspectores internacionales, expertos en armamento de destrucción masiva. En todo caso, el redoblar de las cajas de guerra indicarían que los intentos de crear una oposición organizada y creíble, así como las correspondientes operaciones encubiertas para sacar a Saddam Hussein han fracasado. Bush ha endurecido su posición respecto al conflicto israelopalestino. Pide un liderazgo distinto al de Yasser Arafat y eso viene vinculado al mismo paquete regional que incluye al actual gobierno de Bagdad. Según Patrick E. Tyler del New York Times, el General Tommy R. Franks, líder del American Central Command, instruyó al Presidente Bush el 19 de junio sobre la planificación militar. Cinco días después, Bush, dio a conocer su largamente esperado discurso sobre el Medio Oriente y excomulgó a Yasser Arafat.

El general Franks ha actualizado sus presentaciones al Presidente sobre el "concepto de las operaciones" referente a un posible ataque a Irak y esto no ha sido negado por la Casa Blanca. El documento "Cent Com Courses of Action" fue preparado en el Comando Central en Tampa, Florida, precisamente el lugar desde donde comandó las operaciones contra Afganistán. Sus instalaciones son "the state of the art" y permiten dirigir a escala planetaria varios conflictos al mismo tiempo. No perdieron nada al salir de Panamá.

Los viejos halcones.

El Día de los Santos Inocentes, el 28 de diciembre de 2000, el Presidente electo George W. Bush eligió como Secretario de Defensa a Donald H. Rumsfeld, un veterano de los campos minados de la política en Washington y partidario a ultranza de la "Guerra de las Galaxias". Había desempeñado 25 años antes el mismo cargo durante la Administración Ford.

Rumsfeld tiene viejas vinculaciones con el Vicepresidente Cheney, quien fue Secretario de Defensa de Bush padre.

Paul D. Wolfowitz, un veterano funcionario del Pentágono fue designado como SubSecretario de Defensa. El Gral. Collin Powell, actual Secretario de Estado, parece ser la única voz disidente entre los Halcones y estar en mejor sintonía con altos diplomáticos europeos respecto al tema Irak. Pero, si hay guerra cerrará filas, como siempre.

La abrasiva e influyente Asesora Nacional de Seguridad, Condoleezza Rice, es definitivamente el nuevo halcón.

El argumento base de la Administración Bush es que la amenaza del terrorismo internacional continuará en tanto siga el actual gobierno en Bagdad. Para ellos no sería sino la "Fase 2" de la guerra.

Ya desde finales de noviembre de 2000 el Presidente Bush dejó claro que la posesión de armas de destrucción masiva por parte de Irak justificaría una acción militar estadounidense. El Departamento de Estado afirmó ese mismo año que Irak "planificó y patrocinó" actividades terroristas contra críticos de su gobierno que vivían en el exterior y agregó: "El régimen no ha intentado ningún ataque terrorista antioccidental desde su fallido complot para asesinar al ex - Presidente Bush en 1993 en Kuwait." Cabe suponer que a Bush hijo, ahora en la Casa Blanca y rodeado de los mismos funcionarios claves que actuaron durante la Guerra del Golfo, no le faltan motivos, incluso familiares, para terminar una tarea que considera inconclusa. El fracaso de Viena este viernes suena como el disparo de largada.

90 días y contando.

Parece un lugar común tener que señalar que un gobierno en Bagdad más cercano a los intereses petroleros de Washington cambiaría el cuadro energético mundial. Por mucho menos que eso se han hecho guerras. Últimamente se habla de grandes proyectos (Rusia incluida) de oleoductos desde el Caspio al Mediterráneo, y también de otros que podrían pasar por Afganistán.

El Alto Mando en EEUU habla de movilizar 250.000 efectivos en una operación conjunta de todas sus fuerzas armadas.

Bush ha sido informado de que a partir de su orden ejecutiva se necesitarán sólo 90 días para organizar ese pandemonium logístico. Ello implica involucrar por lo menos a ocho países cuyas bases serían necesarias. Nada permite suponer, por ahora, que todos los involucrados darían la necesaria autorización.

Los puestos claves de esta Administración están en su mayoría en manos de veteranos de la Guerra del Golfo, y varios de ellos vienen de visitar esos mismos países. El estilo del equipo parece definirlo aquella noche de 1991 cuando comenzaron los bombardeos en Bagdad. Dick Cheney, entonces en el cargo de Rumsfeld, se apoltronó tranquilamente en su oficina del tercer piso, ordenó comida china a un restaurant cercano y sintonizó CNN. Cuando un sulbalterno le preguntó si no estaba preocupado por las posibles pérdidas, respondió: "Se ha hecho todo lo que era necesario hacer. Una vez que los aviones están en el aire lo único que tenemos que hacer es esperar."


 
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