www.soberania.org
 
Artículo
Caracas / Venezuela -
 


El eje petrolero Bolivia-Venezuela
Gustavo Coronel / Noticiero Digital (Venezuela) - 15/05/06


En Bolivia ha rugido el ratón: Evo Morales acaba de estatificar la industria de los hidrocarburos. Aunque Morales la llama nacionalización no es sino un vulgar pase de la industria al control del gobierno. Esta es la tercera vez en los últimos 90 años que los Bolivianos exhiben la misma película. Lo hicieron en 1916, en 1936 y ahora en 2006 (siempre en un año terminando en seis).

Mientras el Estado Boliviano ha tenido el control de esta industria, ha sido un desastre. La empresa estatal, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, se ha comportado de manera ineficiente y frecuentemente muy corrupta. Basta decir que en 1968, mientras esta empresa producía 8.000 barriles diarios con 4.200 empleados, la empresa contratista GULF producía 33.000 barriles diarios con unos 200 empleados. Solo cuando la industria ha estado privatizada ha habido suficiente inversión en exploración y modernización de instalaciones y se han incrementado las reservas de gas natural que han permitido a Bolivia exportar significativos volúmenes de gas a Brasil y a Argentina. A pesar de ello las masas Bolivianas permanecen atraídas por el concepto puramente ideológico de la propiedad estatal del recurso (no saben diferenciar entre lo estatal y lo nacional). De allí que esta nueva oscilación del péndulo hacia la estatificación haya merecido una mayoritaria aprobación del pueblo. Los Bolivianos pensarán que ahora Evo Morales si sabrá explorar mejor, producir mejor y vender mejor el gas natural, el cuál, según Morales, “ha sido robado a los Bolivianos por las empresas extranjeras”. Según Morales esta “nacionalización” es un acto de rescate. La demagogia y el populismo han encontrado su mejor aliado en la ignorancia del pueblo. Lo cierto es que este rugido del ratón pudiera convertirse en un canto del cisne, porque lo que se le viene encima a Bolivia ahora es, como dicen en Maracaibo, eneas…

Lo que ha decidido Morales ha sido inspirado por Hugo Chávez. Es una decisión que forma parte del sueño loco del paracaidista ignorante, puesto en el poder en Venezuela por las fuerzas del resentimiento. La revolución que amenaza hoy a América Latina es una revolución de la ignorancia.


El cambio ocurrido, tanto en Venezuela como en Bolivia, tuvo raíces democráticas. Morales y Chávez fueron elegidos en elecciones transparentes pero, mientras Morales apenas comienza su labor, Chávez ya se ha encargado, en siete trágicos años, de convertir a Venezuela en un país de limosneros.

Volviendo a Morales, su torpeza mayor no es lo que ha hecho, ya bastante insensato, sino cómo lo ha hecho. El decreto es una obra maestra del subdesarrollo: “en históricas jornadas de lucha, el pueblo ha conquistado a costa de su sangre el derecho de que nuestra riqueza hidrocarburífera vuelva a manos de la nación…” bla bla blá, un eco de la cursilería de Cipriano Castro con su famoso discurso sobre “la planta insolente del extranjero". El decreto está lleno de clichés ideológicos y de mentiras según las cuáles la riqueza hidrocarburífera será ahora de la nación. Lo cierto es que estas riquezas servirán para alimentar el mezclote indigeno-endógeno de Morales, de la misma manera que el petróleo venezolano está hoy a las exclusivas órdenes de una revolución narcisista-leninista. Como Chávez, Morales pretende insultar sistemáticamente a las empresas multinacionales esperando que estas sonrían y le den las gracias. Les dice que las quiere retener bajo diferentes condiciones,pero las llama ladronas y forajidas. En Viena acaba de decir que no las indemnizará pero espera que Lula, Zapatero y Kirchner sigan siendo sus aliados políticos. Chávez hace lo mismo, insultando a Bush pero vendiéndole a los Estados Unidos el 70% de sus exportaciones de petróleo. Chávez insulta a quienes le pagan bien mientras regala 100.000 barriles diarios a Fidel Castro, una de las mayores estafas que un presidente haya cometido contra el pueblo venezolano.

El decreto de Morales contiene, inclusive, una claúsula desnacionalizadora pués confisca en beneficio del Estado las acciones que los Bolivianos poseen en las empresas Chaco y Transredes. De manera que todo el tinglado “nacionalizador” que Morales ha montado en Bolivia es una gran mentira que redundará en grandes perjuicios para el pueblo Boliviano.


El eje petrolero Venezuela-Bolivia ha comenzado a funcionar con la donación que hace Chávez de 200.000 barriles mensuales de diesel a Morales, con la presencia de funcionarios venezolanos en las filas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, con la presencia de auditores venezolanos para indagar en las cuentas de las empresas extranjeras y con la formación de una empresa mixta entre PDVSA y YPFB, en la cuál Chávez ya ha dicho que les regalará a Bolivia una buena parte de las futuras utilidades venezolanas (si es que las hay).

Nunca antes había visto un saqueo del erario público venezolano tan bestial como el llevado a cabo con total desparpajo e impunidad por el régimen fascista y dictatorial de Hugo Chávez. Chávez, Ramírez, Marciano y muchos otros tendrán que responder política y penalmente por estos desafueros.






 


Imprimir Imprimir Enviar a un amigo Enviar
Arriba
Volver
Volver a página anterior
 
Regresar a Portada
Portada
 
Contacto: soberania.org@gmail.com