www.soberania.org
 
Artículo
Caracas / Venezuela -
 


Chávez, el Alca y el Mercosur
Elie Habalián Dumat* / Soberania.org - 23/05/06

Con la irrupción en la escena mundial de la Primera Revolución Tecnológica a principios de la década de los setenta del siglo XX, el capitalismo le imprime a la vida del hombre una dinámica jamás conocida. La transformación de la comunicación, y de la transmisión de la información y el conocimiento desencadenaron un fenómeno que se ha dado en llamar Globalización. Este proceso ha sido acompañado de una dinámica de formación de espacios económicos regionales. Los Estados Unidos no podían quedar rezagados (detrás de la Unión Europea, por ejemplo). Su “backyard” y Canadá pueden contribuir a la formación de un espacio económico de aproximadamente 900 millones de “ame-ricanos”; pero eso sí, con la hegemonía de EE.UU.


LA INICIATIVA PARA LAS AMÉRICAS

En ese contexto, el 7 de junio de 1990 el entonces presidente norteamericano George Bush lanzó su llamada "Iniciativa para las Américas", encaminada según expresó el comunicado a reforzar el crecimiento y la estabilidad política de América Latina. Los tres pilares básicos de esta propuesta fueron: estimular el flujo comercial, incrementar la inversión extranjera y reducir el endeudamiento externo, en el marco de la liberación total de las economías latinoamericanas. Simultáneamente al lanzamiento de la Iniciativa Hemisférica, Estados Unidos puso en marcha un proceso de aproximación a sus futuros “socios” de América Latina y el Caribe. Ese mismo año se dio inicio a un proceso acelerado de negociación de un acuerdo de libre comercio para América del Norte. Después de la firma del acuerdo en 1992 y su posterior aprobación por parte de los parlamentos federales de Canadá, Estados Unidos y México en 1993, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entró en vigencia el 01 de enero de 1994, como un “abreboca” de lo que después se denominaría  Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). En ese sentido el presidente Bill Clinton fue el anfitrión de la I Cumbre de las Américas celebrada el 9 de diciembre de 1994 en la ciudad de Miami, Florida. Cuatro Cumbres más tuvieron lugar en Santiago de Chile (1998); Québec, Canadá (2001); Monterrey, México (2004) y Mar del Plata, Argentina (2005).


EL MERCOSUR

Frente a la pretensión estadounidense de establecer el ALCA, el gigante de América del Sur tiene y parece que siempre ha tenido en mente otro proyecto para el sub-continente. Brasil tiene aproximadamente la mitad de la superficie, la población y el producto interno bruto de Sudamérica. Los cariocas aspiran a ocupar en el mundo del siglo XXI un lugar similar al de Alemania, Japón, China, India, Rusia y los Estados Unidos. Para lograr este objetivo Brasil necesita desarrollar su propio espacio regional; esto es: América del Sur.

Paralelamente al retorno de la democracia al Cono Sur durante la década de los ochenta del siglo pasado, Brasil puso en marcha la primera fase de su proyecto regional. Esto es: la interacción con
Argentina hasta desembocar junto con Uruguay y Paraguay el 26 de marzo de 1991, en la firma del Tratado de la Asunción que fue el acta fundacional del MERCOSUR, el cual fue ratificado el 16 de diciembre de 1994 por el Protocolo de Ouro Preto. Este proyecto nacional de alcance regional sudamericano ha sido una política del Estado brasilero independientemente de la tendencia ideológica del gobierno de turno. Sobre ello existe un acuerdo tácito de la inmensa mayoría de los factores políticos, sociales, económicos y culturales. Brasil pretende presentarse ante el TLCAN, la Unión Europea, el Sudeste Asiático, China, la Comunidad de Estados Independientes (ex-URSS), la India, el Norte de África y Medio Oriente y el África Sub-Sahariana, como el país líder de una comunidad regional con personalidad propia distinta al ALCA; rica en recursos naturales y autosuficiente en energía, con más de la quinta parte de la sumatoria de los petróleos y bitúmenes del mundo, y un mercado común de aproximadamente 400 millones de habitantes.


EL ALCA Y AMÉRICA LATINA & EL CARIBE

Durante los últimos tres lustros, el ALCA (Iniciativa para las Américas) ha constituido un desafío para todos los países de América Latina y el Caribe. México, el único macro-país latinoamericano fuera de Sudamérica se adhirió muy temprano al ALCA; esto es: el TLCAN. Los países centroamericanos y República Dominicana no se quedaron muy atrás de sus hermanos aztecas. Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y República Dominicana negociaron en bloque para terminar firmando el año 2005 un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos. El CAFTA (las siglas en inglés del Acuerdo de Libre Comercio para América Central y República Dominicana) constituye una entrega más del ALCA “por cuotas”. En cuanto a Sudamérica, Chile, país que en materia de integración había decidido abrir camino solo al abandonar el Acuerdo de Cartagena en 1976, fue invitado en 1994 por los Estados Unidos a firmar un TLC. En el 2003, siguió el camino de México y se incorporó al ALCA a través de un acuerdo bilateral de libre comercio con EE.UU.


HUGO CHÁVEZ ENTRA EN ESCENA

En febrero de 1999, el teniente coronel retirado Hugo Chávez Frías llega a la presidencia de Venezuela con un discurso popular, nacionalista y anti-corrupción. Invierte sus primeros años en un forcejeo por el control del poder con fuerzas conservadoras y otras no conservadoras. En lo internacional, introduce cambios importantes en la política de Venezuela hacia la OPEP. Logra rescatar la celebración de la II Cumbre de Jefes de Estado de la OPEP, suspendida veinte años atrás debido al estallido del incesante conflicto armado en el área del Golfo Árabe-Pérsico. [1] En septiembre del año 2000, Caracas es la sede de dicha Cumbre. Estos cambios contribuyen al rescate de los precios del petróleo que casi alcanzaron los 40,00 $/B durante la celebración de la cumbre. Esta política petrolera internacional de Hugo Chávez favoreció las finanzas públicas del país de una manera bastante apreciable.

Después de la renovación del contrato de arrendamiento del Palacio de Miraflores por un lapso de seis años, el presidente venezolano pasa a la ofensiva. Durante el último trimestre del 2001 fue aprobada una macro-ley habilitante compuesta por 50 leyes. Dicha habilitante tocó los intereses de poderosos grupos nacionales del agro y de la empresa privada, entre otros. Sin embargo, la ley orgánica de hidrocarburos incluida en ese paquete fue hecha al gusto del Consenso Energético Liberal Global [2] , gracias a los “expertos” petroleros de la denominada V República. [3] Contextualmente, esta ley representa un retroceso histórico con respecto a la Reforma Petrolera aprobada 58 años atrás; y eso sin mencionar los avances logrados posteriormente hasta llegar a la nacionalización en 1976.


ALBA: TERCERA PROPUESTA DE INTEGRACIÓN

La Ley Habilitante fue el detonante que desencadenó una irreversible confrontación doméstica entre el presidente Chávez y un espectro heterogéneo de opositores políticos, económicos, sociales y culturales. FEDECÁMARAS inició ese proceso con un paro nacional empresarial para el 10 de diciembre del 2001. En pleno paro patronal, y en el marco de la III Cumbre de la Asociación de los Estados del Caribe, Hugo Chávez condena el ALCA y propone el ALBA, como la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe. Los protagonistas de esta propuesta de integración, según su ideólogo, son los pueblos latinoamericano-caribeños. Esto es: los trabajadores, los campesinos, los pobres, los excluidos, los indígenas, los negros y los mestizos, entre otros. Es una conducta típica de Chávez: la mejor estrategia para la defensa es el contra-ataque. Con esta propuesta del ALBA, para muchos difusa,  H. CH. F. sustrae, de su dimensión nacional, la polémica originada alrededor de su gestión, para colocarla en el contexto regional. En América Latina y el Caribe existen movimientos, grupos y sectores sociales, económicos, culturales, ambientales, indígenas, excluidos y pobres que objetan el ALCA, y otros que no se sienten favorecidos por él. Cuando Chávez propone el ALBA, pretende trasladar el centro de gravedad de su proyecto político fuera de sus fronteras nacionales en busca del apoyo de diferentes sectores excluidos y menos favorecidos de América Latina y el Caribe. En parte, esto iba a compensar en el mediano plazo, la pérdida de apoyo nacional que iba a experimentar posteriormente; como de hecho quedó plasmado el 04 de diciembre del 2005.


CHÁVEZ: POLÍTICA, GEOPOLÍTICA & PETRÓELO

Para seguir defendiéndose, el presidente Chávez siguió provocando a sus adversarios. En febrero del 2002 nombra una nueva junta directiva de PDVSA, a través de la cual pretendía ejercer la gobernabilidad de uno de los enclaves más importantes del Establecimiento Petrolero Global; en otras palabras, PDVSA. Esta “aventura” le costó dos meses después su salida del cargo por dos días. Un movimiento popular cívico-militar liderizado por el general Raúl Isaías Baduel restituyó al presidente en el poder. A su regreso al palacio de Miraflores, Chávez besó una cruz y pidió perdón a sus opositore, pero la confrontación siguió su curso. El 02 de diciembre del 2002 un paro petrolero, cuyo objetivo era sacar al Presidente del poder, tuvo en febrero del 2003 un desenlace favorable a Chávez. A sus manos pasó el control de lo que tanto necesitaba; esto es: el petróleo, el gas, PDVSA y la renta petrolera.

Después de una relativa recuperación de las finanzas públicas del país, Chávez, apoyándose en la renta petrolera, inició a principios del segundo semestre del 2003 varios programas de asistencia social en salud, educación, vivienda y empleo, entre otros. El programa de las misiones fue lo más destacado de la gestión de Chávez hasta la derrota de la oposición en el Referéndum Revocatorio Presidencial el 15 de agosto del 2004. Dos meses más tarde gana en forma aplastante las elecciones regionales y de alcaldes. En otras palabras, la renta petrolera fue un eficaz instrumento político para “pacificar” al país.

La suerte ha estado del lado del presidente, puesto que desde el 2004 hasta el 2006 los precios del petróleo se han incrementado en un 150%. Este fenómeno motivó a Chávez a definir una nueva categoría económica; esto es: “reservas monetarias excedentarias”. Una vez modificada la ley del Banco Central de Venezuela (BCV), el presidente pasa a tener su propio
Banco Central paralelo en el cual desembocan recursos petroleros directamente de PDVSA, y del propio Banco Central, todas aquellas reservas consideradas excedentarias. Ahora Chávez tiene sobre las finanzas públicas nacionales un poder similar al que tienen los monarcas del Golfo Árabe-Pérsico. No obstante, el presidente Mahmoud Ahmadinejad carece de ese poder en Irán.

El binomio Política y Petróleo constituye una categoría vital de la tesis y la praxis política de Hugo Chávez. Para él la política es guerra incruenta cuyo arte se inscribe en una versión sui generis de la “Guerra de IV Generación”. Al agregarle petróleo y gas, la mezcla puede producir resultados “explosivos”. Venezuela, la reserva más grande del mundo en petróleo (350.000 millones de barriles, si se incluyen los extra-pesados y los bitúmenes), tiene cerca del 90% de las reservas probadas de América Latina y el Caribe.  En cuanto el gas, “fifty-fifty” es la relación con respecto a la región, la cual tiene apenas al 5% de las reservas probadas del mundo. Aproximadamente el
90% del gas venezolano es asociado, lo cual significa que la producción de gas está asociada a la extracción del petróleo. Algo diferente ocurre con Bolivia, la mayoría de cuyo gas es libre. Este fenómeno le imprime una fortaleza geopolítica al país fundado por Bolívar.

A diferencia del año 2002, Chávez come las hallacas y el dulce de lechosa del 2004 con un país “pacificado” y con el control absoluto de casi todas las instancias del poder. En un contexto de altos precios del petróleo, se aproxima a los países de América latina y el Caribe para ofrecerles precios y condiciones preferenciales. PETROSUR, PETROCARIBE, PETROANDINA y PETROAMÉRI-CA pueden perfectamente servir de instrumentos de penetración geopolítica en la región. Con la renta petrolera las misiones salen de su contexto nacional para llegar a otros pueblos latinoamericano-caribeños. El petróleo venezolano fue colocado a cambio de productos en varios países de la región. Se firmaron acuerdos de inversiones energéticas tales como la reactivación de refinerías y la exploración y la explotación de petróleo y gas. Con la renta petrolera del “Banco Central paralelo” fueron adquiridos bonos de algunos países de América Latina (Argentina y Ecuador, por ejemplo). Fue hecha una oferta para la construcción de un Gasoducto para transportar gas natural desde Venezuela hasta Brasil y Argentina, de unos 8.000 kilómetros de largo y más de 20.000 millones de dólares de inversión.


CHÁVEZ ENTIERRA EL ALCA, 29 LO RESUCITAN

Durante todo el año 2005 Chávez se dedicó intensamente a atacar el proyecto estadounidense del ALCA, porque re-legitima el modelo neo-colonial de dominación, porque es un modelo de integración basado en el libre mercado, porque perjudica los intereses de muchos latinoamericanos y caribeños (campesinos, trabajadores y pequeños y medianos empresarios, entre otros), porque convierte definitivamente a la región en un apéndice de la potencia dominante y disipa sus esperanzas de construir un espacio latinoamericano con personalidad propia. En el marco de la celebración de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Hemisferio en Mar del Plata, Chávez preside en paralelo una contra-cumbre del ALBA. Es destacada la asistenta de líderes sociales, políticos  y culturales de América Latina y el Caribe, entre los cuales se encontraba el ahora presidente de Bolivia, Evo Morales. Paralelamente al entierro del ALCA en la contra-cumbre, 29 de los 34 países asistentes a la Cumbre votaban a favor del ALCA (algunos de estos votos fueron una sorpresa para Chávez). Sólo Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela votaron en contra. Sin embargo, las razones del NO al ALCA de los cuatro primeros no son idénticas a las de Venezuela.


CHÁVEZ VS. ALCA, VS. MERCOSUR, VS. CAN

El MERCOSUR y el ALCA tienen diferencias y similitudes. Ambas propuestas de integración están basadas en el libre mercado. MERCOSUR es el producto de un pacto tácito de la sociedad brasilera que rechaza la condición de país apéndice y subalterno que ofrece el ALCA. Argentina acompaña a Brasil en su política de frenar el avance del ALCA en América del Sur. En este punto  ambos coinciden con el ALBA. Sin embargo, a pesar del carácter socialista de los actuales gobiernos de Argentina, Brasil y Uruguay, el MERCOSUR es un proyecto de alcance sudamericano y esencialmente capitalista, pero rechaza el “CONSENSO DE WASHINGTON”, mientras que el ALBA se define como un proyecto socialista y pretende abarcar toda América Latina y el Caribe.

La meta del presidente Chávez es la derrota del proyecto hemisférico de los Estados Unidos.
En este sentido decide aprovechar a favor del ALBA sus coincidencias con el MERCOSUR y las contradicciones de éste con el ALCA. En diciembre del 2005 Venezuela comienza su proceso de ingreso al MERCOSUR, no porque Chávez cree en este proyecto sino que le puede servir de escenario para presionar en la dirección de su propuesta. Para ello ya había ofrecido el gas asociado de Venezuela y una buena tajada de la renta petrolera venezolana para la construcción del Gasoducto del Sur. Ese mismo mes Evo Morales gana las elecciones en Bolivia y un mes después, asume su cargo de presidente. A todas estas, Colombia, Perú y Ecuador seguían desarrollando sus negociaciones con los Estados Unidos. Y sin esperar por la celebración de las elecciones presidenciales de Colombia, ni por los resultados de la segunda vuelta electoral del Perú, los mandatarios de ambos países firmaron sendos acuerdos de libre comercio con la potencia hegemónica del ALCA. Chávez, presidente de turno de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), consideró estas firmas como una bofetada a la CAN y al ALBA. En una cumbre con los mandatarios de Uruguay, Paraguay y Bolivia, Chávez empezó a “desestabilizar” el MERCOSUR. En esa misma reunión anunció su decisión irreversible de abandonar la CAN. Ante la insistencia de Evo Morales de revisar su decisión, Chávez condicionó su regreso a la revocatoria de los TLC firmados por Colombia y Perú. Ante ese panorama poco alentador, el presidente de Uruguay viaja a la capital estadounidense, se entrevista con Bush y no descarta la firma de un TLC con EE.UU. sin abandonar el MERCOSUR.


CHÁVEZ CONTRA LULA

El 30 de abril, Bolivia se incorpora al ALBA y firma junto con Cuba y Venezuela el Tratado de Comercio de los Pueblos, TCP. A su regreso a la Paz, Evo Morales decreta la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos. En adición a lo relacionado con las empresas transnacionales de España, Francia y Argentina y también Petrobras, esta medida incide dramáticamente sobre Brasil. El 60% del gas que consume el gigante del Sur y el 70% del gas que consume Sao Pablo viene de Bolivia. Los intereses de Brasil están siendo afectados por sus aliados; esto es: Bolivia y Venezuela. Haciendo alarde de su poder geopolítico, Chávez acompaña a Evo Morales a una reunión con Lula y Kirchner, menos afectado, como anfitrión. Una grave contradicción aflora de una manera dramática en Sudamérica. El socialista Lula está entre la espada y la pared. Por una parte, la aspiración legítima de Bolivia a cobrar mejor precio por su recurso natural; y por otra parte, la resistencia de consumidores y empresarios brasileros a aceptar el aumento en el precio del gas. No obstante, lo que más irrita a los brasileros es el papel de “metiche” de Hugo Chávez en una cuestión que sólo incumbe a bolivianos, brasileros y argentinos. Brasil tiene que tragarse en un relativo silencio lo que la opinión pública brasileña en particular y la latinoamericana en general consideran una traición del presidente venezolano.


CHÁVEZ CONTRA SUS HERMANOS

Chávez tiene varios años tratando de cazar una pelea con los Estados Unidos. Éstos no parecen estar dispuestos a morder el anzuelo; y mientras tanto el tiempo transcurre. Las condiciones y los escenarios políticos y geopolíticos pueden cambiar algunos a favor y otros en contra de Chávez, como de hecho ha venido ocurriendo. Un escenario que parece plasmarse en los últimos meses son las polémicas y las riñas de Hugo Chávez, no con el imperio, sino con los que él mismo considera países hermanos. Esto es: México y Perú, entre otros. A diferencia de un conflicto de Chávez con los Estados Unidos, en estas riñas intra-regionales, la solidaridad automática de los pueblos latinoamericanos y caribeños no se produce. Lo que sí pueden producir es la polarización intra-latinoamericana de impredecibles consecuencias y riesgos incrementales.


PARA CERRAR

Con el ALCA, los Estados Unidos insisten en prorrogar su hegemonía sobre América Latina y el Caribe a cambio de pocas concesiones. Brasil y Argentina insisten en crear un espacio sudamericano con personalidad propia, distinto al ALCA. Hugo Chávez confía en la determinación de los excluidos de toda la región a romper con el vínculo neo-colonial a través del ALBA. Los pasos dados por Chávez en el escenario latinoamericano-caribeño a propósito del ALCA y del MERCOSUR son considerados temerarios por diversos factores en la región. La política y la geopolítica parecen transformarse por ahora en guerras incruentas. Los pueblos latinoamericanos y caribeños están decididos a transformar sus realidades. No están dispuestos a permitir el retroceso a los tiempos de décadas perdidas. Sin embargo, las sociedades de la región están compuestos no sólo por excluidos cuyo apoyo Chávez quiere capitalizar, sino también por no excluidos que no parecen estar convencidos por la tesis y menos por la praxis del líder del ALBA. Los procesos electorales a celebrarse en la región durante el resto del 2006 pueden aclarar el panorama político; pero también pueden aumentar la incertidumbre.

 

.........................................................................

Notas:

[1] La II Cumbre de la OPEP a celebrarse en Bagdad en 1980 fue suspendida debido al estallido de la primera Guerra del Golfo entre Irak e Irán.

[2] Los componentes del Consenso Energético Liberal Global son: las más importantes corporaciones petroleras transnacionales, las burocracias gubernamentales de los principales países consumidores de petróleo, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Agencia Internacional de Energía.

[3] Varios de esos expertos petroleros vienen de la denominada IV República.






(*) Elie Habalián Dumat , Ex-Gobernador por Venezuela ante la OPEP (2003) / Email: habalianelie@yahoo.ca

 




Imprimir Imprimir Enviar a un amigo Enviar
Arriba
Volver
Volver a página anterior
 
Regresar a Portada
Portada
 
Contacto: soberania.org@gmail.com