Gobiernos de izquierda se enfrentan por el petróleo
José Suárez-Núñez
/ El Nacional (Venezuela) - 17/04/06
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Luce como una incógnita si las diferencias afectarán a la docena de proyectos energéticos firmados entre Pdvsa y Petrobras
La nacionalización boliviana de los hidrocarburos sacudió las relaciones diplomáticas de cuatro gobiernos de la región e involucró a igual número de empresas petroleras estatales. Y los medios internacionales registraron que causó distan-ciamiento en las relaciones de los presidentes Néstor Kirchner y Lula Da Silva, de Argentina y Brasil, con sus homólogos de Venezuela y Bolivia, Hugo Chávez y Evo Morales.
Los medios argentinos re-señaron que en la cumbre tripartita Sao Paulo, a la que asistieron Kirchner y Lula, el presidente Chávez llegó disculpándose con una broma de la que todos rieron: “Sólo quise ayudar, al final fui de bombero y salí quemado”.
La estatal brasileña Petrobras y la argentina-hispano Repsol YPF son las mayores inversionistas foráneas de hidrocarburos en Bolivia. Y en Venezuela, si no realizan las mayores operaciones, tienen unas estupendas relaciones con el Gobierno figuran en la lista de los grandes proyectos de la Faja del Orinoco. Así, ambas empresas son las más perjudicadas con la nacionalización decretada por el presidente Evo Morales.
El gobierno venezolano se deshizo de ExxonMobil y Shell –del proyecto Sucre-, para explotar los campos de gas del golfo de Paria y se entregó a Petrobras ante la urgencia de corregir el déficit de gas para los planes domésticos.

La visita del presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli, a Caracas, para acordar una prórroga del proyecto Sucre, causó sorpresa y afecta al Gobierno venezolano considerablemente, porque de los campos del norte de Paria es del único sitio donde puede salir el gas para mercado interno en corto tiempo, mucho antes de que salga la burbuja de gas de la Plataforma Deltana, y los campos off-shore del golfo de Venezuela.
Otro proyecto vital para el despegue petroquímico es la planta de olefinas, con 10 años de retraso, de la cual el Gobierno también despidió a ExxonMobil y comenzó los tratos con Braskem, la firma brasileña petroquímica más importante del Hemisferio Sur.
La refinería de Pernambuco, en Recife, promocionada ampliamente por la presencia de los presidentes Chávez y Lula, en el acto de inauguración de las obras, utilizará una dieta de crudos brasileños y venezolanos de la Faja.
Petrobras ha mostrado su disgusto y ha demorado el arranque del proyecto Sucre, por la participación de Venezuela en la nacionalización en Bolivia. Ahora piensa dos veces antes de meterse en un negocio con Pdvsa destinado únicamente al mercado interno, cuando el negocio está en la exportación, dijeron gerentes petroleros.
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