Un conflicto no tan lejano
Walter Martínez
(Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela)
- 18/08/02
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HORA Washington reactiva el Plan
Colombia.
REUTERS
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Guerra fría.
América Central, otro conflicto periférico de "baja
intensidad".
Dos grandes potencias demuestran su voluntad de no ceder zonas
de influencia, y pelearlas hasta la última gota de sangre
ajena. Ellas ponían sus ideologías, su dinero, su
armamento, sus entrenadores y "asesores",
sus regímenes adeptos, y nosotros, los latinoamericanos,
poníamos los muertos. Hoy no parece un conflicto
tan lejano. Cuando recorríamos los teatros de operaciones
en El Salvador, Nicaragua, Honduras o Panamá,
y hasta la neutral Costa Rica, la cotidianeidad nos golpeaba con
la más grande crudeza.
Uno nunca se acostumbra. Pequeñas naciones sufrieron
muchas más bajas que Colombia. Pero ésta
suple a los EEUU con más drogas que ningún otro país
en el mundo. Consecuencia: los estadounidenses pierden cada
año casi tantas vidas como en toda la guerra de Vietnam.
"En los EEUU las drogas ilegales cuestan cada año
52.000 vidas y 110.000 millones de dólares en accidentes,
pérdida de productividad y daños a la propiedad. Aproximadamente
el 90% de la cocaína que llega a EEUU se origina o pasa a
través de Colombia, y 2/3 de la heroína incautada
proviene igualmente de Colombia." (Barry R. McCafrrey,
el ex Zar Antidrogas estadounidense, 20 de diciembre de 2000, Academia
Diplomática de Colombia). El conflicto colombiano afecta
a todos sus vecinos, de los que podría depender, como mínimo,
el 20% de los requerimientos energéticos de los EEUU.
La guerrilla colombiana tiene la mala costumbre de volar
oleoductos. Washington necesita con urgencia que la región
le garantice el suministro energético.
Una torpeza estratégica en el Medio Oriente equivaldría
a patear el tablero energético mundial. Se completa el cuadro.
Arabia Saudita se opone a otra guerra contra Irak y a la política
estadounidense sobre Palestina.
Este viernes AlRyad publicó un artículo
en el que se exhorta a "revisar" sus
relaciones con Washington. En este momento, tiene tanto significado
como un editorial de AlAhram de Mohammed Haikal
en la época de Nasser.
No puede ser ignorado. El sábado Israel apoyó otra
guerra contra Irak. El ex Embajador en Washington, Zalman
Shoval, afirmó (AFP): "Un cambio de
régimen en Irak es esencial en la medida que debilitará
a las fuerzas radicales en el campo palestino, que cuentan con el
apoyo de Saddam Hussein." La popularidad de Sharon
sigue en picada. Por primera vez hay recesión. Hasta el Premio
Nobel de la Paz, Shimon Peres dijo: "El
problema no es saber si hace falta (lanzar un ataque) sino cuándo
hay que lanzarlo".
Saddam Hussein llevado al límite, podría
volver a lanzar sus Scud. El General Binyamin Ben Eliécer
afirmó: "Dije a los estadounidenses que no deben
esperar que nosotros nos quedemos con los brazos cruzados".
Todo el mundo admite, menos Israel, que de aquellas pioneras investigaciones
en Dimona surgió su actual disuasivo nuclear con el cual
presiona inteligentemente según algunos y chantajea según
otros.
De los patriots a la guerra de las galaxias. Israel no
olvida 1991. Cayeron 39 misiles Scud.
Dos muertos y decenas de heridos evidenciaron la mala tecnología,
y la inteligente decisión de no usar cabezas bioquímicas.
Las baterías antimisiles Patriot proporcionadas por papá
Bush para tranquilizar a Israel demostraron no ser infalibles ni
ser superiores al equivalente hebreo "Flecha".
Washington ayer: "Nueva prueba de la Guerra de las
Galaxias".
"No será ampliada la ayuda a Egipto mientras
el intelectual egipcioestadounidense Saad Eddine Ibrahim continúe
en prisión". La airada reacción de El
Cairo me hizo recordar los buenos tiempos de AlAhram.
Los 2.000 millones de dólares que recibe Egipto son vitales
para su sobrevivencia. Su caída sería tan desastrosa
para la región y los intereses occidentales como la de Arabia
Saudita.
El analista saudita Dawood AlShurayan dijo anoche
a fuentes francesas que Washington está presionando para
forzar cambios internos y flexibilizar la posición sobre
Irak y Palestina. "Ryad todavía cuenta con las
históricas relaciones con Washington pero éste ya
no las ve como lo hacía antes del 11S". La
multibillonaria demanda judicial por familiares de las víctimas
del 11S es parte de la campaña. No es una coincidencia. No
está fuera de su mirada oficial. La clave del asunto parece
tenerla Rachel Bronson (Council on Foreign Relation) en Los Angeles
Time: "El veneno que corre cada vez más contra
Arabia Saudita reduce las posibilidades de que Estados Unidos responda
a los verdaderos problemas con ese país: la retórica
antisaudita en Washington alimenta las llamas de los sentimientos
antiestadounidenses" precisamente en una región
donde el apoyo que estamos perdiendo es vital para la lucha contra
el terrorismo. Charles Butterworth, experto en
Medio Oriente (Universidad de Maryland): Sobre el clima inhóspito
creado por la Administración Bush en el conflicto israelopalestino
y su interés por otra guerra contra Irak afirma:
"Lo más grave es que la política estadounidense
es cada vez más criticada en Medio Oriente y que Washington
da la sensación de seguir una estrategia que los países
árabes no pueden apoyar." Ayer AFP cita a un
diplomático árabe en Ryad: la campaña antisaudita
fue orquestada por grupos sionistas en Estados Unidos a raíz
de su "posición sin compromiso"
ante el tema palestino.
El Príncipe Abdulá Bin Abdul Asís,
es el gestor del Plan Árabe de Paz que propone la "Normalización
de relaciones con Israel", a cambio de una retirada
completa de las zonas palestinas ocupadas. ¿Cómo entender
que se dejara pasar semejante oferta cuando décadas atrás
era el sueño irrealizable de cualquier gobierno israelí?
Ahora Washington propone proteger hasta los oleoductos de
sus inversores en Colombia.
Por algo el Gral. Gary Speer (Southcom) declaró
ante el Senado de EEUU (abril 24) "Los esfuerzos estadounidenses
en Colombia apuntan no sólo a combatir las drogas sino también
a salvar la democracia en ese país y promover la seguridad
y estabilidad en la región andina". Respecto
al Plan
Colombia dijo que para una correcta evaluación "necesitaría
pasar un par de meses en el país" Esta semana
Marc Grossman, subSecretario de Estado exigió
a Alvaro Uribe
que los instructores militares de EEUU jamás sean llevados
a la Corte Penal Internacional por violaciones a los derechos humanos.
Algo que Israel acaba de firmar.
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