Politizando la guerra
Walter Martínez
(Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela)
- 29/09/02
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IRA El demócrata Tom Daschle
le respondió a Bush con furia.
AP |
Eran los últimos meses de la Segunda
Guerra Mundial en el Frente Europeo. Un año antes había
sobrevivido al rescate de los texanos del "Batallón
Perdido" en los Vosgos franceses, operación
señalada en los anales del Ejército de los EEUU como
una de las batallas más significativas del siglo. Con la
Estrella de Bronce y recientemente ascendido a Teniente Segundo,
la sangrienta campaña de Italia lo llevó al asalto
de una colina fuertemente defendida por los alemanes. Le destrozaron
el abdomen con una bala que le salió por la espalda rozando
su espina dorsal.
Continuó dirigiendo su pelotón, y se lanzó
solo contra un nido de ametralladoras que estaba diezmando a sus
hombres. Lanzó dos devastadoras granadas, pero su brazo derecho
fue despedazado por otra proveniente de un rifle alemán a
corta distancia. Lanzó su última granada con su mano
izquierda. Mientras se desangraba, siguió el ataque colina
arriba con una subametralladora y, finalmente fue lanzado cerro
abajo por un impacto en una pierna. Los siguientes 20 meses los
pasó en hospitales militares. Recibió la baja honorable
el 27 de mayo de 1947 con el grado de Capitán, más
la Cruz de Servicio Distinguido. El Corazón Púrpura
con racimos y otras doce medallas y citaciones. Luego de la guerra
se graduó en la University of Hawai y en la George Washington
University Law School. El 21 de junio de 2000 su Distinguished Service
Cross fue elevada justicieramente por el Presidente Clinton a "Medal
of Honor", la máxima condecoración al valor militar.
Es Senador de los Estados Unidos desde 1968 y ha sido reelecto
desde entonces.
Se constituyó en una de las reservas morales del caso Watergate.
Ha presidido el Selecto Comité de Inteligencia, y se ha involucrado
siempre en los aspectos atinentes a la defensa y seguridad nacionales.
Todo esto lo logró siendo un nativo hawaiano de piel oscura
y pasando por encima de todos los prejuicios.
Arrogancia.
En los tiempos en que el Presidente George
W. Bush no necesitaba hablar de "bipartidismo"
ni buscar solidaridad en la oposición, como ahora cuando
quiere ir a la guerra contra Irak y reclama la aprobación
de su "Proyecto de Seguridad Nacional",
desairó públicamente al Senador Republicano
James Jefford. Este Senador no quiso aceptarle sus inmensas
rebajas impositivas; sostuvo que eso afectaría temas como
un presupuesto balanceado, la salud, la educación y las pensiones,
lo cual ha venido defendiendo en sus 27 años en el Congreso;
y que favorecería, en cambio, a los grandes empresarios.
Fue en mayo de 2001. Jefford reaccionó abandonando
el Partido Republicano.
Resultado: perdieron la mayoría en el Senado y,
por primera vez desde 1994 la tienen los demócratas, pese
a haber perdido las elecciones.
Una nueva muestra del mismo estilo tosco y arrogante de la actual
Administración
la dio la semana pasada el propio Presidente Bush ante un grupo
de militares. Intentando presionar al Senado en busca de plenos
poderes para la guerra, cometió lo que sus propios partidarios
consideran un serio error táctico: Poner en duda
el interés de los senadores demócratas por la seguridad
de los estadounidenses.
Lo que enseña la historia.
El Senador Tom Daschle (Dakota del Sur), líder
de la mayoría demócrata, se caracteriza por su estilo
culto y ponderado. Pocas veces se le vio tan furioso como el pasado
miércoles.
Ese día pidió la palabra para responderle al Presidente
George W. Bush. Daschle calificó la acción del Presidente
como "ultrajante", y le disparó:
"No debemos politizar la guerra". Textualmente,
el líder Demócrata dijo: "El Presidente
es citado en el Washington Post esta mañana diciendo que
el Senado controlado por el Partido Demócrata no está
interesado en la seguridad del pueblo estadounidense".
Hizo una pausa significativa y, con ira contenida, preguntó:
"¿No estamos interesados en la seguridad del
pueblo estadounidense? ¡Usted le dice al Senador Inouye que
no está interesado en la seguridad del pueblo estadounidense!
¡Usted le dice a aquéllos que lucharon en Vietnam y
en la Segunda Guerra que no están interesados en la seguridad
del pueblo estadounidense! ¡Esto es ultrajante! ¡El
Presidente debe disculparse ante el senador Inouye, y ante cada
veterano del Partido Demócrata que ha luchado en cada guerra
de los Estados Unidos! Tiene que disculparse ante el pueblo de los
EEUU. ¡Esto es un error! ¡No debemos politizar esta
guerra! ¡No debemos politizar la retórica acerca de
la guerra, la vida y la muerte!"
Automáticamente todos los demócratas lo apoyaron.
El veterano senador Robert Byrd, temblando de indignación,
dijo: "¡Es vergonzoso, es insultante, es equivocado,
equivocado, equivocado...!!"
El senador Dick Gephardt declaró: "Nada
más importante en nuestra responsabilidad, de acuerdo con
la Constitución, que proteger a esa misma Constitución,
al pueblo estadounidense y a nuestro país. Creo que cada
miembro del Congreso toma esto muy seriamente... Si politizamos
cada uno de estos temas y tratamos de ganar puntos mientras superamos
estos desacuerdos, destruiremos nuestra habilidad para un debate
de alto nivel. Estos son temas de vida o muerte, como se dijo ayer
en esta Cámara y, desde mi punto de vista, politizar esto
es inmoral".
Cuando le tocó el turno al senador Daniel K. Inouye,
tuvo la elegancia de no mencionar directamente al actual Presidente.
Nadie en el Senado ignora que George Bush padre fue el piloto más
joven de la Armada durante la campaña del Pacífico
en la Segunda Guerra Mundial; que fue derribado y, luego de varios
días a la deriva en su balsa individual, tuvo la suerte de
ser rescatado por un submarino estadounidense. Su suerte
fue tan grande que un oficial ubicado en la "vela" tenía
una cámara filmadora; y ese breve pietaje fue utilísimo
en la propaganda para su campaña presidencial. Pero
tampoco ignoran que su hijo, el actual Presidente George W. Bush
no pasó de ser un piloto de F102 en la Reserva de la Guardia
Nacional Aérea de Texas, con lo cual se salvó de servir
en Vietnam. Es decir, no se presentó como voluntario
para el servicio activo e ir al frente, como sí lo hizo su
padre.
El Senador Inouye, quien no es otro que aquel nativo hawaiano sobreviviente
de Pearl Harbor, y que perdió el brazo en el Frente Europeo,
con la autoridad moral que nadie le discute en el Senado, simplemente
lanzó una breve y lapidaria frase: "Algunos
planifican guerras... Otros, nos involucramos en ellas..."
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