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Caracas / Venezuela - Domingo 27/04/03
 


Armagedón: ¡nunca estuvimos tan cerca!
Walter Martínez (Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela) - 13/10/02



LEYENDAS Robert Mc Namara y Fidel Castro
40 años después de aquel octubre caliente.
AP

Nadie con uso de razón que haya vivido esos días de octubre de 1962 los olvidará mientras viva.

El próximo miércoles 16, dentro de tres días, se cumplirán 40 años de aquella jornada en la que John F. Kennedy convocó discreta y urgentemente a sus más cercanos asesores para una reunión de emergencia en el Salón Oval. La noche del 15, la CIA le había preparado un detallado dossier confirmando, con abundante material aerofotográfico, logrados por los U2, la presencia de misiles soviéticos con capacidad nuclear en territorio cubano. Los soviéticos parecían llevar ventaja en varios campos, especialmente en la Carrera Espacial. Kennedy había heredado la Casa Blanca, y como presente griego imposible de ser devuelto al remitente, la CIA y "Ike" lo pusieron ante el hecho cumplido de Bahía de Cochinos. Ya era imposible dar marcha atrás...

Por si fuera poco, la Crisis de Berlín, estaba en pleno desarrollo.

Los U2 ya habían sido noticia con el derribo de Francis Gary Power sobre Siberia.

Campaña electoral.

Tal como ahora, la mayoría de los Representantes y Senadores del Congreso de los EEUU debían someterse a elecciones para saber si volverían a ocupar sus curules, la temporada de huracanes hacía difíciles algunos sobrevuelos sobre territorio de América Latina y los votos en el Congreso repercutirían no sólo sus curules, sino en los poderes de un novato Presidente, para decidir "sobre la vida o la muerte".

Lo que llegó a estar en juego en Octubre de 1962, en plena Guerra Fría; fue la supervivencia del género humano. Se trataba, sin eufemismos, del Armagedón Nuclear. Tampoco faltaron "filtraciones" ni acusaciones de utilizar los temas de seguridad nacional con fines electoreros. El senador Kenneth Keating, de Nueva York, parecía tener información privilegiada sobre algo que estaba ocurriendo en Cuba. No era poca cosa. En realidad los soviéticos habían colocado en Cuba 64 misiles balísticos capaces de llevar cargas nucleares. Ninguna parte del territorio continental de los EEUU quedaba fuera de alcance. Tenían 22.000 rusos instalados en la isla y a los cubanos les habían proporcionado MiGs21 y bombarderos Il28. Con la crisis de Berlín no resuelta y ante la audacia soviética de colocar armamento nuclear a 90 millas de los Estados Unidos, el mundo, ahora en plena Guerra Fría, observaba asombrado y se preguntaba si podría volver a confiar en la determinación y la protección ofrecida por Washington. Luego de Bahía de Cochinos, la historia ponía a Kennedy en una situación apretadísima. No obstante Castro daría otra vuelta a las tuercas. Nikita Kruschev afirmaría en sus Memorias: "Castro ordenó a nuestros oficiales antiaéreos derribar un U2. Provocó otro tumulto. Esta vez realmente temimos que la paciencia de EEUUse había terminado y estallaría la guerra. Le ordenamos a Pliyev obedecer sólo las órdenes de Moscú. Sin embargo, en caso de una invasión, nuestras tropas deberían coordinar con las fuerzas cubanas y estar subordinadas a Castro." Mientras tanto, en Buenos Aires el Pastor Billy Graham aprovechaba para predicar ante 10.000 pecadores sobre el "Fin de Mundo".

La Sala de situación.

La interpretación de las fotografías obtenidas por los U2 no dejaban lugar a dudas. Kennedy convocó al Consejo de Seguridad Nacional y, al mismo tiempo, advirtió a todos sus miembros que debían tratar de cumplir al máximo con sus respectivas agendas oficiales para dar apariencia de normalidad. Le fueron presentadas seis opciones, la primera de las cuales suponía una ataque "preventivo", violando la tradición estadounidense de no disparar el primer tiro, para destruir los misiles nucleares soviéticos. Ignoraban que Castro le estaba sugiriendo a Nikita -según las Memorias de éste- el mismo tipo de ataque contra USA.

Finalmente, se decidió por el bloqueo naval y aéreo y un ultimátum de parte de Kennedy que puso al mundo entero en cuenta regresiva. Paralelamente, se siguió una complicadísima ruta diplomática de bajo perfil según la cual Washington se comprometía a nunca invadir Cuba a cambio de la retirada de los misiles. Como piezas menores, Kennedy ofreció retirar los que tenía en Turquía e incluso Italia. Para confirmar el cumplimiento, los cargueros soviéticos abrieron las enormes cajas sobre cubierta a fin de que pudieran ser fotografiadas ya en alta mar. Fidel se consideró traicionado. Nikita, al dar marcha atrás, evitó la Tercera y Ultima Guerra Mundial. En sus memorias dice respecto a Fidel: "El era un joven cabeza caliente; así que pensó que estábamos retirándonos y capitulando. El no entendió nuestra acción necesaria para prevenir una confrontación militar. Estaba enojado con nosotros. Lo tomamos como proveniente de un joven e inexperto Estadista y no como una ofensa." En cuanto a Kennedy dice: "Era un inteligente Presidente. Todavía lo recuerdo con gran respeto".

Hoy día, Octubre de 2002, culmina en Cuba la Conferencia "La Crisis de Octubre - Una visión política cuarenta años después." Paticipan entre otros, Robert Mc Namara, Arthur Schlesinger, Theodore Sorensen, Richard Goddwin y Dino Brugoni, el Analista de la CIA que sonó la alarma con las fotos de los U2.

Por su parte Fidel, para la cadena ABC, afirmó: "Somos una nación independiente. Somos muy sensibles a nuestros derechos y somos muy sensibles al respeto que se merece nuestra dignidad."

Respecto a las acusaciones de Washington de que La Habana apoya al terrorismo y elabora armas biológicas, respondió: "La única cosa que puedo decir sobre eso es que todas esas acusaciones son absolutas mentiras." "Porque una nación pequeña como la nuestra tendría que estar absolutamente loca, tan cerca del país del país más poderoso (...) en el mundo, sería tan insensato para un país así cometer cualquier acto de terrorismo contra los Estados Unidos."

Y citado por la AFP, afirmó que Cuba fue un participante reacio en la Crisis de los Misiles, que, según Castro, empeoró por las mentiras que el Presidente ruso Nikita Krushchev le dijo a su país y a Estados Unidos. "Kennedy creyó lo que Kruschev le dijo. Entonces Kennedy fue engañado" (...) Eso fue un gran error de parte de Krushchev" (...) uno al que nos opusimos vehementemente."

La gravedad de aquel momento la definió Roberta Wohlstetter, analista e investigadora de Pearl Harbor y de la Crisis de los Misiles: "La rapidez con que fueron desplegadas las instalaciones rusas fueron una sorpresa logística comparable con la sorpresa tecnológica en los tiempos de Pearl Harbor." ¿Suena familiar?


 
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