Gloria a Dios por las bendiciones recibidas
Víctor J. Poleo Uzcátegui / Soberania.org - 28/07/06
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Un BCV que ya no lo es
Bonos argentinos: ética revolucionaria en una economía rentista
Un debate cuasi-personal: Orlando Ochoa vs Eudomar Tovar, economistas
BANDES-FONDEN: triquiñuelas de Hugo Rafael
Érase una vez el Banco Central de Venezuela (pre-Julio 2005)
Considere el diagrama a continuación:

La factura petrolera internacional [1] se forma en los mercados mundiales (1) y monetiza para la Nación divisas en US$ (2). La estatal PDVSA entrega al BCV la factura petrolera internacional en US$ -neta de sus costos operativos en territorios y mercados extranjeros (3)- y del BCV recibe Bs. para sus gastos corporativos nacionales (4). A la par, la estatal PDVSA entrega al Fisco Nacional la factura petrolera en el mercado interno -en Bs. y neta de sus costos operativos en territorio nacional (5)-, no olvidando que las ventas por gasolinas conllevan saldos negativos.
A su vez, el BCV nutre de US$ la Reserva Monetaria Internacional (RMI) y provee de US$ a la Economía Interna (8), esto es: la provee de las divisas requeridas para adquirir bienes y servicios en las economías externas (9-10). Así entonces, el BCV actúa(ba) como único y excluyente vaso comunicante entre los sistemas financieros internacionales asociados a los mercados mundiales del petróleo (PDVSA mediante) y el sistema financiero interno (Economía y Fisco nacionales).
Ahora bien, siendo que la renta petrolera [2] es de conducta aleatoria en su ocurrencia y tamaño pero que, infelizmente, estructurales han sido sus históricos estragos en nuestro Sistema Socio-Económico -y muy significativamente durante los últimos 30 anos, a raíz del Embargo Árabe de 1973-, la sabiduría convencional de la entera comunidad económico-política nacional (casi) siempre consideró deseable y/o necesario minimizar la intoxicación rentista. El mecanismo creado a tal fin seria un Fondo de Estabilización Monetaria (FEM), suerte de BCV allende los mares y por ello (supuestamente) ajeno a contingencias domésticas.
En la praxis política revolucionaria, sin embargo, ni el FEM materializó un muro de contención a los demonios de la renta ni tampoco -de igual o mayor importancia- las Reservas Monetarias Internacionales (RMI) serían en adelante de un tamaño no óptimo. [3] Con todo ello, el Ejecutivo configuró progresivamente una super-estructura institucionaloide para marcar dineros de la renta petrolera y agenciarlos a su arbitrio.
El inicio de tales ensayos ocurrió en Febrero 2004: el siempre independiente Directorio del BCV fue conminado por el Ejecutivo a cederle los primeros 1.000 millones de US$ de la factura petrolera internacional. A tal fin, una cierta ingeniería financiera (¿endógena?) cuida(ría) el trasvase de US$ de la factura petrolera internacional (PDVSA mediante) a un inédito destinatario instituido ad-hoc: el Banco de Desarrollo Económico y Social (BANDES) en tándem con el Fondo de Desarrollo Nacional (FONDEN).
En resguardo de decisiones potencialmente punibles, el Ejecutivo invoco (sus) supremas razones de Estado para desestructurar la institucionalidad del BCV y, PDVSA mediante, el BCV ya no es ni será lo que fuera.
Considere el gráfico a continuación: el BANDES -y ya no sólo el BCV- es ahora alimentado con US$ de la factura petrolera internacional (PDVSA mediante).

Fuente: http://www.soberania.org/Articulos/articulo_2283.htm
Valido concluir, en consecuencia, que BANDES-FONDEN insurge como BCV paralelo.
Desde la Presidencia de PDVSA, el Ali Rodríguez capitán notariado se ocuparía de trasegar los primeros 1.000 millones de US$ al BANDES-FONDEN, mientras que Jorge Giordani -director del BCV y ministro de planificación- hubo de santificar el asalto.
Una vez domesticada por fuerza la (residual) voluntad institucionalista del BCV, la captura de US$ petroleros por el Ejecutivo-PDVSA devino en nuevos usos y costumbres para la apropiación y administración de la renta petrolera.
Fe de tal impunidad es la muy a posteriori legitimación del BCV paralelo -en Julio 2005, año y medio más tarde-, cuando el Legislativo-Ejecutivo dictó una reforma parcial de la Ley del Banco Central (articulo 113), según sigue:
Petróleos de Venezuela S. A., o el ente creado para el manejo de la industria petrolera, podrá mantener fondos en divisas …omissis … El remanente de divisas obtenidas de la fuente indicada en el presente artículo, será transferido mensualmente al Fondo que el Ejecutivo Nacional creará a los fines del financiamiento de proyectos de inversión en la economía real y en la educación y la salud; el mejoramiento del perfil y saldo de la deuda pública; así como, la atención de situaciones especiales y estratégicas.
Mientras tanto, Gastón Parra calla acerca del violentado BCV que preside desde Enero 2005 (era su vice-presidente en Febrero 2004) y, de mayor significación, calla también acerca de las Empresas Mixtas, silencio que trastoca(ría) en delito politico lo que fuera punto de honor en su histórico bagaje intelectual.
Los funcionarios públicos no saben, no contestan (de lo contrario no lo serían).
Banco de Desarrollo Economico y Social de Venezuela
En Venezuela -campamento rentista que ahora es revolucionario-, bien establecido está que la calidad política de sus instituciones públicas sea, a lo sumo, igual a la calidad política de sus decisores políticos. BANDES-FONDEN no es excepción.

En efecto, el directorio de BANDES cobija una pareja de curiosidades revolucionarias, según sigue: Yajaira Briceño, trepadora infértil de vieja data (o viceversa), y José Luis Pacheco, celestina eléctrica de ocasión y Farinelli de oficio. Briceño & Pacheco militan en la corte de J. Giordani, supremo pontífice de la incompetencia educada.
Eudomar Tovar es otro de los directores principales de BANDES y es también, a la vez, vice-ministro de Gestión Financiera del Ministerio de Finanzas, gestión (o gestiones) que alguna vez compartió con el inolvidable Jesús Bermúdez.
El motto del BANDES es cosecha espiritual de Edgar Hernández Behrens, su presidente: “Gloria a Dios por las bendiciones recibidas”.
Todo lo anterior viene a cuento para introducir el problema…
¿Cuál es el problema?
El problema que aquí nos ocupa se conoce como bonos argentinos, problema que es de naturaleza política porque, en definitiva, se trata de renta petrolera, esencia de los problemas políticos en Venezuela.
Como todo hecho político de impronta revolucionaria, sin embargo, el tratamiento del problema de los bonos argentinos se le quiere mediatizado en un elusivo debate tecnicista-estratégico-integracionista y, justamente por ello, se le quiere inasible para el común de los venezolanos, por ahora.
Así, por ejemplo, un cierto Merentes -a quien le ocurre ser ministro de finanzas- dragonea que la Nación (cual?) gana y que, por extensión, todos ganamos (¿cuáles todos?, ¿cuáles bancos?). [4]
Para decepción de Merentes, sin embargo, el problema de los bonos argentinos es pieza de un debate público en progreso, debate que focaliza en develar una suerte de acto de magia que fabrica dinero a partir del dinero -nada novedoso, por demás-, solo que el dinero matriz es público y públicos son los magos, pero privados son los bancos y no sólo privados son los actores de reparto.
En breve, los bonos argentinos conllevan un tramado de implicaciones éticas (Emeterio Gómez: achtung!!) en la Gestión Publica de las Finanzas Nacionales.
Veamos: en buena Teoría de Precios -marginalista, desde luego- es bien conocido que la co-existencia de dos o más sistemas de precios para un mismo bien es transitoria; es decir: en el tiempo, uno y sólo un punto de equilibrio ha de prevalecer en la justipreciación de bienes transables … y la moneda es el más transado entre los bienes transables.
Entiéndase bien: en presencia de un sistema multi-precios que intercambia Bs. por US$ y US$ por Bs., ocurre que los mercados libres y abiertos del dinero sólo justiprecian picarescas transacciones que, de otra forma, no tendrían lugar bajo un único punto de equilibrio Bs.:US$.
Dicho de otra forma: en estados de desequilibrio de precios, sólo ganan los agentes del desequilibrio, es decir: ganan los Merentes -árbitros de la información y de las decisiones- y, por defecto, somos burlados los propietarios todos de la renta petrolera gracias a un trucado juego suma-cero.
José Guerra, economista y ex Director de Investigaciones del BCV, nos ha explicado el quid de los bonos argentinos, esto es: la circuitería del dinero mágico en tanto que grosera especulación cambiaria alentada por magos públicos y privados.

Ahora bien -y salvo prueba en contrario-, es de inferir que los bonos argentinos es genialidad concertada entre BANDES-FONDEN, Finanzas y CORDIPLAN. [5]
Así las cosas, existe entonces un problema en el problema, a saber: ¿quiénes son los magos de los bonos argentinos?; ¿quiénes son lo destinatarios de sus residuales ganancias?; y, a la hora del té ético-político, ¿Gloria a Dios por las bendiciones recibidas?
Los magos de los bonos argentinos
Está en progreso un debate cuasi-público y cuasi-personal entre economistas, según sigue: Orlando Ochoa, critico de la gestión del BCV-BANDES, por una parte; y Eudomar Tovar, jerarquía decisoria en el Ministerio de Finanzas y director de BANDES, por la otra.
Hace un par de años (Marzo 2004), en efecto, un ofendido E. Tovar emplazó a O. Ochoa a identificar responsables de “hechos irregulares” en el manejo de la deuda pública.
Hace un par de días (11 de Julio 2006) -y en recurrente contexto- O. Ochoa identificó a los gestores (públicos y privados) que intermedian en la compra/re-compra/venta/re-venta de bonos argentinos y -en igual vena que antes José Guerra- O. Ochoa nos dibuja la circuitería financiera que (les) genera ganancias (especulativas) y, con la mejor información conocida, nos presenta su cuantificación.
Entonces y ahora es uno mismo el quid del debate: la apropiación de la renta petrolera en Venezuela, atávica fenomenologia de decisiones envilecidas y desequilibrios económicos.
Juzgue Ud., lector, la saga de este debate a partir de los textos de O. Ochoa y E. Tovar, a continuación…
Merentes, la banca y los bonos
Orlando Ochoa / Caracas, Martes 11 de julio, 2006 / El Universal, Economia I-1
El pasado año, el ministro de Finanzas, Nelson Merentes, recibió la orden presidencial de comprar más de 3.000 millones de dólares en bonos argentinos por razones políticas y así lo hizo.
La lealtad incondicional es un valor en el gobierno de Hugo Chávez; promueve un halo de protección frente a cualquier crítica interna.
El ministro Merentes obtuvo asesoría dentro y fuera del Ministerio de Finanzas y decidió comenzar a revender estos bonos argentinos denominados en dólares a los bancos venezolanos para ser pagados en bolívares.
La operación se hace al tipo de cambio oficial de 2.150 Bs/$ y los bonos se venden a los bancos al precio de mercado más una pequeña prima que deja una ganancia cambiaria a la República.
El gran negocio para los afortunados bancos seleccionados es que estos riesgosos bonos argentinos pueden ser rápidamente revendidos en dólares en Nueva York al precio del momento y luego las divisas se venden en el mercado cambiario paralelo venezolano al tipo de cambio aproximado de 2.600 Bs/$ generando una ganancia instantánea.
El diferencial de estas dos tasas de cambio es cerca de 20% y la operación se triangula en menos de diez días.
Sobre esta operación -abierta especulación cambiaria- la República gana 8% (se anunciaron 200 millones de ganancias por operaciones de $2.400 millones), mientras el diferencial restante es para los bancos y los intermediarios que influyen en los montos y frecuencia de los bonos ofrecidos desde el Ministerio de Finanzas para cada banco.

Gráfico: Confidencial: Vulnerabilidad del Sistema Financiero Nacional / Soberania.org - 16/06/06
Para "engrandecer" la idea política original del presidente Chávez, el ministro Nelson Merentes ha propuesto que este mismo negocio cambiario se haga con los bonos de dos docenas de países y se convierta a la República Bolivariana en un gran centro de inter mediación de deuda de otros países.
El interés nacional, más allá de la ganancia cambiaria especulativa (¿legal?), parece ser el aumentar la oferta de dólares en el mercado paralelo e intentar mantener "bajo control" este mercado negro.
Para cumplir con este "fin" se justifica enriquecer a codiciosos banqueros, algunos de los cuales pertenecen al círculo de amigos del ministro Merentes.
La banca estaría bajo mejor vigilancia si las Inversiones Cedidas se incluyeran inmediatamente en el balance de cada banco y si los encajes legales para los depósitos gubernamentales se elevaran, reduciendo la expansión de la liquidéz monetaria y la presión inflacionaria.
El ministro Merentes no considera "políticamente" viable ninguna de estas medidas y se opone a ellas.
Ojalá la revolución lograse persuadirlo a distinguir entre la lealtad a la nación y la lealtad a las personas o a los intereses.
Email: orlandoochoa@hotmail.com
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Las aseveraciones de Orlando Ochoa
Eudomar Tovar - Viceministro de Gestión Financiera
En fecha Jueves 04 de marzo de 2004, apareció publicado en el diario El Universal, página 1-14 un artículo de opinión denominado "Finanzas y la Banca", suscrito por el Sr. Orlando Ochoa, quien soezmente, solicita examinar la presunta relación entre una serie de funcionarios de alto nivel del Ministerio de Finanzas incluyendo al ministro Tobías Nóbrega, con jefes de instituciones bancarias; igualmente, argumenta el Sr. Ochoa, un conjunto de supuestos hechos irregulares cometidos por las altas autoridades del Ministerio de Finanzas en la Gestión Administrativa de la Deuda Pública Nacional, tales como:
- Inadecuados métodos utilizados en la Gestión Administrativa de la Deuda
- Conchupancia con banqueros
- Utilización de información privilegiada
- Supervisión bancaria indulgente
Lo que no expresa el Sr. Orlando Ochoa, es quiénes son los funcionarios de alto nivel, que supuestamente se encuentran involucrados en hechos de esta índole, para esto se escuda en la típica actitud de una ama de casa de vecindad como es la chismografía, con la diferencia que lo hace a través de un medio de prensa para maximizar el chisme y crear la matriz de opinión adversa en contra de los funcionarios del Ministerio de Finanzas.
Lo invito, amigo Ochoa, a que utilice los canales regulares respectivos; si usted tiene pruebas en base a lo que manifiesta, entonces, compórtese como una persona que no pierde su tiempo a solas y deje de azotar a las personas que tienen ocupaciones, proceda a solicitar una averiguación a través de la Contraloría General de la República o de otras instancias que usted crea conveniente; si usted no lo hace, sería cómplice de tal aseveración, convirtiéndose en un escritor de idioteces.
Es fácil denigrar de las personas, escudándose en la utilización de expresiones carentes de veracidad, solidez y soportes, generando expectativas de opinión que abren el camino a que se cometan injusticias en contra de los ciudadanos.
De mi parte, como funcionario de este ministerio, tenga la seguridad que solicitaré a través de una averiguación por notitia criminis, en la cual usted tendrá que suministrar nombres de funcionarios, presuntamente, involucrados o de lo contrario atenerse a las consecuencias derivadas de los derechos que me garantiza la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Concluyendo…
La apropiación de la renta petrolera venezolana ha sido el exitoso oficio del Capital Petrolero Internacional y -¿cómo no habría de serlo?- es así por gracia de sus procónsules nativos.
El problema de los bonos argentinos es, en esencia, variante nueva en la apropiación residual de la renta petrolera venezolana.
La cadena alimenticia de la revolución bolivariana, en efecto, precisa racionalizar su captura residual de la renta petrolera y, así entonces, ¡bienvenido sea un Mommer!, mercenario rentista por excelencia y John Wayne de esta saga revolucionaria.
Mal-venidos, por defecto, sean un Gumersindo Torres, un Alberto Adriani y un Francisco Mieres: ¡esta revolución bonita nada quiere con el conocimiento ni con la ética del pensamiento político!!.
Si novedoso es un BCV paralelo que viabiliza bonos argentinos para mayor gloria de la creatividad financiera revolucionaria, nada novedoso es que sea la nueva PDVSA quien viabilice el BCV paralelo.
Por demás, ya bien conocido es que en Venezuela todo comienza y todo termina en un barril de petróleo.
Novedoso es, no obstante, que el asambleísta de PDVSA (ministro de energía) y el operador corporativo (presidente de PDVSA) sean uno mismo … y entiéndase bien para qué? (que no ¿por qué?).
Abstracción hecha de su institucionalidad contra natura, un asambleísta-operador en PDVSA sirve para ejecutar las tareas propias de un oficinista bancario, es decir: sirve para notariar el tráfico de la renta petrolera intra-Ejecutivo y para ello sirve cualquiera gaviota humanocrática .
En breve: a juzgar por su modo de conceptuar el Estado y a juzgar por sus maneras de conducir la Nación, no es difícil conjeturar que BANDES-FONDEN -ya constituido en BCV paralelo- satisface una graciosa triquiñuela de Hugo Rafael para progresivamente agenciarse, a su arbitrio y al infinito, cerca de 40$ de cada 100$ de la factura petrolera internacional (PDVSA mediante).
En definitiva, ya es tiempo para que un E. Tovar -y el resto de las jerarquías del BANDES-Finanzas-CORDIPLAN- se declaren “funcionarios de alto nivel” (sólo sean jerarquías sin auctoritas) y, cuanto antes, ingenien coartadas revolucionarias para derrotar la “típica actitud de una ama de casa de vecindad como es la chismografía”.
Loros y focas, todos a una!! (Fuenteovejuna): Gloria a Dios por las bendiciones recibidas.
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Notas:
[1] Factura petrolera internacional = precio del barril en los mercados mundiales * volúmenes exportados de crudos y productos
[2] Renta Petrolera es el diferencial entre el precio del barril en los mercados mundiales y su costo de producción/procesamiento. Esta acepción contradice el pensamiento político y la legislación instituidos en Venezuela desde la Ley de Hidrocarburos de 1943 hasta la ley petrolera de Noviembre 2005; la renta petrolera, en efecto, ha sido conceptuada como una dupla numérica [regalía + impuestos] a ser negociada entre la Nación-propietaria y el Capital-operador.
[3] El tamaño óptimo de las Reservas Monetarias Internacionales es etiqueta para un concepto difuso y semi-estructurado.
[4] No el banco de O. García Velutini, molesto con la revolución excluyente (cfr.: sus declaraciones recientes a la prensa).
[5] Ministerio de Planificación y Desarrollo.
[*] Víctor J. Poleo Uzcátegui / Email: victorpoleo@intercable.net.ve
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