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Caracas / Venezuela -
 


Gasoducto del Sur: Es un soberano error-desacierto
Lavinia González / Las Verdades de Miguel (Venezuela) - 28/07/06

El 3 de abril de 1981, Gilberto Zerpa dio con la fórmula química de la orimulsión. Una fórmula que provocó que los crudos pesados y extrapesados de la Faja Bituminosa del Orinoco, difíciles de transportar, pudieran ser transportados como agua. “Cosa que le abrió tremendo campo a 267 mil millones de barriles de petróleo pesado y extrapesado contabilizados como reserva probada de la Faja Petrolífera del Orinoco, pero en aquel tiempo era imposible, desde el punto de vista económico, la producción por su alto costo.

Teníamos tremendo mar de petróleo que atravesaba Monagas, Anzoátegui y Guárico condenado a estar bajo la tierra sin poderlo sacar. En lo que era la parte norte de la Faja, Mene Grande había decidido utilizar crudo liviano para inyectarlo dentro de los pozos de producción de petróleo pesado, mezclarlo con éste y extraerlo, y producir un crudo que se llama crudo merey. Pero eso trajo como consecuencia el sacrificio del crudo liviano, que le daba al petróleo pesado su valor agregado para que el pesado tuviera algo de valor. Ante esa circunstancia, había que buscar una solución para extraer el petróleo pesado sin sacrificar el liviano, lo que se convirtió en un reto a la inteligencia. Pensé: si nosotros vamos a extraer el petróleo de la Faja tenemos que sustituir al diluente, y ese mecanismo que sustituye al diluente tiene que estar dentro del campo operativo en las cantidades adecuadas, para que no dé problemas operacionales que pudiera generar un rechazo del personal que opera en los campos. Las dos únicas opciones que podrían cumplir con esa característica eran: el agua que viene con el petróleo y el gas que viene con el mismo, pero resulta que éste último es muy liviano para el petróleo pesado, y su mezcla produce un endedamiento, es decir, no se mezcla homogéneamente, además de que el costo es demasiado alto para lograr al final una mediocre producción. Entonces quedaba la alternativa del agua, que al venir con el petróleo lo hace en forma de emulsión, que se conoce como emulsión de agua en petróleo o gotas de agua en el petróleo, y cuando eso ocurre el transporte del crudo se hace mucho más difícil, su viscosidad tiende a elevarse. Me puse a investigar, ya tenía cinco años ocupándome del tratamiento del crudo en todo el sur de Anzoátegui, y ese día,  el viernes 3 de abril de 1981, luego de las 4 de la tarde, di con la clave, conseguí una sustancia que mezclada en cierta proporción con agua y petróleo pesado, lograba bajar en 97% la viscosidad, convertía algo que parecía un arequipe en agua”.


Tenemos déficit de gas interno

Uno de los desaciertos del Gobierno que Gilberto Zerpa ha criticado duramente tiene nombre y apellido: Gran Gasoducto del Sur. “Sin embargo,  apoyo el Gasoducto Transcaribeño”. Y explica por qué:


–En 2001, me reuní con un comisario de inteligencia de la Disip para entregarle, con la idea de que se lo diera al presidente Chávez, un informe en el cual señalaba varios asuntos, entre ellos, nuestro sistema de gas. Pasa que nosotros tenemos un déficit de gas interno, inclusive la misma Pdvsa tiene un déficit de gas. Así las cosas, era inviable ofrecerle gas a otros países cuando nosotros tenemos déficits en el mercado interno. El gasoducto desde la guajira colombiana hasta Venezuela, interconectado con la parte este y oeste del país mediante un gran gasoducto en forma de elipse que atravesase el país desde el oriente hasta el occidente, permitiría que todas las regiones puedan acceder al servicio de gas de una manera constante y con precios nivelados, iguales para todos. Actualmente un Barquisimetano paga un dólar más que un Anaquense por cada millón de Btu que se produce como gas natural en la localidad de Anaco, como consecuencia de los costos de transporte. Con la propuesta, la alimentación del gasoducto-elipse ocurriría desde las fuentes de gas del oriente del país y desde el occidente, con los yacimientos que se encuentran en la Guajira colombiana. Así, los cargos por transporte para oriente y occidente se balancearían y todo el mundo pagaría un mismo precio promedio por cada millón de Btu. Además la alimentación desde la Guajira colombiana proporcionaría una cantidad de gas que cubriría el déficit actual que tiene el mercado interno; y, recomendaba en aquel entonces, que la negociación se hiciera de Estado a Estado sin la intervención de las trasnacionales.

–¿Pero por qué su oposición al Gasoducto del Sur?

–Su premisa está fundamentada en que nosotros tenemos 149 trillones de pies cúbicos de gas, de reservas probadas, pero resulta que de esa cantidad apenas 10% es libre. Gas libre significa que  no está asociado a la producción de petróleo, viene solo por el tubo de producción de los pozos; el  gas asociado significa que por el tubo de producción de los pozos viene gas natural y petróleo; y,  al cerrar el petróleo, estoy cerrando el gas que viene asociado. Se ha demostrado a través de la historia del país y del mundo, que hay vaivenes en la producción de petróleo por control de mercado o control de precios. Entonces, si yo voy a someter al país a un desarrollo presuntamente sostenible con el gas asociado, lo voy a someter también a esos brincos de cierre de producción, ¿eso significa que yo voy a ir a la oficina del industrial para decirle que la próxima semana no hay producción de gas porque estamos controlando precios? ¿Quién se cala eso? ¿Le voy a decir al ama de casa que no hay gas porque estamos controlando precio? La única manera de generar un desarrollo sustentable garantizado, partiendo del gas es con gas libre. Y si sólo tenemos 10% de gas libre, no estamos en capacidad de ofrecerles el producto a otros países de una manera sustentable por largo tiempo y lo que tengamos debería utilizarse con prioridad para impulsar el desarrollo de nuestro país. No se puede utilizar como argumento el hecho de que Venezuela no tiene suficiente población como mercado consumidor, y que por lo tanto debemos exportar nuestro gas de manera privilegiada para hacer crecer nuestra economía en el contexto del desarrollo latinoamericano. Generemos la producción de los productos terminados acá y exportemos los mismos hacia esos mercados. Si queremos ayudarlos, hagámoslo de otra manera, con lo que Rodríguez Araque ha querido eliminar: la orimulsión. Si quemo orimulsión en la Faja puedo generar electricidad; si nosotros estamos enviando al Brasil energía hidroeléctrica, que es la más barata, a través de un sistema de transmisión eléctrica, enviémosle energía termoeléctrica proveniente de la orimulsión, que sigue siendo rentable para ellos, y dejemos para el país esa energía hidroeléctrica que hemos comprometido con Brasil. Tenemos al Guri y a Caruachi ahogados, entonces necesitamos tener cierta holgura en la generación de energía. Simplifico: para mí es un error el Gran Gasoducto del Sur, uno de los más grandes errores que se han cometido en el país en los últimos años. Lo que dijo Uribe sobre la asociación estratégica, se la plantee yo al comisario, y en la carta exponía como ejemplo puntual que tenemos yacimientos en la frontera Venezuela-Colombia que nos son comunes  y que debíamos montar una empresa binacional y que el crudo colombiano fuera refinado en El Palito, así le damos una actividad adicional a El Palito, tenemos una empresa binacional con Colombia y procuramos una mayor tranquilidad en la frontera.

–¿Ese proyecto quién lo planteó?

–Como han hecho ver, el proyecto del Gran Gasoducto del Sur no es de Pdvsa, sino que lo plantearon los brasileños; lo que pasa es que Petróleos de Venezuela alza la bandera como si la idea fuera suya. Ellos están acostumbrados hacer eso, allí tienen el caso de la Orimulsión. Y tanto es así que no es de Pdvsa que estamos hablando como autora intelectual del proyecto -- de un hecho que ha comprometido al Presidente a hablar de ese proyecto desde el punto de vista político -- que he leído en la prensa una declaración de Ramírez, quien dice tener 9 y tantos millones de dólares para arrancar el estudio conceptual. Todo el que está metido en ingeniería sabe que un proyecto tiene un estudio conceptual, y otros de ingeniería básica y de detalles, construcción, etc. Cómo es que ponemos al Presidente a hablar de la veracidad de un hecho si aún no hemos hecho el estudio conceptual, que es el que define si es verdad y si vale la pena o no el proyecto. No sé con cuáles ingenieros están trabajando ni a quiénes piensan engañar con eso.

–¿Se podría hablar de trampa?

–No sé, porque si hay trampa debe haber también el que descubra esa trampa. Varias personas hemos dado la voz de alerta, pero aún no vemos la señal de cambio. Me pregunto si es una trampa o si tenemos adentro a los cómplices de esa trampa.

Aprovecho esta oportunidad para alertar al presidente Chávez a que someta a revisión ese proyecto y para que no se deje montar en algo que es inviable, pues no tendremos beneficios y porque está soportado en 10% de nuestra reserva de gas. Y si están pensando que el gas que se usa para la inyección que mantiene la presión que necesitan los yacimientos para producir el petróleo, lo pudieran liberar para cumplir con esa  cuota, sustituyéndolo por inyección de nitrógeno o dióxido de carbono  que tenga en cuenta el Presidente que eso es un costo adicional de producción que tenemos y que no hay derecho que el país tenga que pagarlo así como que si fuese indispensable recurrir a esos métodos desde el punto de vista técnico eso sólo lo vería justificable si ese gas natural se utilizara para los fines del desarrollo de nuestro mercado interno y lo consideraría una traición a la patria si se liberara para irlo a quemar o utilizar como materia prima de petroquímicas en el extranjero negando las fuentes de trabajo que tanto necesitamos en el territorio nacional y algo muy sutil que los gobernantes han perdido hace mucho tiempo: elevar la autoestima del venezolano haciéndolo sentir que nuestro país tiene el vigor del más pinta'o para desarrollarse internamente y salir adelante. Adicionalmente, si llegaran a usar dióxido de carbono, deben tener mucho cuidado, pues los crudos que están en nuestros yacimientos son de tal naturaleza que generarían un problema de taponamiento de los pozos y, por supuesto, una caída en la producción de petróleo. Están jugando con candela, y creo que el Presidente tiene que ponerse las pilas en el sentido de afinar más una investigación sobre el proyecto y no dejarse llevar por los arquitectos de la mentira, que son unos leones para hacer presentaciones, poner números bonitos y enamorar a la gente.

–¿Cómo va a funcionar y por cuánto tiempo?

–¿Tú vas a gastar 30-40 mil millones de dólares en un gasoducto cuando sólo se tienen, del lado nuestro, 14. y tantos trillones de pies cúbicos? ¿Para qué va a alcanzar eso? ¿Qué nos va a alcanzar, 10 años? ¿Y después? ¿O es que se está haciendo un plan con base en una expectativa de conseguir gas en la Plataforma Continental venezolana? Nadie hace un proyecto de esa envergadura basado en una expectativa, tiene que haber una certeza al ser aprobado, porque puede repetirse lo que sucedió en  el campo Yucal - Placer.

En los años 81-82 hubo una jornada de geología donde se llegó a decir, con bombos y platillos, que en el  campo Yucal-Placer ubicado en el estado Guárico había 17 trillones de pies cúbicos de gas. Resulta que yo tuve la fortuna de estar en el equipo de profesionales que viajó a Francia para terminar de hacer el estudio junto con la empresa Total. Desafortunadamente, el estudio determinó que de 17 trillones de pies cúbicos llegamos a 2.7 o 2.8 de trillones de pies cúbicos. Los errores que se cometieron fueron garrafales y no sólo contribuyeron a la baja de las reservas de gas, sino a que se cayera aquel emporio que se iba a desarrollar. Pero parece que eso no nos enseñó. No se pueden hacer proyecciones de proyectos sobre la base de las expectativas, sino sobre las bases de cifras ciertas. Nadie en el mundo petrolero hace proyecciones sobre expectativas. Cuando tengamos las cifras y pozos exploratorios y de delineación que nos digan que los yacimientos de gas de la Plataforma Continental de Venezuela nos garantizan por poner una cifra, 200 trillones de pies cúbicos, entonces podríamos decir que sí tenemos gas para Venezuela y para otros países, pero primero para Venezuela...

No se puede olvidar que las reservas de hidrocarburos son finitas, agotables e irremplazables. Que Venezuela no se acaba con un cambio de presidente, ni de una generación… ni siquiera de cien generaciones. Esas reservas que están en nuestro subsuelo no nos pertenecen a nosotros como generación presente, le pertenecen a la vida de la República. Por lo tanto cabe preguntarle a los numerologos de PDVSA ¿Cuál es la planificación del crecimiento y desarrollo del país que pueda sustentarse en un periodo de cien años? ¿Cómo le garantizamos a la primera generación del próximo siglo que no le hipotecamos el futuro en este gobierno? O es que esos venezolanos no tienen el derecho a formar parte de la vida de la República. Lo protagónico está reservado  en la Constitución para el PUEBLO, no para figuras transitorias en la vida de la República.

 



[*] E-mail:
lavigonzal@yahoo.com

 

 

 


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