Nueva gerencia de PDVSA recibió críticas en
Houston
El Nacional (Venezuela)
- 07/05/03
|
Houston, 07 de mayo de 2003.
Una irreconocible delegación de Petróleos de Venezuela
visita esta semana la ciudad de Houston, donde se está celebrando
la Conferencia de Tecnología Costa Afuera (Offshore Technology
Conference, OTC por sus siglas en inglés).
Los oradores de la llamada “vieja”
Pdvsa (entiéndase la de hace cuatro meses) que estaban pautados
para participar fueron descortésmente eliminados del programa
de la cita y los venezolanos de la “nueva” petrolera
tal vez intentarán dar la cara valientemente, pero estos
esfuerzos prometen ser raros en el mejor de los casos.
Pese a que actualmente parte de la alta gerencia de esta compañía
está integrada por ex empleados y directivos retirados, muchos
de ellos no tienen otra credencial que su fervor revolucionario,
algunos jamás han participado en el negocio del crudo y para
colmo no hablan ni entienden inglés, algo completamente inusual
dentro del mundo petrolero internacional. Para
algunos de ellos fue realmente difícil obtener la visa B1
que Estados Unidos expide a los empresarios que visitan el país
para asistir a la conferencia.
Sin duda alguna, incluso en la nueva Petróleos de Venezuela
existe un claro descontento entre los chavistas. La reasignación
del poder ha generado un creciente desagrado y ha sido muy engorroso
nombrar a gerentes por su capacidad técnica, más allá
de su pureza política o ideológica. Incluso a la escasa
fuerza técnica leal restante, le ha costado digerir la nueva
directiva política.
La Pdvsa de Chávez pretende valerse de manera flagrante
de su misión en la OTC para atraer capital internacional
fresco y para propiciar el contacto de nuevos rostros con la actual
industria estatal. En el proceso, intentarán
hacerle creer al mundo del crudo que los empleados despedidos eran
los malos de la película, quienes estaban perjudicando profundamente
la eficiencia y la economía petrolera de Venezuela. Esto
es una pretensión exagerada.
En los últimos cuatro meses, el gobierno de Hugo Chávez,
luego de un largo conflicto que ha durado más de un año
con Pdvsa y gran parte de la clase media venezolana ( “los
oligarcas”, como los llama Chávez), ha despedido a
más de 20 mil empleados de una fuerza laboral
total de 39 mil trabajadores. La historia es en realidad mucho más
grave, debido a que las personas desincorporadas representaban más
del 90% de la plantilla de ingenieros y gerentes.
La compañía estatal venezolana, quizás una
de las empresas profesionales más exitosas e igualitarias
del mundo en vías de desarrollo, quedó diezmada.
Mientras que para los venezolanos afectados las patrañas
del jefe del Estado pueden ser dramáticas e irritantes, para
los que estamos en Estados Unidos son el presagio de muchos problemas
por venir.
Chávez, quien perdió espacio en los noticieros en
los últimos meses por causa de los eventos en Medio Oriente,
es un admirador de Fidel Castro y de manera flagrante y casi sarcástica
ha abrazado física e ideológicamente a todos los adversarios
de EE UU, desde el propio Saddam Hussein, hasta Mohamad Gadaffi,
de Libia, y Khatami, de Irán. Le envió una carta solidaria
a nada menos que Carlos Illich Ramírez, el infame “Chacal”,
confinado en una prisión en Francia, y uno de los hermanos
de Carlos es un alto oficial del Ministerio de Energía y
Minas de Chávez.
Podríamos desdeñar los tormentos de Venezuela tildándolos
como otra contienda interna de un atormentado país productor
de petróleo con una historia endémica de corrupción
e ineptitud. Pero estos problemas nos tocan de cerca, dado que este
país desempeña un papel preponderante en la seguridad
energética de Estados Unidos y posee un vínculo directo
con nuestros precios de la gasolina.
Venezuela es el mayor exportador de productos refinados a Estos
Unidos y conserva una posición significativa en la capacidad
refinadora estadounidense.
Pdvsa también posee la compañía Citgo, una
de las mayores empresas minoristas de gasolina en este país.
¿Qué ha sucedido con la producción petrolera
de Venezuela durante los últimos meses? Luego de la devastadora
salida del mercado de al menos 250 millones de barriles durante
la huelga nacional, la producción actual de crudo del país
se recuperó a aproximadamente 2,6 millones de barriles diarios,
en comparación con los 3,4 millones que generaba antes del
paro de actividades.
Esta aparente recuperación es engañosa, pues 1 millón
de barriles diarios provienen de asociaciones con compañías
extranjeras y 800 mil barriles de los campos gigantes del norte
de Monagas y de El Furial, los cuales han producido a marcha acelerada
hasta generar preocupaciones con respecto a la salud de los yacimientos
en el largo plazo.
La razzia de la plantilla gerencial ha incidido en una inmensa
reducción de la producción en los campos más
competitivos. El declive se precipitará aún más
y será devastador en los próximos años. Más
allá de la carencia de know-how entre la nueva gerencia,
en el futuro no habrá dinero para reinvertir.
Pdvsa enfrenta actualmente la mayor deuda de su historia, calculada
entre 3 millardos y 5 millardos de dólares con las compañías
de servicios, los cargueros de petróleo y los proveedores,
que se ha acumulado en los últimos 5 meses.
Esto, aunado al anuncio del Exim Bank sobre su decisión
de suspender todas las garantías crediticias al país
y a la deuda del presidente Chávez con sus electores, cuyos
sobornos se tendrán que reflejar en un incremento en el gasto
público, anuncia la venida de tiempos muy turbulentos. Ciertamente
será muy interesante y hasta insólito presenciar el
espectáculo de la nueva delegación de Petróleos
de Venezuela esta semana en Houston.
| |
|
Arriba |
 |
Portada |
|