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Está circulando por Internet un llamado anónimo calificando al mandatario venezolano como enemigo de los Estados Unidos y llamando a los norteamericanos a realizar un boicot contra Citgo,debido a que es propiedad del Gobierno de Venezuela.
A pesar de que el diagnóstico que se hace de la actuación del Primer Mandatario venezolano en estos correos electrónicos no está muy alejado de la realidad, VenEconomía considera que emprender un boicot contra Citgo sería un error. Se trataría de un remedio que resultaría a los norteamericanos más grave que la enfermedad.
Primero, a Chávez y a su Gobierno, no les haría mella alguna un boicot contra Citgo. Venezuela, con o sin Citgo, siempre podrá vender su petróleo, incluso quizás a un mejor precio.
Segundo, los que promueven un boicot no parecen entender que las estaciones de servicio de Citgo son franquicias y que la mayoría de éstas pertenecen a pequeños y medianos empresarios norteamericanos. Por lo tanto, un boicot realmente perjudicaría a nacionales de EE.UU. quienes podrían perder sus ahorros de toda la vida dejando a miles sin empleo.
Tercero, un boicot a Citgo le daría a Hugo Chávez un nuevo argumento contra los supuestos imperialismo y pretensiones hegemónicas de los Estados Unidos. Chávez podría utilizar al boicot para victimizarse, tal como lo ha hecho Fidel Castro con el embargo a Cuba.
Y cuarto, lo más irónico es que un eventual boicot le daría al presidente Chávez una excusa para evadir la responsabilidad de su Gobierno del desastre administrativo y ambiental en el que se ha convertido Citgo. La percepción generalizada es que Citgo está siendo afectada por los mismos problemas de su casa matriz, PDVSA: mala gerencia, desinversión y falta de mantenimiento, lo cual ya está ocasionando que decaiga el valor de sus activos, según fuentes cercanas a la empresa. Ya este hecho está siendo del dominio público.
Últimamente, la prensa ha reportado con bastante frecuencia informaciones de accidentes e incluso Citgo ya tiene diez acusaciones penales presentadas por la Fiscalía Federal en contra de su refinería en Corpus Christi, por haber violado la Ley de Aire Limpio y el Tratado de Aves Migratorias. De ser hallada culpable, Citgo enfrentaría multas, estaría cinco años bajo vigilancia gubernamental, y el gerente de control al medio ambiente, Philip Vrazel, iría a prisión por cinco años.
En resumen, un boicot a Citgo más bien oxigenaría a Chávez y a su discurso antiimperialista, y sería un efecto bumerang contra quienes lo estén promoviendo.
[*] VenEconomía Opina
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