Economía Política Bolivariana - IV
Pablo Hernández Parra*
/ Soberania.org - 16/10/06
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“Regalar y pedir prestado: a eso se limita la ciencia financiera del lumpemproletariado, lo mismo del distinguido que del vulgar... jamás un pretendiente ha especulado más simplemente con la ingenuidad de las masas”. (C. MARX. El Dieciocho Brumario de Luís Bonaparte)
Con este título comentaremos semanalmente algunas noticias sobre la Economía Bolivariana en marcha hacia el “Socialismo de Siglo XXI”.
1.- EL CUENTO DEL PAPEL DE LAS COOPERATIVAS EN LA NUEVA PDVSA
Uno de los pilares en la propaganda oficial para demostrar el papel de la “nueva PDVSA”, es el supuesto peso que tienen las cooperativas dentro de los negocios de PDVSA. En nuestras manos reposa un extenso documento de la empresa titulado: “La Nueva Pdvsa, Elemento Fundamental en la Transformación del País hacia el Socialismo Bolivariano, documento base, del manual editado por PDVSA, sobre las EPS". Este documento es una valiosa prueba sobre el verdadero dominio del gran capital privado dentro de PDVSA, pero sobre todo del vulgar engaño con el cuento de las cooperativas y su papel en la “nueva PDVSA”.
Según el mencionado documento en “el año 2004 PDVSA pagó a sus empresas contratistas de obras y servicios un total de Bs. 12.833,5 millones (5.969 MM. $), de los cuales 148 empresas facturaron. Bs. 10.272 millones equivalentes al 83%... y durante el referido año, pagó específicamente a las cooperativas Bs. 117,7 millones, lo cual representa menos del 1% del total pagado por PDVSA”. Concretamente: POR CADA 100 BOLIVARES QUE PAGÓ PDVSA A LOS CONTRATISTAS, SOLAMENTE LE OTORGÓ 0,92 CÉNTIMOS DE UN BOLÍVAR A TODAS LAS 1.019 COOPERATIVAS INSCRITAS EN PDVSA.
Más adelante, el citado documento agrega una cifra más elocuente: “Del total pagado a empresas de obras y servicios, 68 empresas relacionadas con servicios de perforación y producción facturaron durante el año 2004 un monto de Bs. 8.000 Millones, equivalentes al 66% del total pagado por la industria en el periodo”.
De un universo de 5.032 empresas inscritas en PDVSA, para el 2004, el 1,35% de ellas factura el 66%.
Hablando en lenguaje más sencillo: de cada Bs. 100 que PDVSA contrata en obras y servicios, 66 bolívares van a manos de una de las empresa inscritas en PDVSA y 0,92 céntimos de bolívar se lo distribuyen las 1.019 cooperativas.
Los 37,08 bolívares restantes se lo pelean a muerte unas 3.865 empresas restantes, de las cuales 849 se repartieron el 20% de lo facturado (unos 2.566)
Qué son 117 millones de bolívares repartidos a 1.019 cooperativas para una empresa que en el 2004 vendió 64.757 millones de dólares, equivalentes a unos 140 billones de bolívares. Ni las sobras para el perro -con el perdón de los perros- es lo que la PDVSA DE PUEBLO les da a quienes no quieren las limosnas de las misiones sino trabajo.
El citado documento nos proporciona otra información sumamente valiosa.
Bariven, S.A. realiza una auditoria estableciendo que los “administradores de PDVSA a partir de la contingencia petrolera, se ha determinado que más del 80% de los procesos de contratación han sido otorgados mediante la modalidad de adjudicación directa, a instancia de situaciones de emergencia”.
Si más del 80% de los contratos de PDVSA son entregados a dedo, y de estos, el 83% van a manos de 148 empresas, no queda ninguna duda que estamos en presencia de un ejercicio puro y simple de la dictadura, disfrazada de Revolución Bonita, Socialismo del Siglo XXI o como se hable en PDVSA del Socialismo Bolivariano.
Otorgar a dedo contratos por miles de millones de bolívares, sin ningún tipo de licitación, sin entregar balances o informe públicos de dichos contratos, para muchos estos hechos podrán ser ejemplos de corrupción, para nosotros es un ejemplo claro y simple de cómo el capital a través del gobierno de turno que lo representa ejerce su dictadura.
Democracia y dictadura no son términos antagónicos como la burguesía y su aparato mediático y de propaganda nos quiere hacer ver. Ambos son términos complementarios, partes de una misma ecuación. La clase que domina ejerce su poder de dominación reservándose la democracia para su práctica, disfrute entre sus miembros y servidores mas allegados, pero ejerciendo la mas férrea dictadura contra la gran mayoría de la población.
Cuando los jerarcas de PDVSA, comenzando por la junta directiva o el propio presidente de la República, deciden sin consulta sobre planes, inversión o contratos, o cuando el último de los gerentes asigna sin licitación a su entero capricho cualquier contrato, estamos en presencia exactamente de un ejercicio puro y simple de dictadura, así se le quiera disfrazar con una practica de corrupción. El poder es tener impunidad, dijo alguien en Argentina, y la dictadura del capital dentro de PDVSA es precisamente un ejemplo clásico de esa dictadura.
Dictadura, como bien fue definida por Lenin -hace más de un siglo- es simplemente el ejercicio del poder, de la violencia, no sometido a ley alguna. El problema no es hablar pistoladas y tonterías sobre democracia o dictadura en general, contraponiendo ambos términos o llegar a la estupidez suprema de que la ley es para todos y todos somos iguales ante la ley.
El problema hay que plantearlo a partir de la realidad, de los hechos de la vida diaria: Cuál es la clase dominante, propietaria que disfruta y practica la democracia en su exclusivo beneficio; y cuáles son las clases sobre las que se ejerce a diario la dictadura. En palabras más sencillas: dónde están todos los burgueses y sus representantes políticos que derrocaron al gobierno en abril del 2002, destruyeron la industria petrolera y derogaron de un plumazo todas las instituciones y hasta la misma constitución, y a qué clases pertenecen los 6.000 asesinados por las policías del Capital en los últimos seis años y los 20.000 presos que se pudren y mueren a diario en las cárceles del país.
Cuando se le asignan directamente a los capitalistas 99 de cada 100 bolívares dentro de los negocios de PDVSA y sólo se le otorgan noventa y dos céntimos de bolívar a las cooperativas, muchas de las cuales son viejas contratistas de PDVSA, disfrazadas de cooperativas; o cooperativas donde los gerentes y funcionarios de PDVSA tienen a familiares y amigos como testaferros, preguntamos. ¿No es esto un ejemplo de democracia para los capitalistas que se reparten toda la torta de PDVSA, y no es esto un ejemplo de la más vulgar dictadura contra el pueblo y los trabajadores a quienes solo les arrojan las sobras del festin?
(*) Pablo Hernández Parra / E-mail: phparra@yahoo.es
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