Empobrecidos por el uranio
Walter Martínez
(Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela)
- 12/05/03
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GUERRA EEUU empleó más
de 1.900 tanques “Abrams ”durante la “Tormenta
del Desierto ”.
AP |
Durante las maniobras de la Otan en Alemania, en plena Guerra Fría,
1985, el piloto estadounidense de un A10 “Warthog”
me dijo: “Si logro mantener en la mira cualquier tanque
soviético durante un segundo, lo puedo abrir por la mitad
como si fuera una lata de cerveza”. Algo de eso fue
lo que pasó en ambas guerras del Golfo. El Ejército
y la Infantería de Marina emplearon más de 1.900 tanques
“Abrams” y varios centenares del modelo
M1 y M60 durante la “Tormenta del Desierto”
en la Primera Guerra del Golfo. Los proyectiles de los tanques estadounidenses
estaban compuestos de explosivos de alto poder y Uranio
Empobrecido. Los irakíes tenían tanques soviéticos
T72.
Los “Abrams” tenían cañones de
120 milímetros y los M1 y M60 disparaban con los de 105 milímetros.
Aparte de la moderna tecnología en la dirección de
tiro, el alcance y el poder de penetración de los proyectiles
con Uranio Empobrecido, hicieron la diferencia.
Un “dardo” de 120 milímetros
pesa 10.7 libras; y el de 105 milímetros, 8.5 libras. El
alcance de los T72 era inferior a los 2.000 metros. El de los tanques
estadounidenses llegaba alrededor de los 3.000 metros de tiro efectivo.
Se sabe de por lo menos un caso en el que el blindaje frontal de
un T72 fue penetrado por el disparo de un “Abrams” a
3.500 metros. Se estima que el blanco de mayor distancia lo produjo
un tanque británico “Challenger” que
destruyó un tanque irakí a 5.100 metros de distancia
utilizando un proyectil con uranio empobrecido.
Según los datos disponibles, las fuerzas terrestres de los
Estados Unidos dispararon, como mínimo, 14.000 proyectiles
en combate y en los entrenamientos previos a la guerra
en Arabia Saudita. Los “Challenger”
británicos, al parecer, dispararon unos 100 proyectiles
del mismo tipo en combate. Aparte de los miles de proyectiles disparados
por el Ejército y la Infantería de Marina, la Fuerza
Aérea de Estados Unidos utilizó intensamente los veteranos
aviones antitanques A10 “Warthog”.
Los A10 dispararon unas 940.000 municiones de Uranio Empobrecido
en situación de combate.
Su cañón rotativo de siete tubos dispara munición
de 30 milímetros; unas 4.200 por minuto. El peso de cada
una es de 272 gramos. La diferencia en el impacto y la capacidad
de perforación la da la gran densidad del Uranio Empobrecido.
Por eso le llaman el “Asesino de Tanques”.
Lo que dejaron atrás Cuando se produce combustible nuclear
destinado a bombas atómicas o a reactores nucleares, el residuo
obtenido es el llamado “Depleted Uranium” o
Uranio Empobrecido.
Lo que se utiliza en el campo civil y militar nuclear es el Isótopo
235, que sí puede ser fisionado. El U235 se encuentra en
muy bajas proporciones en la naturaleza.
La industria nuclear necesita aumentar esa proporción
de Isótopo 235. En ese proceso se genera
gran cantidad de desechos radioactivos del llamado "Depleted
Uranium" (DU) o "Uranio Empobrecido", así
llamado porque está compuesto principalmente por el otro
isótopo de uranio no fisionable, el U238 y una mínima
proporción del U235. El "Depleted Uranium" (DU)
es, por lo tanto, altamente tóxico y ra diactivo; y es, como
queda dicho, un derivado del proceso de enriquecimiento del uranio.
De acuerdo a International Action Center fundado
por el exFiscal General de los Estados Unidos Ramsey Clark,
se le llama "Empobrecido" porque su contenido
del isótopo U235 es reducido de 0.7% a 0.2% durante el proceso
de enriquecimiento del uranio.
El isótopo U238 constituye el 99% del contenido de ambos
tipos de uranio. El Uranio Empobrecido es 60% tan radiactivo
como el natural. Su vida media es de 4.500 millones de
años. Deshacerse de material radioactivo y almacenarlo en
forma segura es un dolor de cabeza para cualquier potencia. Greenpeace
nos ha dado reiteradas muestras de lo que significa su traslado
internacional. A comienzos de los años 70, Washington
comenzó a buscar soluciones.
Como este tipo de uranio es extremadamente denso, y lo
disponen en grandes cantidades, se comenzó a pensar
en su capacidad de impacto si se utilizaba en municiones y, además,
en la posibilidad de entregarlo gratis
a los fabricantes de armamento. Hasta la década
de los 80 se comprobó en diferentes polígonos la capacidad
de este tipo de munición para perforar blindajes.
"Yuma", en el Estado de Arizona, "Aberdeen"
en Maryland y "Jefferson" en Indiana,
fueron algunos de los campos de experimentación que hoy conservan
la marca radioactiva de los proyectiles utilizados. Al comienzo
de la década de los 90, en la Primera Guerra del Golfo, lo
que me dijo aquel piloto de la Otan se pudo comprobar en combate.
Este tipo de proyectil destruyó la tercera parte de los
3.700 tanques de Irak. Un ejemplo dramático: uno de estos
proyectiles "impactó la torreta de un T72, salió
por el lado opuesto, e hizo blanco y destruyó a un segundo
T72" que resultó estar en la misma línea
de tiro.
La zona de impacto. Cuando un proyectil de este tipo impacta en
una superficie blindada, la energía cinética se transforma
en calor, y hasta un 70% del mismo se oxida instantáneamente;
es decir, se quema espontáneamente, lo que crea una
importante dispersión de partículas radioactivas de
alta toxicidad. Es como disparar un aerosol con partículas
de menos de 5 micrones de diámetro. Se considera
que partículas de un diámetro inferior a 10 micrones
son perfectamente absorbibles por la respiración de un ser
humano. En los polígonos de pruebas se evidenció
que la mayor contaminación se registraba en un radio de entre
5 y 7 metros en torno al vehículo impactado. Sin embargo,
como resultado de explosiones o incendios, los vientos pueden
esparcirlas hasta 30 kilómetros de distancia. Como
el poder radioactivo sigue intacto, pueden contaminar todo lo que
toquen, no solamente a los combatientes, sino a todo ser viviente;
además de territorios y fuentes de agua; y entre sus consecuencias
están las mutaciones y malformaciones genéticas, como
las que se registran en los niños irakíes.
El 25 de abril el Ministerio de Defensa británico anunció
que los militares que regresen de Irak "tendrán
la posibilidad de realizarse exámenes para verificar el nivel
de uranio empobrecido en sus organismos." (AFP). Un
tribunal británico de apelación de Leeds, reconoció
que el soldado Shaun Rusling, veterano de la Primera
Guerra del Golfo, sí se encuentra enfermo del denominado
"Síndrome de la Guerra Golfo", causa vinculada
a la contaminación ambiental en la zona; la misma por la
cual aún luchan en EEUU veteranos como el exMarine Dan
Fahey, quien lleva una década estudiando la repercusión
del Uranio Empobrecido en la salud humana. Por su parte el G8, en
su reunión del mismo mes (AFP), apenas hace una mención
a la eliminación de residuos tóxicos vinculado a este
tema e ignoraron olímpicamente el Protocolo de Kyoto.
No debemos olvidar que, además de las dos Guerras del Golfo,
este tipo de armamento fue ampliamente utilizado en la Guerra de
los Balcanes, en la exYugoeslavia y en el Medio Oriente. Según
la BBC: "Washington no cree que el Uranio Empobrecido
suponga un peligro, y rechazó un estudio de la ONU según
el cual todavía hay contaminación en BosniaHerzegovina
causada por las armas que fueron utilizadas en 1994 y 1995”.
Respecto a los proyectiles disparados en las dos Guerras contra
Irak, la misma fuente (BBC, 14 Abril 2003) afirma: "Estados
Unidos dijo que se niega a remover los restos de esas municiones
después de que finalice el conflicto..." y titula: "El
Uranio Empobrecido se queda en Irak".
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