EN
ESTADOS UNIDOS TAMPOCO HAY LIBERTAD DE EXPRESION
Seis grupos económicos controlan la gran prensa
Ernesto Carmona
/ Argenpress
(Argentina) - 13/05/03
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En Estados Unidos existe descontento frente a la política
económica de George
W. Bush, los recortes presupuestarios en educación
y la incertidumbre ante el futuro del seguro social, una fuente
precaria pero segura de financiamiento del Estado para la supervivencia
de la población pobre de este país. Sin embargo, al
igual que en Chile, prácticamente no hay debate publico sobre
grandes temas que solo se discuten en la 'clandestinidad' o en publicaciones
'alternativas'.
La mayoría de la población parece estar emborrachada
todavía por 'los éxitos de guerra' en Irak. Los 250
millones de habitantes deben conformarse con un solo discurso y
una sola visión -unánime y totalitaria- en los grandes
medios de comunicación de masas controlados por 6 grandes
corporaciones.
Viene la desregulación
La concentración de la propiedad de los medios seria aun
peor si no existiera una cierta regulación del Estado a través
de la FCC, la Comisión Federal de Comunicaciones, una suerte
de DEA de los 'mass media'. La mala noticia es
que la FCC tomará una decisión crucial cuando defina
-el 2 de junio próximo- si un conglomerado propietario de
diarios puede poseer también estaciones de radio y TV - o
viceversa- en la misma ciudad o mercado en que opera. La
manipulación de la información publica en EE.UU. responde
a la concentración corporativa y a practicas de propaganda
mediática similares a las de Chile, Alemania, Venezuela y
otros países con medios de estructura piramidal.
En EE.UU. también explican las tasas de aceptación
declinantes pero aún por sobre 50% que exhiben las políticas
de George W. Bush.
Los opositores a la guerra solo pueden expresarse
y dar a conocer sus actividades en reuniones de amigos, organizaciones
culturales 'underground' (subterráneas),
una que otra película o video, periódicos estudiantiles,
algunas publicaciones de las colonias hispanas, la red Internet,
pequeños afiches y otros medios artesanales, como los 'bumper
stickers' de una activa industria de letreros autoadhesivos
destinados a los vidrios de automóviles y ventanas de viviendas.
Los dispensadores de periódicos como The New York Time y
The Wall Street Journal suelen exhibir grafitis contestatarios,
a veces con una sola palabra: !Mentiras!
El californiano no exhibe la ignorancia ni la mente maleable del
estadounidense medio. El ex embajador en Irak Edwards Peck
diserta contra la guerra y ofrece talleres por todo el Estado, mientras
recolecta fondos para asistir a las victimas. El San Francisco Chronicle
de la familia Hearst, no presenta el sesgo mas derechista del New
York Times o del Washington Post y se permite publicar caricaturas
en que un solitario George Bush aparece cavando hoyos en el desierto
iraquíes en una frenética búsqueda de armas
de destrucción masiva. Los partidarios de la invasión
izan la bandera de las barras y las estrellas para expresar su adhesión
a Bush, pero en California se ven muy pocas, salvo en las oficinas
federales y una que otra vivienda.
Los grandes del 'mass media'
La revista The Nation, de Nueva York, publicó
un organigrama de 4 paginas tamaño carta con el mapa de diez
grandes dueños (1) de los medios de comunicación de
Estados Unidos, gigantescos conglomerados 'monstruo'
que fabrican dinero ofreciendo información mezclada -o confundida-
con entretenimiento y espectáculo a través de cadenas
de TV, revistas, diarios, radios, Internet, películas, música,
deportes, libros y otros rubros. La televisión siempre es
el renglón mas importante.
AOL/Time Warner, con ganancias de US$ 32 mil millones
en 2001, posee 64 magazines como Time, Life & People
y MAD, varios en alianza con AT&T y
uno en el Reino Unido; sus cadenas de TV incluyen numerosas estaciones,
redes, cables y producción de programas (CNN, HBO
y TNT); posee 5 equipos de fútbol y/o béisbol;
produce películas mediante Hermanos Warner y
otras subsidiarias; tiene 40 sellos musicales y 4 editoriales de
libros. Es inútil reseñar en detalle todo lo que tienen
estas diez corporaciones: no cabrían en todas las paginas
de esta revista.
Con pequeñas variaciones en los rubros y en su magnitud
gigante figuran AT&T Corporation, (con US$
66 mil millones -mm- de rentabilidad 2001), Sony
(US$ 53,8 mm), Bertelsman (US$ 16,5 mm), Liberty
Media Corporation (US$ 42 mm), Vivendi Universal
(US$ 37,2 mm), Viacom Inc. (US$ 20 mm),
General Electric (US$ 129,9 mm), Walt Dysney
Company (US$ 25,4 mm) y News Corporation
(US$ 11,6 mm). Un dato para cuantificar estas ganancias: las exportaciones
totales de Chile a todo el planeta en 2002, alcanzaron a US$ 17,4
mm.
Estos monstruos comunicacionales controlan las mas celebres
cadenas de noticias, como ABC, NBC, CBS, Telemundo, Fox, UPN, etcétera.
La próxima decisión de la FCC podría permitirles
operar grandes diarios de circulación nacional -como The
New York Time y The Washington Post- y centenares de periódicos
locales. Como están cuadrados con el gobierno Bush el lobby
parece redundancia. Y el jefe de la FCC es un hijo de Collin
Powell, Michael, considerado mas reaccionario
que papá.
Mapa del control mediático
Especialistas 'media watch' como Norman
Solomon reducen el grupo propietario a seis grandes corporaciones
-en los '60 eran mas de 40-, senalando que los capitales corporativos
se entrecruzan en alianzas de poder que controlan terceras corporaciones
mediante participaciones accionarias bajas y sofisticados enroques
de capitales. Por ejemplo, AT&T posee 8% de New Corp.
(Fox) A su vez, Janus Corp. esta presente en el 5% de Liberty Media
y en 6% de AOL TW (CNN), gigante que a su vez pertenece en 4% a
Liberty Media, en 18% a New Corp. y en 1% a Viacom, a su turno controlada
en 68% por National Amussement.
El magnate mediático Rupert Murdoch controla
New Corp. (Fox) con 30%, en alianza con 8% de AT&T,
en tanto el Grupo Bruxelles detenta el 25% de Bertelsmann.
Hay polémica porque Murdoch, cuya insignia es el canal Fox,
pide aprobación federal para comprar Direct TV,
gigantesco proveedor de señales por satélite,
donde participa -entre otros- el venezolano Gustavo Cisneros Rendiles,
dueño principal de la cadena hispana Univisión y de
los canales ChileVision de Santiago y Venevisión de Caracas.
Murdoch-News Corp. aspira al 34% de Hughes Electronics,
la division General Motors que opera DirecTV. Desea poner
en onda sus canales Fox, Fox News Channel y FX,
controlar los precios que paga el usuario final y expulsar del negocio
del cable a pequeñas y medianas compañías.
Adocenados, como los huevos
Los 'grandes y famosos periodistas' de las cadenas de televisión
se cuadraron todos con Bush, como si fueran milicos y con
el mismo lenguaje castrense que usaba la ministra chilena Mónica
Madariaga cuando su pariente Pinochet la cambiaba de cargo
publico: 'lo que ordene, mi general'. Los 'famosos'
del mercado de noticias hoy solo son 'propagandistas
de guerra', seguidores de Dan Rather,
a quien llamaban 'el sucesor de Walter Cronkite'
(un legendario hombre de prensa que en los '60 desafiaba al entonces
Presidente Lyndon B. Johnson por su conducción de la guerra
en Vietnam). 'George Bush es el Presidente..., el quiere
que me ponga en la fila; solo dígame donde', sentencio
un sumiso Rather, que rápido fue imitado por Tom
Jennings, Tom Broakan y otros 'grandes periodistas'.
La concentración de la propiedad mas el adocenamiento
de los profesionales reducirá las fuentes laborales y hará
perder mas al trabajo periodístico, proceso que
en Chile no inquieta a nadie desde hace mas de una década,
excepto al impotente publico consumidor mediático local.
Pero en EE.UU. por lo menos surgen voces de protesta. Don
Hazen, de la organización AlterNet,
opinó que la TV ya no está interesada en ofrecer un
buen nivel de análisis y de debate.
Danny Schetchter, de MediaChannel, cuestionó
la mediocridad de la cobertura durante la guerra Irak y cree que
la supresión de opiniones anti-guerra, mas la exhibición
de imágenes pasteurizadas, no responde únicamente
a ineptitud, polarización y unilateralidad, sino que alinea
a ciertos periodistas con los esfuerzos 'lobbisticos'
de los dueños de grandes medios para conseguir en junio la
desregulación de la FCC.
Y la radio, ¿que?
La cadena radial Clear Channel Communications ofrece el
mejor ejemplo de concentración mediática, con 1.225
emisoras y 62 estaciones de TV (24% de la audiencia nacional).
Un estilo de 'producción centralizada',
basado en 'economía a escala', eliminó
puestos de trabajo y los servicios de noticias locales a través
del medio-oeste de EE.UU. Ya no le interesan los crímenes
de pueblo, menos los pequeños conflictos políticos
y eventos socio-culturales de las comunidades. Lo local no se globaliza,
sino que desaparece. Por añadidura, Clear no tolera transmisión
de música ni entrevistas de artistas y autores críticos
de la guerra. El autoritarismo mediático trae consigo la
censura, tan temida en los mitos de libertad del pueblo estadounidense.
(El San Francisco Chronicle, el diario de la 'Patty' Hearst,
despidió a un periodista por haber sido arrestado en una
manifestación contra la guerra de medio millón de
personas. No quedó claro si fue por la marcha, por la detención...
o por ambas).
Todo indica que el binomio Bush/Powell otorgará
la buscada desregulación que cambiara el mapa de las comunicaciones.
El hijo de Michael Powell que capitanea la FCC, Michael, anticipo
que los intereses de las mega corporaciones necesitan la protección
del 'ángel del interés publico'.
El impacto de estos cambios será desastroso en la
calidad de la información publica y fatal para la democracia
estadounidense, ya deteriorada con las restricciones a las libertades
publicas establecidas por la dictadura de la Casa Blanca. El control
mediático será total cuando los dueños de diarios
posean simultáneamente diarios y estaciones de radio y TV
en las mismas ciudades.
'Era megalítica de los medios'
La periodista Eli Pariser vaticina una suerte
de glaciación regresiva, de enormes cambios en el mundo estadounidense
de los medios de comunicación. Las sombras que se ciernen
sobre el futuro sacrificaran la diversidad en aras de las mega-ganancias,
cree Neil Hickey -de Columbia Journalism Review-
con la presencia exclusiva de mega corporaciones en la difusión
de noticias.
Jeff Perlstein, director ejecutivo de Media
Alliance, explicó que la guerra obligó a
su organización critica de los medios a difundir panfletos
con noticias fidedignas, en un esfuerzo David/Goliath por contrarrestar
el discurso único. Norman Solomon, animador
del Institute for Public Accurancy, se toma la
molestia de distribuir comunicados -'press release'-
a los medios para indicarles 'otras' posibles fuentes
que deberían consultar. Incluye nombres, teléfonos
y semblanzas de potenciales informantes que pueden brindar un punto
de vista distinto.
Un subproducto de la concentración y globalización
de los medios en EE.UU. es el creciente desalojo de las mujeres
en los puestos de trabajo, principalmente en los diarios. Cada vez
hay menos escritoras, que es el nombre que le dan aquí a
quienes redactan para los medios. 'La voz de las mujeres
cae en una espiral de silencio en los grandes medios' se queja Caryl
Rivers, de Women's Enews. Pariser cree que el periodismo
regresara a una edad peor que la de piedra, a 'una era megalítica
de los medios'. Una o dos mega-corporaciones gobernaran
el mundo de las comunicaciones... y de la cultura masiva.
Las voces criticas: 'media watch'
Las elites estadounidenses contestatarias no podrían darse
cuenta de esta gigantesca conspiración silenciosa contra
las libertades de expresión e información si no se
levantaran algunas voces criticas. La denuncia mas fuerte y mas
respetada proviene de laboriosas organizaciones 'media watch',
asociaciones independientes animadas muchas veces por periodistas
que abandonaron el género de investigación para criticar
a los medios, usando siempre al periodismo como herramienta de trabajo.
Sus estudios revisten, además, un cierto carácter
científico y estadístico. Según el legendario
George Seldes, el máximo exponente estadounidense
del periodismo de investigación -fallecido en 1995 a la edad
de 104 anos- los medios son reacios a investigarse y a informar
al publico sobre ellos mismos.
'Media watch' consiste en observar, vigilar y criticar
a los medios. Norman Solomon, del Institute for Public
Accurancy (se traduce como Instituto Publico por la Veracidad, o
transparencia) convirtió la critica en un medio de vida:
publica muy buenos libros y su columna la compra una quincena de
diarios prestigiados. Dice que aprovecha 'algunas trizaduras
en la pared' y accede a algunos medios de baja hostilidad
hacia la critica.
Solomon trabaja también con Jeff Cohen,
del FAIR de Nueva York. La sigla es también
un acrónimo que significa justicia o imparcialidad. Corresponde
a Fairness & Accuracy In Reporting, algo asi
como limpieza y veracidad en el periodismo. Media Alliance, 'alianza
mediática', funciona como 'watch' (observatorio),
editorial, mutual (seguros médicos) y, al mismo tiempo, ofrece
cursos de mejoramiento profesional a sus 3.000 afiliados, explicó
su CEO (director ejecutivo) Jeff Perlstein. Exhibe
una clara postura de lucha democrática contra las corporaciones
mediáticas.
Algunos críticos provienen del 'campo enemigo',
como Barry Diller, fundador de Fox Broadcasting
y actual CEO de USA Network, apasionado opositor
de la abolición de normas que regulen a los dueños
de medios. Cree que la normativa fiscalizadora es indispensable
para impedir que las corporaciones controlen todo lo que vea, lea
y escuche el ciudadano. No quiere que sustituyan o coadyuven
al Gran
Hermano de Orwell.
Alegando que las libertades de expresión e información
no conciernen solo a los periodistas y a los medios independientes,
sino también al ciudadano común,
muchas organizaciones convocan a agitar esas banderas y oponerse
a la desregulación que fragua la FCC. Moveon Media Corp.
asegura tener a 29.000 estadounidenses comprometidos en trabajar
por un periodismo balanceado y transparente.
1) 7/14 de enero, 2002. Ver también
www.thenation.com
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