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Caracas / Venezuela -
 


Complejos y complicaciones en gerencia de PDVSA
Eleuteria Uhuru* / Soberania.org - 16/01/07

Es bien sabido que el mundo vive un complejo conflicto geopolítico debido al incremento en el consumo de hidrocarburos a un ritmo que triplica la capacidad de descubrir nuevos yacimientos, y que excederá su capacidad de producción en breve.

En tal sentido, las naciones consumidoras y productoras han reiniciado una fiera disputa para captar, preparar, madurar, y mantener en sus líneas a personal experimentado para optimizar sus planes de desarrollo y producción petrolera presente y futura. El valor de ese talento humano se ha incrementado debido a tres factores principalmente:

I.- El retiro o jubilación de los especialistas pioneros.

II.- La mayor exigencia técnica y tecnológica que requiere un modo sustentable de producción en campos tradicionales con indicios de estar en fase de declinación.

III.- El petróleo “fácil” se acabó.

Los anuncios en búsqueda de personal con conocimiento del ramo petrolero abundan en el hiperespacio, entre empresas cazadoras de talentos y en los portales de las empresas petroleras, sin distinción, desde la de Principados del Medio Oriente hasta las privadas Inglesas.  En un artículo reciente de la publicación petrolera “WorldOil”, Robert Warren, Vicepresidente de Pride International, señala que dados los esfuerzos de ingeniería de yacimientos y perforación para el 2007-2008, “se busca un montón de gente buena”. [1]

Mientras esa búsqueda ocurre en el resto del mundo, en Venezuela estamos en peligro de perder “cerebros” petroleros. En el 2002 se fueron 18.000 empleados de PDVSA, y buena parte de la memoria tecnológica de la empresa se perdió. No obstante, quedó un remanente de petroleros Venezolanos, algunos en el seno de la estatal y otros en las operadoras, ahora empresas mixtas. Esto plantea una oportunidad de oro para la nación captar conocimiento y experiencia. Si embargo, los pasos que se han venido dando lejos de acercar, parece por el contrario obligar a estos compatriotas a su éxodo.


Hablemos de rendimiento

Los venezolanos que laboran en las ahora llamadas empresas mixtas (EM) y las Asociaciones Estratégicas de la Faja (AEF) suman unos 2.500, mientras PDVSA tiene 40.000, según el Departamento de Recursos Humanos de la estatal. Si colocamos todo en un mismo pote tendremos 42.500 venezolanos en el negocio del oro negro en el país.

Los 2.500 en las EM y AEF son personal con probada experiencia y equipos de alto rendimiento técnico, pues se evalúa y recompensa el conocimiento y la experticia de sus empleados. Cuando alguien no rinde en esas empresas... es reemplazado. Ahora veamos el problema que se le presenta a los gerentes de PDVSA.


Complicaciones gerenciales para PDVSA

Aceptemos las cifras de producción dadas por el Ministro-Presidente de la estatal, a saber, 3 millones de barriles por día (bpd). Los 2.500 venezolanos que laboran en las EM y las AEF producen 1.1 millones de bpd, unos 450 mil procedentes de las primeras y unos 650 mil de las otras. Por otro lado, los 40.000 empleados de PDVSA aportan 1.9 millones de bpd.

Así pues los números nos dicen que se necesitan 2.500 venezolanos, que representa el 6% del personal total, para producir el 37% de los barriles y 40.000, que representan el 94% del total,  para producir 1.9 millones de bpd. En promedio, entonces, cada venezolano en las EM y AEF produce 440 barriles, mientras cada venezolano que labora en PDVSA produce 48.


¿Cuál criterio utilizará un Gerente de PDVSA para evaluar un venezolano que le puede producir 440 barriles con uno que le produce 48? Ambos son valiosos sin duda, pero entonces hay que plantear criterios que sean justos para todos, buscando mejorar y no castigar.

En momentos cuando se procede a ofertar para captar venezolanos con experiencia, PDVSA se limita a mirar títulos universitarios de los empleados de EM, sin evaluar experiencia. Lo sorpresivo es que las ofertas hechas representan reducciones de hasta un 70% en sus beneficios. En lugar de mejorar los deprimidos salarios del personal PDVSA, se pretende convencer a personal maduro y codiciado internacionalmente que acepte desmejoras en un tiempo en que el barril ronda los 55$.   El discurso es “así lo exige la escala de PDVSA, reglas son reglas, al que no le guste que se vaya”. Qué desperdicio de oportunidad.


Exijo una explicación

La razón de la diferencia en el rendimiento de producción per-capita de los venezolanos que laboran en PDVSA y en las EM-AEF, no es inteligencia ni capacidad mental, ni mucho menos que uno sean rojos y otros morados, azules o verdes. La diferencia es CONOCIMIENTO, que viene dado por el entrenamiento de nivel internacional, por la experticia adquirida en 10, 15 y 20 años de labor. Hay que acotar que no se trata solo de longevidad en un cargo o en una empresa, una cosa es tener un año de experiencia y 9 años repitiendo lo mismo, y otra cosa es 10 años de experiencia internacional sacando barriles del subsuelo con eficiencia técnica y rendimiento financiero.

Estudio realizados a nivel mundial en 2002 y 2005 señalan que formar un profesional “productivo” en el ramo petrolero toma 8 años a partir del momento que egresa de la universidad. [2] Esos informes señalan que para un profesional con 0 a 2 años de graduado en disciplinas del área petrolera, el sueldo anual debería oscilar los 64.000$ dólares, mientras que en Venezuela apenas llega a 15.000$ al cambio oficial y a 12.000$ al cambio paralelo. Si ese mismo empleado cursa estudios de postgrado su ingreso anual llega a 75.000$. En toco caso, recordemos que aunque los sueldos son muy bajos en PDVSA, los ingresos para el Estado son enormes. ¿Se trata de competir con los salarios internacionales? No, pero tampoco se puede fustigar el talento nacional reduciendo sus ingresos, lo que además de ser una invitación a que se vayan, es un despido indirecto.

René Descartes en su discurso del método señala que todos somos inteligentes, que la inteligencia nos es dada a todos sin mezquindad, y cada cual la invierte para llegar a desarrollar su potencial. El personal venezolano que valerosamente labora en PDVSA ha dado muestras claras de desear hacer las cosas bien en operaciones, y han enfrentado un gran desafío. Sin embargo, lo aprendido desde el 2002 a la fecha aún no basta para enrumbar un barco tan pesado y complejo de mantener y mejorar.


Complejos gerenciales de PDVSA

El personal en la gerencia de Recursos Humanos de PDVSA, quienes posiblemente por provenir de empresas públicas con bajos salarios y beneficios, y alineados con “ordenes superiores”, da muestras claras de no comprender la razón de sus bajos ingresos en contraste con los compatriotas en EM. Cabe aquella frase de Upton Sinclair: “es muy difícil hacer entender algo a alguien, cuando su sueldo depende de no entenderlo”.

Hay que alertar que no son pocos los profesionales en PDVSA que al llegar a su punto de maduración comenzarán a ser buscados por empresas del sector privado (nacionel e internacional) y en las condiciones actuales de beneficios y salarios se seguirá perdiendo cebebros criollos. PDVSA se convertirá en la escuela formadora de talento que terminará siendo aprovechado por transnacionales.

Como postre a esta situación, PDVSA está pasando factura política a las EM; se conoce el caso de recién graduados que ingresaron a las EM y hasta estudiantes en períodos de pasantias e identificados como potenciales especialistas en las EM, cuyo ingreso ha sido negado por Protección y Control de Pérdidas (PCP) de PDVSA. ¿Razón? Ser familia de algún exempleado de los que se fueron en el 2002.  Los padres comen las uvas y PDVSA le endosa la dentera a los hijos. A lo técnico se agrega el problema de la factura política. Debería utilizarse para estos conmpatriotas el mismo criterio de distinción que se ha aplicado a algunos colaboradores del gobierno como Alfredo Toro Hardy y Carlos Escarrá, cuyos hermanos son fieros opositores al gobierno, pero no por eso se les niega el derecho a trabajo a familiares. Es una crueldad cercenar la carrera de un recien egresado universitario y le obliga a migrar al exterior, pero cuya educación ha sido cubierta por la nación, de modos que todos perdemos.


¿Opciones para retener el talento nacional?

Claro que las hay. Pueden sencillamente mantener al personal dándole continuidad a los beneficios que han venido disfrutando. También podrían contratarles como especialistas y aprovechar su conocimiento en los campos que han venido operando e incluso en otros donde PDVSA tenga necesidad de su experticia. Incluso se pueden crear equipos integrandoles con ingenieros y técnicos de PDVSA con menor experiencia, y que el personal de las EM funja como consultor o líder técnico. Esas son opciones perfectamente realizables y de bajo costo para la nación, sin necesidad de promover una fuga de buen talento criollo.


La fuga de cerebros, ¿cuánto nos cuesta?

Cuesta años y millones de dólares formar a un ingeniero de simulación, a un especialista de planta, a un petrofísico, a un interprete de datos sísmicos, a un geólogo, a un perforador, pero sobre todo cuesta mucho futuro que se sacrifica en aras de una gerencia que cual cangrejo al observar a otro ascendiendo para salir de un estanque le hala hacia abajo como diciendo “mientras yo esté abajo tú no subes...”.

Parafraseando a Joseph Heller digamos que “en esta vida algunos nacemos mediocres, otros logramos la mediocridad, y a otros nos cae la mediocridad encima”.

 

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Referencias:

[1] http://www.worldoil.com/Magazine/MAGAZINE_DETAIL.asp?ART_ID=3049&MONTH_YEAR=Dec-2006
[2] http://www.aapg.org/slide_bank/kaldi_john/kaldi_john.pdf y
    http://www.careercornerstone.org/pdf/petroleum/petroleum.pdf



Otro artículo del autor:

Migración de los Convenios
Operativos a Empresas Mixtas

Formato: Adobe Acrobat (PDF)
Autor: Eleuteria Uhurú
Fecha: 15 de Febrero de 2006
Tamaño: 166 KB
Páginas: 39

 



(*) Eleuteria Uhuru - Email: eleuteriauhuru@yahoo.com





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