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Caracas / Venezuela -
 


“Revolucionarios buchones”
Manuel Isidro Molina* / Semanario La Razón (Venezuela) - 14/01/07

Todos, toditos, están “buchones”, multimillonarios (algunos forrados para el resto de sus vidas). Me refiero a los altos burócratas del Estado “bolivariano” de Venezuela que preside Hugo Chávez Frías, quien se quedó corto –como ha dicho el diputado Luis Tascón- con su alarma reciente -¡y tardía!- ante los sueldos multimillonarios que perciben, y llevan ocho años percibiendo, sus más conspicuos burócratas en los Poderes Públicos “rojos rojitos”.

Sin contar los vulgares negocios sucios a los que se han dedicado no pocos de sus copartidarios, desde puestos claves en la administración y gestionando contratos con entes nacionales, regionales y municipales desde posiciones partidistas y de representación popular, mediante la más frondosa red de testaferros “bolivarianos”.

Todo comenzó en 1999, con la indignante corrupción de la mafia Miquilena-Carrero, estrechamente vinculada al Jefe del Estado y a la familia presidencial, algunos de cuyos nexos de amistad y mutua dependencia, aún persisten. En los archivos del Consejo Moral Republicano (Poder Ciudadano) debe reposar una denuncia formulada por quien suscribe, sobre casos protuberantes de corrupción mafiosa en el gobierno del presidente Hugo Chávez Frías, sin resultado alguno, después que se la entregara al entonces Fiscal General y presidente del CMR, Javier Elechiguerra:

1.- La danza de contratos ventajistas e impuestos a favor de la empresa Multinacional de Seguros, C. A. Desde Carmelitas, bajaba la orden para que los mejores contratos de seguros fueran firmados con dicha empresa, de lo cual existen múltiples constancias administrativas en ministerios y empresas del Estado. Está vivo el ex ministro Luis Miquilena, están vivos los altos funcionarios que firmaron los ventajistas contratos de seguros, y está vivo, viviendo ahora en el Country Club de Caracas, el principal beneficiario, Tobías Carrero Nácar, financista de la campaña electoral presidencial en 1998.

2.- La subasta forjada del grupo de radioemisoras compradas a Fogade, por Tobías Carrero Nácar, mediante testaferros, con cheque de Multinacional de Seguros. Esas emisoras forman parte hoy, del “Circuito Radial Venezuela”, cueva comunicacional de la mafia Miquilena-Carrero.


¿QUÉ HARÁN DIPUTADOS Y DIPUTADAS?

Los diputados de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional tienen centenares de casos engavetados, gracias a la eficiencia del ahora ministro del Interior y Justicia, Pedro Carreño. Sólo mencionaré algunos, todos imprescriptibles constitucionalmente:


1.- Recepción y mecanismos de aplicación de los millones de dólares donados ilegalmente por al menos dos bancos españoles, a las finanzas manejadas por la mafia Miquilena-Carrero, al margen del “Polo Patriótico”, alianza político que fraguó el triunfo electoral de 1998.

2.- Presuntos casos de corrupción administrativa durante la gestión de Grüber Odreman, en la Gobernación del Distrito Federal.

3.- Presuntos casos de corrupción durante la gestión de Alfredo Peña, en la Alcaldía Metropolitana de Caracas.

4.- Presuntos hechos de corrupción y violación de derechos de humanos en el Estado Guárico, durante la gestión de Eduardo Manuitt (engavetado politiqueramente, en la AN).

5.- Vinculaciones del ex banquero prófugo Orlando Castro Llanes, con factores gubernamentales que le han permitido la reconstrucción (al menos esa es su aspiración) de su emporio asegurador y bancario.

6.- Enriquecimiento acelerado (¿indetenible?) de testaferros financieros vinculados estrechamente a altos funcionarios del gobierno, algunos ministros, gobernadores, alcaldes, etc., cuyos nombres todo el mundo conoce, pero me reservo para que no inventen que existen “problemas personales” entre ellos y quienes formulan denuncias.


Los casos son ampliamente conocidos por el presidente de la República, el Contralor General, el Fiscal General y los diputados honestos (pero cómplices, por omisión, hasta ahora) que dicen estar dispuestos (en verdad, están obligados por la Constitución) a luchar “a muerte, contra la corrupción”.


¿SABE EL PRESIDENTE…?


No quiero ser urticante, pero: ¿no sabe el presidente Hugo Chávez, cuánto gana el Contralor General de la República, cuánto cobra por bonos de vacaciones y fin de año? Nada personal, pero esos emolumentos están dolarizados, al igual que los devengados por el Fiscal General, el Defensor del Pueblo, los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y los rectores del Consejo Nacional Electoral; y en cascada, sus subalternos inmediatos. Agréguese lo concerniente a viáticos y gastos de representación, para apreciar en su gigantesca magnitud la calidad dineraria de estos altos cargos “revolucionarios”, “socialistas” y “bolivarianos”.


LES DEBERÍA DAR VEGÜENZA

Les debería dar vergüenza haberse enriquecido, y seguir enriqueciéndose, tan grotescamente con los dineros del pueblo que dicen defender. El agua derramada en estos ocho años de nuevorriquismo “revolucionario”, ha dejado una pléyade de jubilados y jubiladas, cuyas cuentas bancarias reciben religiosamente diez, catorce, dieciséis, dieciocho, veinte y veintidós (o mas, nadie sabe, públicamente) millones de bolívares. Es decir, se forraron para toda la vida, en nombre de la “revolución bolivariana”, mientras el grueso de los trabajadores y trabajadoras perciben 512 mil bolívares mensuales (salario mínimo) y la mitad de la población laboralmente activa permanece sobreviviendo en la economía informal, lo que algunos mitigan con los aportes de las “misiones” y hasta con el salario mínimo que les garantiza ingresar a la milicia.


REVOLUCIÓN SIFRINA

De ello veníamos advirtiendo, política, social y moralmente. Pero, después de ocho años de aprovechamiento burocrático y corrupto (que de los dos hay) de la gestión pública, lo que tenemos como resultado, lamentable resultado, es un desempeño público moralmente injustificable y moralmente insalvable. Tenemos una “revolución sifrina”, de ricachones enfranelados para tratar de esconderle al pueblo su enorme riqueza (los más resueltos, con jugosos “guisos bolivarianos”) o su aventajado nivel de vida (los altos y medios burócratas). Como la tos -nos lo recordó cínicamente Carlos Andrés Pérez- la riqueza súbita no puede ocultarse, y es el drama de estos sifrinos y corruptos que han utilizado “la revolución”, para darse la gran vida, en nombre del “pueblo” y el “socialismo”.


MUERTE SÚBITA COLECTIVA

En su proclama número “n” en contra de la corrupción, el presidente Hugo Chávez Frías estuvo a punto de causar lo que pudiéramos llamar “muerte súbita colectiva”, en el acto de juramentación del miércoles 10 de enero, en la Asamblea Nacional. Leyó el pasaje bíblico de Ananías y su esposa, en el que ambos mueren fulminados por Dios, por coger parte de su propia dote destinada a la Iglesia. O el Jefe del estado es un gran cínico, o estaba despidiendo a decenas de los aplaudidores de su auditorio. Esa “espada contra la corrupción”, así cantada, es de cartón, de utilería. ¿Qué pensarían los corruptos y burócratas ricachones que le aplaudían, mientras el presidente exaltaba la indispensable fuerza moral de toda lucha justiciera y solidaria, mediante ese relato bíblico? ¿No tiene culpa moral y política, el Jefe del Estado en cuanto al origen y desarrollo del charco de inmoralidad que le rodea? Quiero ver esa “espada”, escuchar de su boca una profunda reflexión sobre la materialización de la inmoralidad en su gestión de gobierno y, más allá, en todo el tinglado político-administrativo del país. ¿Habrá harakiri?


EL CONFESIONARIO

RESPALDO Y RECONOCIMIENTO merecen el diputado Luis Tascón y los, según dijo, setenta colegas parlamentarios suyos que impulsan el proyecto de “Ley de Emolumentos” de la burocracia estatal. En justicia, ningún alto funcionario público debería ganar más de diez salarios mínimos, asociándolo histórica, cultural (religiosa) y moralmente al “diezmo” cristiano, si en verdad se quiere luchar por la justicia, la igualdad y la solidaridad. Como reflejé arriba, han hecho todo lo contrario. Nunca es tarde, para rectificar. Yo no digo “¡muerte a los corruptos!”, pero sí exijo, junto al pueblo y desde el pueblo, su enjuiciamiento legal. Igualmente, apoyaré la campaña moralizadora anunciada por el Presidente de la República, si va en serio y marcha sobre hechos concretos en contra de la corrupción y el burocratismo sifrino cultivado durante estos ocho años.

POR CIERTO… ¿Qué harán el presidente Chávez y los diputados (no pregunto por el Contralor ni por el Fiscal, por razones obvias) con la riqueza acumulada por la familia propietaria del Diario Vea? Yo denuncié en esta columna, los manejos financieros, supuestamente punibles, por ante el Banco Industrial de Venezuela, y…  hasta el sol de hoy, como siempre. ¿Lo justifican “políticamente”? La corrupción es imprescriptible y, en este caso, está documentada: ¿cómo es que una empresa inactiva mantenía más de 1.800 millones de bolívares en una cuenta bancaria; y cómo es que el BIV le otorga un  préstamo por dos millardos de bolívares?

RAÚL GONZÁLEZ CASTRO, amigo médico psiquiatra y ex comisionado anti drogas en el estado Falcón (1998-1999), permanece en silla de ruedas, luego de que fuera herido de bala en la cabeza por tres sicarios, el 10 de enero de 1999. En octubre del año pasado, fue inaugurado un Centro de Diagnóstico Integral (CDI) en la Comunidad Cardón, que lleva su nombre, hecho enaltecedor. El intento de asesinato del que fue víctima, dentro de su casa, no ha sido investigado eficientemente, a pesar de las sospechas que recayeron en un comerciante de la zona, presuntamente involucrado en delitos de narcotráfico, en el triángulo Colombia, Venezuela (Paraguaná), antillas holandesas (Aruba, Curazao y Bonaire), quien fuera denunciado por González Castro, procesado como supuesto integrante de una banda internacional de tráfico de drogas y luego dejado en libertad. Desde Falcón me llegan denuncias en el sentido de que el presunto mafioso es contratista del Complejo Refinador Paraguaná (PDVSA), a través de testaferros desde mamparas empresariales de importación-exportación, transporte y mantenimiento. Las autoridades deben investigar a fondo.



 

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La otra cara del Imperio
Manuel Isidro Molina / Soberania.info - 15/03/04

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[*] Manuel Isidro Molina / E-mail: manuelisidro21@gmail.com







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