Cantaura y Yumare: Lo que no nos dicen
Rodolfo Montes de Oca* / Soberania.org - 23/02/07
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Alguien me comentó una vez que no hay nada más cristiano que la izquierda autoritaria, ¿y cómo negarlo? Basta con ver la adoración que cogen con las figuras emblemáticas y como las llevan a grados de mitificación solamente comparable con las deidades cristianas, ni hablar de la ortodoxia con que leen sus principales textos como si de pergaminos divinos se trataran y a los cuales no se le puede dar otra interpretación. Pero, como buena religión "científica", también tienen sus mártires, y a la izquierda venezolana le sobran. Cantaura y Yumare son dos de esos casos.
La Moraga de Cantaura

Cantaura, es un poblado que poco dice al venezolano corriente, echado al olvido como pueblo fantasma, adquiría notoriedad un 4 de octubre de 1982, cuando en dicha ubicación geográfica se produciría una brutal matanza que sería el golpe final al ecuánime movimiento guerrillero de estos lares. En esa fecha, 23 guerrilleros del Frente Américo Silva (FAS) de Bandera Roja (BR), serían asesinados por un contingente combinado de la aviación, el ejército y la DISIP [1] En una obscura operación, denunciada por muchos como una matanza.
Bandera Roja, es una facción disidente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, creada a mediados de la década de los setenta, cuando el MIR y el PCV deciden bajar de las montañas y pacificarse. De corte marxista-leninista, BR en un comienzo simpatizó con el estalinista de pura sepa Enver Hoxha y luego llegarían a justificar el régimen de Pol Pot en Camboya. A finales de los setenta BR se volvió a dividir en dos grupos el BR-Marxista Leninista con su facción armada, el Frente Antonio José de Sucre, capitaneado por Carlos Betancourt y Pablo Hernández Parra -de corta trayectoria, al cual el otrora líder de la "Revolución Continental", Hugo Chávez Frías, cuando egresó de la Academia Militar perseguía junto al batallón de cazadores-, y el BR- Frente Américo Silva, dirigido por Roberto Rincón y Gabriel Puerta Aponte. BR-FAS, se adjudicó varias expropiaciones, asaltos a destacamentos militares, algunos secuestros y dos fugas, entre la que vale mencionar la fuga del Cuartel San Carlos en Caracas.
Esa fatídica mañana del 4 de octubre se perpetraría una brutal represión en contra de los inocuos miembros del FAS. A los facciosos ni siquiera se les invitó a rendirse, plomo parejo fue lo que recibieron esa mañana; despabilados y tomados por sorpresa los heroicos combatientes empezaron a correr por sus vidas, dejando atrás sus compañeros de armas y muchos sueños que bregaron las frías noches en las montañas. El "peligroso" destacamento estaba compuesto por 40 insurrectos de los cuales solamente 3 pasaban los 30 años, los demás eran una cuerda de chamacos entusiasmados en revivir la Sierra Maestra; o en su defecto la larga marcha hacia Caracas. Pero lo cierto es que el FAS, no representaba una amenaza real para el Estado. Sus viejos fusiles, su ingenuidad, su poca práctica y su corta edad, eran razones suficientes para evitar el espectáculo. De los 23 guerrilleros caídos, 6 eran mujeres, 14 fueron ajusticiados y los 17 restantes lograron escapar de manera asombrosa- para no decir milagrosa- del asedio que contaba con más de 1.300 efectivos castrenses, el apoyo táctico de la DISIP y aviones Canberra y Bronco, usados para bombardear la columna. La orden del alto mando militar era clara: ¡cortar de cuajo la subversión! La doctrina Reagan dejaba sus secuelas en Venezuela.
Después de esta derrota, el FAS jamás se logró recuperar, sus últimas células se desmovilizaron en 1994. Bandera Roja dejó al lado la estrategia sediciosa y empezó a militar en las filas de la legalidad burguesa. Actualmente forman parte del mazacote de ideas y oportunismo que representa la autodenominada "oposición" venezolana. Algunos de sus sobrevivientes fungen como "guachimanes" [2] del chavismo y sus figuras representativas.
La réplica de Yumare

Yumare es actualmente la capital del municipio Manuel Monge, del estado Yaracuy. Es un poblado campesino que al igual que Cantaura, poco dice al venezolano común, pero que el 8 de mayo de 1986, cuatro años después de Cantaura, se convertiría en el nuevo epicentro de otra operación "antisubversiva" del gobierno.
El 9 de mayo de 1986, en la localidad de Yumare, se daría inicio al encuentro de una pequeña organización que se empezaba a gestar, cuyo pomposo nombre era "Corriente Histórico-Social" y aunque no tenía orientación ideológica clara, estaba compuesta por ex miembros de Bandera Roja, del Partido de la Revolución Venezolana (PRV-FALN) y sobre todo del extinto grupo guerrillero "Punto 0" [3] que era dirigido por Ramón Antonio Olivares y los hermanos Rafael y Federico Bottini Marín.
A diferencia de Cantaura en esta operación sólo actúa la DISIP, y la represión se llevó por escalas, primero se detuvo algunos organizadores que fueron brutalmente torturados para luego ser asesinados y en segundo lugar, se atacó un tosco campamento montado por algunos asistentes. Dejando un saldo fatal de 9 personas muertas y un DISIP herido. Otros cinco asistentes lograron escapar del cerco policíaco en un periplo comparable al de los sobrevivientes de Cantaura.
Lo anecdótico de ambos casos
Sobre Cantaura y Yumare se ha dicho mucho, y nombrar aquí el uso de la "doctrina Reagan" o la autoría de Henry López Sisco [4] en las operaciones, para mí, es perder el tiempo. Pero lo que nunca se ha dicho, ni siquiera mencionado, es que en ambos actos actuaría, Norberto Rabanales, un oscuro confidente de la DISIP que sería el delator en ambas operaciones, es decir: el que puso la mesa para el banquete caníbal del cual se saciarían los organismos de la seguridad nacional.
Norberto Rabanales, nació en Bergantín (Edo. Anzoátegui) comenzó sus andanzas en Bandera Roja, adherido al FAS por Gabriel Puerta Aponte. Rabanales era hombre de confianza de Roberto Cabrera Rincón "el catire Rincón", máximo líder del FAS. El 3 de octubre en la noche, Rabanales, le pide permiso a Rincón para buscar unos documentos en el poblado de Cantaura; horas más tardes, ocurrió la referida matanza.
Como era de esperarse al poco tiempo, los miembros de BR, atando cabos llegaron a la conclusión de que Rabanales había sido el delator, esto fue reforzado por su misteriosa desaparición y por el hecho de que varias personas, entre ellas Judith López de la Federación de Derechos Humanos de Venezuela, lo había visto frecuentando elementos de la DISIP y varias oportunidades.
Tiempo después aparecería Rabanales, junto a su hermano, Alirio, pero en Yumare, como organizador del evento y siendo él el que facilitó los fusiles al grupo del campamento; fusiles que por cierto fueron manipulados para disparar un solo tiro y de esta manera delatar la posición de los "prófugos" en la cacería que duró dos semanas. Pero eso no es todo, en 1997, 10 años después de Yumare, siendo director de la DISIP el general Rafael Rivas Osto, Rabanales, fue detenido junto con un inspector de ese cuerpo llamado Alfonso Alvarez cuando colocaban unos explosivos en Machiques (Edo. Zulia) supuestamente como integrantes de una "agrupación guerrillera" [5] , según denunció el entonces gobernador, Francisco Arias Cárdenas. Por ese caso un tribunal le dictó auto de detención. El propio Rivas Osto asumió su defensa y, debido a ese apoyo, nuevamente Rabanales logró salir con bien aludiendo a sus acusadores. Sin embargo, este hecho confirmó lo que ya se suponía: Rabanales ya no era un confidente de la DISIP sino que, con todo el descaro del mundo, formaba parte de la nómina de ese cuerpo como funcionario activo. Incluso el periodista al servicio del "proceso" Alexis Rosas, lo acusa de ser una de las personas que liberó a los siete francotiradores que fueron detenidos durante los acontecimientos del 11 de Abril de 2002. No se sabe si sigue activo en la DISIP, pero lo cierto es que aún en tiempos de "revolución" este personaje seguía haciendo de las suyas; sin hablar de la policía política o el ejército, que siguen activas y ahora al servicio de los nuevos detentadores del poder, precisamente de aquellos a quienes ayer perseguía. ¿Paradójico verdad?
A mi modo de ver, lo valioso aquí no es el hecho de que Rabanales, fuera un agente de la policía política, sino que la izquierda de esos años se dejara meter dos "stricke" de la manera más pendeja posible. Un mismo hombre en dos oportunidades se logró infiltrar y dar dos certeros golpes, de los cuales la izquierda jamás se repararía. Tan inverosímil es el hecho que incluso Rabanales jamás se ocultó detrás de un pseudónimo, ni cambió su fisonomía; actuaba con el mayor de los descaros y quizás más bochornoso sea el hecho de que Rabanales supo burlarse de sus víctimas en su propia cara, de hombres que habían crecido en la lucha armada y que al parecer de ingenuos tenían poco, pero los hechos demostraron lo contrario.
Esto no es un chiste ni materia de burla, sobre todo cuando de ingenuidad pecamos todos los anarquistas. Pretender que la lucha es "juego de carritos ", [6] es algo común entre nosotros, el exceso de confianza y camaradería con compañeros que poco conocemos ha puesto la soga al cuello a más de un anarquista. Tómese como ejemplo el grupo de ecologistas radicales detenidos el año pasado en el marco del "green scare" montado por la policía americana, en el cual la pareja sentimental de uno de los activista era un agente del FBI, introducida por la fiscalía para "depurar" y controlar los elementos contestarios. Incluso Eduardo Blanco, el encargado de la seguridad personal del Generalísimo Franco dijo una vez en tono despectivo: "era muy sencillo penetrar los grupos anarquistas, sobre todo por la sinceridad de sus integrantes, todo lo decían y todo lo hablaban con la mayor franqueza posible" [7]
¿Se ve proyectado compañero? De seguro que sí. Y esa misma ingenuidad que le costó la vida a los chicos de Cantaura y Yumare, es de la que adolecemos nosotros. Y con esto no pretendo volver a la época carbonaria de organizaciones secretas, sino al hecho de ser precavidos y cautelosos al momento de querer reclamar lo adeudado; como dice mi viejo: "ser bajo perfil" el "boleteo"[8] y el exhibicionismo es parte de eso que debemos cambiar. Los tiempos son de resistir y no de alarde.
Desde una celda de aislamiento del Panóptico Global
Año 23 de la Era Orwell
Cruz Negra Anarquista de Venezuela-Red Latina de CNAs
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Notas:
[1] Siglas de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención, policía política de Venezuela, aún vigente en los afanosos tiempos de "revolución".
[2] Forma criolla de referirse a los vigilantes o custodios de determinado establecimiento o de guarda de una personalidad pública. Proviene de la palabra anglosajona "watchman" que se fue tropicalizando hasta convertirse en "guachimán".
[3] Su nombre proviene del campamento guerrillero en donde se entrenaron.
[4] Comandante del cuerpo elite de asalto de la DISIP, celebre por liberar un avión venezolano secuestrado en Curazao, por un haitiano y dominicano; también por participar en las masacres de Yumare, Cantaura y el Amparo. En 1993 envió varios sobres bomba a magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Actualmente es el asesor de la policía del Zulia.
[5] Nunca se especificó a que grupo pertenecía, si a elementos de la guerrilla colombiana o ha grupos como "Los Tupamaros" o la Fuerza Bolivariana de Liberación (FBL) que apenas estaban en face de gestación.
[6] Jerga popular usada por los delincuentes caraqueños para designar un hecho que es tomado con poca seriedad o adolece de ser exacerbadamente infantil.
[7] Oliva Llucia. "Objetivo Matar a Franco".
[8] Forma criolla de referirse al exceso de exhibicionismo
[*] Rodolfo Montes de Oca / E-mail: cna_venezuela@hotmail.com
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