La “revolución militar” y el PSUV
Manuel Isidro Molina* / Semanario La Razón (Venezuela) - 01/04/07
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El presidente Hugo Chávez Frías es un politico consumado, que utiliza todas las herramientas del maquiavelismo desde sus posiciones de poder, mientras habla contra los partidos y la política, armando simultáneamente un aparato politico-militar adosado al prespuesto público.
Es la tríada Gobierno-FAN-PSUV, excluyendo a todos aquellos sectores y personas que puedan oponer criterios, sean de derecha, centro, izquierda o simplemente ciudadanos de a pie opuestos al latrocinio instaurado en estos ocho años de robolución, a las arbitrariedades y a la irresponsabilidad en el ejercicio público. Esa maceración militarista y autocrática va adornada con discursos “bolivarianos”, “cristianos” y “socialistas”, con el propósito de ocultar la raigambre estalinista de Chávez y su entorno más íntimo e incondicional; por un lado, de la izquierda dogmatica dictatorial, y por el otro, de la derecha militarista gomecista-perezjimenista.
Así fue en el Teatro Teresa Carreño, ante el alto mando militar y centenares de oficiales militares y cadetes de las escuelas castrenses de formación y especialización. “En Venezuela, está en marcha una revolución en el ámbito militar y debemos seguir acelerándola en todos los órdenes y en todos los sentidos”, afirmó Chávez el viernes 30 de marzo, durante la graduación del Primer Curso de Comando y Estado Mayor Conjunto, integrado por más de 200 tenientes coroneles del Ejército, la Aviación y la Guardia Nacional y sus equivalentes de la Armada.
“La Revolución avanza en lo militar, y tenemos que continuar afianzándola. Es una necesidad y una obligación, para nosotros. Esa revolución es inevitable… necesaria, impostergable e inevitable”, enfatizó el presidente de la República. Y más adelante, sentenció: “Se trata de preservar el proyecto contenido en la Constitución Bolivariana y que anda por las calles, cuarteles y todos los espacios de la política, de la economía, de la ciencia y de la geografía. Por tierra, por agua, por aire, en el subsuelo. Por todas partes anda el proceso revolucionario”. Aplausos cerrados, de pie, acompañaron al orador, padrino de la promoción.
“El que quiera ver, que vea”, dijo Chávez. Y lo vimos, atentamente. Esa “Fuerza Armada Bolivariana revolucionaria” vive la era del silencio, de la obediencia supina al jefe único, quien tiene en sus manos la vida profesional de todos los integrantes de la FAN, de acuerdo con el mando omnimodo plasmado en la Constitución de 1999. Ahora, le exige acompañar el camino de la reelección presidencial indefinida, el de la cochina impunidad de la corrupción administrativa, el del sectarismo segregador, el de la uniformidad informativa y el control multiforme de los medios de comunicación, todo ello bajo el manto de un supuesto “antimperialismo”.
Simón Bolívar, nuestro Libertador, fue un insigne luchador antimperiaslista, de hecho, contra el imperio colonial español, en el primer cuarto del siglo XIX; y como ha destacado el propio Chávez, contrario a los incipientes arrebatos expansionistas de Estados Unidos de América, desde que en los años veinte del siglo antepasado comenzó a disputarse los territorios caribeños y latinoamericanos con las potencias coloniales europeas, principalmente España, Inglaterra y Francia. La llamada “Doctrina Monroe” (1823) alertó a Bolívar, quien respondió estratégicamente con la convocatoria al Congreso Anfictiónico de Panamá, historia conocida. Esos valores bolivarianos históricos, ya culturales en nuestros pueblos, no están en discusión entre revolucionarios –y así lo sostengo en mi libro “La otra cara del imperio” (2002)-, pero no deben ser utilizados para apuntalar un proyecto político corrompido, maquiavélico y antidemocrático, como el que encabeza Hugo Chávez.
Los pasos de sometimiento y control unipersonal de Chávez sobre la FAN no pueden desligarse de lo que ha acontecido con los Poderes Públicos (Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Ciudadano y Electoral), hasta convertirlos en un tinglado de abultadísimos recursos públicos, sueldos astronómicos y canongías de todo tipo, además del manejo dispendioso y corrompido de los dineros públicos, al vaivén de las ocurrencias del jefe único y el oportunismo.
Tampoco, puede apreciarse bien lo que está ocurriendo en la FAN y en el Estado (la gente lo llama indiscriminadamente “Gobierno”), sin concatenarlo con lo que ocurre con la formación del “Partido Socialista Unido de Venezuela” (PSUV), fraguado desde el gobierno, utilizando ilegalmente todos los recursos públicos a beneficio de la tolda oficialista, no sólo con el ya desparramado peculado de uso, abuso de poder y dilapidación de millardos y millardos de bolívares del erario, sino con esa pestilente constelación de testaferros, integrada por familiares y “amigos del proceso”, a lo largo y ancho del país.
La dignidad del pensamiento y la acción de Simón Bolívar, no puede ser utilizada maquiavélicamente para dar soporte a un gobierno que ya tiene el sol a su espalda. Por el contrario, la dignidad del pueblo venezolano (incluyo, sin alabanzas graciosas, a los hombres y mujeres de la FAN que no se han corrompido ni han sucumbido ante los aires autocráticos y sectarios de Chávez y su entorno), que es bolivariana y revolucionaria, antimperialista y latinoamericanista, es la alternativa frente al fracaso del gobierno de Chávez y las pretensiones restauradoras del puntofijismo y el neoliberalismo. La Fuerza Armada Nacional debe ser recolocada en el debate politico venezolano y latinocaribeño, sin contemplaciones ante quienes han degradado el ejercicio del poder, durante estos últimos ocho años.
EL CONFESIONARIO
• LA DIVISIÓN DE ESPECIES FISCALES (DEF) del Seniat debe ser investigada junto con al menos dos regiones (Capital y Zulia) por el "extravío" de 1.980 millones de bolívares en timbres fiscales de diversa denominación. Se trata de Bs. 180 millones, en la de Caracas; y de Bs. 1.800 millones, en la del Zulia. Según mis fuentes, llama la atención que en estos dos presuntos "desfalcos a la nación" las investigaciones internas se hayan quedado en nada, "les echaron tierra". El procedimiento de seguridad administrativa es el siguiente: en la DEF, ubicada en Plaza Venezuela, Caracas, se realiza el control previo, en el cual se levanta un acta detallada de los timbres fiscales y sus denominaciones, destino, fecha y hora de salida, etc., con la firma de varios funcionarios; y luego el cargamento va custodiado hasta su destino, donde se practica el control posterior o de recepción, con reporte inmediato a la DEF. ¿Qué pasó en estos dos casos? Que los timbres "desaparecieron" en el camino, no llegaron a las sedes del Seniat en Los Ruices (Caracas) y Av. 5 de Julio (Maracaibo).
• EL PRIMERO DE LOS CASOS ocurrió en octubre de 2005. Es sometida a investigación la directora del Seniat Región Capital, Yulisa Arcila, cuya residencia fue allanada. La funcionaria es trasladada a otro cargo por el superintendente José Gregorio Vielma Mora, y más nada se ha sabido del caso. ¿Murió, ahí? ¿Es inocente la funcionaria? ¿Hubo complicidad? ¿Actuó sola? ¿No hubo delito? ¿Con la incautación de parte de los timbres fiscales "extraviados" se consideró cerrado el caso?
• EL SEGUNDO ocurrió en Zulia, caso en el cual valen las mismas preguntas. El director regional del Seniat, Jesús Martínez, es sometido a investigación junto a otros funcionarios, cuando se constata el "extravío" de Bs. 1.800 millones en timbres fiscales enviados a Maracaibo. Durante la investigación abierta por la Dirección de Control Previo, habría sido constatado que “a Maracaibo llegaron… cajas con resmas de papel, en vez de los timbres fiscals”, pero lejos de profundizar las averiguaciones, José Gregorio Vielma Mora traslada a Caracas a JM y lo designa, nada más y nada menos, Jefe de la División de Control Previo, la dependencia administrativa que llevaba las investigaciones del caso en el cual él es presuntamente corresponsable. Ahora, JM, también por decisión de JGVM, es miembro de la Comisión Nacional de Bingos y Casinos, en representación del Seniat.
• ¿SERÁN CUENTOS? Espero la información detallada por parte de las autoridades del Seniat, para llevarla a conocimiento de la opinion pública y autoridades del Consejo Moral Republicano (Contraloría y Fiscalía General), Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, el ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas, y el presiente de la República, Hugo Chávez Frías. Una última pregunta: ¿puede el Superintendente del Seniat congelar investigaciones administrativas de presuntos hechos delictivos graves como los referidos?
• LO DEL BONO ÚNICO informado en mi columna de la semana pasada, no es menos importante, y también requiere información oficial detallada, por parte del superintendente Vielma Mora y su directora de Administración, Ivón Castro. "No son conchas de ajo": se trata de un descuento anual no autorizado por los trabajadores, equivalente a un día de salario, a favor del SUNEP-FINANZAS, cuyos directivos llevaron una replica la tarde del viernes 30 de marzo a la redacción de La Razón, que leí la mañana del sábado 31. Betty Suárez, secretaria general, Wladimir Marcano, secretario ejecutivo, y Lourdes Machado, secretaria ejecutiva, informan que con los aportes ordinarios y extraordinarios que recibe el sindicato (entre estos últimos, el descuento del “Bono Único”) “cubrimos los gastos referente a Administración y Funcionamiento de nueve (9) Sindicatos a nivel Regional, celebración del 1º de Mayo, Día del Empleado Público, Día de la Secretaria, Fiesta de Fin de Año, viajes de Directivos a Centros Laborales a nivel Nacional, gastos legales y asesoría jurídica en defensa del trabajador, publicacioneas, etc.” No dicen cuánto recibieron por este “Bono Único” durante los años 2002 a 2006, ya que sabemos que sólo en 2001 recibieron 214 millones 768 mil 944 bolívares con 43/100. Los trabajadores lo que quieren saber es por qué les descuentan “un día de salario” sin sus respectivas autorizaciones personales, cuánto es el monto total en cada cheque recibido por el Sunep-Finanzas, cada fin de año, por ese concepto, y en qué lo gastan, específicamente. (La carta recibida es publicada en la sección “Réplicas y Contrarréplicas”)
• PERO, ADEMÁS, ese pago no estaría siendo sometido a ningún control por parte de la Contraloría Interna ni por la Contraloría General de la República, por ser técnicamente dinero de "particulares" (los trabajadores) y no de la Administración. Y como los descuentos a los trabajadores se producen inconsultamente, el Seniat debe reintegrar el dinero ilegalmente descontado a los trabajadores que no hayan autorizado expresamente esos descuentos por "solidaridad sindical"; y los directivos del Sunep deben informar detalladamente los montos recibidos hasta el 2006, y el destino de "esa boloña", como dicen los denunciantes. Los recibos emitidos por la division de Recursos Humanos (tengo varios en mi poder) indican monto del sueldo mensual del trabajador, monto respectivo del día de salario descontado y la denominación de “Bono Único”.
• LA DIVISION DE "BANDERA ROJA" fue consumada. VANGUARDIA POPULAR se llama la nueva organización surgida luego de duras discusiones contra el sector liderado por Gabriel Puerta Aponte. Entre los dirigentes del nuevo movimiento político se cuentan Rafael Venega, secretario general, el historiador German Blanco; Rubén González, quien fue el primer comandante del frente guerrillero “Américo Silva” y uno de los sobrevivientes de la conocida “Masacre de Cantaura”, y Robin Rodríguez, luchador social de Anzoátegui. Es la segunda división que sufre BR, en menos de año y medio.
[*] Manuel Isidro Molina / E-mail: manuelisidro21@gmail.com / mim_consultores@yahoo.com
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