Nacionalsocialismo: enemigo histórico de los trabajadores
José Rafael López Padrino* / Soberania.org - 02/05/07
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La fecha del 1º de Mayo rememora el montaje político-policial contra
cuatro dirigentes sindicales de la ciudad de Chicago "Mártires de
Chicago", quienes fueron arrestados y procesados por defender los
derechos de los trabajadores y posteriormente ejecutados el 11 de
noviembre de 1887. Desde ese entonces el 1º de Mayo ha sido una jornada
de recuerdo, de celebración, y de combate en favor de las conquistas
de los asalariados. Sin embargo, este 1º de Mayo los trabajadores
venezolanos tendrán más razones para protestar que celebrar su
tradicional día, muchas de sus conquistas laborales han sido abolidas
y sus organizaciones gremiales están en peligro de desaparecer ante la
nueva ofensiva anti-obrera del tte. coronel y su nacionalsocialismo.
En estos largos 8 años este régimen facho-militarista ha llevado a
cabo una lucha sin cuartel contra los sindicatos y las organizaciones
laborales. No olvidemos que históricamente el fascismo ha sido un
enemigo mortal del proletariado y de sus organizaciones de masas. La
llegada de lo centuriones del nacionalsocialismo al movimiento laboral
ha significado la escisión del movimiento sindical (creación de
sindicatos y federaciones paralelas), la destrucción de los sindicatos
(de 2.000 sindicatos que existían en la década de los '80 hoy sólo
sobreviven no más de 800 sindicatos), el aniquilamiento de la
independencia del movimiento sindical (interferencia del régimen a
través del CNE en la vida interna de los sindicatos), la
criminalización de la huelga y de la protesta laboral (estatuto del
empleado Público; reforma del Código Penal).
Ha significado el despojo
a los trabajadores de toda seguridad social y la imposición de
salarios de hambre, los cuales se han establecido no a través de la
negociación con los sindicatos (convenciones colectivas), sino por la
vía del decreto presidencial (voluntad del Mesías). Más de 243
convenciones colectivas, que amparan aproximadamente a 2.000.000
millones de trabajadores, están vencidas ante la negativa del régimen
de discutirlas con sus genuinos representantes. Tal situación además
de contravenir disposiciones legales, ha perjudicando a los
asalariados quienes han dejando de percibir los ajustes económicos y
sociales contemplados en dichas convenciones colectivas. Vale la pena
recordar que el salario mínimo actual no cubre el costo de la canasta
alimentaria. La misma se ubicó en 910.855 bolívares en el primer
trimestre del 2007, lo que representó dos salarios mínimos. Ni hablar
de la canasta básica cuyo costo esta en 1.975.673 bolívares.
Pero además el proyecto nacional-socialista ha profundizado la
precarización del mercado laboral como expresión de su política
neoliberal (puestos temporales, talleres de casa, misiones,
cooperativas y empresas de producción social). La migración forzosa de
trabajadores a estas nuevas formas de empleo les ha permitido a los
patrones disponer de una fuerza de trabajo barata (pago de míseros
salarios, ausencia de estabilidad laboral, carencia de prestaciones
sociales), así como una indefensión absoluta de los trabajadores ante
la ausencia de instancias que defiendan sus intereses. A pesar de la
perorata oficialista, el régimen aplica rigurosamente los libretos
flexibilizadores sugeridos por los organismos financieros
internacionales (la flexibilización del Mercado de Trabajo favorece la
inversión) y los trabajadores padecen sus consecuencias.
Otros de los rasgos de la situación laboral del país, es el incremento
sostenido del desempleo (15%), a pesar del maquillaje con que el
régimen disimula estas cifras 9% y de la economía informal (50% de la
población activa). A partir del año 1999, la población asalariada
industrial ha disminuido sustancialmente, como consecuencia de la
política antinacional de puertos abiertos que ha provocado el cierre
miles de pequeñas y medianas empresas con el subsecuente despido de
ciento de miles de trabajadores.
A toda esta situación habría que agregar la nueva amenaza que se
cierne sobre el movimiento sindical cuando el tte. coronel afirmó "en
la revolución los sindicatos deben desaparecer". Históricamente los
sindicatos han constituido las trincheras de lucha de los
trabajadores, en función de sus intereses de clase. Lenín afirmaba que
los sindicatos, aún en los estados socialistas deberían conservar su
independencia organizativa frente al Estado, para poder defender los
derechos y conquistas de los trabajadores. Las afirmaciones del tte.
coronel son un triste recordatorio de su visión facho-militarista y
de su pretensión de borrar todo contenido clasista al moviendo obrero
y transformarlo en un simple apéndice de su régimen. En las
instalaciones militares sólo se aprende la vocación por los uniformes
y la uniformidad, a dar órdenes y a obedecer. Los sindicatos
forzosamente tienen que ser autónomos e independientes de los
patrones, y del jefe del gobierno, que es el representante del
patrón-Estado. Pero para el avance del proyecto nacionalsocialista, la
destrucción del movimiento sindical es una necesidad imprescindible.
Para el tte. coronel los trabajadores son parte de una cosa etérea que él llama pueblo-soberano. En cambio, para los verdaderos
revolucionarios el proletariado es el sujeto activo histórico, es la
columna vertebral de todo proyecto socialista.
Esta nueva pretensión del tte. coronel además de estar reñida con el
derecho de libertad sindical, consagrada en la Constitución de la
República y en los convenios internacionales de la Organización
Internacional del Trabajo, reviste suma gravedad dado a que él esta
adelantando un perverso y misterioso proyecto de reforma
constitucional que pudiera ser utilizada para concretar tal amenaza.
Así como una revolución proletaria es imposible sin los trabajadores y
sus sindicatos, del mismo modo el avance de un régimen fascista es
imposible sin la destrucción de la organizaciones laborales y el
sometimiento del proletariado.
[*] José Rafael López Padrino / E-mail: reln26@gmail.com
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