Cumbres y consensos
Diego J. González C.* / El Universal (Venezuela) - 30/04/07
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Las pocas empresas privadas del sector energético
no están al tanto de las metas del Estado
Acaba de concluir el 18 de abril una reunión más de países, que comenzó con el llamativo nombre de "Primera Cumbre Energética Latinoamericana", y terminó en una lista de deseos, sin propuestas concretas para impulsar los proyectos de los que se venía hablando desde hace bastante tiempo.
El presidente Chávez tuvo que aceptar la realidad de los biocombustibles, en especial el etanol, al afirmar que Venezuela necesita 200.000 barriles diarios de ese producto. ¿Qué lo haría cambiar de opinión?, ¿qué le dirá al Presidente de Cuba a quien hizo declarar contra el etanol?
Sobre la opinión de estos dos mandatarios, Marco Aurelio García, asesor especial para asuntos internacionales del Presidente brasileño, dijo una gran verdad: "El argumento (que la producción de etanol iba a aumentar el hambre en el mundo) demuestra que Castro y Chávez tienen 'cierta incomprensión' sobre los biocombustibles y la realidad mundial. El problema del mundo es la falta de renta, no de alimentos".
Diez horas de discusiones
Al final del primer día del evento la prensa reseñó que los ministros de Energía, después de diez horas de discusiones, no habían logrado un consenso sobre la declaración final de la Cumbre, por las diferencias con respecto a la producción y uso del etanol en la región. Claro que no podía haber consensos. Estas discusiones necesitan ser llevadas a cabo por equipos de profesionales con suficiente know-how para que produzcan éxitos. Para hablar de integración energética desde Venezuela, tendría que comenzarse por eliminar el sesgo ideológico de las propuestas, las cuales no comparten la mayoría de los asistentes. Luego tendría que tenerse opciones muy claras, como anfitriones, de cuáles energías se está hablando (petróleo, gas, orimulsión, biocombustibles, electricidad, etc.), y finalmente conocerse qué ofrece concretamente el país sede, que no puede ser gas pues Venezuela ya no tiene suficiente reservas de gas libre validadas y certificadas para hacer negocios; además, por el camino que va la política energética del Gobierno, no se producirá gas para satisfacer el mercado interno en déficit, y menos para exportar. Venezuela hoy no exporta ni una burbuja.
Trabajo previo
Cuando se habla de "Cumbres" en general es para que los dignatarios de cada país firmen lo que antes los técnicos ya han acordado. Una "Cumbre" no es para discutir 10 horas sobre temas que no estaban tratados, pactados, concertados y convenidos de antemano. Esos eventos necesitan mucho trabajo previo y lobby para que rindan sus frutos. Además, ya ese camino estaba muy adelantado con las reuniones hemisféricas de ministros de Energía, cuya Tercera Reunión se realizó en Caracas en 1998; pero ahora no se aprovechó esa experiencia por factores ideológicos.
En la Declaración de Margarita se reconoce "que el proceso de integración energética involucra como actores principales al Estado, la sociedad y a las empresas del sector, de tal manera que se logre un equilibrio entre los intereses de los países, las necesidades de los pueblos y la eficiencia sectorial". El documento es claro cuando habla de acuerdos y participación entre las tres partes arriba mencionadas.
Ahora bien, si vemos la posición que ocupa cada uno de los 12 participantes en la Cumbre en el Índice de Libertad Económica 2005, que coordina The Heritage Foundation, que bien promueve Cedice (http://www.heritage.org/index/), encontraremos lo siguiente: de 161 países evaluados, Chile ocupa la posición 11, Uruguay la 43, Bolivia la 50, Perú la 56, Guyana la 79, Colombia la 88, Brasil la 90, Paraguay la 111, Argentina y Ecuador comparten la posición 114, Surinam la 116, y Venezuela la posición 146. Esto significa que en principio solo Chile está en condiciones amplias de respetar el mandato de la Cumbre. En Venezuela es imposible pensar que este mandato se cumplirá, ya que ni la sociedad ni las pocas empresas privadas del sector energético están al tanto de los objetivos, propósitos y metas que tiene el Estado en materia energética, y menos son convocadas a discutir y opinar sobre las mismas.
Para muestra basta un botón: el 17 de abril 2007 la agencia EFE informó que "el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sugirió este martes la idea de comprar a Argentina una 'plantica' nuclear y entre risas ofreció a su homólogo colombiano Álvaro Uribe colocarla en la frontera entre ambos países". ¿Quién en Venezuela estaba enterado de este proyecto? ¿En qué plan de la Nación está tan delicada propuesta?
[*] Ing. Diego J. González Cruz / Consultor / E-mail: gonzalezdw@cantv.net
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