¿Qué menoscaba la democracia en Venezuela?
José Pinto* / Soberania.org - 02/05/07
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LA CORRUPCIÓN, UNA ECONOMIA ERRÁTICA Y EL ABSOLUTISMO, MENOSCABAN LA DEMOCRACIA VENEZOLANA
La corrupción es un problema que esta afectando gravemente la legitimidad de la democracia en Venezuela. Un periodista, el Licenciado Leocenis García y un párroco católico, José Palmar, ambos zulianos, a través de los distintos medios de comunicación del país, han hecho serias denuncias ante la opinión pública y el gobierno nacional sobre la corrupción surgida en algunos entes del gobierno y en la principal industria del país: PDVSA. Lejos de ser escuchados ante el templo de la justicia, han sido sometidos por algunas fuerzas oscuras que deambulan bajo la sombras de la impunidad mediante amenazas y atentados en contra de su integridad personal, han sido llamados subversivos, pero nada es más subversivo en esta sociedad que una justicia sorda y corrupta que atenta contra el orden social y la democracia.
En cuanto a la directriz económica del país, ésta no apunta a resolver las preguntas fundamentales sobre qué, cuánto, cómo y para quién producir, lo que comienza también a ser un factor de desintegración social y de desestabilización democrática. Pareciera que no existe un objetivo claro hacia donde queremos ir, por citar solo dos ejemplos; hoy proclama el gobierno los beneficios de la explotación de la Orimulsión, mañana los borra de un plumazo de los planes de desarrollo del país; hoy anuncia los redundantes beneficios y planes para la producción del etanol y mañana dice que será un distorsionador del mercado de cereales y de alimentos; en fin, todo parece indicar que el gobierno nacional actúa solo por impulsos erráticos que van en una y otra dirección, obedeciendo sólo a particulares intereses políticos.
En cuanto al afianzamiento de la democracia, donde el poder reside fundamentalmente en el pueblo, todo señala que nos dirigimos hacia el absolutismo total, donde el presidente encarna el estado, hace las leyes y administra la justicia; es decir: se convierte en El Monarca. La Asamblea Nacional, de por sí un brazo del gobierno, ha pasado a ser la figura de quien sólo firma lo acordado por el soberano, es decir por quien se ha transformado en el monarca de Miraflores. Cuando se comienzan a proclamar normas que prohíben menoscabar la ideología “Socialista del Siglo XXI”, no se puede hablar del respeto a los derechos inalienables y naturales del individuo, los cuales incluyen los de libertad de expresión, asociación y culto.
No es la retórica de los discursos de El Libertador, ni la toma conveniente de uno u otro fragmento de sus escritos para adornar nuestros discursos patrióticos los que salvarán nuestra república democrática, es la adopción práctica de la moralidad personificada en virtudes, honestidad, vocación de servicio, recato y respeto a las instituciones observada por el gran padre de la patria Simón Bolívar. Para nuestro libertador Simón Bolívar, la Moral Pública es una virtud que mantiene el buen rumbo de un gobierno bolivariano:
“Las malas leyes y una administración deshonesta han quebrado la República: Ella estaba arruinada por la guerra; la corrupción ha venido después a envenenarle hasta la sangre, y a quitarnos hasta la esperanza de mejora… La corrupción de los pueblos nace de la indulgencia de los tribunales y la impunidad de los delitos...” Simón Bolívar (Discurso ante la Convención de Ocaña, 29 feb. 1828)
La conducta ejemplar de El Libertador en incorruptibilidad administrativa, constituye un paradigma invaluable para todos los pueblos del mundo, especialmente para aquellos pueblos que libertó su espada.
(*) José Pinto - Email: guariche1000@yahoo.com
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