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Caracas / Venezuela -
 


Momo rey
Víctor J. Poleo Uzcátegui* / Soberania.org - 27/07/07


Ubu Rey

”Alfred Jarry (1873-1907) -precursor del absurdo en el teatro y en la literatura- tenía apenas quince años de edad cuando escribió y escenificó su obra más famosa “UBU Rey”.

Mucho de genio tenía que haber en un muchacho que apenas iniciaba la adolescencia, para armar esa extraordinaria sátira contra el ejercicio abusivo del poder. UBU es un rey grotesco, símbolo de la codicia, la ignorancia y la arbitrariedad, tanto que el término “ubuesco” es generalmente admitido como sinónimo de absurdo, aberrante y ridículoJarry inventa, a la par que a este singular personaje, la palabra Patafísica, o sea la ciencia de las soluciones imaginarias. Y por supuesto, el lenguaje patafísico de UBU que es sobre todo un lenguaje destructor. Jarry lo explicaba así: “El lenguaje no pretende representar la realidad (de todas maneras no podría hacerlo puesto que miente) sino que sustituye la realidad”. [1]


Mommer rey

Bernard MomerBernard Mommer [2]  funge de vice-ministro de hidrocarburos [3] en Venezuela (2005 a la fecha) y, a la par, detenta imposibles cargos directivos en PDVSA y sus filiales, siendo PDV UK [4] su territorio personal.   PDV UK está a cargo de Juan Carlos Boué, un ex gerente de Petróleos Mexicanos (PEMEX) también directivo de filiales de PDVSA y quien otrora fuera compañero de Mommer en el Oxford Institute for Energy Studies. [5]

No obstante sus responsabilidades corporativas y “juradas lealtades” con los intereses de la Nación,  ya hace cierto tiempo que Mommer y Boué mercadean sus servicios de consultoría (¡?) en Londres y Viena. Válido predecir entonces lo predecible: otra vez se nos va Mommer de Venezuela [6] y seguramente ya no regrese a su “patria”, salvo que en ella tenga lugar (y tal vez más temprano que tarde) un necesario ajusticiamiento de sus ejecutorias en política petrolera.


Orimulsión y Empresas Mixtas

Mommer, en efecto, es quien racionaliza el asesinato de Orimulsión (Agosto 2003) y quien viabiliza la instauración compulsiva [7] de las Empresas Mixtas (Marzo 2006), los dos más valiosos objetivos estratégicos logrados por el Capital Energético Global en esta aventura  revolucionaria que cabalga riesgosamente sobre  inusuales altos precios del petróleo.

Para bien satisfacer la agenda decisoria del Capital en el siglo XXI , Mommer dio de sí todo lo que tiene: una probada vocación mercenaria engastada en una deslumbrante aritmética de trivialidades.


Bernard MomerEn contraste con la amplitud de conocimientos de J. C. Boué, ocurre que B. Mommer ha cultivado por más de cuatro décadas la unidimensionalidad conceptual con la cual sigue despachando todavía hoy su comprensión de las industrias y mercados mundiales de la energía.  Valga decir: para Mommer todo se reduce a como repartir la renta petrolera entre el Capital, su fuente aleatoria, y la Nación, su propietaria rehenizable.

En el pensamiento momeriano -que Mommer rehuye debatir ante las comunidades científicas y profesionales venezolanas-,  la partición de la renta petrolera es una suerte de infidelidad que el Capital ha negociado ancestralmente con la Nación propietaria de los recursos y que, por gracia de su “especializada sabiduría”, es irreversible.

Así entonces, Mommer preconiza que mientras mayor sea la regalía, menor es la infidelidad.  Mal identificado el problema, mal resuelto.  En efecto, no por cuantitativamente “menor”, la infidelidad deja de serlo cualitativamente. Soberanía e  infidelidad son categorías que rechazan ser tasadas a manera de fracciones numéricas.

Mommer pontifica lo contrario: la Nación no puede escapar al fatum de negociar su soberanía con el Capital y, en esencia, negociarla en función de fracciones o residuos aritméticos.

El quid de la negociación en Mommer radica en “resolver” un falso problema, no otro que numerizar la regalía, esa fracción del precio internacional del barril que la Nación se reserva para sí ab initio, no importando(le) que la fracción complemento a 100% sea para ser tasajeada en sociedad mixta con el Capital.

En aras de blindar su reduccionismo aritmético, Mommer elude dimensionar las ganancias del Capital en función del nivel internacional de los precios del petróleo, fenómeno que por demás Venezuela no dicta.

Asi las cosas, la regalía ubicada en 30% desde 1999 (antes 16.67%) complace la aritmética negociadora de Mommer, pero dista mucho de responder lo que recurrentemente  preguntamos (tema de otros ensayos): ¿por qué no 29%?, o ¿por qué no 31%?.

Mommer se cree ungido para, a espaldas de la Nación, negociar la capitulación de nuestros derechos económicos sobre la propiedad y las ganancias del barril invocando un acientífico arreglo 60:40 (Empresas Mixtas) o, por igual, para bloquearnos el futuro termo-eléctrico de los hidrocarburos del Orinoco “porque la Orimulsión no da renta”.

Si el daño causado por Mommer a la Nación es infinito en sus contextos institucionales y corporativos, su penalización es ubicable en el contexto de servirle a los intereses del Capital Energético Global, no a los nuestros.


Que todo ello tenga lugar hoy en Venezuela es explicable por esa saga del absurdo ya caracterizada en Ubu Rey, es decir: sólo se precisa de colaboracionistas (del Capital) como lo es un Mommer en funciones de negociador y de colaboracionistas como Ramírez en funciones de servil oficinista bancario (del Ubu Rey venezolano), operadores de esta tragedia económico-política engatillada por una irresponsable asignación de la renta petrolera.

No es todo, sin embargo: para que existan los colaboracionistas-operadores se precisa de un colaboracionista-mayor, preferiblemente habanero, como lo es Ali Rodríguez, ese capitán notariado que siembra mommers y ramírez en Caracas y bernardos-álvarez en Washington, teloneros de free-market-petroleum y gestores de hipotecas del barril venezolano en tierra.
[8]

Auto-investidos de decisores políticos (más allá de lo que son, decisores corporativos), los colaboracionistas se agavillan
[9] para negociar en Houston y Washington los retazos de soberanía que la Nación-propietaria cree reivindicar en los significantes vacíos de un inviable socialismo-rentista.

Así las cosas, Mommer, Rodríguez, Ramírez, Álvarez et al. no pueden menos que escalar a momos reyes, tuertos entre los ciegos de la deslegitimada Asamblea Nacional y un Gabinete indigente.


Descapitalización de conocimientos

El capital de una cierta Sociedad es su conocimiento, no lo son las tuercas y tornillos de su infraestructura productiva ni -creencia errada [10] - sus aleatorios recursos naturales.

A raíz de los
hechos del 2002, la clase política capitaneada por Ali Rodríguez sentenció la muerte del conocimiento en la corporación petrolera nacional.  Ante ello se regocija el Imperio, brazo armado del Capital Energético Global, y se configura la auto-destrucción de un infeliz proceso de cambios estructurales.

La descapitalización de conocimientos en la industria petrolera nacional es ganancia del conocimiento universal.  Así, por ejemplo,
Canadá ya comercializa (2005) su orimulsión con base en las arenas bituminosas de Alberta.

En oposición, la descapitalización de conocimientos en la industria petrolera nacional es la más grave pérdida de Venezuela en sus 100 últimos años.  Está dicho: la clase política revolucionaria nada quiere con el conocimiento y por ello mal entiende que su supervivencia no descansa en la renta petrolera ni en un barril a 100$.

La criminal desprofesionalización de las políticas publicas es camino cierto a
La Habana, devenida sub-metrópolis y guionista aldeana del socialismo XXI.

Sin unos y otros, colaboracionistas ajusticiables todos, sería poco menos que imposible la emergencia de un Gran Timonel para el siglo XXI que persiste irresponsablemente en replicar nuestra historia del siglo XX, a saber: de  la apropiación  de  la  renta  hicimos el devenir accidentado de la lucha por el poder y, más grave aún, de su irresponsable asignación hicimos recurrentes tragedias sociales y económicas, el sino de nuestra psiquis.  Se trata de los demonios de la renta.


Demonios de la renta petrolera

Las razones invocadas para la rebelión militar del 4F-92 son, en efecto, los demonios de la renta activados desde el embargo árabe del 74:


"Nosotros, como militares herederos del Ejército Libertador, no podemos permanecer indiferentes a lo que hoy sucede. El inmenso grado de corrupción que plaga todas las esferas de nuestro país, la gran cantidad de privilegios con que cuentan algunos, la falta de castigo a las personas que todos sabemos culpables de haber tomado indebidamente dineros públicos, las políticas económicas que colocan en posición deplorable a los venezolanos más sencillos, la venta a consorcios extranjeros de nuestras empresas fundamentales, la imposibilidad que tiene la gran mayoría de los venezolanos para satisfacer sus necesidades básicas, la ineficiencia del sistema y de todos los servicios públicos y en fin el desconocimiento de nuestra soberanía en todos los terrenos, nos fuerzan a tomar una acción destinada a reivindicar la democracia".

Primer Golpe / Francisco Olivares / El Universal (Venezuela) - 05/02/06
http://www.soberania.org/Articulos/articulo_1919.htm#razones

Cabalgando sobre un proceso político de muy vieja data (años 30-40's) y que le es ajeno (salvo por sus fabulaciones), Hugo Rafael gana las elecciones de diciembre 98 prometiendo conjurar los demonios de la renta (manifiesto del 4F).

Bien lo exponen Héctor Malavé Mata y Armando Córdova: transcurridos ya casi 9 años de gobierno, los demonios de la renta no han sido conjurados y, por el contrario, están aún más exaltados que en el 92.  Así las cosas,
sobran razones para una rebelión militar, ad infinitum.


Historia del futuro (o viceversa)

La Historia es buena por su capacidad predictiva.  Si en lo económico no hay ya sorpresas,  podría ocurrirnos en lo político que deviniéramos en una indeseable irakización.

El desenlace político es complejo e incierto por guerrerista:  Yo el Estado quiere nuestras malvinas en el Plan Colombia;  ingobernabilidad interna por inseguridad adrede; inseguridad adrede que traduce desmovilización política;  querellas en latinoamérica; alianzas con el fundamentalismo planetario; reservistas militares para sojuzgarnos, ... en fin.

En todo paraíso “ubuista”, y el nuestro es uno, el inevitable sufrimiento de sus reyes es un Nuremberg sin Spandau.
[11]

 

................................................

Notas:

[1] Ubu Rey / Paulina Gamus / Jueves, 20 de mayo de 2004 / http://www.analitica.com/va/politica/opinion/4296787.asp
[2] No por azar, Mommer se pronuncia momo en alemán.
[3] Gestor de la política petrolera en un país petrolero inmerso en un socialismo rentista.
[4] Oficina de “inteligencia” de PDVSA con base en Londres.
[5] Creación de Robert Mabro (1982), ingeniero egipcio comprometido con espacios de encuentro entre las naciones OPEP y las naciones no-OPEP. 
[6] Las idas y venidas de Mommer a Venezuela están por narrarse.
[7] Grosera mentira mediática de Chávez et al. es endosar a la Ley de Hidrocarburos (1999) la obligatoriedad para PDVSA-Nación de asociarse con el Capital Petrolero Internacional para realizar “actividades primarias” (exploración y producción), arguyendo que “la mayoría accionaria” en las empresas mixtas (antes convenios operativos y asociaciones estratégicas en el campo Faja del Orinoco) materializan una re-nacionalización.
[8] Desde comienzos del 2007, Reuters viene registrando  ingentes “préstamos” con la banca internacional (Tokio, Wall Streer, Londres) comprometidos por PDVSA (¿en quiebra?) a cambio de barriles en tierra (royalties in kind).
[9] Re.: B. Mommer y George Cahale, abogado del bufete “imperialista” Curtis, Mallet-Prevost, Colt y Mosle, son los negociadores “a su arbitrio” de las demandas incoadas por Exxon-Mobil y Conoco-Philips (4.5 mil millones de dolares) contra PDVSA-Nación a raiz de su rechazo a migrar a Empresas Mixtas (antes Asociaciones Estratégicas en el campo Faja del Orinoco).
[10] Fanfarronea el Gran Timonel que “somos una potencia energetica planetaria”.
[11] El arquitecto Albert Speer, ministro de armamento del III Reich, fue sentenciado a 20 años en la prisión de Spandau, Berlin, siendo el único no condenado a muerte por los tribunales de Nuremberg.


 

[*] Víctor J. Poleo Uzcátegui / E-mail: victorpoleo@intercable.net.ve









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