|

Si votar NO es el camino más idóneo para frustrar sus planes, ¿por qué el gobierno lo financia? ¿Por qué le cede espacios de TV, radio y prensa? Ambos bloques son un invento de los mismos que crearon la consigna "AD, COPEI, la misma vaina es", para vengarse de la antigua polarización; pero si tuvieran un átomo de honestidad, reconocerían que aquella polarización era un producto de la realidad política, no un engendro de la sala situacional de Miraflores.
En cambio, la propaganda de la abstención está prohibida y el CNE apertura averiguaciones contra organizaciones y personas que han tenido la osadía de alertar a los electores contra el fraude continuado y manifiesto.
Alguien debe estar equivocado entre los estrategas del régimen, porque ahora han aparecido unos espontáneos dentro de la oposición que, sin cobrar lo que cuestan los cubanos, están advirtiendo que lo que más favorece al régimen es la abstención, por lo que deberían dirigir esos noventa mil millones y los espacios de prensa, radio y TV en esta dirección y no hacia el Bloque del NO.
La novedad es que personas de incuestionable calidad moral e intelectual han optado por llamar a votar NO, en el entendido de que eso es lo democrático y legal; aunque toda la buena voluntad del mundo no haya aportado ni un solo argumento convincente para desvirtuar las reservas de quienes denuncian la parcialidad del CNE, del Plan República, del Tribunal Supremo de Justicia y en general, de todos los poderes públicos, por la que el elector se encuentra completamente desamparado frente a la maquinaria militarista.
¿De dónde puede provenir esa creencia en que el gobierno tomó el control de la CANTV para que sus votos por el NO vayan más rápidos y seguros al centro de totalización del CNE y éste cante "derrota", en el fondo, la bancarrota de los mismos directivos y funcionarios del CNE, puestos allí por la revolución?
Algo raro, muy raro debe estar pesando en el alma de tantos venezolanos de buena voluntad o será la esperanza de que las cosas podrían ser diferentes a como son en realidad, algo que, como se sabe, no cura ninguna enfermedad, aunque pueda servir de consuelo hasta que se muera el enfermo.
La cruda realidad es que mientras tanto el régimen ha acantonado contingentes de reservistas en los alrededores de Caracas y otras ciudades importantes del país; que han llegado 72 containers a Puerto Cabello con armas provenientes de Rusia; que los guerrilleros de las FARC no van a levantar sus campamentos al sur de Perijá; ni los ochenta mil soldados cubanos van a soltar la presa de que se alimentan y de la que depende el destino del régimen de la Isla.
En el gran plan de la revolución continental y mundial, el llamado referéndum del 2D es un mísero dispositivo que sirve simplemente como camuflaje, más o menos como el "canje humanitario" servía de hoja de parra para ocultar la carta de ciudadanía que estaban recibiendo las FARC, cuyos dirigentes aparecen sonrientes y con ramos de flores en el mero frontis de Miraflores, como si no fuera una organización señalada internacionalmente como narco-terrorista.
¿La revolución se perderá en un referéndum? ¿Y para qué se le pagan 18 mil millones a Smartmatic? ¿Para que diga qué piensan realmente los electores? ¿Alguien cree que al caudillo le importe algo que no sea su propia opinión? ¿Que reconozca y respete las decisiones de los demás? Entonces es que no se ha aprendido nada en 15 años. No se sabe nada de la mentalidad golpista, de lo que significa la "intransigencia revolucionaria", de lo que es la imposición de un proyecto por la fuerza, el peso gravísimo del totalitarismo.
Como no se puede pensar sino con la propia cabeza e ideas, los sedicentes demócratas, pluralistas, liberales, creen que el enemigo es igual, que se puede razonar con él, que va a moverse según la lógica de costo-beneficio; craso error. Para la mente militarista sólo hay objetivos y obstáculos que vencer. Lo que se oponga en su camino es una barrera que solo admite ser aplastada. Los demócratas no pueden librarse de una enfermedad nerviosa que podría llamarse "el síndrome de Chamberlain", que ataca a las buenas conciencias cuando entran en contacto con dictadores totalitarios. Las consecuencias son tan conocidas que no vale la pena recordarlas otra vez.
Estas tristes reflexiones no se refieren por supuesto a otro tipo de votacionistas como Rosales, por ejemplo, que asume la responsabilidad de llamar a votar hoy, mañana y siempre porque "no conozco ninguna sociedad que haya logrado cambiar un gobierno por otra vía". Con lo cual queda claro que Rosales no conoce a ningún país latinoamericano ni tampoco a Venezuela. Así que están equivocados quienes creían que Rosales no podía superarse a sí mismo luego de proponer que la Asamblea Constituyente debía convocarse el año que viene, después del Referéndum.
Con un décimo de las manifestaciones que se han realizado en Venezuela y mucho menos sacrificios, renunció Color de Melo en Brasil, que es un país más grande y más rico; los últimos cinco presidentes de Bolivia y Ecuador; salió Fujimori del Perú; Argentina, Chile, Uruguay, por no contar a Medina, Pérez Jiménez y el otro Pérez, han cambiado por vías no electorales.
Lo que si da tristeza es que haya inducido a la juventud de UNT para que llamara a votar NO, manipulando la credibilidad que ha logrado el movimiento estudiantil, con el sacrificio de tantos jóvenes y las angustias de tantos padres. Lo hicieron de un modo efectista, junto al sorprendente llamado a marchar a Miraflores, que desconcertó a todos. Esto parecía una fórmula de transacción con los sectores radicales que no están de acuerdo con llamar a votar. Luego retiran la propuesta de marchar, pero dejan en alto el estandarte de votar NO, con lo que no se sabe si se burlaron del régimen o de sus propios compañeros.
A esta pérdida de virginidad política le siguen otras graves consecuencias. Ahora ofrecen que los estudiantes van a garantizar el voto, es decir, promesas imposibles de cumplir. Vamos a estar claros. Ningún estudiante forma parte del mecanismo electoral. Ya las mesas están conformadas y se ha denunciado hasta la saciedad que los presidentes de mesa son en su mayoría empleados interinos del Ministerio de Educación; que todos los miembros de mesa han sido escogidos entre afectos al oficialismo; que las listas aleatorias de elegibles son listas de excluidos, porque ninguno fue seleccionado de allí, como las listas Tascón o Maisanta; finalmente, por si esto fuera poco, desde el año 2004 en Venezuela no se cuentan votos. Las máquinas de lotería Smartmatic son unas trampas caza bobos. Quien no quiera verlo, que vaya a jugar a ese casino.
Finalmente advierten, casi amenazan al régimen, como Rosales, a que no se atreva a tocar ni un solo voto, porque "se las verán con nosotros y el bravo pueblo de Venezuela". En verdad, el bravo pueblo de Venezuela ya fue burlado en el referéndum revocatorio de 2004, en sucesivos simulacros electorales en 2005 y en las elecciones del 2006, cuya responsabilidad pesa completamente sobre Rosales, Borges y Petkoff. Y es evidente que ellos están detrás de esta tramoya electoralista.
Petkoff ha preguntado en tono de desafío a quienes dicen que el sistema es fraudulento: ¿por qué ganó Rosales en Zulia? Cuando esa pregunta quien tiene que responderla es él: si Rosales es de oposición, ¿por qué ganó en el Zulia, con un sistema fraudulento? Esto nos obliga a recordar la actitud de Rosales cuando ganó la gobernación. Se burló de los otros gobernadores derrocados. Para él no hubo golpe contra el Cura Calderón, ni contra Mendoza, Salas Feo o Lapi, todos depuestos por militares golpistas. Ocurre que sus justificaciones de fraudes electorales tienen más larga data de lo que habíamos advertido. Para los colaboracionistas la culpa de todo, en esos casos, la tuvo la abstención.
Rafael Poleo ha escrito que no entiende esa manera que tiene Petkoff de hacer oposición "poniendo las nalgas"; lo único que vale agregar es que se entiende cuando las nalgas que se ponen son las del prójimo, pues tras cada suceso electoral fallido la contabilidad de las empresas de Petkoff pasan del rojo al azul y sale a celebrar con sus gerentes la derrota de la abstención. Además, cualquiera puede constatar que los editoriales que leen todas las radios en la mañana no son los de Rafael Poleo, sino los de Teodoro Petkoff.
Otro hecho cierto e incontrovertible es que mientras la directiva de SUMATE y gente como Alejandro Peña Esclusa, de Fuerza Solidaria, tienen prohibiciones de salida del país; el trío Rosales, Borges, Petkoff vive en el exterior con todos los gastos pagos, alabando la transparencia del sistema electoral venezolano y la limpieza de las elecciones.
Dicen los votacionistas que "no hay pruebas" de fraude electoral y quienes lo alegan son irresponsables; pero se niegan a escuchar e ignoran los resultados de investigaciones muy serias y documentadas como la dirigida por el profesor Genaro Mosquera que con inmensos sacrificios trata de hacerlos llegar al país sin apoyo de ningún medio masivo.
Hay otros votacionistas menos respetables, como el Dr. Fausto, que se alegra de que ¡por fin! ahora también "todos" los opinadores piden no abstenerse. El piquete aquí es contra la abstención en sí misma, no importa cómo se vote. Finge no darse cuenta de que las opiniones favorables a la abstención están prohibidas y quienes las profesan amenazados con investigaciones judiciales y administrativas, que no se permite ninguna propaganda sino por el SI & NO.
Puede esperarse que el Dr. Fausto experimente la misma alegría cuando revisa ejemplares del Diario Granma, Juventud Rebelde y la revista Bohemia para descubrir que "todos los opinadores" estimulan a la población a participar en las elecciones más limpias del mundo, para elegir candidatos entre "los mejores, más capaces, más revolucionarios". Por cierto, las únicas en que la edad para votar es a partir de 16 años. Por ahora no disfrutan de máquinas Smartmatic; pero las mesas son custodiadas por simpáticos pioneritos vestidos con pañoletas rojas, militantes de la organización infantil del Partido Comunista Cubano. A nadie se obliga a votar, pero más del 90% de la población participa y, por supuesto, votan por Fidel Castro.
Finalmente y como hay que decirlo todo, también hay votacionistas ofensivos. Por ejemplo, a algunos les hace gracia la difusión de un afiche que muestra a un dictador sangriento diciendo: ¡Cuento con tu abstención! El afiche no es ningún prodigio de imaginación sino una vulgar parodia del muy famoso afiche que muestra al Tío Sam diciendo: I want you for the US Army! Tuvo una primera versión más agresiva que decía: "Cuento con tu apatía, tu flojera, tu indolencia y tu cobardía. No me decepciones". Pero justo es reconocer que ese no estaba dirigido contra nadie en particular. Esta nueva versión no solo plagia los anteriores sino que incurre en una falsificación mayor. Le imputa al comandante cosas que nunca ha dicho; pero además pretende ocultar otras cosas que SI ha dicho claramente. Por ejemplo, ha dicho que la abstención es su mayor enemigo y ordenó a sus huestes: "hay que derrotar la abstención" y a los que no estén de acuerdo con la reforma que "vayan a votar NO".
La mentira va horadando el piso de quien la ejerce hasta dejarlo flotando en el vacío. Esta razón explica que regímenes aparentemente inexpugnables terminen derrumbándose como por encanto, en medio de sus grandes éxitos. Es consecuencia de la distancia que se abre entre los mentirosos y la realidad. Hoy se predica como gran cosa la hegemonía comunicacional y todo se basa en la confianza de que si bien usted tiene razón, nadie lo va a ver, escuchar o leer. En cambio, las mentiras se proclaman por altavoces en la plaza pública, silenciando toda disidencia.
Se repite una y otra vez que no hay plan alternativo o plan "B", pero el plan es uno solo y no es nada nuevo, existe desde que existe el nazi fascismo y el comunismo en el poder, se llama: la resistencia.
Petkoff, Borges y Rosales se aprovechan de la hegemonía comunicacional del régimen y silencian a quienes se les oponen. Ciertas señoritas muy liberales dicen que no están de acuerdo con nuestras opiniones pero darían la vida por que las podamos expresar, sin embargo, nadie las ve dar la vida porque los abstencionistas tengan un legítimo respiradero. Como ocurrió en las elecciones de diciembre pasado, después del naufragio anunciado para el 2D vendrá el ogro por más sangre fresca y ¿qué mejor bocado que Globovisión?
Entonces le diremos a los votacionistas: ¡Bienvenidos a bordo! Pero eso sí, este bote no va para Miami.
(*) Luis Marín, Abogado y politólogo venezolano. Graduado en la Universidad Central de Venezuela (UCV), Caracas, en 1981. Profesor de la UCV (1988-1998) /
E-mail: lumarinre@gmail.com
Artículo del autor:
Vacío electoral
Luis Marín* / Soberania.org - 24/09/07
Referéndum, ¿para qué?
Luis Marín* / Soberania.org - 20/09/07
Constituciones
Luis Marín* / Soberania.org - 19/09/07
Más artículos...
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|