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Caracas / Venezuela -
 


Darwin, Marx y Hannah
Alberto Méndez Arocha* / Soberania.org - 07/12/07

Hannah Arendt escribió hace unos años que consideraba equivalentes las justificaciones  para la explicación de la historia (biológica y humana)  ofrecidas tanto por Darwin (lucha por la vida) como por Marx (lucha de clases). No podemos suscribir esta reflexión más absolutamente.

“Si se consideran, no los auténticos logros, sino las filosofías básicas de ambos hombres, resulta que, en definitiva, el movimiento de la Naturaleza y el movimiento de la Historia son uno y el mismo”.

Engels no pudo concebir mejor  elogio para los  logros históricos de Marx que el de llamarle el «Darwin de la Historia». Y en su elogio fúnebre de Marx, Engels dijo «De la misma manera que Darwin descubrió la ley de la evolución  de la vida orgánica, así Marx descubrió la  ley de la evolución de la historia humana» (idem).

A decir verdad, no nos parece exacta la apreciación de Engels, en cuanto lo que hizo Marx fue aplicar el darwinismo a su versión humana y económica.

Nosotros en su momento respaldamos  el concepto darwiniano de la “lucha por la vida” para la explicación la historia humana, dentro de los motores civilizatorios de la humanidad, lo que ha sido identificado por muchos otros antes, desde la consupiscentia dominandi de los medievales. Hemos sugerido la propuesta de que toda acción histórica obedece al conflicto entre grupos de intereses comunes por el control y apropiación de la riqueza (y bienestar) disponible, no necesariamente entre clases. Mucho de Darwin y un poco de Marx. Realmente el marxismo es sólo una expresión parcial del darwinismo.

Nuestra tesis ha sido la aplicación de la teoría darwinista como explicación de la lucha entre grupos económicos de intereses comunes, el Papado contra el Emperador, por ejemplo. Roma contra Cartago, Caribes contra Aruacos, trabajadores contra patronos, Monagas contra Páez.

En el campo económico no es solamente una lucha “entre clases”, sino más frecuentemente  una lucha dentro de la misma clase (de ricos o de pobres), que llamamos las hormigas rojas.  Pero también se lucha por el bienestar espiritual, que es la pelea entre las hormigas negras, los grupos religiosos, que el marxismo no atiende. En el caso de Marx le dió prestancia a la lucha entre obreros y patronos, dentro del campo de las empresas industriales, que es sólo un campo, restringido, donde ocurre la lucha.

Realmente en la época de Marx el mayor conflicto era entre los trabajadores y los patronos de las empresas y fábricas, por la repartición del valor agregado. En esos tiempos, era la mayor pugna porque todavía no se habían consolidado los grupos de intereses que adquirían los productos de empresas y fábricas, los consumidores. Las curvas de demanda y oferta en microeconomía establecen exactamente la repartición del bienestar generado entre empresas (capital y trabajo), consumidores y no consumidores. En este sentido el análisis de Marx nos resulta incompleto.

O sea que, para nosotros,  la lucha de clases es sólo una vertiente incompleta de las luchas en la historia de la humanidad, casi todas generadas por el instinto de supervivencia, las hormigas rojas para la dominación y explotación, aunque  también entran aspectos políticos (el poder personal  como instinto humano) y las aspiraciones religiosas, que son las llamadas hormigas negras, que lamentablemente aunque se ocupan del alma también tienen que comer y esta condición ha generado otros enfrentamientos.


Explicación de la Historia en Venezuela

Lo primero fue despachar el oro y las perlas de los aborígenes, simple explotación del imperialismo se diría hoy, con el apoyo del racismo. Luego, los grupos de intereses principales en la Venezuela colonial eran los ricos criollos (mantuanos), los ricos españoles, y el populacho, haciendo uso de la discriminación social para el control del poder y la riqueza. Después de la Independencia, se podrían identificar los siguientes grupos de intereses: :

  • Los militares ricos, excombatientes, desempleados;

  • Los civiles ricos (terratenientes y comerciantes, mayormente blancos); alias godarria;

  • Los civiles pobres (populacho), esclavos y mestizos, además carne de cañón para los militares ricos.

El siglo XIX venezolano fue una ristra de “revoluciones”  como llamaron las luchas entre los militares ricos, desempleados entonces, por apropiarse de la escasa riqueza disponible  en un país absolutamente empobrecido. Nada de lucha de clases, simplemente el conflicto por el control del ingreso (mayormente en el gobierno), donde ocasionalmente participó la Iglesia, aunque no tanto.  No había lucha de clases porque no había clases, en sentido estricto país feudal, aunque se podría conceder que hubo amagos de “guerras sociales”. Los militares en el poder todo el tiempo, hasta un breve descanso democrático en la segunda mitad del siglo XX.

Después con las revoluciones criollas del XIX se logró el reparto ocasional y temporal entre los militares ricos, generalmente individualidades,  y para fines del siglo XX ya estaba comenzando a consolidarse una conciencia entre los grupos pobres para reivindicar su exclusión, hasta que llegaron otra vez los militares...

Darwin podrá ser el descubridor de las leyes de la evolución, pero a Marx le faltó terminar su tarea, evidentemente… Por la época, la respuesta tenía que ser esencialmente chucuta…

 

 

[*] Alberto Méndez Arocha / E-mail: amasocs@cantv.net

 


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