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Caracas / Venezuela - Jueves 17/07/03
 


¡Bastardos! (III)
Walter Martínez (Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela) - 13/07/03



BÚSQUEDA Las armas de destrucción
no han sido encontradas. AP

“Hemos estado virtualmente en cada depósito de armamento entre la frontera de Kuwait y Bagdad; pero, simplemente, ellas no están”.

“Fue una sorpresa para mí, y continúa siéndolo ahora, que no hemos descubierto armas (de destrucción masiva) ”.
(Teniente General James Conway, Comandante de la Primera Fuerza Expedicionaria de los Marines, Dossier, 01 Jun 03).

El “Halconazo”, Nº 2 del Pentágono, Paúl Wolfowitz, para Vanity Fair (04 Jun 03): “Por razones burocráticas, nos pusimos de acuerdo sobre un punto: el de las armas de destrucción masiva, porque era en lo único en que todo el mundo estaba de acuerdo”. Tal como informamos entonces, el Pentágono acusó a Vanity Fair de malinterpretar completamente lo dicho por Wolfowitz.

George W. Bush, triunfalista, en Polonia: “Encontramos armas de destrucción masiva... Encontraremos más, a medida que pase el tiempo. Los que digan lo contrario están equivocados”.

También en Polonia, Tony Blair: “La idea de que autorizamos o hicimos que nuestras agencias de inteligencia inventaran alguna pieza de evidencia, es completamente absurda”.

Rumsfeld vio la luz.

El General (R) Tommy Franks fue interpelado por la Comisión de Defensa del Congreso. Una de sus respuestas sigue reverberando: “Preveo que estaremos involucrados en Irak en el futuro. Lo que no sé es si eso significa que estaremos dos o cuatro años”.

Tampoco cree que los ataques cotidianos a sus fuerzas puedan ser controlados en el futuro inmediato. Dijo que se necesitará mantener no menos de 150.000 efectivos en Irak. El mismo Comité perforó a preguntas durante 4 horas al Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, quien hace tiempo no sonríe ante las cámaras. Desde que Bush cantó victoria el 1º de mayo, no menos de 75 militares estadounidenses han muerto en Irak; al menos 30 de ellos por acciones hostiles. En cuanto al costo de la guerra, Rumsfeld duplicó el estimado inicial: no bajará de 4 mil millones de dólares al mes. Ni el número de tropas presentes ni el costo de las operaciones podrán ser reducidos en el futuro previsible (NY Times, Jul 10). Acorralado sobre el tema de las armas de destrucción masiva, admitió: “La Coalición no actuó en Irak porque hubiéramos descubierto nuevas y espectaculares evidencias del intento de Irak por hacerse de armas de destrucción masiva... Actuamos porque vimos las evidencias bajo una nueva luz, a través del prisma de nuestra experiencia del 11 de Septiembre... (ese día) cambió nuestra apreciación sobre nuestra vulnerabilidad y los riesgos que afronta Estados Unidos frente a (otros) Estados y grupos terroristas...” (CBS).

Las tropas muestran cansancio.

Quieren saber cuándo volverán a casa. Se habla de una esperada rotación en la 3ª División de Infantería del Ejército.

La Senadora Susan Collins (R-Maine), visitó Irak y citó a “un soldado” de su Estado: “Puedo con otros tres meses, con otros seis; pero necesito saber” cuándo volveré a casa. Rumsfeld dijo al Comité que le pidió a la OTAN y a otros países que ayuden con sus tropas a mantener la carga en Irak. Tal parece que José María Aznar, tan criticado en su propio país, ha involucrado a las naciones centroamericanas en el envío de tropas.

Rumsfeld dijo que le ha pedido tropas a 80 ó 90 países. El Senador Carl Levin (D-Mich) le preguntó si se lo había pedido a Alemania y Francia. Todos recordaron que ofendió a ambos países contrarios a la guerra, cuando las cosas iban bien para Washington, llamándolos “La Vieja Europa”. El reporte de Knight Ridder Newspapers cita una docena de actuales y ex-funcionarios que afirman: “No había verdaderos planes para la post-guerra en Irak”. “Los estrategas civiles del Pentágono de la Oficina Especial de Planificación esperaban transformar a Irak en un aliado de Israel, borrar la potencial amenaza al mercado petrolero regional y rodear al vecino Irán de amigos y aliados estadounidenses...” “Los documentos del Departamento de Estado y de la CIA `desaparecieron en un agujero negro´ en el Pentágono, relató un ex-funcionario del gobierno estadounidense” (AFP).

Dieciseis palabras.

Mientras Bush trataba de entender la complejidad de África recorriendo cinco países en cinco días y “confrontando en Botswana a la terrible realidad del SIDA” (AFP), el mismo díala BBC informaba (Julio 10) que la Casa Blanca había actuado “recortando las partidas presupuestarias que tiene para proyectos sobre el SIDA”, priorizando el desarrollo de una vacuna contra el Ántrax. Antes de su regreso estalló la postergada crisis de credibilidad sobre los verdaderos motivos de la invasión a Irak. Fue una reacción en cadena. Uno de los primeros en enviar tropas, el Premier australiano John Howard, pidió disculpas a su Congreso y a su país por haber recurrido a informes de inteligencia falsos para justificar el envío de tropas a Irak, como parte de la coalición liderada por Estados Unidos (BBC).

Tony Blair dijo esta semana, a puertas cerradas, a los parlamentarios laboristas, que su Partido puede perder las elecciones a causa de la polémica sobre la guerra. El miércoles el líder de la oposición conservadora, Duncan Smith, literalmente se lo comió durante la tradicional sesión de preguntas en el Parlamento. Le exigió que presente disculpas a los diputados “por haber engañado al Parlamento” con el famoso “Dossier” sobre el arsenal iraquí que presentó en febrero. El Ministerio de Defensa británico se salió a tiempo de la polémica admitiendo, según la BBC, que no hay posibilidades de encontrar armamento de destrucción masiva en Irak, con lo cual coincidió, finalmente, con Hans Blix. Fue Blair quien afirmó en los Comunes, que Sadam Hussein “podía desplegar armamento de destrucción masiva con sólo 45 minutos de preaviso”. Para jugar con los números capicúa, una encuesta señala que ahora el 54% de los británicos no tiene confianza alguna en Blair. Pero fue Bush quien afirmó ante el Congreso que Irak estaba tratando de obtener uranio en Níger.

El mismo tema, que pasa por la credibilidad de la CIA, está siendo explotado a diario por los Demócratas en el Congreso.

El VicePresidente Dick Chenney, amén de George Tenet, Director de la CIA, sabían que el ex-Embajador Joseph Wilson fue enviado por la CIA a Níger e informó que “era altamente improbable que ese tipo de transacción se hubiera concretado”.

Incluso el domingo 6 publicó en el NY Times una columna titulada: “Lo que no encontré en África”. Ahora también Bush es acusado de haber “inflado” los argumentos de inteligencia, igual que Tony Blair.

Bush podría ser el primer Presidente de los Estados Unidos que le haya mentido al país en un tema fundamental como las motivaciones para la invasión a Irak, en el tradicional Mensaje a la Nación sobre el Estado de La Unión. Dijo: “El Gobierno británico obtuvo información de que recientemente Sadam Hussein buscó cantidades significativas de uranio de África”.

Tratando de salvar a Bush, Tenet renuncia como Director de la CIA. Pero en Dossier (01 Jun 03), lo citábamos textualmente: “Nuestro trabajo es llamar a las cosas como las vemos y decirle a los que hacen la política lo que sabemos y lo que no sabemos; lo que pensamos y en qué nos basamos”. Bush sólo puede ser salvado por la mayoría Republicana. Como dice el candidato Demócrata Howard Dean “Está claro que puede ser responsabilidad de Tenet, pero esa información también estaba en el Departamento de Estado y en la Oficina del VicePresidente.

No se van a escapar simplemente lanzando a George Tenet por la borda... Esto está comenzando a sonar un poco como Watergate”.


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