Los sociópatas siempre temen que los maten
Gloria Majella Bastidas* / Soberania.org - 19/02/08
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Franzel Delgado Sénior recuerda que las estadísticas universales demuestran que la mayoría de las personalidades sociopáticas, en cuya clasificación incluye al presidente Chávez, tienen un final trágico. El psiquiatra cree que el mandatario está biológica e irrevocablemente diseñado para el conflicto. "Pretender que cambie es como esperar que sus ojos pasen de marrones a azules".
El poder relajante de la música se siente de entrada en el consultorio de Franzel Delgado Sénior. Mientras el médico se instala en su sillón para analizar la controversial personalidad del Presidente Chávez, se oyen, en el fondo, unos sutiles cantos hindúes que se repiten infinitamente. "Yo no tengo ningún interés en descalificar a nadie. Simplemente creo que, sin el aporte de la psiquiatría, no va a ser posible comprender el escenario tan complejo en el que ha entrado Venezuela.".
Delgado Sénior fue presidente de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría, Premio Nacional de Psiquiatría, tiene master en psicoterapia en las universidades de Londres y California y ha dedicado toda su vida al ejercicio de la psiquiatría clínica.
Después de la primera pregunta, el especialista pasa del sereno estado alfa al atento estado beta.
-La tesis del magnicidio es recurrente en el presidente Chávez. ¿Tiene
alguna explicación psicológica el hecho de que el mandatario apele a esta constante en su discurso?
-El Presidente tiene, como todo ser humano, una configuración de la
personalidad. Ese proceso que nutre la construcción de la personalidad
cierra, en promedio, a los 21 años en todas las personas. Y, después de
los 21 años, no es modificable. Cuando las cargas de la personalidad
están bien repartidas, podemos hablar de una personalidad normal. Pero
cuando ese proceso de estructuración se produce de manera inadecuada y cierra con cargas desproporcionadas (muchas cargas de un tipo y pocas de otra), entonces la personalidad se configura patológicamente. Y esa
configuración patológica es vitalicia.
-¿Hay alguna configuración patológica en el caso del jefe de Estado?
-Existen características muy claras que permiten, sin mayor dificultad,
plantearse una estructura de personalidad de tipo sociopática y narcisista. Los trastornos de personalidad sociopáticos están definidos
en las clasificaciones universales de la psiquiatría. Se trata de
personas que están diseñadas biológicamente para violar las normas; no
ejercen la lealtad; no actúan con la verdad; tienen vidas afectivas
sumamente inestables; en su estructura no hay sensibilidad; no hay
arrepentimientos; tienen que vivir permanentemente en el conflicto; no
saben vivir en paz con los demás; y son muy manipuladoras.
-¿Y la personalidad narcisista?
-En el caso del narcisismo, la percepción que la persona tiene de sí
misma está fuera de la realidad; es exagerada; tiene la convicción de ser única; se siente por encima de los demás. Cualquier mala acción es
posible para satisfacer esas necesidades narcisistas de la personalidad.
Como los narcisistas se creen predestinados para una situación muy
especial, perfectamente es factible que puedan abrigar el temor de que
hay gente interesada en eliminarlos. El temor del Presidente ante un
magnicidio es absolutamente justificable. Si revisamos las estadísticas
universales, encontramos que una proporción muy significativa de personas
con trastornos sociopáticos termina muerta. Porque son agresivas, son
conflictivas, violan los derechos de los demás, y, en algún momento de su
vida, alguien les cobra.
-¿Usted puede clasificar la personalidad del Presidente sin que él haya
sido su paciente?
-Yo no hago un diagnóstico como médico, porque él nunca ha sido mi
paciente, pero los psiquiatras podemos precisar que las conductas
observables del presidente de la República se corresponden con este tipo
de trastornos de la personalidad que menciono. Aparte de estas
características, creo que Chávez es una persona con un grado intelectual
muy básico; un hombre con muy poca cultura; acostarse católico y
despertarse a las 8 horas evangélico, es una muestra fehaciente de
ello.
-Pero inteligente.
-Podría ser inteligente. Lo que pasa es que a veces la inteligencia de
una persona engaña. Durante mucho tiempo, las clasificaciones
internacionales señalaban que una de las características de las
personalidades sociopáticas era la inteligencia. Pero, con el tiempo, ese
criterio se revisó, porque se comenzó a percibir que no era tanto la
inteligencia, sino la habilidad para manipular a los demás lo que los
hacía aparecer como inteligentes. Esperar que el Presidente cambie es
pretender que sus ojos marrones pasen a ser azules. No es posible.
-¿Pero no podría cambiar ni siquiera apelando a un trabajo de
ingeniería genética?
-Sobre la personalidad no se puede actuar. Aquí no podemos esperar paz
mientras el presidente de la República sea Chávez. Porque Chávez no es
que no quiera ser distinto, es que no puede ser distinto. Biológicamente
está diseñado para hacer lo que está haciendo. Y ni que él se lo
propusiera pudiese ser distinto. Mientras no entendamos eso, no vamos a
comprender por qué le estamos declarando la guerra a los Estados Unidos, o por qué un gobierno que habla de paz anda comprando cien mil fusiles a Rusia o porqué desajusta la vida y la paz en Latinoamérica.
-La idea del magnicidio también la asoma recurrentemente Fidel Castro,
quien ha inventariado la cantidad de veces que Estados Unidos habría
intentado asesinarlo.
-Chávez y Castro, aunque intelectualmente son diferentes (el primero es
el guerrero y el segundo el oráculo), deben tener personalidades muy
parecidas. Para ser un dictador durante más de cuarenta años, Castro deben tener, sin duda, una estructura sociopática. Si no hay una estructura
sociopática, no se puede ejercer la dictadura, porque la dictadura es
violación de los derechos de los demás; el irrespeto de los límites;
conflictividad; es crueldad. Y eso una personalidad sana no lo puede
cohonestar. Ninguna persona que no tenga un componente narcisista,
creerse superior a los demás, puede ser dictador. Porque precisamente el
dictador lo que busca es poder; sumisión; subyugar eternamente.
-Usted dice que Chávez es insensible, pero lo que uno percibe, más
bien, es que es precisamente su sensibilidad lo que lo lleva a establecer
lazos profundos con los sectores populares.
-Lo que identifica al Presidente con los sectores populares es su gran
capacidad de manipulación. Toda conducta pública del Presidente, desde
abrazar a una viejita, hasta levantar a un bebé en brazos o fotografiarse en actitud de armonía con algún otro jefe de estado con quien tiene conflictos, son actos ficticios. Son actuaciones para manipular. En las personas con esa estructura sociopática, según los textos, no hay una identificación genuina con el dolor y la necesidad de los otros. Todo está en función de los beneficios que él pueda obtener.
Yo creo que el chavismo tiene muchas
características de secta. Las sectas siempre tienen un líder, a quien se
considera como único, especial, como hombre predestinado a una acción
superior; y todos los que siguen a esa persona le deben una sumisión
incondicional. Quien participa en el proceso recibe todas las prebendas,
siempre y cuando sea incondicional. Pero a aquél que disienta o se salga
de la secta, lo acaban. Hoy hay criterios de las ciencias, universales, que permiten hacer el diagnóstico de Secta destructiva para cualquier grupo organizado que emerja en el seno de una sociedad, y el chavismo los cumple todos.
-¿No existe la crítica?
-No existe la crítica. La lesión más grave que le ha producido la
revolución al país es que le ha quebrado la lógica. Nos fracturó la
lógica. Nos hemos acostumbrado a vivir con la lógica rota. Un ejemplo
típico de esta distorsión de la coherencia es que nos vemos obligados a
exigirle al chavismo que cumpla con la Constitución que él mismo
promovió. Hay dos elementos que se nos han hecho cotidianos: la paradoja y la incertidumbre. Uno solo de esos elementos que se haga cotidiano, termina enfermando al cerebro. El cerebro tiene que vivir dentro de una estructura lógica, que lo que perciban sus ojos sea lo que él procesa.
Son unos escuálidos, y a la marcha asiste un millón de personas. Esta es
una maravilla de fiscal, llevémoslo al panteón, y a las dos semanas se
sabe que sobre él pesan enormes sospechas de extorsión.
-¿Cuál cree que será el destino del Presidente?
-Si esta llamada revolución tuviese alguna posibilidad de enmienda, la
opción de que se mantuviera sería mucho mayor. Pero, como desde el punto de vista de la psiquiatría no hay ninguna posibilidad de enmienda, dada la estructura de personalidad del Presidente, que es inmodificable, esta revolución seguirá hacia el despeñadero. Indefectiblemente, desde el
punto de vista de la ciencia, Chávez tiene algo seguro en su futuro, que
es la soledad.
[*] Periodista / Análisis del Dr. Franzel Delgado Senior hecho en abril 2006, pero cada dia
más vigente.
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