¿Reconocen a este hombre?
Orlando Ochoa Terán* / Semanario Quinto Día - 25/02/08
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Viktor Sheiman, presidente del Consejo de Seguridad de Bielorrusia, visita de nuevo a Caracas. En este funcionario se conjugan fraudes electorales, censura, represión, tortura, prisión y la desaparición de disidentes. Su despacho es el centro neurálgico de la corrupción en el régimen tiránico de Aleksander Lukashenko
Por su apariencia pudiera ser confundido con un cura párroco de algún poblado de las montañas andinas. Nada que ver. Este hombre representa a Aleksander Lukashenko, el último dictador de Europa y tirano de Bielorrusia. El detritus que dejó tras de sí el socialismo soviético.
Sheiman arribó de nuevo a Caracas el pasado fin de semana para suplir con prontitud la demora que ocasionó la suspensión de la visita que Chávez tenía prevista a Minsk. La premura es explicable.
Agobiado por una crisis económica, Lukashenko aspira “implementar” lo antes posible 18 misteriosos tratados firmados con Venezuela, aparentemente relacionados con petróleo, defensa nacional y alimentos que operarían empresas estatales de Bielorrusia “sin experiencia ni músculo financiero” como asegura The Economist de esta semana.
La última vez que nos referimos a esta misteriosa relación comercial y al siniestro Viktor Sheiman, nos preguntábamos ¿Cómo puede este esmirriado país de 9 millones de habitantes, de economía centralizada, sin sector privado de significación y aislado del continente europeo, cooperar con Venezuela? Lukashenko es el último jefe de Estado, de una larga lista, que ha descubierto que la revolución bolivariana es también un lucrativo negocio.
El hombre de Minsk
Sheiman nació en la provincia de Grodno, educado en un colegio militar sirvió como especialista de seguridad y defensa en el ejército soviético. Participó en la invasión rusa a Afganistán y más tarde fue miembro del Soviet Supremo de Bielorrusia.
La UE lo ha vinculado con desapariciones y asesinatos de figuras de la oposición y de dirigir un escuadrón de la muerte. Fue jefe de la campaña electoral de Lukashenko en 2006. Su “triunfo” provocó grandes protestas y denuncias de fraude y ventajismos, todos atribuidos a Viktor Sheiman. La UE le suspendió la visa y, junto con otros altos funcionarios, le congelaron las cuentas en bancos europeos.
El primer contacto con Bielorrusia, en octubre de 2005, lo promovió Alí Rodríguez, presumiblemente por recomendación de Fidel Castro. En ese tiempo era muy probable que Maduro no hubiera podido identificar a este país en un mapa.
Esta semana el ministro de Alimentación, mayor Félix Osorio, después de una reunión con Maduro y Sheiman, declaró, que este “país asiático” estaba interesado en el “cacao venezolano” a cambio de “carne, leche, mantequilla, pollo, harina y pasta”. Así como confundió a Bielorrusia con un país asiático no descartamos la posibilidad de que Osorio haya confundido petróleo con cacao.
El encargado de “negocios” de Venezuela en Bielorrusia, el revolucionario Américo Díaz Nuñez, declaró para los medios de Minsk que en este viaje de Sheiman “se decidirá una línea de crédito a largo plazo a favor de Bielorrusia”. Interrogado sobre la suma indicó que era “confidencial” pero añadió que se trataba de una “gran cantidad de dinero”.
Al llegar a Caracas, Sheiman viajó con el Presidente a la Faja del Orinoco donde participó de nuevo en Aló, Presidente y “a tiempo” para que Chávez celebrara la llegaba de la leche de Bielorrusia a Puerto Cabello. El pasado martes hubo otro encuentro de Sheiman y Chávez en Miraflores, con militares bielorrusos. Un despacho de Interfax en Moscú indicó horas después que en esta reunión Chávez le había aprobado tres nuevos campos petroleros de los cuales sería posible extraer 2 millones de toneladas de crudo para 2009.
Pero, el economista Yaraslau Ramanchuk, presidente del Scientific Research Mises Center de Minsk, un think-tank independiente, comentó este miércoles que esta negociación era tan “absolutamente confidencial” y “turbia” que lucía como si se quisiera “encubrir otras operaciones”.
La conexión
Estos encuentros son cada vez más frecuentes y prolongados. A una semana de haberse reunido con Chávez en Minsk, junio de 2007, Sheiman viajó a Caracas para nuevos encuentros con el Presidente.
Antes, el 23 de marzo de 2007, Sheiman se reunió en Miraflores con el Presidente por espacio de cuatro horas y luego se lo llevó a Barinas para continuar sus “confidenciales” negociaciones. En diciembre de 2007 Lukashenko visita Caracas con Sheiman quien con frecuencia trae a su familia.
En el Aló, Presidente No. 278 del 25 de marzo de 2007, el presidente Chávez saludó a Sheiman y a su hijo Sergei, indicando que ya casi “parecían venezolanos”.
Sheiman se ha convertido en una figura tan familiar en los corredores del poder en Caracas como la del actual embajador cubano, Germán Sánchez Otero, o como era la de Claudio Uberti, antes de viajar a Buenos Aires con Antonini y el maletín.
Por eso queremos exhortar a los bolivarianos y a los oficiales de la FAN a reconocer a Viktor Sheiman cuando lo vean deslizarse furtivamente por los pasillos de Pdvsa, del Fuerte Tiuna o del Ministerio del Interior. ¡Es el hombre de Bielorrusia!… que viene a Venezuela a pedir “cacao” a cambio de…. no sabemos de qué.
[*] E-mail: o.ochoa@att.net
El Guión
Víctor J. Poleo Uzcátegui / Soberania.org - 30/07/07
El Guión es una recurrente pesadilla ambientada en cinco ciudades, tal vez seis, según sigue: Caracas, La Habana, Praga, Moscú, Washington, …Beijing.
El Guión fue primero un barrunto hipotético-deductivo, una conjetura insomne, una inferencia inasible.
El Guión es todavía hoy invisible para muchos, una suerte de Teatro Negro de Praga. El público no iniciado se maravilla de lo que ve sin entender, al igual que el pueblo se maravilla de la magia política sin entender sus triquiñuelas.
El Guión no puede no existir porque, de lo contrario, nos sería menos arduo entender la fenomenología socio-política que nos viene ocurriendo desde el 2003.
Desde entonces a la fecha (mediados del 2007), en efecto, la magia política nos maravilla a diario con sus increíbles tramas políticas y geopolíticas, usualmente incomprensibles para el pueblo llano por gracia de sus bien diseñadas triquiñuelas.
El Guión es, en esencia, una suerte de mapa de ruta para el sojuzgamiento ad infinitum de los venezolanos, inédito ensayo tropical que ya fuera mucho antes trágicamente exitoso a la medida de La Habana. Sin embargo, no son los mismos ni el sitio ni la hora de La Habana de entonces y la Venezuela de hoy.
El Guión es una aventura cientificista cultivada en la Universidad Lomonosov y perfeccionada durante siete décadas en los laboratorios del socialismo real.
El artículo de O. Ochoa Terán, a continuación, devela uno de los varios códigos secretos de El Guión.
La misteriosa conexión
de Chávez con Bielorrusia
Orlando Ochoa Terán* / Semanario Quinto Día (Venezuela) - 27/07/07
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