|
El chiste es de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela, donde había dos profesores con el mismo nombre, Luis Brito. En caso de confusión, uno de ellos siempre aclaraba: "No, yo soy el Brito bruto". Lo que resultaba muy gracioso, no sólo por el juego de palabras, sino por la auto-burla de quien lo hacía.
La anécdota asalta la memoria por la controversia suscitada por la demanda de EXXON contra PDVSA, sobre divergencias en torno al paso de asociaciones estratégicas a empresas mixtas que adelantan los rojos.
En este contexto, el Circo Rojo nos ha presentado toda una gama de cómicos desopilantes, que van de Cantinflas a los Hermanos Marx, para concluir con el otro Britto (LB), pero no el bruto.
Con una devoción propia de predicador evangélico, LB repite que el pecado original está en una disposición del artículo 151 de la Constitución, por la cual, en los contratos de interés público "si no fuera improcedente de acuerdo con la naturaleza de los mismos", las dudas y controversias se resolverán en los tribunales competentes de la República.
Para "ganarle a la EXXON" bastará con eliminar ese "caballo de Troya" en una futura reforma de la Constitución. Es inútil preguntar si alguna empresa extranjera estaría dispuesta a firmar contratos sin garantías de que sus demandas serán atendidas por instancias imparciales, porque la cuestión es mucho más elemental.
La disposición "si no fuera improcedente de acuerdo a la naturaleza de los mismos", supone contratos cuya naturaleza hace improcedente la inmunidad de jurisdicción, porque para algo se añadió esa excepción a la famosa doctrina Calvo. En casos así, ¿qué se haría? Bueno, sin caballo, la guerra de Troya podría continuar todavía.
Aunque, bien vista la cosa, para quienes proclaman la guerra como principio y fin de la revolución, la solución pacífica de controversias debe ser un incordio, por lo que bien podría prescindirse también de las otras, como buenos oficios, mediación y conciliación.
Más sorprendente aún es la idea de que sin una absoluta inmunidad de jurisdicción "el taburete de la soberanía, cae". Increíble, porque entonces no hay países soberanos en el mundo visto que todos, sin excepción, aceptan el arbitraje como un mecanismo de solución pacífica de controversias.
Dice LB que para darle un "KO a la EXXON" sólo necesitamos mandar de vacaciones (pagas) a legisladores y funcionarios enemigos de la soberanía. Ni por un momento se pregunta porqué le fue imposible convencerlos de eliminar "el caballo de Troya" de la excepción de los contratos cuya naturaleza hace improcedente la inmunidad de jurisdicción, por lo que les podrá acusar de poco patriotas pero no de ignorancia.
Un punto que sí requeriría cierta inteligencia es comprender que cuando la cuestión se desplaza a resolver cuál es la jurisdicción competente para decidir la controversia, se está planteando un problema de derecho. Y este no es el caso: El derecho se lo echó en caldo e' ñame la revolución.
Si algo no está en discusión es que lo originalmente pactado se echó al cesto de la basura. Incluso, se ha dicho sin tapujos que la apertura petrolera misma es traición a la patria y que sus promotores son culpables de todo lo que pasa ahora, salvando los apenas 10 años que lleva este régimen, que "no son nada".
En consecuencia, la controversia no es de derecho, sino que se trata de un conflicto de intereses. Hay que buscar un arreglo de diferencias relativas a inversiones que una empresa extranjera realizó en este país, algo para lo que parece que se creó el centro que está atendiendo el asunto.
Desgañitarse diciendo que EXXON es una empresa imperialista "explotadora de los pueblos", no parece un argumento pertinente que apunte a una solución satisfactoria; por no entrar a considerar qué serán las otras empresas que sí entraron en el esquema propuesto, como Chevron Texaco.
Lo cierto es que todos en el régimen reconocen que a EXXON "se le debe una indemnización" (Bernard Mommer) y que el problema es establecer el monto, que "no debería ser exorbitante" (Hildegard Rondón), sin que hasta ahora ellos hayan sido incluidos entre los traidores a la patria.
Ningún venezolano defiende a EXXON, lo que sería equivalente a la patética fantasía de que este régimen le está propinando un Knock-Out. La verdad es que esa empresa se encuentra tan fuera del alcance de las defensas como de los ataques de cualquier venezolano.
Lo que sí debe preocuparnos es que cada vez más venezolanos tengan la necesidad de buscar justicia en instancias internacionales, porque no pueden encontrarla en su país. Valga el ejemplo de RCTV, en el que LB tiene tanta responsabilidad intelectual y moral.
A 20 años de distancia terminamos preguntándonos: ¿Cuál de los dos sería en realidad el Britto bruto?
(*) Luis Marín, Abogado y politólogo venezolano. Graduado en la Universidad Central de Venezuela (UCV), Caracas, en 1981. Profesor de la UCV (1988-1998) /
E-mail: lumarinre@gmail.com
Artículos del autor:
Vacío electoral
Luis Marín* / Soberania.org - 24/09/07
Referéndum, ¿para qué?
Luis Marín* / Soberania.org - 20/09/07
Constituciones
Luis Marín* / Soberania.org - 19/09/07
Más artículos...
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|