Carta de una madre cubana al mundo
María Córdova
/ Soberania.info
- 09/05/03
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Soy
una intelectual cubana, pero más que eso, maestra de muchos
cubanos jóvenes, limpios y soñadores y madre de dos
hijos sanos y hermosos. De manera que me ha movido el viejo refrán
de: "Quien calla otorga".
Hoy vemos a intelectuales no solo respetados, sino casi
venerados en Cuba, a pocas horas de la caída de Iraq, de
manera inconcebible, repudiar un conjunto de medidas de Cuba que
les parecen inexplicables.
Vemos también como otros, entre ellos el sabio Heinz Dietrich
responder exactamente y ni más ni menos lo que ES. Parece
que quedara poco por agregar. Pero esta humilde madre y maestra
necesita para su paz espiritual, lanzar su verdad al mundo.
¿Saben los que nos critican qué es exacta
y concretamente vivir un bloqueo?
¿Saben los que nos critican qué es exactamente
una país del III Mundo colapsado económicamente y
además bloqueado es decir, duramente castigado por años
y mas años?
Quiero hablar a la manera de las "pequeñas historias"
(estilo Focault). Un día del verano 1995 en el colmo de la
desesperación me senté y escribí esta nota:
"Hoy en casa no tenemos nada para comer, ni sábanas,
ni toallas (la ropa se había desbaratado por ser repetidamente
lavada con sal) ni jabón, ni detergente, ni pasta dental,
ni papel sanitario, ni bombillos, ni hilos, ni agujas, ni lápices,
ni papel, ni bolígrafos, ni algodón, ningún
tipo de medicinas, ni té, ni alcohol, ni combustible, ni
absolutamente nada. ¿Qué hacer?"
Y pregunto: ¿Han vivido los que nos critican un solo
día de sus vidas como éste?
¿Saben los que nos critican qué cosa es asistir a
un anciano moribundo de 92 años, con cáncer y no tener
nada que darle de comer?
¿Saben los que nos critican qué es exactamente ser
un intelectual prestigioso y tener que salir por el barrio a pedir
un vaso de leche para "mi padre que se está muriendo"?
¿Saben los que nos critican qué cosa es exactamente
tener que ir al campo a buscar leña para cocinar un poco
de caldo para ese mismo moribundo y además vigilar las nubes
porque "si llueve hoy no come"?
¿Saben los que nos critican qué cosa es pertenecer
a un team médico un 31 de diciembre (1997) en un cuerpo de
guardia de un hospital con sólo seis duralginas para toda
la noche y además tener que decidir a quien se habrá
de aliviar y a quien no se habrá de aliviar?
¿Saben los que nos critican qué cosa es tener una
madre de 84 años diabética (mi propia madre) y no
tener nada que darle de comer?
¿Saben los que nos critican qué carajos es alimentar
un día de sus vidas a ocho personas con solo cuatro onzas
de frijoles viejos?]
¿Saben los que nos critican qué cosa es vivir apagones
de 12 y más horas diarias en pleno mes de agosto del trópico?
¿Saben los que nos critican qué cosa es tener nada
para darle de comer a un hijo que ha estado grave con riesgo de
muerte (mi propio hijo) y lograr a duras penas arroz con chícharos
durante tres meses?
¿Saben los que nos critican qué cosa es ser un intelectual
y tener para trabajar malamente un lápiz y un poco de papel
"reciclado"?
¿Saben los que nos critican qué carajo es dar clase
durante diez años con el mismo libro que se fotocopia año
tras año?
¿Saben los que nos critican qué carajo es ver morir
a un ser querido de cáncer sin la medicina requerida para
aliviarle?
¿Saben los que nos critican qué es ver morir a una
anciana de disentería sin la medicina requerida para aliviarla?
¿Saben los que nos critican qué cosa es no poder llegar
a los funerales de un ser querido porque no había transporte
en qué llegar?
¿Saben los que nos critican qué es padecer fatigas
por hambre durante meses y meses y luego en consecuencia devenir
diabético?
¿Saben los que nos critican qué coño es tener
un ser querido con fiebres de 40 y ningún medicamento para
aliviarlo?
¿Saben los que nos critican qué cosa es quitarse el
bocado de la boca para dárselo al hijo y quedarse sin comer?
¿Saben los que nos critican qué cosa es tener que
decidir quien se come un muslo de pollo en una familia de ocho personas
donde hay niños y ancianos enfermos?
¿Saben los que nos critican que coño es no comer nunca
mantequilla, ni queso, ni manzana, ni peras, ni buenos panes, ni
dulces ni refrescos, ni leche, ni yogurt ni etc. etc. etc durante
años?
¿Saben los que nos critican qué cosa es tener que
quitarse los zapatos cuando llueve porque si se te rompen no hay
más y mañana no puedes ir al trabajo?
¿Saben los que nos critican con qué consciente pavor
hemos observado todos los cubanos las atrocidades cometidas contra
el pueblo Iraquí? ¿Creen ustedes que no "nos
son familiares"? ¿ Creen que no "sabemos bastante
acerca de eso"?
Y lo que es mejor aun: ¿Saben los que nos critican
por qué razón se empecina una buena parte del pueblo
de Cuba en soportar semejantes atrocidades, semejantes torturas
psicológicas? ¿ Nunca se lo han preguntado? ¿O
es que alguien se piensa que los cubanos somos masoquistas?
Pues les voy a responder:
Anda circulando hoy entre nosotros lo que se dice un nuevo proverbio
árabe: "Bienaventurados los que tienen petróleo,
porque ellos serán invadidos". Me gustaría
proponerles también este: "Bienaventurados los
originales, los creadores, los rebeldes, los locos, los enamorados,
los desobedientes, los soñadores, porque ellos también
serán castigados."
¡Coño¡ ¡Y qué clases de
castigos! Pero seguimos siendo locos y enamorados y soñadores
y desobedientes y rebeldes, porque, simplemente, compensa. Es el
gran sentido de nuestras vidas. Y ya lo único que nos falta
es que nos inflijan la muerte. Y tanto nos han hecho pensarla que
ha perdido hasta su misteriosa y altísima trascendencia.
En aquellos años terribles algún alumno me preguntó:
¿No se marcha profe? No. No me marché porque
quería compartir la tragedia junto a mi pueblo, - y desde
mis hijos -, con la gente del barrio, con mis famélicos alumnos,
con mis amigos, conocidos y con todo el mundo. No me marché
por una simplísima razón: No quise y no quiero. Y
para ello había (y todavía hay) que tener tremendo
coraje. Porque para vivir este "castigo imperial" que
es Cuba, hay que ser un tipo duro y encojonado (perdonen pero no
hay otro vocablo).
Es la pura verdad.
Y ahora nos recomiendan democracia y pluripartidismo. ¿Cuál
democracia y cual pluripartidismo, si se puede saber? ¿Salvador?
¿Venezuela? (¿Qué creen los que nos critican,
acerca de los pobres que hoy tienen tierras en Venezuela? ¿Que
se las van a dejar arrebatar así como así? Eso habrá
que verlo.) ¿ Brasil? (Es que acaso durante unos pocos años
de mandato con la mejor voluntad se "podrá" con
el drama brasileño? ¿Le darán "permiso"
para muchas originalidades a esta "gran economía mundial"?
¿Guatemala? ¿Nicaragua? ¿Honduras? ¿Costa
Rica? ¿Colombia? ¿Paraguay? ¿ Chile? ¿México?
¿Uruguay? ¿Argentina? ¿El de España?
¿O el de EU, Yugoeslavia y el del "nuevo Iraq"?
Porque, a todas estas, al estilo de las "democracias
y pluripartidismos" europeos nosotros, pobres países
del Caribe, con nuestra historia de plantaciones, de subdesarrollo
y de miseria secular, no podríamos ni soñar, claro
está.
¿Creen los que nos critican que estos locos, soñadores,
rebeldes, desobedientes, hemos sido terriblemente castigados y nos
hemos esforzado y sacrificado tantísimo para que ahora nos
dejemos "armar" una contrarrevolución interna que
ponga en extremo peligro a nuestra infancia y a nuestra juventud,
así como así?
Porque hay algo que el mundo debe recordar: las madres cubanas
hemos sido castigadas por el Imperio hasta lo infinito y hasta lo
imposible, las madres cubanas hemos dado y también sacrificado
mucho de lo mejor de nosotras, por una simple razón: no queremos
niños desamparados, ni mendigos, ni drogadictos, ni traficantes,
ni analfabetos, ni abandonados, ni asesinados.
No queremos niños sin mañana, sonrisas y sin
amor.
¿Entienden eso? Hay algo que se debe recordar en
este momento y por favor no lo vuelvan a olvidar nunca más:
la paz, la seguridad, y la felicidad actual de la infancia y la
juventud cubanas no son negociables. ¡En modo alguno negociables!
¿Es que acaso después de tantos y tantos sacrificios
y privaciones, vamos a permitirles a ochenta individuos - que bien
sabe Dios que nunca se han molestado para nada ni para nadie -,
atreverse con la tranquilidad de nuestros hijos? ¿Y quien
o qué les dio semejante derecho, si se puede saber?
Para atreverse a ello, aquí hay que contar no sólo
con el Consejo de Estado, con las Fuerzas Armadas, con los abogados
y los jueces de Cuba. Hay que contar también (y nunca
lo olviden) con las madres y los padres de este país.
Tanta ingenuidad (pensemos que se trate de eso), nos ha dejado anonadados.
Si, francamente anonadados. ¿Pero es que acaso no han visto
al mundo entero marchar; gritar, vociferar y desgañitarse
en contra de la guerra? ¿Y acaso alguien les hizo caso?
Aquí hemos visto espantados (terriblemente espantados) como
este nuevo y flamante facismo
se ha burlado de la humanidad entera. Se ha burlado del Papa y de
la sacrosanta iglesia católica, de todas las iglesias y credos
del mundo. Ha pisoteado a toda la humanidad. Se ha mofado
de toda la humanidad. ¡Ha degradado a la humanidad
entera! ¿Qué piensan de este "pormenor"
los que hoy nos critican? ¿Postmodernidad, Fin de la historia
o Edad Media?
¿Y quiénes son los que van a venir aquí
a "sacar las castañas del fuego" junto a nosotros
a la hora de las bombas y de los cohetes "inteligentes"?
Sobre "disidencias" los cubanos podríamos
escribir un tratado. Los hay aquí de todos los tipos. Está
la "disidencia feliz" que con la tinta
del título universitario aun sin secar corren a EU (para
luego muchas veces empezar cargando sacos en un almacén).
Los hay "disidentes elegantes", maestros
de gran prestigio, que vuelven a Cuba en invierno, a dar clases
magistrales y todo. Te saludan con aire "primer mundista"
pasan unos días por aquí y luego ¡chao!. (¿Y
sus alumnos abandonados? Bueno...los pobres ¿qué le
vamos a hacer?). Los " vergonzantes",
escondidos dentro de las iglesias (y pensando en EU las 24 horas
del día) pero cuando el Papa anuncia que no apoya la guerra,
bajan los ojos porque bueno...eso sería demasiado. Los "narco
disidentes" que hasta han fabricado caramelitos con
drogas para los niños por eso de que "hay que
ir acostumbrándolos desde ahora" (por suerte
presos y bien presos). Están los "solapados",
es decir, los oportunistas de los cuales ya estamos super aburridos.
Las "elegantes" (cirugías plásticas
gratis, por cierto). Los "honorables" con hijos - claro
está - en la Universidad y reclamando los mejores médicos
sin avisar nunca: "Oye, no me corresponde igual que
a los demás porque soy disidente" (pero si
requieren una operación hasta del corazón, nadie pregunta
y ahí mismito se la hacen). Pero esta es una disidencia "respetable".
No le hace el juego al Imperio. No se meten en la SINA a pedir dinero.
No se dejan manipular. No son tontos, porque no quieren negociar
ellos tampoco la tranquilidad de sus hijos. Es una disidencia que
quiere ser "independiente", construir
su propia vida y así lo ha logrado. Y además ninguno
la esconde, por cierto. Pero no son útiles "para
el juego" y por eso nadie habla de ellos. También
aprendí a respetarlos porque a muchos - en terribles momentos
- les debo el vaso de yogurt para mis padres enfermos.
Pero hay otros disidentes de los que nunca nadie va a hablar. Los
"disidentes de todos los días".
Los que hemos criticado (al estilo brechtiano) hasta el cansancio.
Los de las "graves controversias". Los
que (como decimos en Cuba) "no entiendo",
los locos, jodedores y poco humildes (si, poco humildes) a los cuales
(acostumbrados a buscarle las manchas al sol todos los días)
la belleza nunca nos ha parecido suficiente. Los que trabajando
de sol a sol como bestias de carga, los que arriesgando ideas nuevas
que no fueron (o fueron) posibles, los que arriesgando el optimismo
y hasta la fe en nosotros mismos, hemos luchado hasta lo infinito
(y seguimos luchando) por salvar a Cuba (nuestra Cuba) del colapso
de los 90, los que nos hemos sacrificado duramente, dejando
atrás sueños e ilusiones para impedir que estos yanquis
de mierda nos vengan a ensuciar nuestra tierra y asesinen a nuestros
hijos.
Porque esa sucia bota la conocimos de niños y muy
bien. ¡Requete muy bien!
Una penúltima y elemental cuestión. a nosotros, esos
mismos yanquis - y a lo largo de toda nuestras vidas - nos han enseñado
una trágica lección: en el más mínimo
error, en el más mínimo descuido, en cualquier ingenuidad,
puede estar implicada la vida de cualquiera de nuestros alumnos
y de nuestros hijos. Hemos aprendido la letra. Pero eso...no lo
saben muy bien quienes nos critican, porque, por suerte, no han
tenido que sufrir el "castigo".
Y la última: Gracias a todos los amigos del mundo.
En muy primer lugar: A los humildes. Pero
también: A los que siempre han respetado a estos locos soñadores,
rebeldes, desobedientes y "castigados". A los que todavía
"sí entienden". A los que no se despiden. A los
que nos animan. A los que además de enviar ropas,
zapatos, lápices, jabones, libros, transportes, computadoras,
dólares y medicinas, nos han enviado mucho más: amor,
comprensión, y decisivo apoyo moral en las horas más
difíciles, como parece que pueden ser las de este verano
del 2003 y todas las que se "pre-sienten"
venir.
Por todos ustedes, también estamos hoy aquí
y seguiremos estando.
Prof. María Córdova
Instituto Superior de Arte
La Habana. Abril 2003
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