El miedo como arma geopolítica
José Gil* / Soberania.org - 12/06/08
|
Terrorismo y dictadura son dos términos que han tomado un significado especial para muchas personas desde el 11 de Septiembre del 2001, y algunos aprovechan el miedo que generan esos términos para fines de control geopolítico.
Tememos a lo desconocido, aunque aprendemos a enfrentar algunos miedos para luego darnos cuenta que no había tanto peligro como parecía; otras veces nos percatamos que muchos de nuestros miedos son el resultado de lo que nos empujan a creer desde el entorno. Cualquier niño podría sufrir pesadillas de solo mirar alguna de la multiplicidad de series y películas en las que espantosos demonios que salen del closet durante la noche. Es un temor inducido y, lo más triste, pagamos para que asusten a nuestros hijos.
El juego del miedo no escapa del manejo de la política. Si alguien quiere gobernar a una sociedad seguramente aprenderá a manejar el miedo colectivo a algo, o a alguien. En el mundo Oriental se asusta a los jóvenes hablándoles de la corrupción e inmoralidad de los “cristianos” occidentales que predican a Jesús, mientras lanzan bombas sobre sus hermanos árabes. En Europa y Occidente se habla del terrorismo del que son capaces un montón de personas con turbante que tienen la suficiente maldad como para colocar bombas en trenes y aviones, sin descontar el uso de armas de destrucción masiva. ¿El resultado? En ambos lados de la balanza habrá gente dispuesta a “luchar” para librarse de su miedo, de su enemigo, del peligro latente.
En estas breves líneas analicemos un doble estándar que se aplica al hablar del terrorismo y de las dictaduras en Occidente, de lo que aprenderemos que las diferenciaciones que se hacen desde los micrófonos entre “terrorismo” y “civilización pacifica” muchas veces están separadas por líneas muy delgadas, e incluso se cruzan en la geopolítica.
Sin embargo...
Terrorismo implica la idea de alcanzar un objetivo a través del uso del terror, que incluye asesinar civiles para logros militares; volar una urbanización completa sólo para alcanzar a una persona señalada como “objetivo”; estrellar aviones contra edificios y asesinar a miles de civiles; descargar gases en un tren matando indiscriminadamente, entre otros.
Algunos analistas critican el doble discursos de naciones del primer mundo que señalan que todos los actos terroristas son moralmente perversos, pero hacen distinción entre terroristas “aliados” y terroristas “enemigos”. Del mismo modo, parece evaluarse a algunos dictadores como benignos y a otros malignos.
Terrorismo malo
El terrorismo no es un movimiento mundial que lucha unido, es en realidad una táctica de combate utilizada por grupos muy heterogéneos e incluso hostiles entre sí. No existe una “liga del mal” con un cuartel general desde el cual un grupo de personas muy malas tratan de asesinar a un grupo de nobles inocentes. Son grupos aislados y, en todo caso, luchando por librarse de sus miedos.
Saddam Hussein y Osama Bin Laden, ambos señalados de ser dictador uno y terrorista el otro, pueden haber sido muchas cosas, menos amigos o aliados. El grupo ETA y los rebeldes en Chechenia, declarados terroristas unos y rebeldes otros por los gobiernos de España y Rusia respectivamente, no tienen conexión alguna en cuanto a sus fines de guerra. Difícilmente encontraremos a alguien en Occidente que no llame terrorismo a Osaba, o dictador a Saddam.
Terrorismo bueno
No obstante señalar a aquellas organizaciones como “terroristas”, y luego del 11-09 repetir cientos de veces esa palabra hasta que haga raíces en la mente de los votantes, diferentes Presidentes de Estados Unidos han recibido en la Casa Blanca a personajes acusados de ser terroristas. Podemos señalar que Clinton invitó al propio Yasir Arafat a Camp Davis.
Por otro lado, también se invitó a Menahem Begin e Isaac Shamir, quienes jugaron papeles claves en organizaciones terroristas del sionismo en el pasado. Según recientes informes publicados por la revista “Foreign Affairs”, Isaac Shamir estuvo involucrado en el asesinato del representante de la ONU, Folke Bernadotte, en 1948, debido a que este se oponía a la internacionalización de Jerusalén. ¿Alguien se atrevería a llamar eso terrorismo? Parece que no, de hecho, Shamir, indultado y nunca juzgado, llegó a ser primer ministro de Israel.
En 1948 los judíos obligaron al exilio a unos 700 mil palestinos. De acuerdo a informes de la ONG “Save the children” durante los dos primeros años de la llamada primera intifada (1987-1991) entre 23.000 y 26.000 niños palestinos necesitaron atención médica como resultado de los ataques militares Israelíes. Cerca de 8.000 de esos niños tenían menos de 10 años, unos 5.000 fueron heridos con palos en la cabeza, y otros presentaron múltiples fracturas óseas. La misma organización señala en su informe que entre 6.500 y 8.500 niños fueron heridos por armas de fuego, casi todos las heridas fueron hechas deliberadamente, el 12% fueron asesinados por la espalda. ¿Se atrevería algún país en a llamar a eso terrorismo?
Diversos gobiernos de Europa abogan por un mundo sin dictadores y han apoyado la guerra contra el terror. Sin embargo, existen informes que señalan que los diamantes que salen de Sierra Leona llegan a Liberia, Guinea y Burkina Faso, desde donde son exportados a Amberes, Tel-Aviv, y Nueva York. La guerrilla (llamada terrorista en público) recibe el dinero para comprar armas y arroz para los combatientes, mientras Wal-Mart y Costco lo han venido racionando al ciudadano norteamericano. Un informe de la ONU del año 2000 manifiesta que las piedras preciosas de Sierra Leona cruzan Suiza camino a la Unión Europea bajo certificados de origen falsificados, donde los mezclan con diamantes de otras procedencias. ¿Alguien llama a eso terrorismo?
Dictaduras, algunas son “buenas”
Mucho se dice sobre el peligro de las dictaduras en el mundo, especialmente en occidente. Sin embargo, quienes por un lado proclaman su repudio a presidentes elegidos democráticamente tildándoles de dictadores, no tienen problema en mantener muy estrechos lazos con países como Pakistán y Egipto, regidos con mano de hierro por dictadores. Las represiones policiales y militares en Pakistán no han pasado desapercibida en Europa, ni el asesinato de líderes que se han levantado con opciones verdaderas de cambiar las cosas.
A esas mismas naciones tampoco les incomoda ser aliados de regímenes como el de Arabia Saudita, en el cual un ciudadano puede ser apresado y ejecutado si llega a comentar asuntos políticos en público. Se estima que en años recientes más de 200 personas han sido ahorcadas en aquella nación. ¿Alguien llamaría eso dictadura?
¿Qué pueden tener Egipto y Arabia Saudita para ser vistas como dictaduras buenas? ¿Qué puede haber tenido Saddam para ser señalado como dictador malo? La respuesta es la misma en los tres casos.
Doble discurso
El doble discurso, la doble moral, el divorcio entre lo que se dice desde el micrófono y lo que se decide en privado no es asunto trivial. Lamentablemente, la amnesia selectiva hace que muchos terminemos pensando que algunos dictadores en realidad no son tan malos, y algunos actos de terror se justifican por “una buena causa”, mientras las empresas vendedoras de armas y los medios de masificación de imágenes se frotan las manos, posiblemente pensando en una frase del actor Nicolas Cage en su papel como “señor de la guerra”, al decir: Una de cada 12 personas en el mundo tiene un arma, el problema es… ¿Qué hacer para armar a las otras 11?
La respuesta a tal interrogante nos la dan las naciones “civilizadas”: señalemos a algunos dictadores y terroristas como buenos y a otros como malos, alimentemos el miedo a través de los medios que dispongamos, dejemos que el miedo de nuestros conciudadanos hacia los malos haga el resto.
La geopolítica del miedo es un gran negocio sin duda, y en año de elecciones en diferentes naciones occidentales quien sepa utilizar el poder del miedo, sumado a la ignorancia de sus seguidores, convencerá de que o bien un “poder maligno” externo nos invadirá o “un terrorista cercano” pone en peligro cierto estilo de vida.
[*] José Gil, Ingeniero Geodesta con 22 años de experiencia en las áreas de geofísica, geología e ingenieria de yacimiento y operaciones de EyP petrolera en el ámbito nacional e internacional. Investigador de la geopolítica petrolera mundial. Fue profesor de técnicas de exploración en la Universidad del Zulia, y es expositor itinerante de foros y conferencias sobre petróleo, energía y su impacto en la sociedad moderna / E-mail: josedario.gil@gmail.com
Artículos del autor:
Exportaciones de crudo Venezolano
José Gil* / Soberania.org - 28/03/08
Producción, Pico y Precio del barril
José Gil* / Soberania.org - 14/03/08
Reservas y producción petrolera
hacia su hora “cero”
José Gil* / Soberania.org - 06/08/07
CITGO: entre la pobreza y la codicia
José Gil* / Reporte de la Economía (Venezuela) - 13/03/07
Más artículos...
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|