Video: La historia de Alexandra Hidalgo
Varios* / El Universal / RCTV (Venezuela) - 29/07/08
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Con miedo
Oscar Medina* / El Universal (Venezuela) - 17/09/06
Alexandra Hidalgo acusó a su ex esposo, oficial del ejército, de haberla secuestrado y violado con cinco cómplices. Amparado en su uniforme, él sigue en libertad.

Hidalgo se pregunta por qué al teniente coronel Iván Sosa Rivero no lo han declarado desertor, si en el Ejército dicen desconocer su paradero
Le aconsejaron que por asuntos legales utilizara siempre el término "supuestos". Algo así como "supuestos violadores". Pero, para ella, es inconcebible: "¿Cómo voy a decir supuesto? No me lo contaron, lo que él hizo me lo hizo a mí".
Por segunda vez la taza de té se queda fría sobre el escritorio que Alexandra Hidalgo va ocupando con fajos de papeles que forman parte del expediente de su caso. Documentos con sellos del Cicpc, de Fiscalía, de juzgados, del Ministerio de la Defensa. Pero ninguna de esas páginas impresiona tanto como escucharla a ella, en un momento como de trance en el que mira al vacío.
"Llegamos a un sitio plano y estacionaron el carro. Ellos se bajaron. En esos momentos es como que no piensas, no sabes si vas a salir viva. Entonces escuché que llegaba una moto y después otro vehículo. Al rato abren la puerta de atrás, donde yo estaba, y David me dice que me van a tomar unas fotos y que me quite la blusa. Yo me negué. Entonces forcejeamos. Hasta que tuve que acceder. Después de la blusa fue el brassiere. Y ahí comenzó la violación. El se sentó, me agarró por el cabello y me obligó a hacerle sexo oral. Yo tenía una cola y un mechón se me soltó".
Alexandra se detiene. "Tenía tiempo que no revivía esto". Respira hondo.
"De repente abrieron la otra puerta del Cavalier y se metió completo el perfume que usa Iván. Esa persona que entró me acomodó el cabello. Yo duré con él 16 años y esa era su mano. Me arranqué los parches de los ojos y lo vi. Me le abalancé encima y le clavé las uñas donde pude. El se puso como este papel, blanco. Y salió corriendo. Vi que se metió en una camioneta. Era la misma que me había trancado la salida del estacionamiento".
Salir viva
El 21 de mayo de 2004, Alexandra Hidalgo buscó su carro en un estacionamiento cercano al Banco Central. Una camioneta Autana bloqueaba la salida. Un golpe en la ventana de su puerta la sacó de su distracción. Le apuntaban con una pistola, bajó el vidrio y una mano entró y abrió la puerta.
"Y la camioneta arrancó. En mi carro estaban Argenis José Martínez Gómez, manejando, y David José Borrero. Después se subió alguien más".
El 2 de abril de 2004 había firmado el documento que la divorciaba de Iván Sosa Rivero, a quien conoció en 1988 cuando éste era subteniente del Ejército. Al momento de romper formalmente el matrimonio, maltrecho por la violencia, ya tenían tres hijos. Y Sosa Rivero había llegado lejos en su carrera: el ahora teniente coronel era el comandante del Batallón Caracas, adscrito al Ministerio de la Defensa, cuyo titular en ese entonces era el general Jorge Luis García Carneiro.
"Maldita, enchavaste la vaina", cuenta que le gritó David Borrero mientras la empujaba al piso del carro. "Al rato me levantó y me puso la pistola en la cabeza y me dijo que me iba a matar. Yo lo agarré y le dije: ¡mátame! Entonces comenzaron. Ninguna fue de frente, pero estoy segura que el primero que me violó fue Iván. Había pasado tres años sin tener sexo con él, pero eso no se olvida: la forma cómo te agarran, la respiración. Sé que tomaban fotos y filmaban". De ahí rodaron a otro lugar. Se detuvieron y la cambiaron a una camioneta. "Me llevaron a otro sitio. Y ahí empezaron las violaciones de los demás. Fueron brutales...".
Armaron una trama: hacer la pantomima de un secuestro. Y llamaron al teniente coronel para "informarle" que tenían a su esposa y que querían 15 millones de bolívares. "Me pasaron el teléfono y me dejaron hablando sola con él. La única oportunidad que tenía era que él creyera que yo estaba convencida del secuestro. Y lo que más fuerza me dio fue pensar que no podía dejar a mis hijos en manos de ese loco. Yo tenía que salir de ahí viva". Ultrajada por seis hombres, pasadas las 11 de la noche y tras circular durante horas por lo que cree era la zona de Fuerte Tiuna o Los Próceres, Alexandra fue abandonada en la avenida Libertador.
Allí, al poco tiempo, apareció Sosa Rivero. "Me metió en un taxi y me amenazó: ¡cállate y no digas nada, si hablas lo pierdo todo y mato a los niños, te mato a ti y me mato yo! Eso me dijo. Y me llevó a la Policlínica Santiago de León. No me dejó avisarle a mi familia ni me dejó sola. Yo no podía confiar en nadie, nadie me iba a creer. Me llevó a poner la denuncia en la petejota, pero en Santa Mónica. En el camino me apuntó con una pistola y me dijo que contara todo menos que él había estado ahí. Y declaré al lado de él".
Al día siguiente Hidalgo encontró la manera de contar la versión completa, a gritos en el Hospital Militar. Y sólo su familia y la abogada que la asistió en el divorcio, Milena Mirabay de Tortolero (casada con un coronel retirado), la ayudaron inicialmente. Con la abogada fue a denunciar en la Policía Militar y no sólo contó lo de las violaciones, sino acerca de una caja de granadas que su ex esposo escondía en casa. Eso, dice, fue lo único que le interesó a la Fiscalía Militar. A los cuatro días, "a Iván le quitaron el Batallón Caracas".
Argenis Martínez, Julio César Madera Zambrano, David José Borrero, Radinnelranath Zerpa Jetood y Euclides Hernández Fajardo, todos implicados, fueron capturados entre junio y agosto de 2004 y enviados a El Rodeo. El 7 de agosto el Ministerio de la Defensa entregó a Iván Sosa Rivero al Tribunal 39 de Control y se acordó su reclusión en Ramo Verde.
El 26 de octubre de 2005 se dio la audiencia preliminar.
La situación actual del caso es lo que tiene a Alexandra Hidalgo llamando la atención de la justicia y de los medios: "Hay dos absueltos, Madera y Zerpa Jetood. Y dos condenados apenas a 8 años por violación y privación ilegítima de libertad: Martínez Gómez y Borrero Yanes. Iván y Euclides obtuvieron beneficios y, aunque después se ordenó restituir la privativa de libertad, no se han presentado y están solicitados. Ahora, en agosto los dos que estaban presos recibieron beneficio de destacamento de trabajo y libertad condicional". Los seis están en la calle y en el Ministerio de la Defensa, señala, niegan conocer el paradero del teniente coronel Sosa Rivero.
Alexandra va pasando páginas y lee: "Derechos de los imputados... Todos ellos tienen derechos, menos yo".
[*] E-mail: ommedina@eluniversal.com
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Video: Mujeres en Peligro
RESUMEN TECNICO
Canal: RCTV Internacional (Venezuela)
Programa: Alerta
Fecha: Marzo de 2008
Moderadora: Alexandra Belandia
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SOLICITADO
Boleta de encarcelación no. 023-05 según oficio
enviado al ciudadano Ministro de la Defensa No. 845-05

Iván Sosa Rivero
Teniente Coronel del Ejército / ex Comandante del Batallón Caracas
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