Rumsfeld: Daño colateral
Walter Martínez
(Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela)
- 07/09/03
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"Cada arma construida, cada buque de guerra botado,
cada cohete disparado, significa en su sentido final un robo a aquellos
con hambre que no son alimentados, a aquellos que tienen frío
y no son abrigados". (Presidente Dwight D. Eisenhower,
Abril 16, 1953).
Con estas palabras el veterano General, Comandante en Jefe de las
Tropas Aliadas que derrotaron al Tercer Reich en
el Frente Europeo, recordaba más allá del bien y del
mal, su tajante advertencia, ya como Presidente de los Estados Unidos
de Norteamérica, contra el insaciable apetito por los dólares
del contribuyente por parte del "Complejo Tecnológico-Militar-Industrial",
como él mismo lo definió.
Una de las virtudes no siempre recordadas de la estrategia espacial
del asesinado Presidente John F. Kennedy, iba paralela
con la carrera espacial durante la existencia de la ExUnión
Soviética. Poner a ese mismo Complejo a ganar dinero, pero
apuntando a las estrellas, equivalía a mantener toda su estructura
industrial y su capacidad de desarrollo tecnológico enfocado
hacia un fin más alto en el campo de los
valores humanos, en lugar de tenerlo enfocado en un curso de colisión
en aquel mundo bipolar en el que nunca estuvimos tan cerca del Armagedón
como en la Crisis de los Misiles en Cuba en 1962.
Equivalía a darle carne a las bestias, pero manteniéndola
dentro de su jaula. La Guerra Fría fue ganada cuando ese
mismo Complejo arropó a un gobernador de California, que
venía de la farándula (como hoy Arnold Schwartenegger)
con el que habían ensayado previamente.
Luego de dos victorias regionales, lo llevaron por avalancha a la
Casa Blanca. La vieja y muy socorrida frase de "cañones
o mantequilla", era una disyuntiva vital para la Unión
Soviética.
Si quería continuar compitiendo en la carrera espacial y
en la carrera armamentística, tenía que restarle fondos
a la calidad de vida de sus ciudadanos.
Para Estados Unidos competir en ambos campos significaba
mantener viento en popa su economía y pudo darse el gusto
de tener cañones y mantequilla al mismo tiempo.
La Guerra Fría fue ganada por el equipo que actuaba
detrás de Ronald Reagan, negociando con los soviéticos
desde una posición de fuerza. Durante sus dos períodos,
la capacidad militar de los Estados Unidos consolidó su alcance
global enfatizando, entre otros sistemas, la presencia de suficientes
portaviones nucleares de la Clase Nimitz, el más
reciente de los cuales lleva su nombre.
Ayer sábado, el siguiente presidente republicano en la Casa
Blanca, representado por su hija Dorothy Bush Koch,
recibió el honor de la colocación oficial de la quilla
del "CVN-77", cuya construcción
ha estado en desarrollo desde 2001. La ceremonia tuvo lugar en los
Astilleros de la Northrop Grumman Corp., en Newport
News, Virginia. El "CVN-77 George Bush"
será el décimo súper-portaviones de la Clase
Nimitz cuando sea terminado y efectúe sus primeras pruebas
de mar en 2008.
George Bush Sr. sí fue un piloto de portaviones.
De hecho, fue uno de los más jóvenes pilotos de la
Armada, en la Guerra del Pacífico, luego de presentarse como
voluntario. En cambio, su hijo, George
W. Bush, se enroló durante la Guerra de Vietnam
en la "Reserva" de la Guardia Nacional
Aérea de Texas, donde volaba de tanto en tanto un añejo
"F-102", lo que le ponía, y en efecto
lo puso, a salvo de ser movilizado hacia el Sureste Asiático.
Eso no le impidió la maniobra mediática, obviamente
diseñada por sus asesores de imagen, de aterrizar, vestido
de "Top Gun" en un "Viking"
sobre la cubierta del "CVN-72 Abraham Lincoln",
que retornaba de una larga campaña en apoyo a la invasión
de Irak.
En realidad, estaba tan cerca de la costa californiana,
que pudo haber llegado de traje y corbata en un helicóptero
presidencial.
Simplemente las cámaras fueron enfocadas hacia el lado del
Pacífico durante toda la ceremonia, en la que cantó
victoria en Irak.
Ahora su compañero de aventuras, Tony Blair,
bajo investigación por el famoso Dossier de Inteligencia
con que justificó ir a una guerra, acaba de enviar más
tropas británicas ante la difícil situación
en el teatro de operaciones. Él también jugaba con
los portaviones.
El Almirantazgo Británico ya había
dejado filtrar su malestar, al percibir que las órdenes para
las costosas movilizaciones de sus discretos portaviones durante
la guerra de Los Balcanes tenían más que ver con los
intereses del asesor de imagen del Premier que con las necesidades
de una estrategia aeronaval. Ahora, su jefe de comunicaciones, Alastair
Campbell, ha tenido que hacerse el harakiri por el caso
del suicidado Dr. David Kelly.
El alcance global.
En Marzo de 1993 la Secretaría de Defensa
inició el llamado "ButtonUp Review" (BUR),
una revisión total de su doctrina de defensa y sus necesidades
estratégicas a la luz de la finalización de la Guerra
Fría y la disolución de la Unión Soviética.
La BUR concluyó que una fuerza de 10 portaviones era adecuada
para las necesidades, pero que 12 de ellos eran necesarios para
mantener su presencia en ultramar. 11 debían estar en servicio
activo y uno para reserva y entrenamiento.
De allí que los poderosos lobbies involucrados, lograran
que en el año fiscal 1995 se decidiera mantener flexibilidad
en el número de portaviones, para evitar el incremento de
costos asociados con los retrasos en la construcción y sobre
todo preservar la estratégica capacidad industrial localizada
en los astilleros de Newport News, Virginia.
Pese a la luna de miel y al enfriamiento de las tensiones este oeste
que siguieron al proceso de acercamiento entre el Presidente Bill
Clinton y los mandatarios rusos de la Perestroika,
el Complejo TecnológicoMilitar-Industrial
preservó su inercia expansiva. Toda la fuerza fue
canalizada a la hegemonía unipolar. Esto nos trajo
a la criticada política de los hechos cumplidos, de parte
de Washington, incluso hacia sus aliados, lo que se consolidó
con el retorno de la vieja guardia republicana al poder con George
W. Bush.
Ahora la guerra es a escala planetaria, por el petróleo
y contra el terrorismo; y, como alguna vez lo dijo Ronald Rumsfeld,
con su típica sonrisa y cuando las cosas iban bien: "Quizá
dure para siempre".
El hecho es que ahora, después de haber ignorado
la Carta de la ONU y al Consejo de Seguridad, se negocia, ahora
sí, una nueva Resolución que brinde un marco legal
para que más naciones se involucren en el avispero de Irak.
Cita en Bagdad.
El News Anchor de la CBS, Dan Rather,
coincidió en Bagdad con Donald
Rumsfeld. Rather, famoso desde su encontronazo con
Richard Nixon durante la Guerra de Vietnam, le disparó:
Rather: -Quiero leerle algo sobre el Gral.retirado
Anthony Zinny, a quien usted conoce bien.
Rumsfeld: -No lo conozco bien.
Rather: -Él dice: ´Mis contemporáneos
y mis sensibilidades fueron forjados en los campos de batalla de
Vietnam, donde vimos la basura y las mentiras, y vimos el sacrificio´.
Le pregunto a usted: ¿Eso está ocurriendo de nuevo?
Rumsfeld: -Por supuesto que no. Hay una cantidad
de gente que ha sido afectada por Vietnam y ven todo a través
de ese prisma. Creo que esto sería una falta de entendimiento.
Rather: - (cita entonces al Washington
Post acerca de una declaración de la Junta de Comandantes
y del Departamento de Estado que le habrían dicho al Presidente
Bush que la política de Rumsfeld "simplemente
no está funcionando". Acto seguido, le pregunta):
¿Es esto verdad?
Rumsfeld: (luego de una larga pausa): -No. (sonrisas).
¿Es esta la primera vez que lees una historia en un periódico
que no era cierta? Vamos, Dan, puedes hacerlo mejor.
Rahter: -Mi trabajo es hacer preguntas.
Rumsfeld: -...
Rather: -Pero: ¿No es cierta la historia?
Rumsfeld: (risas) -Por supuesto que no.
Rather: -Ahora William Kristol,
nadie puede acusarlo de apoyar a Bush...
Rumsfeld: -Realmente estás revolviendo la
talega.
Rather: -Él dice: ´Rumsfeld perdió
credibilidad con la Casa Blanca porque arruinó los planes
de post-guerra... El quiso manejar la post guerra con menos tropas
de las que mucha gente le advirtió y resultó ser un
error´.
Rumsfeld: -Yo diría que el Comandante en
el teatro, Tommy Franks, a quien siguió
el Gral. John Abizaid y el Gral. Sánchez
al mando en Irak, han indicado que el nivel de tropas es
el adecuado. Sugeriría que la persona que citas debe probar
que nos hemos equivocado".
El costo de la guerra en Irak que, sólo en lo que se refiere
al mantenimiento del actual nivel de tropas, significa $ 4.000 millones
cada mes. Esto, al igual que el crecientenúmerode bajas,
tiene un costo político indudable en un año de campaña
electoral.
¿Acaso piensan inventar otra guerra en una huida
hacia delante para envolver a la ciudadanía en canto patriótico?
Las interrogantes aún siguen en el aire; y la guerra, en
pleno desarrollo.
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