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Caracas / Venezuela - Domingo 14/09/03
 

Críticas y autocríticas por la ocupación de Irak
El informe secreto de la cúpula militar de Estados Unidos: honestidad brutal
Reporte Diario de la Economía (Venezuela) - 05/09/03




Tnomas Waite El ex secretario del Ejército

Washington, EE.UU.- Un informe secreto, calificado como de "honestidad brutal" y preparado por la cúpula militar de Estados Unidos, culpa por los problemas actuales de la ocupación a Irak al inadecuado plan de invasión previo.

Pero las críticas a la estrategia militar preparadas por los mismos comandantes -y que fueron publicadas por The Washington Times- no fueron los únicos cuestionamientos al plan de ocupación que se conocieron ayer.

Uno de los que alzó su voz fue Thomas White. El ex secretario del Ejército durante la administración Bush aseguró que la actual política en ese país es "completamente inadecuada" y conducirá a "un desastre humanitario, político y económico". En la misma sintonía habló el demócrata Wesley Clark, ex comandante de la OTAN y posible candidato opositor para la presidencia de Estados Unidos, quien dijo que la estrategia que se aplicó fue una "equivocación".

Pero los jefes militares fueron más estrictos en su análisis. La autocrítica -que, hasta ayer, era confidencial- se centra en que las tropas no fueron preparadas adecuadamente para la "Fase IV" del plan que debía establecer la paz.

El informe, hecho hace un mes, muestra que el presidente Bush aprobó el plan estratégico de la invasión a Irak en agosto de 2002, ocho meses antes de que cayera la primera bomba y seis meses antes de consultar al Consejo de Seguridad de la ONU sobre la guerra. Y que, en febrero, se lo comunicó al gobierno de Israel.

Además, los jefes militares sostienen que los planes para la eliminación de las armas de destrucción masiva no se instrumentaron con la suficiente anterioridad como para ser efectivos y hablan del futuro cuando citan a la oficina de Presupuesto del Congreso, desde donde aseguran que la actual demanda de rotación de tropas hará que, en el 2004, el Pentágono se quede sin soldados "frescos".

Si bien los militares utilizaron la vía secreta para la crítica, White eligió escribir un libro para dar su opinión sobre uno de los temas que está poniendo en jaque a la administración republicana.

La primera edición del escrito del ex funcionario -quien renunció a su cargo en mayo pasado debido a sus discrepancias con el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld - saldrá a la venta hoy en EE.UU. "Es increíble cromo todos los días mueren estadounidenses en Irak", dijo quien fue también vicepresidente de la firma Enron.

En su análisis, White pronosticó consecuencias nefastas para la actual política en Irak. "No deberíamos continuar la reconstrucción del país de esta forma incoherente", aseguró. Para White el resultado del actual plan "será un desastre financiero, más vidas perdidas y un verdadero caos en Irak».

White también calificó la gestión de la ocupación anglo-estadounidense de Irak, desde la invasión del 20 de marzo pasado, como "anémica".

Y aunque el ex funcionario evitó cuestionar la estrategia que se aplicó durante la invasión de Irak, quien sí lo hizo fue el demócrata Wesley Clark.

En una entrevista divulgada ayer por Global Viewpoint, el ex general -que comandó las fuerzas aliadas de la OTAN en los Balcanes y dirigió la ofensiva contra el elpresidente Slobodan Milosovic - aseguró que la administración Bush todavía no tiene una estrategia en ese país, "lo que está poniendo a los soldados estadounidenses en una situación muy dificil". Para Clark la realidad de la ocupación es tan delicada que requiere más que "buenos soldados". En sus declaraciones, el posible candidato para presidente calificó de dificultoso el intento de acercamiento de Bush a las Naciones unidas, "Será dificil que la ONU acepte hacerse cargo de la situación de Irak mientras EE.UU. mantenga el control político y militar", aseguró a la luz de su experiencia militar.

Para Clark; bajo "estas circunstancias será absolutamente imposible para otros países enviar tropas a Irak porque carecen de los medios necesarios para salvaguardar a sus tropas de los atentados terroristas que están sufriendo las fuerzas de EE.UU.", dijo.


Una potencia que siente su soledad


Ahora está claro que la "vieja Europa" sobre la que, a comienzos de este año, la Casa Blanca echó una mirada profundamente despreciativa, no lo es tanto como para ser prescindible.Y el Consejo de Seguridad de la ONU, al que el presidente George Bush le diagnosticó poco menos que una esclerosis insalvable cuando se negó a concederle la autorización para guerrear contra Saddam Hussein, es -en verdad- el lugar preciso al que Washington regresa cuando las cosas salen mal.

No es sino asombrosa la cara de piedra que puso ayer el vocero de la administración republicana, en esta ocasión Colin Powell, el secretario de Estado, al querer presentar la búsqueda de una fuerza militar multinacional para Irak -con sanción de la ONU- como una suerte de continuidad natural de lo que EE.UU. busca en ese país del Golfo Pérsico. Como otras tantas cosas dichas por el Gobiemo de Bush en este año de tontera iraquí, esto tampoco es cierto.

Lo que tiene entre las manos Washington es una papa caliente que no sabe donde depositar. Invadió un país sin justificación real alguna; derrotó a un enemigo asimétrico hasta la indefensión sin poder gritar victoria aún; gasta unos US$ 4.000 millones mensuales en operaciones militares; y no controla el territorio que ocupa. Ni hablar de ganar las almas de sus nuevos súbditos: decenas de miles de iraquíes protestan cada vez que pueden contra la ocupación.

No, no es -corno sugiere cierto enfoque indolente- una repetición de Vietnam. En algún sentido es un escenario potencialmente peor porque el resultado de este desaguisado amaga con caer sobre la falda de una comunidad internacional que censuró la invasión de Irak. Esto, a menos que consiga empujar al gigante hacia la orilla apropiada del pantano en que hoy se encuentra. Y hay algunos indicios de que puede suceder. Primero, porque aquel gigante está comenzando a sentir el peso de la soledad en que se encuentra. No, no es menos grande de lo que era al iniciarse la guerra y, por cierto, no es menos poderoso. Pero aún para su tamaño la soledad comienza a ser demasiada,según analisis del Clarín.

¿Hay modo? "indicios sugieren que sí. Por lo pronto, Washington señala ahora cierta disposición para que el protecctorado que instaló como autoridad en Irak comience a pensar en algún proceso consftucional y en elecciones que lleven a un nuevo gobierno nacional. Pero son embriones de gestos aún y la letra pequeña del acuerdo que EE.UU. proponga en la ONU conllevará, sin duda, más de una trampa. Así y todo no debiera desalentarse a Bush y a los suyos de seguir el camino de la racionalidad. Y si no quiere hacerlo hay pocos modos de obligado: solo habrá que dejarle la papa caliente en las manos, un poco más.


Atrapalo por la crisis en Irak Bush pide ayuda a la ONU


Más por necesidad que por convicción, el presidente George W. Bush pidió finalmente ayer ayuda militar y política a las Naciones Unidas para enfrentar el cada vez más complicado conflicto iraquí. La decisión representa un claro giro de política y un reconocimiento de que la estrategia instrumentada hasta ahora es insostenible. Al finalizar la guerra, EE.UU. dijo que las Naciones Unidas tendrían en Irak un papel sólo humanitario. Fue una manera indirecta de castigar a la organización por la negativa de su Consejo de Seguridad a aprobar la guerra contra el régimen de Saddam Hussein.

Una nueva resolución presentada por el secretariode Estado, Colin Powell, olvida ahora aquella posición respecto a la ONU. Con un gesto de borrón y cuenta nueva,
encara la crisis en Irak que le cuesta al país la vida de dos marines diarios. El texto pide a la ONU autorización para la creación de una fuerza multinacional.

El pedido no es inocente. De hecho coincide con la divulgación de un informe presentado por la Oficina del Presupuesto del Congreso que advierte que no hay suficientes soldados en el ejército para relevar a los efectivos desplegados, no sólo en Irak,sino en otras partes del mundo. Esto significa que las tropas que están en territorio iraquí deberán permanecer más del año que fija el reglamento militar, algo que en plena campaña electoral es una bomba de tiempo.

Powell admitió que la resolución busca alentar a otros países a contribuir con más tropas a la estabilización de Irak. Aclaró, sin embargo, que la Casa Blanca no cederá el comando de las fuerzas, un punto que no se sabe si será aceptado en el seno del Consejo de Seguridad, donde Francia, Alemania y Rusia se opusieron a la guerra.

Washington hará algunas concesiones. "EE.UU. seguirá al frente del comando unificado (pero) habrá una parte de la resolución que designe a EE.UU. como líder de la coalición militar, reportando regularmente a la ONU" dijo Powell. Otro punto de seducción es que se pedirá que la ONU invite al gobierno provisional de Irak a presentar un cronograma sobre su evolución política que incluya la redacción de una Constitución y el llamado a elecciones libres.

Powell discutió el proyecto con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y tres países que se opusieron a la guerra: Francia, Alemania y Rusia. El embajador alemán ante la ONU, Gunter Pleuger, dijo que Berlín quería que "la ONU tenga un rol central y que,si eso es lo que resulta de la resolución, la aceptaremos".

El número dos de la representación de Francia, Michel Duclos, dijo, a su vez, que París quiere un a cronograma que indique cuándo terminará la ocupación de Irak. Powell considera que la negociación de la resolución no será tan dura como la que tuvo lugar antes de la guerra. "No sé cuánto tiempo llevará, pero no creo que sea un proceso tan largo como el de la resolución 1441. Esto es diferente", dijo Powell, haciendo referencia a la resolución aprobada en noviembre que le dio a Irak una última oportunidad para desarmarse.

Sin embargo, la mayoría de los analistas no coinciden con el optimismo de Poweil. Según Ken Pollack, un ex asesor de Bill Clinton, la posición de Washington en el Consejo de Seguridad es hoy todavía más débil que antes del conflicto. "A menos que EE.UU. esté dispuesto a transferir poder real a la ONU, no obtendrá ningún tipo de apoyo significativo", dijo.

Por su parte, el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Maryland, Shelbey Tlhami, pronosticó que en el Consejo de Seguridad prevalecerá, entre los países que se opusieron a la guerra, la actitud de "nosotros se los advertimos".

El senador demócrata Carl Levin opinó a su vez que "el retraso en llegar a la conclusión de que necesitábamos de la ONU, junto a la retórica de llanero solitario, hará mucho más dificil el esfuerzo por internacionalizar la situación en Irak".

Según él, a Estados Unidos "le costará ahora mucho más dinero desplegar una fuerza multinacional".

Pese a que la Casa Blanca insistió con que el pedido de ayuda a la ONU es un cambio de rumbo, Levin dijo que era una clara demostración de que esa política era totalmente insostenible.

De hecho, un informe secreto del Pentágono, filtrado ayer por el diario The Washington Times, dice que la violencia que se observa actualmente en Irak se debe a que antes de la invasión los comandantes militares norteamericanos estaban tan preocupados en ganar la guerra que no le prestaron atención al periodo de la posguerra.


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