Observaciones médicas sobre Hugo Chávez
Top Secret* / Soberania.org - 06/04/09
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Estas notas han sido escritas con mucho respeto por varios especialistas de la materia y solo para uso
personal. Surgen de lo observado en la conducta pública del señor Presidente. Está claro que son
observaciones muy generales e indirectas ya que no corresponden, ni han surgido de un dialogo realizado
entre el médico y su paciente.
La gran pregunta que siempre surge refiere a la magnitud de la posible patología mental de Hugo Chávez.
Según nuestro punto de vista Hugo Chávez, no padece de ningún proceso psicótico de tipo esquizofrénico,
ni de tipo bipolar maníaco-depresivo. Al menos no encontramos evidencias de esta grave patología mental
en sus presentaciones públicas, ni en las referencias que conocemos de su vida privada. Sin embargo, sí
encontramos evidencias de otro tipo de patología mental bastante grave. Nos referimos a un
funcionamiento mental con predominio de mecanismos mentales primitivos, narcisistas. Es decir, se trata de
una persona neurótica histérica de tipo narcisista, con predominio de mecanismos paranoicos y con una
patología grandiosa mesiánica muy desarrollada.
Aquí encontramos útil explicar a qué nos referimos con este asunto de los mecanismos primitivos y del
mencionado fenómeno narcisista. Esto naturalmente refiere al período del desarrollo más temprano de la
personalidad durante los primeros tres años de la vida. Normalmente el bebé en su diaria existencia, va a
atravesar una serie de experiencias vitales las cuales va a organizar según los mecanismos mentales
disponibles a esta temprana edad. El bebé utiliza fundamentalmente dos mecanismos primitivos que son: la
proyección y la introyección. Todo lo bueno va a quedar adentro y todo lo malo va a ser proyectado y
colocado afuera de su ser. La cualidad de bueno o malo va a ser definido por la ausencia o presencia de la
angustia en el bebé. La angustia de este período es intensa y desorganizadora y es llamada angustia de
muerte. Esta angustia de muerte aparece ante la experiencia inevitable del hambre y de la carencia de
afecto.
Más adelante, luego de la experiencia del destete el bebé va a utilizar otros mecanismos también
primitivos. Nos referimos a los mecanismos de omnipotencia, negación y desprecio. Además existe en esta
temprana edad la particular dificultad de poder discriminar <el sujeto del objeto> o, si se quiere, podemos
decir <el yo del no-yo>. Al no poder discriminar una cosa de otra (la percepción de su persona, de los
otros) las cosas del mundo se van a percibir como formando unidad con el bebé. Estos mecanismos son
normales en esa época del desarrollo. Sólo cuando aparecen carencias y traumas en esa temprana época, es
cuando la personalidad mantiene estos mecanismos y no evoluciona a los siguientes mecanismos, que
básicamente son: la buena capacidad de discriminar el <sujeto del objeto>, aparece el <yo no soy tú>. Otro
mecanismo es la capacidad de reparar el daño ocasionado en ficción y luego el cambio del tipo de angustia.
Aparece una angustia más evolucionada que se llama de <separación> y luego la de <fracaso>, aparece la
capacidad de integrar el objeto como un todo y aparece la confianza en el objeto de amor. Cuando el
desarrollo mental no continúa normalmente, aparece la llamada detención en el desarrollo de la
personalidad. El sujeto va a seguir creciendo pero sus mecanismos mentales de relación consigo mismo y
con el otro (lo social) serán primitivos (narcisistas). Es importante agregar que esta patología mental
primitiva narcisista no es algo raro en nuestra época. Se puede decir que esta grave patología mental (que es
muy difícil de recuperar) se encuentra presente en individuos de ambos sexos, independiente de la clase
socioeconómica en la cual ha crecido.
Observando la conducta pública y de todo lo reportado de la vida
personal y familiar de Hugo Chávez, encontramos que es posible hacer las siguientes observaciones:
1. Manifestaciones de grandiosidad y egocentrismo
Nos apoyamos en la información pública y
mostramos como ejemplo las siguientes evidencias clínicas: Observamos un interés claro por la reelección
indefinida presidencial. En sus argumentaciones plantea la absoluta necesidad de que él
debe continuar como líder indiscutible del proceso revolucionario. Esto habla de una idea de que él cree ser el elegido para salvar la Patria y a toda Latino América, tal como lo ha dicho tantas
veces (y lamentablemente otros líderes antes de él).
Algunas veces habla directamente de estas
ideas de ser el salvador, el sucesor de líder inicial de la gesta bolivariana (Simón Bolívar). Estas
ideas parecen sinceras y dejan ver su cosmovisión personal, en la cual aparece con esa
grandiosidad omnipotente y con elementos claros de mesianismo.
Su relación con los demás, a
juzgar por sus conversaciones libres, que hace con el público televidente durante sus prolongados
programas dominicales llamados <Aló Presidente>, que duran semanalmente cinco a siete horas ininterrumpidas y en donde considera y cree con aparente sinceridad que todo el mundo está
interesado en sus historias de infancia, de sus animales domésticos, de sus recuerdos de juventud,
de sus habilidades como pelotero y como cantor de boleros y rancheras. Todo esto sugiere
claramente la idea de un egocentrismo omnipotente patológico. Pasa horas enteras en cadena
nacional de radio y televisión, en un monólogo público, en el cual dialoga con figuras internas de
su mente. Parece pensar que toda la nación desea estar atenta a él. Su egocentrismo patológico se
acompaña de una necesidad insistente e imperiosa de ser querido y admirado.
2. El furor narcisista
Esto refiere a su particular intolerancia a la frustración. Encontramos que según
el reporte de sus colaboradores, Hugo Chávez no soporta escuchar ideas contrarias a las suyas,
mucho menos soporta la crítica y la objeción. Sus deseos no pueden ser frustrados, ya que cae en
un episodio de rabieta violenta y peligrosa. Este es un mecanismo mental observado normalmente
en el niño de 22 meses. No puede ser contrariado y reacciona con violencia si se insiste en llevarle
la contraria y frustrar su deseo. Reacciona en privado con violencia física, tal como hemos
escuchado estos días, violencia en contra de candidatos oficialistas a Gobernaciones y Alcaldías
que resultaron perdedores. Muchos de sus colaboradores y ex esposas conocen este terrible rasgo
violento de su carácter, que aparece como un síntoma. Muchos de ellos han sido golpeados y otros
despedidos violentamente de sus cargos administrativos, todo esto en medio de una crisis violenta
rabiosa. Su costumbre es maltratar y lastimar al mensajero que porta una noticia adversa. Cae en
lo que clínicamente se llama un furor narcisista incontrolable.
3. Su inteligencia y otras funciones mentales
Este punto es difícil de evaluar. Por lo escuchado de la
historia de su vida y en conocimiento de su pobreza educativa de infancia, considero que su
capacidad intelectual no está afectada por esta circunstancia de mantener un nivel de desarrollo
narcisista y primitivo de su personalidad. Su inteligencia es práctica, pero efectiva. Sus otras
funciones básicas de atención, concentración, orientación, memoria y juicio analítico están
intactas. Por lo que hemos escuchado parece que Hugo Chávez no consume alcohol en exceso, ni
consume otras drogas. La ausencia de consumo de alcohol y de otras drogas, ayuda y lo preserva a
que estas funciones básicas del Yo (ego) estén intactas.
4. Sentido de realidad y juicio crítico
Este asunto es también de difícil evaluación ya que el sentido
de la realidad es relativo. La realidad adquiere su valor y su definición cuando ésta es compartida
por una comunidad. Esa comunidad hace de su verdad compartida, una realidad de todos. Así los
creyentes en un Dios, hacen de esta creencia, su verdad y esta nueva verdad establece su sentido
de realidad, basada en esa creencia. Hugo Chávez tiene sus creencias y tiene mucha gente que la
comparte. Es claro que Hugo Chávez tiene su ideología particular. Esta ideología es difícil de
ubicar políticamente, por momentos parece ser claramente comunista, otras veces se parece un
socialismo democrático. Lo que él llama <Socialismo del siglo 21> es un paquete ambiguo de
propuestas políticas que se acercan al concepto de una dictadura comunista (Stalinista-Fidelista).
La gran pregunta es si su pensamiento político carece de sentido de la realidad o no. Por nuestra
parte encontramos que su conducta política va de acuerdo con su ideología política. Aún cuando
estamos en desacuerdo con ella, no encontramos que sea posible calificarla como carente de
sentido de realidad. La psicosis clínica (la locura) se define por la pérdida del juicio (del sentido
de la realidad) y por la presencia de trastornos del pensamiento (delirios) y de la sensopercepción
(alucinaciones). Por lo que hemos observado, encontramos que el Juicio (el sentido de la realidad),
los procesos de pensamiento y de la sensopercepción están intactos en Hugo Chávez. Esta
afirmación nos abre a otras consideraciones con relación a la existencia en Hugo Chávez de un
pensamiento paranoide.
5. El pensamiento paranoico
Encontramos que para cualquier persona que conozca las actividades y
escuche a Hugo Chávez, pronto se va a dar cuenta que él presenta y muestra un claro pensamiento
paranoico. Presentamos a consideración los siguientes elementos clínicos observados en su vida
política pública reciente: Hugo Chávez habla de sus permanentes temores de magnicidio (26 veces
a lo largo de los años), sus temores de ser víctima de un complot para derrocarlo (repetidas veces),
su desconfianza del personal que lo protege. Su necesidad de tener círculos de seguridad
mercenarios de diversas nacionalidades (ningún venezolano), su costumbre de protegerse con
brujos y santeros (de religiones exóticas) que ejecuten actos mágicos protectores, actos a los
cuales les tiene mucha fe y por lo tanto podemos decir que cree en ellos (este es un pensamiento
paranoico). Su permanente compra de armamentos militares innecesarios y costosísimos, tales
como submarinos sub-atómicos, aviones caza bombarderos de última generación, armas modernas costosas tipo misiles, adquisición de fábrica de fusiles automáticos rusos, entre otros armamentos.
Hugo Chávez está convencido y lo repite con frecuencia y con sinceridad la idea de que <vienen
por él>. Todas estas afirmaciones e iniciativas de gobierno testimonian la presencia de temores y
de pensamientos de tipo paranoico que lo han llevado a actos concretos. Esto con mucha razón es
motivo de preocupación nacional. Su pensamiento paranoico es una de las razones por las cuales
el país nacional se preocupa intensamente.
6. Precisión de lo paranoico y la psicosis
Teóricamente existe el pensamiento paranoide neurótico en
el cual aparece la desconfianza de los otros, creencias mágicas y con ideas de persecución, que no
es suficiente para interferir con el funcionamiento adecuado de la personalidad. Esos casos no se
consideran Psicóticos Paranoicos. Una Psicosis Paranoica es otra cosa. En una psicosis paranoica
otras funciones mentales se encuentran profundamente alteradas, como ocurre con la
sensopercepción y otras funciones básicas del Yo (ego). No encontramos que Hugo Chávez
presente evidencias clínicas de una Psicosis Paranoica.
7. La proyección de los problemas
La personalidad paranoica proyecta sus conflictos en el otro.
Basten los siguientes ejemplos clínicos: Hugo Chávez insiste en que los "otros" son los que
desatienden al pueblo, los "otros" son los fascistas, los "otros" son los que hacen fraude en las
instituciones electorales oficiales, las fallas del proceso revolucionario son la culpa de ciertos
personeros que no han cumplido sus deberes, etcétera. Todo lo malo está afuera y lo bueno se
queda en él.
Cómo entender este problema paranoico: Proponemos que estos pensamientos paranoicos
corresponden a la propia patología narcisista de su personalidad neurótica histérica. Estos sujetos
narcisistas primitivos son normalmente paranoicos, además son muy psicosomáticos (presentan
muchas quejas somáticas), además pueden presentar rasgos histéricos con habilidades para la
seducción y mucha capacidad teatral. Por lo tanto estos pensamientos paranoicos, a nuestro
entender, no configuran una psicosis paranoica lúcida. Sin embargo, el hecho de que estos
pensamientos paranoicos no configuran una psicosis paranoica, no quiere decir que no son
peligrosos y puedan llevar a una toma de decisiones erradas y sin fundamentos. Decisiones que
pueden ser muy perjudiciales para los intereses de la nación y de sus ciudadanos. La intensidad
incrementada de estos pensamientos paranoicos convierte al sujeto que lo tiene en alguien muy
peligroso, aún cuando no esté psicótico. Si se trata del líder de un movimiento armado y además se
trata del Presidente de la República, entonces el peligro de destrucción de la nación llega a niveles
superlativos.
8. El problema de la verdad
Como todos nosotros sabemos, la verdad es algo relativo. Cada quién
tiene su verdad. Un hecho histórico puede ser narrado por distintas personas en forma diferente
según sea su subjetividad. Hasta la verdad científica es relativa. Hoy día se habla más de los
efectos de verdad, que de la verdad única en sí misma. La personalidad narcisista primitiva, tiene
como ya se dijo previamente, un predominio de pensamiento egocéntrico y paranoico. Esto tipo de
pensamiento afecta la verdad que este tipo de sujeto va a tener. Ya que es egocéntrico, la verdad
va a ser solamente una: su propia y única verdad. Cualquier otra propuesta de verdad, contraria a
su idea de la verdad, va a ser inaceptable, crea frustración y disgusto. Por lo tanto la prensa y la
televisión que presentan noticias de hechos nacionales, contrarios al interés ilusorio del líder, van
a ser consideradas noticias falsas.
La única verdad, es su verdad. El mecanismo de la negación,
presente con fuerza en este tipo de personalidad va a contribuir a esta forma de oír las novedades,
niega lo que no le gusta e impone o trata de imponer su versión de la verdad. El problema que esto
produce y genera, es que progresivamente va a estar más y más distanciado de la realidad de los
hechos históricos cotidianos. Su versión de la democracia o de las elecciones es la verdadera,
contrariarlo, es desatar un furor narcisista. Por eso se rodea de personajes aduladores, que conocen
este problema de su líder y así evitan contrariarlo. Necesariamente son personajes que aprueban
todos sus deseos, sin cuestionarlo, ya que saben que se arriesgan a desatar un episodio de furor que
termina destruyendo al propio burócrata o funcionario.
9. La ley del talión
Este tipo de personalidades narcisistas funcionan con un sistema de SuperYo que
es primitivo. Este funcionamiento de la moral y de la censura primitiva, es un sistema normal en
niños muy pequeños, en el cual (si fuera por los niños) los delitos serían castigados con
innecesaria severidad, sin considerar, que pudiera existir la idea del factor atenuante o la
posibilidad de reparar el daño causado. Como no existe la posibilidad atenuante, ni la reparación,
el castigo va a ser cruel: ojo por ojo y diente por diente. Además esta personalidad no puede
entender, ni aceptar gradientes. Por eso Hugo Chávez dice muchas veces, totalmente convencido: <estás conmigo o estás contra mí>.
10. La intolerancia a la diferencia
El pensamiento paranoico con la proyección de sus deseos
agresivos en el otro y con la presencia de la ley del Talión, favorecen la aparición de la
intolerancia a la diferencia. Hugo Chávez coloca esta intolerancia en una forma dramática,
polarizada e irreversible. Un ejemplo clínico aparece cuando hace pocos días, Hugo Chávez dice: <Ser disidente es ser un traidor>. Esto hace que los disidentes con sus ideas diferentes, sean todos
unos traidores, reos de la justicia revolucionaria. Corresponde con su decir de tantas veces: <estás
conmigo o estás contra mí>.
11. El problema del poder
El ejercicio del poder excesivo va a provocar efectos tóxicos en cualquier
ser humano. Parece que Hugo Chávez está en peligro de o ya está sufriendo de los efectos tóxicos. El efecto tóxico aparece en la persona que ejerce el poder absoluto. En estas personas aparecen los
fenómenos de la grandiosidad, omnipotencia, desprecio (por el otro) y la negación de los peligros
y riesgos. Estos fenómenos mentales se deben a que el poder produce la ficción de finalmente
haber logrado obtener el falo imaginario perdido en la temprana infancia. Permítannos explicarnos
con más detalle: Cada vez que el bebé tiene hambre, sabe que en algún lugar está la leche y el
afecto que lo calma. Esa leche y ese afecto, ubicados en ese lugar mítico, ficticio e inexistente, van
a constituir el falo perdido (imaginario). Este falo perdido lo buscan toda la vida, sin nunca
encontrarlo, todos los seres humanos independiente de su sexo. Es claro que el ejercicio del poder
produce efectos tóxicos en la personalidad.
12. El efecto tóxico del poder
Ahora bien, si el efecto tóxico ocurre en una personalidad primitiva de
tipo narcisista, las cosas se van a poner peor aún. La grandiosidad y la omnipotencia aumentada
por el efecto tóxico provocado por el poder, va a ser desmedida. Va a aumentar. Entonces se corre
el peligro de perder el juicio de realidad. También se le dice <perder la razón>. Es decir,
clínicamente aparece una de las variables que fundamentan el diagnóstico de una psicosis
funcional (no esquizofrénica, ni bipolar). Así el sujeto neurótico narcisista puede <perder la
cabeza>. Es decir entra en un episodio psicótico transitorio, provocado no por el fracaso y el
colapso narcisista, sino por todo lo contrario, por el excesivo éxito, que aumenta la cuota de poder
a nivel de intoxicación. Este poder desmedido y tóxico lo puede llevar hasta nombrar <cónsul a su
querido caballo>. Hasta el momento presente, no hemos observado en Hugo Chávez, decisiones
de esa magnitud, que testimonien su pérdida de cordura. Sin embargo, ha estado cerca, como
cuando ordenó la movilización de los tanques de guerra a la frontera colombiana, motivado por la
frustración de sus deseos personales.
13. El colapso narcisista
Ocurre que en la personalidades narcisista como ya hemos visto, la
experiencia de frustración es muy difícil de tolerar. Pero la experiencia de fracaso es
definitivamente intolerable. La ilusión de control omnipotente del mundo, se viene abajo con la
experiencia del fracaso inesperado. Este colapso mental pasa por varias fases. Una de indignación
y furor narcisista, luego de agotamiento y tristeza para dar paso, a la fase de agitación e
hiperactividad maníaca. Es en esta fase de agitación maníaca donde existe el peligro de un
deslizamiento a la pérdida de la realidad. Al despegarse de la realidad aparece el episodio
psicótico funcional transitorio. Este episodio psicótico es producido por el fracaso inesperado, el
cual dura pocos días. Es posible que Hugo Chávez haya sufrido en estos años uno o varios episodios psicóticos funcionales transitorios, sin que nadie fuera del entorno presidencial se
hubiera enterado (constituye los secretos de Palacio).
14. Los <sube y baja> del afecto
La personalidad primitiva narcisista se caracteriza por ser lábil e
inestable. Esto significa que va a estar expuesta y sometida a los vaivenes de lo cotidiano. En
particular son personalidades muy sensibles a la aceptación y al rechazo. La aceptación, el afecto
recibido y la admiración expresada por sus seguidores, es necesaria para mantener un sentimiento
de bienestar en este tipo de personas. Estas expresiones de afecto y admiración producen un efecto
de elación, de alegría y de hiperactividad. Puede pasar horas enteras en un pódium, hablando sin
parar, siempre y cuando esté rodeado de militantes que lo aplauden y lo admiren con sinceridad.
Estas expresiones de aprobación y afecto le estimulan de tal manera que puede estar activo por
muchas horas. Da la impresión de ser una situación maníaca, cosa que no es. Es solo el efecto
excitante de la aprobación de su público. Su ego recibe el amor y el afecto que tanto necesita. El
caso contrario, de ser criticado o cuando son rechazadas o cuestionadas sus ideas, o los resultados
de algún proceso electoral es muy negativo, estos acontecimientos producen un efecto de sorpresa
y pérdida que lo ponen triste y muy decaído. Podría decirse que se siente deprimido.
Estos
periodos o momentos depresivos pueden ser muy intensos, con la presencia declarada de
insistentes ideas suicidas. Por eso nos referimos a estos episodios como <altos y bajos> de los
afectos (o llamadas emociones) producidos por el azar de la aprobación o desaprobación. Por eso
Hugo Chávez no acepta periodistas adversos a sus presentaciones, periodistas que le hagan
preguntas incómodas, eso no lo soporta. Estos <altos y bajos> no corresponden con un fenómeno
bipolar, en el cual la depresión puede alternarse con la manía (excitación). Estos fenómenos
bipolares no son causados directamente por los acontecimientos de aprobación o desaprobación
azarosa. Son causados por complejos mecanismos de culpa inconsciente, cosa de la cual Hugo
Chávez no padece. Los bipolares son mucho más estables en sus extremos de polaridad. Si un
bipolar está deprimido, pasa meses en ese estado. Si está maníaco (excitado) igual pasa meses así.
Con Hugo Chávez esto no ocurre. Sus momentos de <baja> son breves (días) y son producidos por
circunstancias adversas de su vida, donde enfrenta el fracaso o el rechazo de algo, como cuando
pierde las elecciones. Por eso es para nosotros muy claro, Hugo Chávez no padece de un estado
bipolar, maníaco-depresivo.
15. Su éxito con los medios de comunicación <éxito mediático>
La combinatoria de su egocentrismo
patológico, su omnipotencia grandiosa y su convicción sincera, de que él verdaderamente es una
especie de elegido mesiánico, ciertamente va a tener un efecto cautivador en las masas que lo
escuchan. Es muy inusual encontrar un sujeto así, con esas características. Este espejismo que
produce su presencia mesiánica, se complementa con un discurso convincente que se caracteriza
por una particular simpleza de pensamiento y por una ideología política casi infantil (cultivos
hidropónicos, gallineros verticales, un ejército latinoamericano), al darle las empresas exitosas confiscadas a los pobres él cree, y de verdad cree, que funcionarán mejor. Hemos observado que
sus presentaciones públicas tienen carisma, porque Hugo Chávez cree con sinceridad lo que dice.
Hugo Chávez tiene convicción en sus ideales y con insistencia identifica a sus terribles fantasmas
perseguidores, a los cuales odia con intensidad y lo expresa con satisfacción. Está orgulloso de su
odio, porque lo cree un odio justo (naturalmente son fantasmas que provienen de una infancia
carenciada y traumática). Todo esto hace que su presencia pública sea efectiva y cautivadora. Es
difícil encontrar un líder que reúna todas estas patologías útiles en una sola persona y además
disponga de una ambición de poder que ya no conoce límites. Sin duda se trata de un líder muy
poderoso y peligroso.
16. La pregunta por la maldad
Como hemos observado y mencionado más arriba en este texto, Hugo
Chávez cultiva y expresa a viva voz sus odios personales. Lo hace con orgullo, convicción y
fuerza. Invita a su pueblo a odiar lo que él denomina la oligarquía, que no es otra cosa que uno de
sus fantasmas de infancia y que refiere a los personajes poderosos de su infancia en Barinas. Se
trata de algunos personajes de su infancia, que con sus ojos de niño veía como poderosos y
malvados. La verdad es que los amos del valle desaparecieron de estas tierras hace ya muchos
años. Esos son lo que él llama <la oligarquía>. Este fantasma aterrador y odioso para él, esta
originado en Sabaneta de Barinas, tiene para él otros nombres y conceptos odiados: <los
oligarcas> se encuentran reunidos en lo que él llama <el imperialismo> y otras veces <el
fascismo>.
El problema está en que estos son conceptos bien definidos en política social y no
corresponden con su alegato acusador. Al contrario, sus propias políticas coinciden con doctrinas
imperiales y fascistas. Su círculo de colaboradores que se enriquecen con los contratos y con los
porcentajes millonarios, esos son los nuevos oligarcas. El cultivo del odio como un valor moral,
enseñado y estimulado por él, lo convierte finalmente en un ser malvado. Llega a decir desde el
lugar de su presidencia, que es precisamente el lugar que lo convierte en el Presidente de todos los
venezolanos, desde allí llega a exigir a sus seguidores la instauración de un régimen de: socialismo
o muerte. Invitando así a la violencia y al crimen desde la voz de él, Hugo Chávez, el Presidente de
la República. Insiste en que la disidencia y todos los que piensen diferente de él, no tienen derecho
a existir. La disidencia según sus propias palabras es considerada traidora y contra-revolucionaria
y debe ser borrada del mapa de Venezuela. En algunos momentos magnánimos, les perdona la
vida, los llama pitiyanquis y les pide que se vayan del país. Esa sola consigna repetida a saciedad
por el señor Presidente, debe bastar para considerarse una muestra clínica clara de la magnitud de
su infinita maldad paranoica. No hay que estar psicótico para ser malvado; al contrario, los
psicóticos verdaderos están apartados y no hacen daño a nadie.
17. La pregunta por la entrega del poder
Una pregunta inevitable, aunque refiere al futuro, es la
siguiente: ¿Podrá Hugo Chávez entregar democráticamente el poder algún día? Si tomamos en
cuenta por un lado su enorme egocentrismo patológico y su omnipotencia, y por otro lado, su
convicción de ser un elegido mesiánico que ha sido elegido para llevar a cabo la revolución
bolivariana, entonces no es posible pensar, que el señor Presidente Hugo Chávez pueda entregar
voluntariamente la Presidencia de la República. La revolución por definición no es democrática, es
lo opuesto a la democracia. La democracia utiliza el concepto político de la evolución.
Recordemos que la revolución dice una y otra vez <el fin justifica los medios>. Con la revolución
las barbaridades tendrán su justificación. Si Hugo Chávez pierde las elecciones usará el
mecanismo de negación y dirá que es un fraude de la oposición. Cualquier argumento o excusa
sirve para no entregar el poder. Dos muestras clínicas de esto ya lo hemos observado
recientemente. Una, cuando al recibir los resultados del 23 de noviembre de 2008 su visión es la
del ganador absoluto. Por eso no entregan el poder. Las Gobernaciones y Alcaldías opositoras
encuentran dificultades para asumir las responsabilidades de los nuevos cargos. El Presidente ve
con buenos ojos la renuencia a aceptar la victoria opositora y entregar cívica y responsablemente
los cargos. En varias Gobernaciones como todos sabemos han saqueado y robado los bienes
públicos.
Segundo, Hugo Chávez ha dicho que si no gana la enmienda de reelección indefinida,
habrá una guerra. Para decir eso, se requiere previamente de tener la convicción de que desea
permanecer indefinidamente en el poder, en ese caso sus días en el poder son eternos.
Encontramos que Hugo Chávez no tiene un lugar que ocupar fuera de la Presidencia de la
República, fuera del ejercicio absoluto del poder, por eso según nuestra opinión no entregará el
cargo.

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