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Caracas / Venezuela -
 


Desastre agroalimentario socialfascista
José Rafael López Padrino* / Soberania.org - 09/06/09

Aunque el tte. coronel sostiene que en estos 10 años de “robolución” se han emprendido acciones para convertir a Venezuela en una “potencia” agrícola, y lograr nuestra total independencia agroalimentaria, los hechos demuestran todo lo contrario. La continúa escasez y el alza de los alimentos de primera necesidad demuestra que la producción de la mayor parte de los rubros agroalimentarios es insuficiente, como consecuencia de una política errática y suicida, fundamentada en una importación masiva de alimentos.

El vertiginoso crecimiento de las importaciones de alimentos de países como Estados Unidos, China, Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, entre otros, da cuenta de un país que lejos de haber alcanzado la famosa independencia agroalimentaria, es más dependiente del mercado exterior. Muchos de estos rubros, que hoy gracias a la
"robolución" se importan, en un pasado no muy lejano, cubrían la demanda nacional y permitían, en algunos casos, la exportación de los mismos.

La independencia agroalimentaria no se puede lograr con importaciones multimillonarias de alimentos, ya que por cuantiosas que sean, no resuelven el meollo del desabastecimiento. La demanda interna esta lejos de ser satisfecha, debido primeramente a una caída en la producción nacional, por efecto de las políticas equivocadas que se aplican en materia agroalimentaria, segundo, por un aumento poblacional y tercero por una mayor capacidad de consumo de algunos sectores de la población gracias al subsidio gubernamental de estos rublos a través de las redes de Mercal y Pdval.

Falazmente el tte. coronel ha afirmado que la superficie cosechada en el país ha crecido 45% para ubicarse en 2.375.000 hectáreas en 2008. Sin embargo, las importaciones de alimentos, se han quintuplicado, al pasar de 1.300 millones de dólares en la década de 1990, a 7.500 millones de dólares al cierre de 2008. Las desastrosas políticas económicas del régimen han estimulado una agricultura de puertos, a costa de la destrucción del aparato agro productor nacional. Esta criminal política se refleja en el salto de las importaciones de alimentos de 75 dólares por personas al año, que fue el promedio durante mucho tiempo, a 267 dólares, en los tiempos actuales de "robolución".

Un buen ejemplo lo constituye la producción de carne, la cual cayó de 450 mil toneladas al año (2006) a 250 mil toneladas de carnes en el 2008. Ello se refleja en una disminución porcentual del componente nacional en el consumo cárnico del país: de los 23 kilogramos per capita de carne que se consumen actualmente, apenas 11 son hoy de producción nacional, mientras que en el año 1998 los 18 kilogramos que consumíamos eran todos de producción nacional.

El
socialfascismo del tte. coronel en su ideario corporativista ha creado diversas empresas capitalistas en el campo (Fundos Zamoranos, cooperativas y empresas de producción social), las cuales han sido un total fracaso económico, y social. Sin embargo, las mismas han permitido una profundización de las prácticas propias del capitalismo al liquidar, en nombre de un supuesto socialismo, la mayoría de las conquistas laborales propias de los trabajadores.

Es necesario enfatizar que el fracaso agrícola en Venezuela resulta incomprensible al constatar que se cuenta con extraordinarios recursos naturales, incluyendo aproximadamente 58 millones de hectáreas aptas para la agricultura vegetal, forrajera y forestal; más de 50.000 m³ de agua dulce reciclable/persona/año y con las segundas reservas más altas de roca fosfórica en el continente. Se cuenta además con una inmensa riqueza petrolera y gasífera que generan enormes recursos financieros que deberían utilizarse para construir las infraestructuras que soporten el desarrollo agrícola y el desarrollo rural. Pero no ha ocurrido así, al contrario, se estimula y sigue privilegiando la importación masiva alimentos, cuyo negocio está en manos de esta nueva
oligarquía militar socialfascista, que se lucra a expensa del Estado venezolano.

Padecemos las consecuencias de una socialización fascista de la economía (Socializzazione dell'economia), impuesta por el
huidizo de Miraflores y la casta militar (los civiles son lo mujiquitas del proceso) que lo secunda. Esta política ortodoxa ha generado un profundo daño estructural a la economía del país, una desaceleración del crecimiento de la economía no petrolera, una inflación de 30,9 por ciento (2008), la más alta de América Latina, y que registra un acumulado de 556 por ciento en los últimos diez años.

Aunado a lo anteriormente señalado, esta dislocada política socialfascista, ha provocado económicamente una profundización de la
dependencia petrolera-rentista, un endeudamiento externo e interno irresponsable, la ruina de la pequeña y mediana empresa, así como la entrega e hipoteca de nuestros recursos energéticos al capital trasnacional mediante la creación de las empresas mixtas, así como a través de la venta a futuro de nuestro petróleo a países como Brasil (4.300 millones de dólares), China (8 mil millones de dólares) y Japón (3 mil 500 millones de dólares).

 

 

[*] José Rafael López Padrino / E-mail: reln26@gmail.com

 

Artículos anteriores del autor:

Hegemonía estatizante
José Rafael López Padrino* / Soberania.org - 03/06/09

El vandalaje socialfascista
José Rafael López Padrino* / Soberania.org - 27/05/09

El infame socialfascismo del siglo XXI
José Rafael López Padrino* / Soberania.org - 20/05/09

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