PDVSA: ¿Trabajadores rojos rojitos o conspiradores?
Horacio Medina* / El Venezolano (USA) - 22/07/09
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Las recientes declaraciones dadas por
el inefable y edulcorado Ministro-Presidente Rafael Ramírez Carreño,
ante trabajadores de PDVSA, en la Costa
Oriental del Lago, en el Estado Zulia, no hacen
otra cosa que reafirmar nuestro convencimiento
como ya lo expresamos meses atrás,
sobre la definición expresada por el filosofo
francés Voltaire: “La idiotez es una enfermedad
extraordinaria, porque no es el enfermo
el que sufre por ella, sino los demás”.
Se desprenden de las deplorables declaraciones
de Ramírez Carreño que la única
preocupación y la primordial orientación
estratégica de la Directiva de PDVSA, no
está orientada hacia la eficiencia y eficacia
de la empresa. Para nada interesan los resultados
operacionales y financieros, sólo
importa el aspecto ideológico, la sumisión y
el compromiso político incondicional y, en
un acto de supremo “jalabolismo” expresó:
“…trabajador que no esté en una organización
socialista auspiciada por el gobierno es
sospechoso de conspirar contra el proyecto
político del presidente Hugo Chávez… PDVSA
no solamente es roja, rojita, PDVSA
está con Chávez, y PDVSA está con la revolución… El que no se sienta cómodo con
esa orientación, es necesario que le ceda su
puesto a un bolivariano, un partidario del
presidente”.
Cabe preguntarse qué opinarán sobre estas
declaraciones, el señor Juan Somavia,
Director General de la OIT, los miembros
del Consejo de Administración y el Comité
de libertad Sindical, también de la OIT y el
señor Guy Ryder, Secretario General de la
CONFEDERACIÓN SINDICAL INTERNACIONAL
(CSI). Por supuesto, también
valdría la pena preguntarle a José Miguel
Insulza quien ocupa la Secretaria General
de la OEA, si considera que dentro de PDVSA
existe un clima democrático, plural y
lleno de paz y respeto.
Ciertamente que la PDVSA del 2002, a
nuestro modo de ver las cosas, requería un
profundo cambio estructural y abundante
baño de humildad y conexión social con
la realidad nacional, pero la PDVSA actual,
muestra un rostro decadente, derruido,
caótico y lamentable, caracterizada por el
resentimiento, el nepotismo y la militancia
obediente al proyecto chavista que conduce
al país al inevitable fracaso. Sin lugar a dudas
la PDVSA de hoy, “roja rojita”, se encuentra
en minusvalía evidente para afrontar
un inevitable futuro lleno de afilados
competidores y complejos retos.

Recientemente la OPEP publicó en un boletín
especial, las inversiones previstas en
Exploración y Producción de sus miembros,
tal como podemos apreciar en el grafico
presentado (arriba). Allí están reflejados los proyectos
y los estimados de inversión, destaca,
sin duda que Venezuela no aparece, lo cual
no nos sorprende ya que desde hace tiempo
hemos venido insistiendo en la inexistencia
de planes coherentes y estructurados definidos
en campañas exploratorias, brillan
por su ausencia los nuevos desarrollos de
campos de producción, obviamente como
consecuencia de la ausencia exploratoria,
tampoco hay proyectos de ampliación de
infraestructura de producción.
La PDVSA “roja rojita” de Ramírez Carreño
sólo puede exhibir los supuestos nuevos
proyectos concebidos para el desarrollo de
la Faja, los cuales se han convertido en una
retórica repetitiva y cansona que durante los últimos cuatro años se ha venido repitiendo,
pero proyectos concretos, inversiones estimadas
e inicio de operaciones brillan por
su ausencia. Allí están los cuatro proyectos
desarrollados entre 1998 y 2002 que producen
hoy día 580 mil barriles diarios de crudo
sintético que demandaron más de 15 mil
millones de dólares de inversiones y grandes
esfuerzos de innovación tecnológica y
operacional.

Nada expresa la PDVSA “roja rojita” con
relación al alto endeudamiento de la empresa,
nada acerca de las deudas por pagar
de los países de Petrocaribe, nada sobre los
negocios de PDVSA Cupet, lesionando el
patrimonio nacional, sólo retórica relacionada
con Plan Siembra Petrolera que existe
sólo en la roja imaginación “revolucionaria”,
como han existido en el pasado los planes de del desarrollo gasífero continental y la participación en una organización
de países exportadores de gas, cuando estamos importando gas de Colombia para
paliar el ingente déficit nacional.
A no dudarlo, las declaraciones del edulcorado
Ministro-Presidente, nos llenan de
angustia cuando pensamos en futuro, nos
llenan de decepción cuando no vemos una
respuesta de rechazo, cohesionada y contundente
de los sindicatos petroleros y de
los sectores profesionales. Realmente, triste
confirmar que lo que expresamos en el
2002, hoy se confirma y más triste aún que
muchos venezolanos no terminan de entenderlo.
Era necesaria la transformación de
PDVSA, pero estamos terminando en una
transmutación involutiva, basada en el resentimiento,
el odio y la ceguera. El tiempo de actuar no deja espacio para
la espera, ¿son los trabajadores petroleros
rojos rojitos?
[*] Periódico "El Venezolano", Miami, 16 al 22 de Julio de 2009. Sección "Entorno Energético". Horacio Medina /
Presidente de UNAPETROL / E-mail: hormed2007@gmail.com
Artículos anteriores del autor:
PDVSA:
¿Trabajadores rojos rojitos o conspiradores?
Horacio Medina* / El Venezolano (USA) - 22/07/09
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