Congreso desde abajo
Francisco Mieres
/ Últimas Noticias (Venezuela) - 22/10/03
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Contra viento y marea, pese al veto oficialista, el divisionismo,
y la confusión sembrados desde La Campiña, el Congreso
de Trabajadores Petroleros, Comunidades y Fuerza Armada se realizó.
Aunque no lo crean quienes piensan que el poder petrolero agregado
al gubernamental es aplastante frente y por encima del poder social.
Pues bien, los poderes creadores del pueblo se expresaron serena
y firmemente frente a quienes han querido comprarlo o amedrentarlo
para impedirle que ejerza de veras su poder constituyente,
su soberanía; sobre todo si aspira a ejercerla en
la materia más candente, delicada y peligrosa tanto en lo
nacional como en lo internacional: el petróleo.
Consiguieron ciertamente confundir, inhibir, poner a dudar
a algunos; otros optaron por hurtar de momento el cuerpo
ejerciendo un prudente neutralismo, mientras algunos se valieron
de la incertidumbre para pescar en río revuelto, sumándose
a la sucia
campaña infamante lanzada por duchos
politiqueros.
Muchos no pudieron costear su venida a Maracay.
Ello mermó la cantidad de asistentes al Congreso,
pero en verdad su calidad fue altísima, así como el
grado de unidad y de firmeza de propósitos claves, que fueron
ratificados como metas para la lucha conjunta; es extraordinario
el número de organizaciones que concurrieron con la voluntad
de articularse en un amplio movimiento social constituyente, que
defienda y ejerza la soberanía popular sobre un petróleo
de veras nacional, para blindarlo contra veleidades desnacionalizantes
hoy presentes en las negociaciones y “planes
de negocios” que se adelantan a espaldas
del pueblo.
Que la “base social” aspire a controlar su petróleo
porque éste es “la base de la economía nacional”,
y el principal asunto del Estado venezolano responde al carácter
participativo y protagónico de la democracia bolivariana
proclamado en la Constitución.
Negar eso por utópico, como lo hace Díaz
Rangel, es hacer eco a nuestros “demócratas”
que afirman que lo importante no puede colocarse en manos del pueblo
y hacen de la Carta Magna una farsa para engañarlo.
Este es el principal reto aceptado por el Congreso Petrolero, y
ya veremos si eso puede pasar “inadvertido”,
como dice DR.
Experto petrolero
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