Cuando la verdad nos alcanza
Walter Martínez
(Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela) -
09/11/03
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FERNANDO LONDOÑO El ministro renunciado
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Si las fraternales relaciones
venezolano-colombianas se midieran con un sismógrafo,
nos encontraríamos con que en muchos de los momentos en que
la gráfica alcanza importantes picos, aparecen reflejadas
las reverberaciones provocadas por la “Falla Londoño”.
El fenómeno telúrico se reproduce de generación
en generación.
Para la actual, al mando en Venezuela y con uniforme o sin él,
es inolvidable el tema “Caldas” ; como
igualmente lo es, por muy diferentes motivos, el tema “Cararabo”.
Un viejo opúsculo, diríase que de propaganda, llamado
“El Interesante Proceso de Límites con Venezuela”,
afirma, entre otras linduras: “A esta delicada situación
se vio abocada la Nueva Granada hasta el año 1844, cuando
en conversaciones entre el ilustre General Joaquín Acosta
y el Sr. Fermín Toro, el delegado colombiano respaldado por
una copiosa documentación, echa por tierra las aspiraciones
venezolanas expresadas en el Tratado de 1833”... “En
1891, fue publicado el Laudo Arbitral de la Regente de España,
el que en términos generales favoreció ligeramente
(SIC) a Colombia, con excepción hecha de la región
del Brazo Casiquiare y el Alto Orinoco, en donde Venezuela desde
un principio se había apresurado a organizar una floreciente
colonización respaldada por notables inversiones”.
Esto lo escribía hace décadas el entonces Capitán
Julio Londoño Paredes.
Ignorando la voluntad popular
Justo es reconocer que Fernando Londoño Hoyos
es tan abrasivo con tirios y troyanos como humeante en sus metáforas.
El 4 de junio, al criticar una decisión de la Comisión
Primera del Senado afirmó: “Los que
lean la Constitución, cuando esto termine, se preguntarán:
¿Y qué clase de cigarrillo se estaban fumando los
que aprobaron esto?”. Ya el 12 de agosto de 2002
había provocado un choque con la Corte, organismo obligado
a estudiar los decretos del Ejecutivo: “El Gobierno
enviará sólo por cortesía un Decreto de Conmoción
Interior a la Corte Constitucional”.
Un día después volvía a generar titulares de
primera:
“La carta (es decir, la Constitución) del 91
es mala; pero la Corte Constitucional ha hecho las cosas mil veces
peor”.
Como ustedes pueden ver (y esto incluye a “Los Robertos”
) (*), Fernando Londoño era el sueño de cualquier
periodista acreditado en casa de gobierno. Sólo es comparable,
para volver a hablar de crisis navales, con el Almirante
“Sandy” Woodward, durante la Guerra
de Las Malvinas.
Al punto que recibió un mensaje cifrado del Almirantazgo
en Londres, que decía:
“Por el amor de Dios. Deje de declarar y póngase a
combatir”.
Fernando Londoño también lanzó sus propios
“Tigerfish” como el que terminó de hundir
al buque insignia del neorriquismo bogotano cuando el 8 de febrero
de 2003 hacía referencia al coche-bomba que destrozó
el Club El Nogal y causó 36 muertos: “... se
construyó con botellas de whisky de contrabando; se construyó
con la plata que la gente gasta en contrabando; se construyó
con la famosa dosis personal de cocaína que la Corte ha declarado
como una manifestación del libre desarrollo de la personalidad
de los colombianos”. El pasado 5 de noviembre ya
estaba muy por debajo de la profundidad de periscopio cuando le
advirtió al propio Partido Conservador sobre el peligro de
que pudieran pasar a la oposición, luego de los desastrosos
resultados del Referéndum en el que Uribe,
seguramente infatuado por las encuestas que le llevan al Palacio
de Nariño, se lo jugó todo y no logró
la aprobación de una sola de sus 15 preguntas hechas a la
medida. Sin embargo, una Comisión del Senado aprobó
este jueves un Proyecto de Ley en el que vuelve a la carga, por
esta vía, con ocho (8) de los quince (15) puntos rechazados
por el electorado. Al referirse a que no pueden ser aprobadas normas
que fueron rechazadas en un Referendum, el Senador Darío
Martínez dijo:
“Este proyecto no resiste un mínimo de examen
de constitucionalidad”.
Cuando el pueblo colombiano respondió al Presidente con la
defenestrante madurez con que lo hizo, Fernando Londoño,
en un acto privado con líderes del Partido Conservador,
acuñó otra de sus frases para la primera plana:
“Esa crisis política no se podría resolver,
pienso yo, sino con elementos extremos que el Presidente ha considerado,
inclusive el de anticipar las elecciones. Él dice que no
va a permanecer en el Palacio de Nariño simplemente para
sobrevivir durante dos o tres años que nos quedan si no puede
hacer nada por la Nación”. Después
de esto y con semejante ruido de cavitación, le cayeron todas
las cargas de profundidad.
Sin mencionar a Londoño, el propio presidente Uribe le respondió
de inmediato en un discurso durante una ceremonia de la Policía,
afirmando que el tiempo de gobierno “que nos queda
lo aprovecharemos de día y de noche; son casi seis años,
sumando los tres de día y los tres de noche”.
(AFP). Con ello recordaba que no es sino hasta el 2006 cuando finaliza
su mandato.
El pasado jueves, Londoño participó en un foro sobre
terrorismo cuyo pistoletazo de salida fue disparado por el súbdito
español Mario Vargas Llosa, quien no pudo
hacer grandes titulares porque Fernando Londoño advirtió
que era el último acto al que asistía como Ministro
del Interior y Justicia. Poco después, con su señora,
se presentó al Palacio de Nariño y lanzó una
breve:“Presenté renuncia a mi cargo, y es irrevocable”.
Este viernes El Tiempo de Bogotá, titulaba: “Uribe
soltó a Londoño”... “Cualquiera de las
controversias que desató mientras impulsaba reformas constitucionales
y defendía el referendo hubiera bastado para que se considerara
antes el retiro del Ministro Fernando Londoño. Pero el presidente
Álvaro Uribe lo mantuvo. El miércoles la situación
de Londoño se hizo insostenible”. (AFP). Precisamente
el pasado miércoles recibió una multa de 20.000 dólares
por haber traspasado sin autorización y a una compañía
panameña, ciertas acciones estatales compradas en 1997 en
condiciones más que favorables y a las que no tenía
derecho, si hemos de creer a lo que fue denunciado en el Congreso,
escenario de muchas de sus batallas entre este Poder y el Ejecutivo
a las que ahora parece querer poner fin quien le sustituye en la
cartera.
Los comerciantes al poder
Sabas Pretelt de La Vega, Economista conservador, Magister
en Administración de Empresas, nacido en Cartagena, 56 años,
dirigente del sector comercial, ha ganado fama de buen relacionista
público, y en su primer saque afirmó con relación
al Congreso que, si bien es Economista, “no le es
ajeno ese ambiente”.
Esta crisis de gabinete parece a la medida para opacar la advertencia
del Mandatario ecuatoriano Lucio
Gutiérrez quien el miércoles advirtió
que las relaciones con Colombia “se van a resquebrajar”
si Álvaro Uribe no rectifica la acusación de que en
un atentado realizado en Bogotá se utilizó un cohete
vendido “por algún militar corrupto del Ejército
Ecuatoriano” a grupos irregulares (AFP). El Universo
de Ecuador dijo que la Ministra de Defensa colombiana Martha
Lucía Ramírez admitió que Uribe pudo
haberse equivocado al confiar plenamente en los informes de sus
servicios de inteligencia.
Aquí tenemos algunas cuentas de ese rosario. Ante
la negativa de los gobiernos de Brasil y Venezuela de calificar,
como “grupo terrorista” a las Farc y por la misma vía
de las afirmaciones para la Historia, el ahora Ex-Ministro del Interior
de Colombia, Fernando Londoño, dijo el 21 de Febrero de 2003:
“Chávez no va a estar muy dispuesto a hablar en contra
de personas a las que ve con frecuencia, o ha visto con frecuencia.
Lula ya encontró una disculpa estupenda y es que él
quiere reservarse para servir eventualmente de mediador, cargo para
el que nadie lo ha designado ni creo que está en la lista
de las posibilidades. Pero uno tiene derecho a autonombrarse de
alguna cosa” (AFP). Tarde o temprano, a todos la
verdad nos alcanza.
(*) Programa estelar de Radio Nacional de
Venezuela, en el que sus creadores, destacados intelectuales venezolanos,
producen sus libretos a costillas de quien suscribe.
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