El Plan de Negocios de PDVSA: un plan privatizador
Pablo Hernández
/ Soberania.info
- 11/11/03
|
 |
Para el año 2021 (fecha emblemática para
muchos venezolanos) Venezuela, Irak, Irán, Arabia Saudita,
Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Nigeria, Rusia y una que
otra región del Asia Central, serán los únicos
sobrevivientes de la era del petróleo. Todos los demás
países, hoy productores, dentro y fuera de la OPEP sencillamente
no tendrán petróleo. Estados Unidos y Canadá
tendrán las mayores reservas de bitúmenes y arenas
petrolíferas u oleoginosas; pero, petróleos convencionales
cuyos costos de producción sean menores a 3 dólares
sólo lo tendrán los países arriba mencionados.
Estados Unidos e Inglaterra con la invasión a Afganistán,
la intervención en Irak, y con el uso de la máquina
de guerra del fascismo israelí se ha asegurado temporalmente
y a un precio cada vez más alto el control del mayor yacimiento
de hidrocarburos: Medio oriente y Asia Central. Con
esta política beligerante el imperio del mal ha logrado transitoriamente
frenar la crisis terminal de su sistema económico; apuntalando
el dólar como moneda mundial para seguir desarrollando su
nivel de vida derrochador a expensas de la miseria mundial, pero
sobre todo, seguir controlando la economía de Europa, Japón,
China y el sureste asiático a través del control de
precio y la producción de la principal mercancía de
la economía del capital: LOS HIDROCARBUROS.
Venezuela es hoy a nivel mundial la más grande reserva de
petróleo extraíble con las tecnologías actuales.
De concretarse los experimentos exitosos de Chevron Texaco
y la Universidad de Stanford, sobre el uso del gas en la extracción
de los petróleos pesados, las reservas extraíbles
de la faja petrolífera del Orinoco se multiplicarían
por 3.5 veces, lo que significaría que nuestras reservas
ascenderían a más de 800 mil millones de barriles
de petróleo, más que todas las reservas totales de
la OPEP. En todo caso, hoy y por los próximos
50 años por lo menos, Venezuela será el único
país con petróleo para exportar en el hemisferio occidental,
a 5 días de transporte del principal mercado mundial de hidrocarburos
como son EE.UU., México y Canadá y a una distancia
similar del Mercosur. En pocas palabras, para EE.UU., Venezuela
tiene muchísima más importancia estratégica
que el Medio Oriente y por ello que nadie se llama a engaño,
ni crea en los cuentos de que el Imperio del Mal, va a ceder en
su empeño de establecer una dictadura en nuestro país
para asegurarse la sangre que necesitará su economía
en los próximos 40 años.
Estados Unidos produce el 73% de la energía total que consume.
Nuestro moderno Drácula consume mundialmente:
• El 33% de los hidrocarburos
• 1 de cada 4 barriles de petróleo
• 40 de cada 100 litros de gasolina
• 1 de cada 3 derivados de hidrocarburos
• 1 de cada 5 de los destilados
Pero, exactamente este déficit del 25% de su consumo energético
son hoy unos 12 millones de barriles diarios de petróleo
y gas, que tienen que importar, desde todos los
lugares del mundo, pero especialmente desde América. Estos
12 millones de barriles diarios de hidrocarburos que se convertirán
de 25 a 30 millones diarios en el 2020 es el verdadero terrorismo
que atormenta a la elite beligerante y fascista de Estados Unidos.
Este miedo y pavor se acrecienta si tomamos en cuenta que prácticamente
el 90% de las reservas mundiales de petróleo y gas están
en manos de países musulmanes de la OPEP, de Rusia, de regiones
musulmanas de la antigua Unión Soviética y lo más
grave es que en el yacimiento confiable, seguro y barato, que tenían
en su patio trasero, el pueblo, las FAN, y los trabajadores petroleros
le han propinado dos derrotas en tan solo 18 meses; si a lo anterior
le unimos lo ocurrido en Bolivia
y las manifestaciones masivas en varias ciudades del imperio contra
el terrorista número uno del mundo: el
descerebrado Bush. En conclusión, la
verdadera pesadilla y terror que siente la elite beligerante norteamericana
es que los dueños de la energía adquieran conciencia
de su verdadera fuerza y poder y terminen doblegando al imperio.
La experiencia del paro-sabotaje
terrorista propiciado desde Washington
y Londres ejecutado por sus lacayos y testaferros
criollos, demostró una verdad que cada día crece en
la conciencia de nuestros pueblos: PODEMOS VIVIR SIN EL
IMPERIO; sin sus dólares, cocinando con leña,
pero, ellos no pueden vivir un día sin nuestro petróleo
y sin nuestro gas.
Estados Unidos e Inglaterra pueden
resistir por un tiempo una interrupción en el suministro
de hidrocarburos; total, son países productores y tienen
reservas estratégicas almacenadas, pero, el resto de las
economías mundiales, incluyendo Europa, Japón
y China son totalmente vulnerables a un corte de energía.
Estados Unidos, Japón y la Unión Europea consumen
mundialmente:
• 67 de cada 100 litros de gasolina
• 56 de cada 100 litros de derivados
• 41 de cada 100 litros de fuel oil
• 60 de cada 100 litros de otros destilados
• 44,5 del gas mundial
• 50% del petróleo mundial
• Comercializan el 65% del petróleo del mundo
Hoy las grandes potencias mundiales, las grandes economías
y las grandes corporaciones multinacionales, tienen un déficit
cercano a los 40 millones de barriles diarios de hidrocarburos y
en el transcurso de esta generación para el 2020 éste
déficit sobrepasará los 100 millones de barriles diarios,
porque sencillamente ninguno de esos países tienen reservas
petrolíferas en sus territorios que le alcancen más
allá del 2015. Ante esta situación que nos
coloca la historia mundial y después de 100 años produciendo
petróleo para enriquecer y desarrollar las economías
de otros países, las venezolanas y los venezolanos tenemos
todo el derecho a exigir y poner en práctica una verdadera
política petrolera soberana e independiente a largo plazo
y no seguir con los planes de negocio a 4 y 5 años que no
son otra cosa que la venta del país por cuotas y la privatización
del sector petrolero venezolano, sin vender una sola acción
de PDVSA.
Hoy con toda responsabilidad denunciamos ante el país
que el PLAN DE NEGOCIOS 2004 – 2009 de PDVSA
que se lleva adelante y que en los próximos días se
piensa aprobar a espaldas del pueblo, entre el MINISTERIO DE ENERGIA
Y MINAS, LA JUNTA DIRECTIVA DE PDVSA Y EL CAPITAL PETROLERO NACIONAL
E INTERNACIONAL agrupados en la golpista Cámara Petrolera
Venezolana y en su nuevo disfraz: la Asociación Venezolana
de los Hidrocarburos, significa de hecho y de derecho la entrega
del país a los patronos por 65 años en los negocios
del gas y por 40 años los mejores campos petroleros del país
como Tomoporo,
Ceuta, Chaguaramal, Tacata, etc.
El pueblo debe conocer hoy entre otros hechos, lo siguiente:
Primero: Un tercio (1.000.000 de barriles diarios)
de nuestra producción petrolera se produce en los llamados
convenios operativos firmados por el Sr.
Giusti, que significó la privatización de
una parte fundamental del sector petrolero venezolano. Estos
convenios absorben el 45% de los costos totales de PDVSA y solo
en el primer semestre de este año PDVSA le pagó a
dichos convenios 2.770 millones de dólares, mientras que
pagaba en regalía al país 2.614 millones de dólares.
Lo más grave y grotesco de estos convenios es que
estamos hoy pagándole 15 dólares por barril a las
compañías extranjeras para que extraigan petróleo
de nuestros yacimientos; que a PDVSA con esfuerzo propio le cuesta
tan sólo 3 dólares o menos por barril. Sencillamente
no sólo regalamos el petróleo a las compañías
internacionales, sino que le pagamos para que se lo lleven. Hoy
se pretenden firmar nuevos convenios operativos en los campos petroleros
más importantes del país y las compañías
petroleras pretenden que las condiciones en que se firmen esos convenios
hoy, sean mejores que las del pasado. Y no están lejos de
lograrlo. Giusti les entregó los yacimientos por
20 años, el MEM aspira entregarlos por 40 años.
El Dictador Juan Vicente Gómez entregó
concesiones por 100 Km2, hoy se entregan lotes para la exploración
del gas de 1000 Km2 y por 65 años.
Segundo: El Plan de Negocios 2004-2009 que se propone es
literalmente una copia al carbón del Plan de Negocios elaborado
por la Junta Directiva golpista instalada en PDVSA desde abril del
2002 y que desencadenó el golpe petrolero de diciembre. “Se
presenta la propuesta de estrategia de PDVSA para el futuro…….
utilizando como base el Plan de Negocios y análisis de portafolio
presentado a la Junta Directiva de PDVSA en noviembre del 2002”
(Fuente: resumen ejecutivo base: Plan de Negocio e Inversión
2003-2008 de PDVSA).
Es evidente que un Plan de Negocio hecho por unos golpistas, defensores
y agentes declarados del capital petrolero internacional, que aplaudieron
y celebraron el derrocamiento de un gobierno democrático,
que echaron por tierra la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, que desencadenaron un plan macabro
y terrorista contra nuestra industria, que por 26 años estafaron
al país, es indudable que es un plan contrario a
los intereses del país y del pueblo, a menos que
estemos en presencia de un “plan sagrado y divino”
que se debe aplicar independientemente de quien esté
en la Junta Directiva de PDVSA, por lo que cabría preguntarnos
¿a qué intereses de clase representa ese plan?,
¿cuáles son los fines últimos que se persiguen
con ello?. Es elemental que un plan que proviene de enemigos declarados
de la democracia, del pueblo y del país no puede ser un plan
que beneficie a la mayoría de la población.
Tercero: El Plan de Negocio parte de una premisa
abiertamente falsa, según la cual, para salir de la crisis
y reactivar la economía, sólo es posible con un Plan
de Negocio que se apoye “en un sistema económico
mixto con énfasis en el desarrollo endógeno, porque
si es el Estado quien controla la industria esto nos conducirá
al estancamiento” (Fuente: resumen ejecutivo base:
Plan de Negocio e Inversión 2003-2008 de PDVSA). En otras
palabras, solo con la privatización del sector petrolero
venezolano es posible la salida a la crisis, cualquiera otra que
implique participación y control por parte del Estado, para
no hablar del control de los trabajadores sobre la industria, solo
nos conducirá al fracaso.
Esta es una verdadera bofetada al trabajador petrolero venezolano;
a sus FAN, al pueblo organizado y al mismo Presidente de la República,
que en abril y diciembre del 2002 y en enero pasado, nos enfrentamos
a la furia del capital privado nacional e internacional que nos
atacó en todos los terrenos y en todas las direcciones; y
precisamente este pueblo demostró que podíamos asumir
el control de la industria petrolera y recuperarla tal como se hizo.
Lo que se propone en el Plan de Negocio es entregar al capital
privado que nos agredió y que sigue conspirando contra el
país, nuestra industria petrolera. En síntesis, lo
que se pretende es entregar las victorias de abril y diciembre 2002
y enero pasado al enemigo vencido. No es casual que quien
dirige el Plan de Negocio declarara en abril que había venido
a administrar una derrota. ¿Quién fue el derrotado
en abril?, ¿Fue vencido nuestro pueblo, su Fuerza Armada
y los trabajadores petroleros en diciembre y enero pasado?. Si
vencimos y seguiremos venciendo por qué se entrega miserablemente
y a escondidas, al capital privado el corazón de nuestro
país como es PDVSA luego que este pueblo la recuperara.
Cuarto: En 1996, el Sr. Giusti, en su plan de ventas
del país, propuso que para el año 2005 deberíamos
estar produciendo 5.000.000 de b/d y en el 2010 estar por encima
de los 10.000.000 b/d. Pues bien, el nuevo Plan de Negocio que se
propone establece que para el 2008 estemos produciendo 5,2 millones
de b/d. nos preguntamos ¿en base a qué se
establece los niveles de producción de nuestra industria?
Será de acuerdo a las necesidades del país y la importancia
de conservar nuestros recursos defendiendo el precio o de acuerdo
al despilfarro y la voracidad de las potencias imperialistas que
alimentan su lujo y derroche a costa de una energía que poco
o nada les cuesta.
Quinto: El primer elemento estratégico del
Plan de Negocio de PDVSA establece: “Alineación
de los negocios de hidrocarburos al nuevo Marco Legal y Fiscal vigente”.
(Fuente: MEM, PDVSA. Rescate de la Industria. Gira a las
Areas. Agosto de 2003. Pàg. 12)
La mayoría de los venezolanos sabemos hoy, que esto
significa sencillamente darle luz verde a la privatización
final de todo el sector petrolero venezolano, apoyándose
en los artículos 112, 113, 115, 299, 301, 302 y 303 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
y las vigentes Leyes Orgánicas de Hidrocarburos Gaseosos
y de Hidrocarburos, que simplemente le abre las puertas de par en
par al capital extranjero y nacional para que terminen de saquear
lo que queda de PDVSA. Son los articulados de estas leyes,
los Caballos de Troya que los señores Miquilena,
Peña, Brewer-Carias, Silva Calderon y otros nos
dejaron para la entrega de nuestra riqueza petrolera. Cómo
es posible que estando a la vista de todos como es el carácter
abiertamente privatizador de las citadas leyes, sean precisamente
el primer lineamiento estratégico del Plan
de Negocios de PDVSA. Lo más grave dentro del Plan de PDVSA
es que la primera condición en las orientaciones del negocio
que se propone, exige aplicar el artículo 20
de la Ley
Orgánica de Hidrocarburos, (Fuente: PDVSA Rescate
de la Industria PC2003_08 Gira a las Areas. Pág. 22) donde
dando la apariencia de establecer reglas claras de control dentro
de la Industria petrolera, se legaliza de hecho y de derecho el
secreto en las operaciones de la industria petrolera con lo que
estamos en presencia de la continuidad de la estafa histórica
que por más de 100 años el capital petrolero internacional
ha cometido contra nuestro país, basado precisamente
en el ocultamiento y secreto de lo que ocurre en la industria petrolera
y violando flagrantemente el articulo 143 de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela.
Sexto: Se propone que el Plan de Negocios de PDVSA
debe inscribirse dentro del Plan de Desarrollo Nacional. Nos preguntamos
¿a qué Plan de Desarrollo Nacional se refiere?
Hasta hoy y a lo largo de más de 60 años, y sobre
todo dentro de la IV República no hubo gobierno alguno que
no basara su acción en los llamados Planes de la Nación,
que luego de 1989, se transformaron en las famosas agendas de desarrollo
del FMI. No es necesario discutir si existen o no esos planes, lo
que si sabemos son los resultados de los mismos. Lo que la mayoría
de los venezolanos, ese 85% que vive en la pobreza en todas sus
manifestaciones, somos la consecuencia directa de esos planes.
Todos esos planes que han tenido como norte “satisfacer
las aspiraciones del pueblo venezolano” han concluido
en lo que esta a la vista de todos: hambre, miseria y desempleo
para la mayoría; y enriquecimiento y dólares
en el exterior para la minoría dominante. Y no puede
ser de otra manera, el único plan posible en un país
capitalista como el nuestro, es el plan de enriquecer a los dueños
del capital, de facilitarles la obtención de la máxima
ganancia en su negocio. Total no debemos olvidar jamás lo
que el capital nos recuerda todos los días, que la Constitución
Nacional consagra como prioridad la defensa de la propiedad privada
y el estímulo a la iniciativa privada.
En Venezuela hoy, solo son posibles dos planes
de desarrollo: el Plan de Desarrollo del Capital,
cuyo resultados ya conocemos y que tiene como único fin la
obtención de la máxima ganancia para la minoría
dominante y cuyos indicadores son: control de inflación,
tasas de interés, producto territorial bruto, pago de la
deuda, balanza de pago, etc. y el Plan de Desarrollo
de los Trabajadores del país, cuyos indicadores
son empleo, educación, salud, vivienda, seguridad,
recreación, etc. Hasta hoy, el desarrollo de Venezuela
ha sido el desarrollo del capital y PDVSA con su Plan de Negocio
pregona a los cuatro vientos que debemos seguir estimulando el desarrollo
de los patronos en un momento cuando todo el pueblo experimentó
en carne propia el ataque de los capitalistas, no solo contra nuestra
industria petrolera, sino contra todo el país. Nos
preguntamos:
¿Quiénes derrocaron al gobierno democrático
en abril del 2002?
¿Quiénes abolieron la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela?
¿Quiénes abolieron los Poderes Públicos?
¿Quiénes iniciaron la persecución policial
contra el pueblo?
¿Quiénes cerraron fábricas, centros comerciales
y bancos?
¿Quiénes secuestraron el dinero del pueblo y del
Estado venezolano?
¿Quiénes cerraron vías de comunicación
e impidieron el libre tránsito?
¿Quiénes cerraron escuelas, universidades y hospitales?
¿Quiénes imploraron e imploran la intervención
militar abierta de Estados Unidos a nuestro
país?
¿Quiénes desencadenaron y mantienen un terrorismo
mediático contra toda la población?
¿Quiénes sabotearon la industria petrolera?
No fueron acaso las empresas del capital privado agrupadas
en la Cámara Petrolera Venezolana, FEDECAMARAS, Venancham,
etc. las que desencadenaron un paro golpista y sabotearon y sabotean
abiertamente la industria petrolera nacional. Ante esto nos preguntamos
¿cómo es posible que PDVSA base su Plan de Negocios
precisamente estimulando a quienes no solamente han saqueado al
país, sino que golpearon salvajemente a nuestra industria
y a nuestra economía en diciembre y enero pasado.
Cuando los lineamientos estratégicos de PDVSA señalan:
“promover la máxima participación del sector
privado y formación del capital nacional” e “impulsar
el desarrollo endógeno nacional” nos está
diciendo con claridad que sembrar el petróleo es seguirlo
sembrando no en beneficio del pueblo sino en beneficio de los patronos
y capitalistas. Entonces, ¿para qué se llamó
al pueblo, a los trabajadores petroleros y la FAN a defender a la
industria petrolera de los ataques del capital privado?
si hoy se le entrega a la industria a estos señores a espaldas
del pueblo.
El llamado Desarrollo Endógeno Nacional
que hoy pomposamente se propone, no es más que la reedición
del viejo plan burgués capitalista de la industrialización
hacia adentro, que no es otra cosa, que transferirle vía
subsidio, créditos, exoneraciones, etc. la renta petrolera
al capital privado, solo que hoy, cuando la economía
del país está dominada por los grandes monopolios
nacionales y extranjeros, esto sencillamente significará
una mayor fuga de capital.
Séptimo: Dentro de los lineamientos estratégicos
de PDVSA se plantea el “Fortalecimiento de Actividades
Medulares” (Fuente: PDVSA Rescate de la Industria
PC2003_08 Gira a las Areas. Pág. 20) En 1996 el Sr. Luis
Giusti estableció que la informática y la
automatización no eran actividades medulares para PDVSA y
definió que lo medular era la exploración
y la producción de petróleo. En definitiva,
éste ha sido el papel de Venezuela a lo largo de cien años
de explotación de petróleo. Lo grave es que hoy se
vuelva a ratificar este papel a instancias de recomendaciones de
empresas internacionales como Mc Kinsey. En resumidas,
lo que se quiere es que Venezuela siga siendo un proveedor confiable
y seguro de petróleo. Por ello, en el Plan de Negocio se
tiene previsto inversiones por 43.000 millones de dólares,
29.000 millones de ellos son para exploración y producción.
En dichas inversiones PDVSA va a aportar directamente el 54% del
capital de manera directa y hasta el 75% si se incluye los aportes
que hará PDVSA en las asociaciones. En pocas palabras,
una vez más los venezolanos ponemos el petróleo y
el capital y los “inversionistas extranjeros” se llevan
el petróleo y las ganancias.
La octava condición de PDVSA como orientación
de negocio señala: “Desarrollar agresivamente, con
esfuerzo propio y participación de terceros, los potenciales
de gas natural existentes para satisfacer el mercado interno y posicionarse
en el mercado externo”. (Fuente: PDVSA Rescate de
la Industria PC2003_08 Gira a las Areas. Pág. 29). Esto significa,
si nos apegamos a la Ley Orgánica de Hidrocarburos
Gaseosos, en sus artículos 2, 22 y 24, que una vez
más ponemos el recurso, las inversiones iniciales y la infraestructura;
y al capital privado nacional e internacional se le hace la entrega
final del negocio del gas; y decimos final, porque es difícil
pensar que más allá del 2025 se esté produciendo
y comercializando gas en grandes cantidades. El problema del gas
es para Venezuela en estos momentos un problema de seguridad y soberanía
nacional. Las concesiones para la explotación
del gas son por 65 años con el agravante que hasta hoy no
se ha detectado suficiente gas excedente ni en tierra ni en costa
afuera para poder impulsar la salida del petróleo pesado
y extra-pesado que poseemos; si a esto le unimos que las licencias
del gas son mayoritariamente para la exportación, estamos
de hecho liquidando definitivamente la industria petrolera en Venezuela
y la posibilidad de un desarrollo industrial con la industrialización
del gas.
Octavo: Plantea PDVSA como estrategia: “Mejorar
base y composición de reservas” (Fuente: PDVSA
Rescate de la Industria PC2003_08 Gira a las Areas. Pág.
16). El Plan de Negocios de PDVSA 2001-2006 planteaba aumentar las
reservas de 77.700 millones de barriles a 77.900, como vemos es
una cifra insignificante, ¿qué es lo que se
esconde con esta estrategia? Venezuela posee en la actualidad,
según cifras de la propia PDVSA, un potencial de reservas
probables que se elevan a 380.000 millones de barriles
de petróleo, superiores a cualquier país de la OPEP,
entonces, ¿cuáles reservas se quieren mejorar?
Indudablemente las de petróleo liviano y mediano,
ya que el grueso <70% de nuestras reservas> son petróleo
pesado y extra-pesado; pero, la verdad verdadera es que
bajo este pretexto se pretende entregar en concesiones los últimos
campos de petróleo liviano y mediano que poseemos, como son
Ceuta, Tomoporo,
Chaguaramal, Tacata, etc. al capital petrolero internacional que
está precisamente interesado en dichos campos para agotar
nuestras reservas de esos petróleos convencionales como lo
han hecho con México, Canadá, etc. El país
no tiene ninguna necesidad en los actuales momentos con ese volumen
de reservas que poseemos, seguir entregando nuestros mejores campos.
Noveno: Propone PDVSA: “Valorizar
Cesta de Exportación”, “Fortalecer la OPEP”
y “Reorientar la Internacionalización”
(Fuente: PDVSA Rescate de la Industria PC2003_08 Gira a las Areas.
Págs. 17, 13 y 18) Eso significa de hecho, que debemos aumentar
la refinación en nuestro país, exportando menos petróleo
y más derivados.
Desde 1982 hasta hoy, la capacidad de refinación
dentro del país ha decrecido de 1.445.000 barriles diarios
en 1981 a 1.183.000 barriles diarios en el 2001, mientras que hemos
aumentado vía negocios internacionales de PDVSA nuestra capacidad
de refinación en el exterior. Dentro del plan, PDVSA
propone como Novena Condición: “Concentrar
la inversión internacional en refinación para valorizar
principalmente nuestros crudos pesados y extra-pesados”.
(Fuente: PDVSA Rescate de la Industria PC2003_08 Gira a las Areas.
Pág. 30). Nos preguntamos ¿cómo se
va a mejorar la cesta de exportación de nuestro petróleo,
si se establece que se va a concentrar la inversión internacional
en refinaciones en el exterior?. Este hecho grave de por sí,
significa que PDVSA va a seguir transfiriendo capital y ganancia
al exterior e importando costos, y que sencillamente el país
seguirá siendo un exportador de crudos.
El informe
Mc Kinsey demostró que las mayorías
de las refinerías que se tienen en el exterior son sencillamente
chatarras, que solo sirven para la transferencia abierta de ganancias
y capital a Estados Unidos y Europa. Los informes financieros
de los negocios internacionales de PDVSA desde 1991 hasta hoy demuestran
que han salido vía ventas al exterior casi 200.000
millones de dólares y no ha regresado un solo dólar
al país. Cuando todos los venezolanos pensábamos que
los negocios internacionales de PDVSA iban a ser realizados y la
“internacionalización reorientada” según
consta en el Plan de Negocios, nos enteramos de que CITGO,
la empresa filial de PDVSA en los Estados Unidos y a través
de la cual se desangra al país, ha aumentado su poder, ya
que ahora se va a encargar no solo de los negocios internacionales
de PDVSA en una parte de los Estados Unidos, sino de todos los negocios
internacionales de PDVSA.
Cuando PDVSA propone elevar la producción a 5.200.000
b/d para el año 2007, de hecho está proponiendo el
debilitamiento del papel de la OPEP. Es perfectamente conocido
que la esencia de la OPEP es la defensa de los precios del petróleo
vía control de la producción, y ya el Sr. Luis Giusti
nos enseñó a finales del siglo pasado el significado
de los aumentos de producción, sencillamente caída
de los precios y por ende de los ingresos.
Décimo: PDVSA establece como séptima
condición en las “nuevas” orientaciones
del negocio petrolero: “Establecer una política
y un programa orientados a disminuir la gran disparidad de precios
en el mercado interno con relación al externo” (Fuente:
PDVSA Rescate de la Industria PC2003_08 Gira a las Areas. Pág.
28). Lo que indica con absoluta claridad que estamos próximos
a un nuevo levantamiento popular, porque esta propuesta no es otra
cosa que el aumento interno del precio de la gasolina con las consecuencias
para el pueblo y para el país por todos conocidas.
Undécimo: El 7 de enero de 2003, cuando
aún no había terminado el paro-sabotaje contra la
industria petrolera, la Junta Directiva de PDVSA tomó un
conjunto de decisiones contenidas en el documento denominado Estructura
Organizacional de Transición, donde además
de dividir a PDVSA en filiales, se toman varias decisiones importantes:
“A cada operadora se le transfieren de inmediato
todos los activos asociados a las áreas geográficas
y operativas asignadas”.
“Las operadoras identificarán actividades y campos
que puedan ser dados a terceros para manejo bajo licencia del
MEM, vía licitación abierta internacional”…..
“PDVSA Corporativa asume la participación accionaria
de hasta el 30% en los proyectos de asociación con Exxon
Móbil (olefinas) y con Shell, Mitsubishi (Mariscal Sucre)
<no hay recursos>.
Fuente: PDVSA. Estructura Organizacional de Transición.
07/enero/2003.
Estas decisiones tomadas en medio del paro-sabotaje por la Junta
Directiva de PDVSA, evidencian con claridad que existía y
existe un plan claramente privatizador del sector petrolero venezolano,
apoyados principalmente en los artículos 299, 301 y 303 de
la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,
así como los artículos 22, 24, 25, 50, 52, 53 y otros
de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, y que se viene desarrollando
desde la época de Luis Giusti y que es independiente del
gobierno de turno, lo que demuestra que PDVSA sigue siendo no solo
un Estado dentro del Estado, sino como decía el Dr. Calzadilla,
PDVSA es el Estado mismo.
Es evidente que en enero 2003, el capital petrolero internacional
impone las condiciones para la entrega de concesiones petroleras
y el desarrollo de la explotación del gas. La argumentación
de la no existencia de recursos para la entrega de los principales
proyectos petroleros al capital internacional no es más que
una vulgar mentira, por cuanto el Plan
de Negocios de PDVSA establece que PDVSA aportará hasta el
75% de la inversión, tal como se demuestra en las
siguientes cifras aportadas por estatal petrolera:

Financiamientos según fuentes
• Aportes propios de PDVSA 54%
• Aportes de PDVSA en asociaciones 9%
• Financiamiento Flujo de Caja / asociaciones 11%
• Aportes de Terceros 26%
Fuente: PDVSA. Plan de Negocio 2003-2008. Distribución de
inversiones.
Duodécimo: La entrega de los campos petroleros
Tomoporo
Ceuta, Chaguaramal, Tacata, Domo norte y Domo
sur, así como las exploraciones del gas en el mar
territorial venezolano, son decisiones que ya habían sido
tomadas mucho antes del paro petrolero y se aprovechó la
situación de emergencia vivida por el país para introducir
de contrabando la política de entrega de nuevas concesiones.
En febrero del 2003 en un documento interno de PDVSA denominado
Propuesta de Valor para Venezuela, se plantea como
búsqueda de un consenso en el país de que: “La
política petrolera en Venezuela impacta la política
nacional debe ser un tema fuera de partidos políticos …
hay elementos que podrían ser separados por consenso del
debate de los partidos políticos”. Siguiendo
la línea de la meritocracia de sacar la política de
PDVSA, se establecen las bases de una nueva política de entrega
de concesiones y se declara: “hay que migrar de esquemas
de licitaciones espasmódicos que viene de la década
de los 20´s, 40´s y los 90´s hacia un esquema
de licitaciones que tienen una periodicidad” (idem)
y se llama abiertamente al sector privado para que participe directa
e indirectamente en el negocio petrolero. En abril de 2002 por recomendaciones
de la empresa Mc Kinsey de que PDVSA se concentre en producción,
las autoridades petroleras del país declaran “somos
amigos de los inversionistas extranjeros y aliados a los empresarios
nacionales”. Fuente: Diario El Mundo 12/04/2003.
En esa misma fecha, el Ministro de Energía y Minas de Venezuela
declaró en Brasil, los puntos fundamentales del Plan de Negocio
señalando que éste requiere “de inversiones
por unos 40.000 MM$ hasta el 2007 y estamos convocando a las empresas
trasnacionales y nacionales a que participen”. Fuente:
Unión Radio.com.ve. A partir de ese momento hasta hoy, la
Junta Directiva de PDVSA, el MEM y el embajador de Venezuela en
Washington han hecho lo posible e imposible por imponer y por vender
un Plan de Negocios a todas luces colonialista y privatizador.
La entrega del campo de Tomoporo es un ejemplo
emblemático de esta política. Tomoporo es
un campo que está actualmente en producción, con unos
100.000 barriles diarios de petróleo mediano, sus reservas
probadas se calculan en más de 2.500 MM de barriles de petróleos.
En un campo conocido desde hace muchísimos años
ya que forma parte de la inmensa cuenca petrolífera de la
costa este del sur del lago de Maracaibo, que está produciendo
petróleo desde los años 20 del siglo pasado. El
costo de producción del barril en dicho campo no excede de
1.30 US$ de petróleo mediano cuyo precio de venta supera
hoy los 25 US$. Se pretende entregar hoy mediante un bono de entrada,
un campo que conservadoramente le puede producir al país
más de 40.000 millones de dólares con las reservas
actuales. Los estudios para la licitación de este
campo se habían establecido para ser entregados en abril
del 2004. En agosto del 2003, el MEM declara con sentido de urgencia
la necesidad de elaborar una propuesta de negocio para Tomoporo,
a través de una empresa mixta. Lo sospechoso de estas
negociaciones es que el MEM establece un plazo desde el 10 de septiembre
del 2003 al 30 de noviembre del mismo año, para anunciar
el supuesto ganador de la licitación. Lo descarado
del asunto es que el 10 de junio de 2003, en España el Ministro
de Energía y Minas y el Presidente de PDVSA negocian con
Repsol
YPF para que ésta controle “hasta
el 49% de un gran yacimiento en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo”
y el colmo del cinismo lo expresa Luis Vierma,
Viceministro de Hidrocarburos que luego de esa visita a España
fue nombrado Presidente de la CVP, es decir, la
filial de PDVSA que se va a encargar de todo lo relacionado con
los convenios operativos, cuando declara: “En
breve comenzará la licitación selectiva. Tengo fe
que las ofertas (para este campo petrolífero favorezcan a
un consorcio en el que esté Repsol)”. Luis
Vierma declara que el precio del yacimiento es de 3 dólares
por barril recuperable, lo que según los cálculos
de éste supone la participación del 49% en 700 millones
que sería el precio que pagaría la petrolera por participar
en el negocio. Fuente: Diario Expansión. Abril 10-06-2003.
Pág. 4. España.
Esta entrega es un ejemplo del saqueo a nuestro país.
Por 700 millones de dólares se le da el derecho a una compañía
extranjera para que participe en un negocio que va a producir no
menos de 40.000 millones de dólares, con el agravante de
que es un campo en plena producción y con la infraestructura
fundamental ya construida. En esa misma gira y para que
no quede duda de las intenciones privatizadores de nuestras autoridades
petroleras, es el propio Presidente de PDVSA quien le aseguró
al Diario que “Espera que Repsol invierta lo máximo
posible en la industria petrolera de Venezuela, no solamente en
Maracaibo, sino en otro pozo en el yacimiento de Barrancas”.
En un futuro inmediato seguiremos analizando el carácter
privatizador del Plan de Negocios que no solo propone PDVSA, sino
que de hecho se está ejecutando. Dada la urgencia de enfrentar
este Plan que entrega hasta por 65 años la explotación
de nuestros recursos petroleros al capital internacional, solo agregaremos
las conclusiones a la ponencia sobre Geopolítica
del Petróleo que presentamos en el I Congreso
de Trabajadores y Trabajadoras Petroleras, Fuerzas Armadas, Pueblos
Indígenas y Comunidades Organizadas realizado, en
Maracay entre el 16 y 17 de octubre del 2003.
CONCLUSIONES
I. Dentro de veinte años, nuestro país
junto con los países de la OPEP, EE.UU., Rusia y uno que
otro país del África y Asia Central serán los
únicos sobrevivientes de la era del petróleo, por
lo tanto ésta es tal vez la última oportunidad que
tengamos los venezolanos en este siglo de definir y establecer una
verdadera política petrolera que trace verdaderos objetivos
a largo plazo, a 20 o 40 años, como se lo trazan las grandes
compañías petroleras y las potencias imperialistas
y no con la venta a pedazos y por cuota del país como los
famosos planes de negocio a corto plazo con su consabida entrega
de concesiones petroleras al capital internacional, tal como se
viene haciendo desde que Cipriano Castro, a principios del siglo
pasado, inició la política petrolera de entrega del
país con la célebre “danza de las concesiones”,
entregando las licencias petroleras a sus amigos y allegados, tal
como exactamente se pretende y se hace hoy con la nueva ley de hidrocarburos.
La política petrolera que surgirá a partir de este
congreso debe convertirse en un verdadero programa de lucha y transformación
no solo de PDVSA sino de todo el país. Lo que esta
en juego hoy es el futuro de esta generación y de muchas
generaciones futuras de venezolanos.
II. El Imperio de los EEUU arremete contra Afganistán
e Irak;
el Plan
Colombia y el Estado de Israel ejecutan actos criminales
bajo la aprobación y complicidad no solo de los organismos
internacionales, sino del resto de potencias imperialistas. Todo
ello nos señala con claridad que sólo en la lucha,
resistencia y unidad de los pueblos, como nos lo enseñan
hoy los pueblos de Irak, Palestina y Bolivia
está la verdadera posibilidad de triunfo para nuestros países.
No negamos la existencia de contradicciones en el seno del
capitalismo mundial, pero no olvidemos jamás que el capital
no tiene patria, ni reconoce fronteras, su único y verdadero
enemigo son los pueblos y trabajadores del mundo. El problema
energético y la sed de petróleo, es una cuestión
de vida o muerte para el sistema. Que nadie se llame a engaño
a la espera de aliados capitalistas que entrarán en conflicto
con el Imperio del Mal, para estar a nuestro lado y venir en nuestra
ayuda. Solo el pueblo salva pueblo y solo los pueblos del
mundo salvarán al planeta.
III. El objetivo esencial de la compañía
petrolera y las potencias imperialistas, es apropiarse y controlar
absolutamente los yacimientos petroleros. En América
Latina la estrategia de EE.UU. a través del plan denominado
“La Iniciativa Hemisférica Energética”
se inscribe dentro de la estrategia del Plan Colombia y del Plan
Puebla Panamá, que conllevan a privatizar y controlar
el sector petrolero Latinoamericano dentro de la llamada iniciativa
Petroamérica, basada en la privatización
y fusión de las principales compañías estadales
de América latina bajo la hegemonía Norteamericana,
con el apoyo de Inglaterra y España (EXXON-MOBIL, CHEVRON
TEXACO, BRITISH PERTOLEUM, ROYAL DUTCH-SHELL, REPSOL, CONOCO PHILLIP,
ETC) que impida el avance de las compañías petroleras
de la Unión Europea, Rusia y China. En consecuencia
la lucha por la política petrolera soberana se inscribe dentro
del proceso de las luchas mundiales contra la globalización,
que no es otra cosa que las luchas anticapitalistas contra la privatización
y globalización por una economía fundada en la solidaridad,
la ayuda mutua y la satisfacción de las necesidades de la
mayoría de la población y no en el afán de
lucro de una minoría.
IV. El hecho que dentro de pocos años seremos
uno de los pocos países sobrevivientes de la era del petróleo,
nos impone como necesidad establecer una política petrolera
establecida sobre claros principios de soberanía, seguridad
y autodeterminación.
1. El petróleo que existe en nuestro país
le pertenece no sólo a esta generación de venezolanos,
sino a las generaciones futuras, por lo tanto hoy no tenemos
ningún derecho a vender o hipotecar el futuro de
la nación y menos privatizar el sector petrolero venezolano.
2. Impedir a toda costa la destrucción de
nuestro medio ambiente por la industria más depredadora y
salvaje como es la industria petrolera. La viabilidad de toda inversión
petrolera no puede ser medida en términos económicos,
técnicos o financieros, sino en términos del daño
ambiental que pueda ocasionar.
3. El volumen del petróleo que debemos producir
no puede estar basado en la conducta servil y colonial de
abastecimiento seguro, confiable y barato que por un siglo
nos ha dictado el amo del norte, apelando al chantaje, a la intervención
abierta, a los golpes de estado o sencillamente sirviéndose
de sus conocidos Caballos de Troya y quinta columna, ayer representados
por adecos y copeyanos, hoy disfrazados de “Bolivarianos
y Revolucionarios“
El nivel de nuestra producción
lo debe determinar:
a. Las necesidades reales del país y no
el despilfarro energético y el afán de ganancia del
capital petrolero internacional.
b. La real conservación de nuestro principal
recurso no renovable. El barril de petróleo más valioso
es aquél que se conserva en la tierra porque, una vez extraído,
jamás se recuperará.
c. La urgente necesidad de proteger y conservar
nuestro medio ambiente.
d. Mejorar nuestra cesta de exportación
produciendo más derivados y desarrollando una auténtica
tecnología petrolera internacional que tenga en cuenta antes
que nada las características de nuestro petróleo.
e. Defensa de los precios fomentando la unidad,
conciencia y solidaridad entre los países de la OPEP y América
Latina en torno a las riquezas de la cual somos dueños. Defender
los precios nos permite obtener más ingresos con menos producción,
con los que estableceremos un justo equilibrio entre la conservación
y la explotación racional.
f. Es urgente la necesidad de una auditoria en
PDVSA con personal venezolano y la abolición del secreto
en los negocios y contratos de la empresa.
g. Reducción efectiva y real de los costos
de producción y comercialización de nuestro petróleo
evitando:
- Outsourcing y contratas donde PDVSA y el país ponen el
capital, los equipos, las instalaciones, el mercado y el contratista
pone el maletín para llevarse la ganancia.
- Convenios Operativos donde terminamos pagando para que
se lleven nuestro petróleo.
- Negocios Internacionales para exportar las ganancias del país
e importar costos colocando el dinero y riquezas de los venezolanos
fuera de nuestro alcance y en los bolsillos del Capital Internacional.
Es necesario que los venezolanos y venezolanas comprendamos
definitivamente que la lucha en torno a PDVSA y su política
petrolera y contra la conspiración internacional es una lucha
por el poder político y en consecuencia por el futuro del
país. Lo que tenemos planteado en este momento no
es tan solo reestructurar la empresa despidiendo un número
mayor de empleados o estableciendo gerencias sociales. La lucha
que está planteada en la vieja pero siempre presente lucha
en torno al destino final de nuestra riqueza petrolera. Lo que hoy
discutimos en este congreso, por el cual lucharemos en la calle,
es el viejo pero siempre presente problema en torno al cual gira
la lucha de clases en el país y que fué expuesto hace
muchos años por Alberto Adriani: “Sembrar el
petróleo en el país y cosechar en nuestras fronteras
trabajo, alimentación, vivienda, agricultura, industrias,
escuelas, seguridad, en síntesis elevar el nivel de vida
y bienestar para la mayoría de los venezolanos o seguir sembrando
el petróleo dentro de la misma industria, trasladando al
exterior la mayor parte de nuestras riquezas, enriqueciendo al capital
Internacional y a sus socios y testaferros criollos’’.
Este viejo dilema, que a lo largo de 80 años ha sido
resuelto a favor del capital y la propiedad privada, tiene hoy un
nuevo componente, el pueblo, los trabajadores y trabajadoras petroleras
y las fuerzas armadas que no solo vencieron en Abril y Diciembre
pasado a nuestros enemigos históricos, sino que hoy empiezan
a tomar conciencia de que la lucha por el control de PDVSA es la
misma lucha contra todo el estado de cosas vigentes en el país,
donde la mayoría de los venezolanos no tenemos otra opción
que transformar el viejo estado y orden establecidos, o ese estado
y orden terminarán una vez más de aplastar a los oprimidos
como lo han hecho en el pasado.
“TODO EL PODER PARA EL PUEBLO”
“POR UNA POLITICA PETROLERA SOBERANA”
“NO A LA ENTREGA DE TOMOPORO”
“EL PETROLEO ES DEL PUEBLO NO DE LOS GOLPISTAS”
“EL PETROLEO NO SE VENDE SE INDUSTRIALIZA”
“NO AL SECRETO EN LOS NEGOCIOS DE PDVSA”
“NO A LA ENTREGA DEL GAS”
“QUIEN MANEJA DINERO DEL PUEBLO QUE PRESENTE CUENTAS
PUBLICAS”
“POR UNA AUDITORIA NACIONAL A LOS NEGOCIOS INTERNACIONALES
DE PDVSA”
“POR UN DESARROLLO TECNOLOGICO NACIONAL”
“POR EL RETORNO DE LOS DESPEDIDOS DE LA CONTINGENCIA”
“LA REVOLUCION SOLO ES POSIBLE SI PDVSA ES DEL PUEBLO"
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|