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Caracas / Venezuela -
 


Petróleo aterciopelado
Walter Martínez (Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela) - 30/11/03




VICEPRESIDENTE Dick Cheney pudiera tener conflicto de intereses. AP

Todos los oficiales de alto rango de cualquier equipo del Poder Ejecutivo en EEUU deben llenar obligatoriamente ciertos formularios respecto de sus ingresos. Entre otras cosas, esto contribuye a detectar conflictos de intereses.

La declaración de ingresos del actual Vicepresidente Dick Cheney correspondiente al año 2001 deja en evidencia que la transnacional Halliburton le sigue pagando por concepto de lo que eufemísticamente se maneja como "Remuneración Diferida".

La suma que esto supone se mueve cómodamente en el ámbito de las siete cifras bajas o, en el peor de los casos, es de hasta un millón de dólares por año. Esto es lo que puede rastrearse desde su renuncia como alto ejecutivo de la transnacional energética efectuada formalmente en el año 2000. Al parecer, Cheney optó por no recibir el paquete global correspondiente a su "pase a retiro" y prefirió que se lo entregaran en cuotas a lo largo de cinco años.

Podría suponerse que esto es a los efectos de la carga impositiva.


En realidad Halliburton no parece dispuesta a indicar de qué monto son los pagos. Los parámetros admitidos se mueven en una franja tan amplia que comienzan en los 100.000 dólares y puede terminar en un millón. Nadie parece saber con exactitud dónde se ubican (CorpWatch).

Otras fuentes dejan pálidas estas cifras. Para muchos críticos hay un clarísimo conflicto de intereses: "el equipo Bush-Cheney se ha transformado en un negocio familiar que le ha dado la vuelta a los Estados Unidos". Al menos eso es lo que afirma Harvey Wasserman, autor de publicaciones vinculadas a la guerra energética a escala planetaria. Wassermanse pregunta, entre otras cosas, por qué los viejos compinches de este equipo siguen recibiendo trato privilegiado, como el caso de Enron; o por qué la fracasada empresa "Zapata", de exploración petrolera, que alguna vez perteneció a George W. Bush, construye un oleoducto, precisamente a través de Afganistán. Otros, no menos enfáticamente, se preguntan por qué las compañías vinculadas a los amigos de esta Administración fueron elegidas "a dedo" para los jugosos contratos en Irak.

El chairman Cheney.

Algo similar está ocurriendo en Kuwait y Turquía, donde millares de empleados de Halliburton, la compañía que antes estuvo bajo las órdenes de Dick Cheney, desarrollan proyectos multimillonarios. El paquete a repartir redondea los mil millones de dólares en construcciones, abastecimiento y apoyo logístico.

Cheney sirvió como ejecutivo de Halliburton hasta que se incorporó a la carrera presidencial de Bush en 2000.

Un oficial de relaciones públicas del Ejército de los Estados Unidos tuvo que responder: "Si usted hace una pregunta específica, tiene razón tal como usted lo piensa, que algunos contratistas se benefician en tiempo de guerra. Yo podría pensar que es porque son mejores; pero nosotros no fijamos la política, nosotros trabajamos dentro del marco que se establece a un nivel más alto". En diciembre de 2001 subsidiarias de Halliburton se aseguraron un contrato a diez años denominado por el Pentágono "Logcap" en el que se involucra a civiles en las necesidades logísticas, con márgenes indefinidos sobre duración, cantidad y costo de los servicios adjudicados. Linda Theis, vocera de asuntos públicos del Ejército en una base en Illinois, confirmó que una de las subsidiarias también está involucrada en operaciones en Afganistán, Djibouti, Jordania y ¿adivinen dónde?: Uzbekistán y Georgia por donde se planea sacar el petróleo del Caspio hacia el Mediterráneo y, casualmente, acaba de caer el Gobierno justo cuando Putin en Moscú le para el trote al magnate petrolero local y a sus poderosos socios occidentales (Dossier, 23 Nov 2003, Últimas Noticias).

Linda Theis afirmaba en marzo pasado que: "Las ubicaciones de aquel personal junto con las unidades militares, número de personal asignado y las fechas de duración de sus tareas son consideradas clasificadas".

"El contrato otorgado por anticipado en diciembre de 2001 es de aproximadamente 830 millones de dólares" (CorpWatch).

Halliburton es una de las cinco grandes corporaciones de EEUU interesadas en Irak, en el más grande proyecto de reconstrucción desde la Segunda Guerra Mundial. Algunas otras son Bechtel Group, Fluor Corp, Parsons Corp y Louis Berger.

Cheney fue nombrado en 1995 para presidir Halliburton cuando ésta aún no jugaba en las grandes ligas del petróleo y la energía. No fue por casualidad.

Cheney fue el Secretario de Defensa de Bush padre durante la Primera Guerra del Golfo (Dossier, 07 Jul 2002). Halliburton necesitaba los contactos internacionales logrados por Cheney y el concepto mágico en Washington frente a cualquier gobierno: "Accesibilidad".

Cheney no defraudó a los accionistas. Les llevó sus portafolios de inversiones a escala global.

Qué es Halliburton. Es una compañía que, por casualidad, está basada en Dallas, Texas.

Provee servicios y productos a las industrias del petróleo y de la energía en general; así como ayuda a la exploración, extracción y explotación de "recursos naturales". Se mueve en un centenar de países y emplea unas 85.000 personas. Apoyó a las fuerzas que invadieron Irak y está "haciendo una matanza", como dicen en Wall Street, con los contratos recibidos para su reconstrucción. Pero en 1995 se declaró culpable de cargos criminales por violar la prohibición de exportación a Libia, -debió pagar una multa de 1.200.000 dólares y más 2.600.000 dólares en daños civiles. Ya a comienzos de esa década quedó expuesta por venderle a Libia e Irak equipamiento para perforación petrolera que podría haber sido usado, lean bien, "para detonar armamento nuclear" ( Washington Post ). Una vieja subsidiaria de Halliburton, "Halliburton Logging Services" fue objeto de cargos judiciales por embarcar desde Italia a Libia seis pulsores generadores de neutrones. Como consecuencia de la demanda del Presidente Bush sobre la necesidad de mayor transparencia y responsabilidad financiera por parte de las corporaciones, la ONG "Judicial Watch, Inc." llevó a juicio al hoy Vicepresidente Cheney y a otros 13 ejecutivos así como a la misma Halliburton bajo acusación de fraude, engaño a accionistas y falsas declaraciones de prensa, todo lo cual indujo a la sobrevaluación de las acciones con falsas ganancias de 445 millones de dólares entre 1999 y 2001. Paralelamente la US Securities and Exchange Comisión inició una averiguación sobre las prácticas contables de Halliburton y su firma contable: Arthur Andersen LLP y Arthur Andersen Worldwide. En los libros de Halliburton aparecieron, por ejemplo, sobreprecios en trabajos de construcción vinculados a la industria energética lo cual infló sus ganancias en casi 100 millones de dólares en 1998, justamente el año en que Cheney criticó en un discurso la política de sanciones de los Estados Unidos contra los países "delincuentes" como Libia e Irán. En julio de 2000 Cheney se quejó contra esas sanciones "casi siempre motivadas por presiones políticas domésticas y las necesidades del (sus integrantes) Congreso de responder a los intereses regionales de su electorado" ( Washington Post ). Pero en mayo de 2000 Cheney vendió sus acciones de Halliburton por 5 millones de dólares y, cuando dejó la compañía para sumarse a la campaña electoral de Bush Jr., recibió un paquete de retiro de 20 millones de dólares.

Halliburton se tragó a muchas competidoras al compás de las fluctuaciones del petróleo que nuestra Pdvsa de entonces contribuyó a mantener bajo.

Con la conducción del ahora Vicepresidente de los Estados Unidos de Norteamérica, y al mejor estilo de los "tiburones y las sardinas", Halliburton forzó varias fusiones. Entre las más destacadas, con Dresser Industries en 1998 por casi 5.500 millones de dólares y, al mismo tiempo, dejó en la calle a casi el 10% de sus trabajadores.


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