www.soberania.info
 
Artículo
Caracas / Venezuela -
 



1er. Encuentro Oriental de Trabajadores Petroleros

Control Obrero y Popular

Ángel Arias / OIR a los Trabajadores No.1 - 01/07/03


Entre el 21, 22 y 23 de junio se llevó a cabo en Puerto La Cruz, el tan esperado Encuentro de Trabajadores Petroleros, que esta vez se circunscribió a los trabajadores de la "división oriente", recién nombrada.

Contó con la asistencia de los trabajadores de la refinería de Pto. La Cruz, El Palito, San Tomé, Yagua, entre otros. Este encuentro se había planteado luego de la derrota del nuevo intento golpista de la burguesía y el imperialismo, materializado en el paro patronal y sobre todo en el saboteo petrolero de diciembre y enero. La idea era intercambiar las distintas experiencias vividas durante la reactivación de la industria petrolera, y discutir que esa experiencia de control de trabajadores sobre la industria -que fue la que garantizó su reactivación- tuviera continuidad. Esta vez, la situación no es igual a la de febrero o marzo, cuando el ambiente estaba impregnado de la victoria que los trabajadores y el pueblo pobre habíamos logrado contra la reacción, y además, aún se conservaban algunas de las posiciones de control de los trabajadores en PDVSA, que se habÌan logrado en la pelea por la reactivación de la industria. Hoy, han regresado a trabajar en puestos directivos de PDVSA, personas comprometidas con el intento golpista; se ha nombrado una Junta Reestructuradora que, junto a la mayorÌa de los nuevos gerentes nombrados, han firmado las reincorporaciones de estas personas; y se ha vuelto a la lógica de funcionamiento de la empresa, donde los gerentes y los tecnócratas deciden todo en la empresa, y se ha dejado a un lado la participación de los trabajadores, que reactivaron la empresa. …esa es la situación en medio de la cual se dio este importante Encuentro.


Saboteo petrolero y reactivación de PDVSA:

¡Experiencia de Control Obrero!

El 2 de diciembre fue el día escogido por la reacción nacional y el imperialismo para lanzar la ofensiva contra el gobierno, los trabajadores y los sectores populares. Una parte lo comprendía el paro patronal, el cierre de empresas (lock out) por parte de los patrones, y la otra más importante era la paralización y el saboteo en PDVSA... Días antes Luis Giusti había declarado: que si PDVSA se paraba, el gobierno caía. Así, las actividades no se limitaron sólo al abandono de los puestos de trabajo, sino que se sabotearon y dañaron varias de las instalaciones de la industria, alteraron tableros electrónicos, cerraron válvulas que no debían cerrarse, se detuvieron procesos y flujos de crudo que no deben pararse en ningún momento, se detuvo el flujo de gas, se perdieron equipos, etc. Ante todo esto, los trabajadores y obreros de la industria, no abandonaron sus puestos de trabajo, y al contrario, sin contar con los gerentes, asumieron el control operacional de la industria: tomando las instalaciones cerradas, poniendo a funcionar las actividades paralizadas, reactivando las operaciones, comunicándose y comercializando con las gasolineras que estaban dispuestas a recibir lo refinado, etc. Mención aparte merece lo sucedido en la Refinería de Puerto La Cruz -donde están nuestros compañeros del Movimiento Clasista La Jornada, quienes jugaron un papel importante en el impulso de la reactivación del resto de la industria-, donde la organización y la lucha desde el primer día fue tal, que en ningún momento se paralizaron las actividades. Fue la actividad decidida de la clase obrera y el resto de los trabajadores petroleros, lo que garantizó la producción y la reactivación de la industria, contando también con la participación activa de los sectores populares y sectores de las fuerzas armadas, que apoyaron y contribuyeron a esta tarea. Demostraban que son fundamentalmente ellos los que garantizan el funcionamiento de la industria, que el poder de paralizarla no está en los gerentes. Claro está, que se contó con la ayuda de técnicos y profesionales comprometidos con los intereses de los trabajadores y el pueblo, para algunas funciones que requerían sus conocimientos. Aunque en sitios como el Llenadero de Yagua por ejemplo, donde los golpistas controlaban electrónicamente desde fuera los equipos, se recurrió a la operación manual de la planta. Y aún en los casos donde se recurrió a técnicos para la reactivación, había la fiscalización y control por parte de los trabajadores de cuanto se hacía. Los operadores, que están presentes en casi todos los procesos y fases de la industria, fueron la garantía real de funcionamiento de la misma. El método utilizado para garantizar esta magna tarea fue profundamente democrático: asambleas y discuciones donde deliberaban como controlar la producción y en algunos casos la distribución: ¡Hubo control obrero en PDVSA!


La "limpieza en PDVSA":

segregación de los trabajadores y vuelta de los golpistas


Luego de derrotado el saboteo, el gobierno nacional decretó lo que era un reclamo de los trabajadores y el pueblo pobre: la "limpieza en PDVSA". Se supone que esta cruzada llevaría a limpiar a la industria de las personas que estaban comprometidas con los intereses de la burguesía nacional, las trasnacionales del petróleo y el imperialismo estadounidense. Sin embargo, el criterio para la "limpieza" no tuvo ni tiene nada que ver con esa experiencia de democracia y control de los trabajadores que se vivió durante el saboteo, y que fue la única garantía real de funcionamiento:

1) se comenzó sencillamente, por arriba, burocráticamente, a destituir a unos gerentes y nombrando a otros, sin contar con los trabajadores para esto, y,

2) los nuevos gerentes venían con la misma lógica de ser ellos quienes tomaran las decisiones, sin discutir ni dar espacio a los trabajadores y obreros en la toma de decisiones.

En algunos sitios, como en la refinería de Puerto La Cruz, ante un cambio de gerente y la decisión de los trabajadores en no dejar pasar a los gerentes sabotadores, llamaron a la realización de una asamblea para discutir con el gerente entrante la rendición de cuentas y las polÌticas a llevar a cabo, bloquearon los portones y no dejaron pasar a los gerentes golpistas. Sin embargo, esto chocaba con la lógica de la reestructuración, que no se planteaba cambiar el modo de funcionamiento de la industria, sino, sencillamente cambiar a unos gerentes por otros, a unos mandos por otros, nombrados a dedo.

Hoy, producto de esta política han regresado a la industria muchos de los gerentes que participaron del saboteo, y eso fue lo que más se denunció en el Encuentro, siendo prácticamente la premisa fundamental por la que se hacía el evento. Con videos y listas en mano, los trabajadores demostraron esto, ante la presencia de Luis Marín, gerente nombrado de la División Oriente, quien en el discurso inicial del evento se exculpó por la vuelta de los golpistas a la empresa. Sin embargo, a pesar de estas disculpas, los trabajadores identificaron como responsables, no sólo a éste gerente, sino también a la Junta Reestructuradora nombrada para eso, y en general al esquema organizativo de la empresa, que permite que sean los gerentes los que decidan todo.

Siendo así que algún gerente nombra a otros, quienes a su vez tienen la potestad de contratar personal y así se produce nuevamente un reacomodo de los sectores pro imperialistas dentro de la estructura de la empresa. Se dio el caso de un trabajador que mantuvo una posición firme contra el saboteo, que se enfrentó a los gerentes pitiyanquis, llegando incluso a confrontaciones físicas y de fuerza, se ve ahora nuevamente bajo la supervisión o dirección de esa casta -o quizás de la misma persona- a la que se enfrentó. ¿Qué puede esperar ese trabajador -y el paÌs- de esa persona que está nuevamente en puestos de dirección?

En resumen, los cambios hechos "por arriba", de forma burocrática, que no toman en cuenta a esos que están día a día en la industria, que conocen al resto del personal -que saben cuál es la verdadera posición y actitud de uno u otro-, y que fueron los que garantizaron y garantizarán, por su posición de clase, por su compromiso político con los intereses de los trabajadores y el pueblo, el funcionamiento de la industria petrolera.


Propuesta Central del Encuentro:

¡Control Obrero y Popular en PDVSA!


Ante esta situación, las propuestas con mayor consenso apuntaron hacia la participación mayoritaria de los trabajadores en todas las instancias de decisión de la empresa. Aparejado al grito de "¡No volverán!", se planteó como única garantía de ésto, el control por parte de los trabajadores de todo cuanto se hiciese en la industria en relación a la contratación o despido de personal. Pero además de eso, como el problema de la industria no se limita sólo a que esté una u otra persona en algún cargo, sino a la orientación que tenga la políÌtica petrolera, se definió como fundamental para garantizar una orientación acorde con los intereses y las necesidades de los trabajadores y el pueblo pobre, el que los trabajadores -no ya los gerentes- sean los que tengan el poder de decisión dentro de la industria.

Como ejemplo de lo que sucede cuando la toma de decisiones está en manos de gerentes y funcionarios, se comentó la actitud asumida por Bernardo Álvarez cuando fue viceministro, y se discutía el asunto de las regalías: la disputa se ceñía sobre si serían de un 20 o 30 por ciento, y éste funcionario declaró que él podía dejarlas en 10% si las empresas querían.

Asimismo, para los dÌas de la guerra en Irak, cuando en el mundo se discutía la posibilidad de un embargo petrolero a los gringos -y de hecho hubo trabajadores petroleros que lo hicieron, aunque aisladamente-, nuestro representante en los EEUU se comprometió a llenar con petróleo liviano venezolano las reservas del país agresor, garantizando así la facilidad para que los gringos invadieran tranquilamente al pueblo iraquí. ¿Quién es este señor, y el resto de los funcionarios, o ministros, o gerentes, para decidir sobre el petróleo de todos los venezolanos, y sobre todo para decidir sin consultar a la clase trabajadora venezolana, que es quien hace andar las ruedas de la industria, y es la que aporta el esfuerzo y el trabajo necesarios para la producción petrolera? Así las cosas es evidente la necesidad del control obrero y popular de la industria, y esto se refiere a la potestad de los trabajadores para fiscalizar el trabajo de los gerentes; a la apertura de los libros comerciales para que los trabajadores y los sectores populares los conozcan; a la revisión de los contratos; a la potestad para decidir contratar o no a alguna empresa (tomando en cuanto la vinculación de éstas con el capital petrolero transnacional); a la posibilidad de que entre los trabajadores (los reales productores) y el pueblo pobre discutan y decidan cuál es la polÌtica petrolera a seguir; entre otras cosas.


Congreso Constituyente de Trabajadores Petroleros

y Unificación Sindical

Entre las resoluciones más importantes del Encuentro, está la decisión de convocar a un
Congreso Nacional de Trabajadores Petroleros, con carácter constituyente, para discutir y definir las cuestiones fundamentales para los trabajadores. Entre estas cuestiones fundamentales se cuenta el tema sindical, ante el cual los trabajadores se plantearon la necesidad de la "unificación sindical". Estas dos cuestiones revisten mucha importancia.

En las discusiones sobre la experiencia vivida contra el paro patronal y el sabotaje de diciembre y enero, se planteó la falta de una coordinación nacional para unificar las luchas, los esfuerzos y las estrategias. La pelea se dio con mucha iniciativa y coraje en cada uno de los sitios, pero tuvo un carácter local o disperso, ya que no había mayor comunicación o coordinación nacional. Se concluyó que no puede volver a ocurrir, es necesario contar con un organismo nacional que aglutine a todos los trabajadores de la industria, en el que se puedan definir polÌticas y estrategias nacionales. De ahí la conclusión, de un Sindicato Único Nacional que abarque a todos los trabajadores petroleros del país. Hasta los momentos hay tres organizaciones sindicales que son las que firman contrato (Fetrahidro-carburos, Fedepetrol y Sinutrapetrol) y cualquier cantidad de pequeños sindicatos locales, lo cual pelea contra la unidad de las luchas, ya que se segmentan y localizan en cada uno de estos sindicatos. La idea de este sindicato nacional fue una resolución bien importante, que apunta hacia la construcción de una herramienta poderosa de la clase trabajadora en PDVSA, que sirva para coordinar esfuerzos en función de los intereses de los trabajadores y el conjunto del pueblo pobre venezolano.

En función de este aspecto sindical, se decidió convocar a un Congreso que aglutine a los delegados que los trabajadores petroleros de todos los rincones del paíÌs hayan designado democrá·ticamente, para debatir y discutir lo concerniente a la política a seguir en relación a las reivindicaciones, las condiciones de trabajo, la estrategia para el control obrero, para la acción en conjunto con los sectores populares, la política frente a la burocracia, la pelea contra los funcionarios proimperialistas, así como también la cuestión sindical, entre otras cosas. Este sería un evento de mucha importancia, por la necesidad que hay ahora de que dentro de la industria petrolera, los trabajadores se doten de estrategias clasistas comunes, de unificación de planes para acometer la lucha en conjunto; sobre todo para hacer efectiva la idea de la unificación sindical y el control obrero en PDVSA.

Los compañeros de la Opción de Izquierda Revolucionaria estuvimos presentes y empujando en función de estas propuestas en el Encuentro, asíÌ como lo estuvimos en la pelea contra el intento golpista de diciembre-enero, y creemos que ha sido un triunfo bastante importante el haber realizado este Encuentro y tomar decisiones en función de combatir a la burocracia y la tecnocracia, así como a las medidas tomadas en PDVSA que no garantizan la defensa de los intereses del pueblo venezolano.

Ponemos todos nuestros esfuerzos a la disposición de este Congreso Constituyente de Trabajadores Petroleros, de la conformación de un Sindicato Único Nacional, y del Control Obrero y Popular, como paso hacia el objetivo revolucionario de constituir lo que planteó en su ponencia nuestro compañero José Bodas: ¡un gobierno de los trabajadores!


SOLIDARIDAD CON LOS PETROLEROS COLOMBIANOS


En medio del espíritu clasista e internacionalista que se vivió en este Encuentro, se resolvió redactar un documento en solidaridad con los trabajadores petroleros de Colombia, quienes libran hoy una batalla contra los planes anti obreros y anti populares del gobierno burgués y lacayo de Álvaro Uribe. Esto se ubica dentro de la comprensión, que se evidenció en el evento, de que el problema petrolero y de la rapiña que por los recursos naturales tiene el imperialismo y sus transnacionales es un problema que padecemos todos en América Latina.

Así, esta solidaridad se expresó entendiendo que no se trata de un problema nacional, sino que reviste un carácter internacional. Que los intereses de la Chevron o la BP y del imperialismo son los mismos en Ecuador, Argentina, Colombia o Venezuela, asÌ como también son los mismos problemas y los mismos intereses los de los trabajadores de todos estos paÌses y los nuestros. Y precisamente, cuando estando en el Encuentro nos enteramos de la ocupación militar de una refinería en Colombia y la represión a los trabajadores que están en lucha, expresamos nuestra más clara solidaridad y disposición a respaldar a nuestros hermanos de clase colombianos.

A.A.

..........................................................................................................................................................................................

RESOLUCIONES DEL ENCUENTRO

Entre las cosas importantes que se decidieron en el Encuentro, resaltan las siguientes:

- Pelear por la participación mayoritaria de los trabajadores en todas las instancias de decisión de la empresa.

- Exigir la renuncia de la Junta Reestructuradora, por ser cómplices de la vuelta de los golpistas a la empresa y por tomar decisiones al margen de los trabajadores.

- Exigir que sean puestos a la orden todos los cargos de gerencia en la industria, para que los trabajadores puedan democráticamente, evaluar y decidir quién debe o no dirigir cada uno de los espacios de la industria.

- Revisión de los contratos que tiene PDVSA con otras empresas, para poder saber exactamente las condiciones de los mismos, y verificar si les convienen o no al pueblo venezolano.

- Trabajar en función de la conformación de un Sindicato Único Nacional de Trabajadores Petroleros.

- Convocar a un Congreso Constituyente de Trabajadores Petroleros, para lo cual se conformó una comisión que debería reunirse lo más pronto posible, en un plazo de 15 días.

- Realizar este año en Caracas, un Encuentro Internacional de Trabajadores Petroleros, para debatir los planes de trabajo y de lucha en conjunto de la clase trabajadora, sobre todo de América Latina.

- Expresar en un documento, la solidaridad con los trabajadores petroleros colombianos, como muestra de internacionalismo consecuente.

...........................................................................................................................................................................................

"... no es teoría, no es utopía, se demostró en la práctica, en la realidad, que los trabajadores podemos manejar PDVSA, y si podemos manejar una empresa tan técnica y tan compleja como PDVSA, también podemos los trabajadores manejar el país, y el mundo, y seguro lo haremos mucho mejor que la burguesía y los tecnócratas."

José Bodas
Dirigente del Movimiento Clasista La Jornada.


"Cierren las válvulas, y esos gerentes se darán cuenta quienes realmente producen y tienen el poder en PDVSA... y verán que esos gerentes, esos ministros que no rinden cuentas, que no han querido bajar a discutir política petrolera, vendrán a discutir con uds."

Víctor Poleo
Experto Petrolero



Imprimir Imprimir Enviar a un amigo Enviar
Arriba
Volver
Volver a página anterior
 
Regresar a Portada
Portada