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El gobierno se rinde ante un enemigo
derrotado - R. Denis Boulton
Crisis política
Acertadamente, H. Chávez caracteriza la crisis política
venezolana con palabras del sociólogo Antonio Gramsci: "Cuando
hay crisis es porque algo que está muriendo no termina de
morir y algo nuevo que está naciendo no termina de nacer...". El
conflicto político en Venezuela es por petróleo,
que no otro recurso natural nuestro es foco del ajedrez geopolítico
mundial ni nos significa causales para el quebrantamiento de la
Economía y del Estado.
El patio de conflicto es PDVSA. Si
la vieja PDVSA fue
un proyecto tecnocrático carente de ética y con ambiciones
políticas, la nueva PDVSA es un proyecto político
carente de ética y sin tecnocracia. La nueva PDVSA
presagia cuál de los dos Venezuelas morirá y cuál
renacerá de sus cenizas. El proyecto político
de la nueva PDVSA es la Agenda
de Washington, agenda de
la vieja PDVSA: desnacionalización y privatización
del petróleo y del gas.
El agravio es aún mayor. Excepto
destruirla compulsivamente, la nueva PDVSA no sabe qué hacer
con la vieja PDVSA
y para capitanear tal tarea nadie mejor que quien ha hecho de la
destrucción un oficio políticamente rentable ,
su oficio.
Qué adversamos...
Adversamos la falsificación del conflicto político
en Venezuela. Adversamos la conducción política de
la llamada nueva PDVSA. Ilustrativo de esta falsificación
es el pensamiento, si alguno, de un cierto vocero mediático
de la nueva PDVSA (Nestor Francia, en el sitio web aporrea.org,
1 Diciembre 2003). Dice así: " En
Venezuela hay en la actualidad solamente dos trenes, con su máquina, sus vagones,
sus rieles, su combustible, sus estaciones. Ambos avanzan por la
misma vía y en sentido contrario, y anuncian permanentemente
la colisión, que puede ser más o menos fuerte según
como llegue cada uno al sitio de impacto. En los momentos decisivos
de la historia, siempre al final hay solo dos trenes y los pasajeros
que no abordan uno de ellos se quedan simplemente varados en la
estación del olvido y la ineficacia".
Nuestra respuesta es la siguiente: no
hay dos trenes en colisión, si con ello se refiere a la nueva y
a la vieja PDVSA, si con ello se refiere al viejo modo
y al nuevo modo de hacer política petrolera. En
esencia, hay un cambia-vías que direcciona
la nueva PDVSA en el mismo sentido que la vieja PDVSA.
Subyacente a ello, existe
la falsa conjetura que desnacionalizar y privatizar el petróleo y el gas es
un recurso político para extender en el tiempo la permanencia
de H. Chávez en el poder.
La conducción de PDVSA es un asunto de Estado, es un asunto
de seguridad de Estado. La conducción de PDVSA no es un
asunto corporativo, como en el pasado lo fue y hoy lo continua
siendo. Urge explicar a la Nación su Cuestión Petrolera.
Urge vincular al ciudadano de a pié con la Industria Petrolera.
La victoria del 13 de Abril es el " comienzo
de la revolución" al
decir de Kiva Maidanik. Urge
entonces reivindicar la victoria del 13 de Abril amarrando pueblo,
Fuerza Armada y petróleo.
La nueva PDVSA
se refugia en el ritornello "somos suplidores
seguros y confiables". "Salvamos PDVSA", dice
la nueva PDVSA,
PDVSA mediática desde Febrero 2003. Quiénes la
salvaron?, de qué la salvaron?, para qué la salvaron?.
Desde
1999 a la fecha MEM-PDVSA no rinde cuentas al accionista originario,
pero tampoco lo hizo desde su creación en 1976.
Fue así cómo PDVSA se hizo meta-estado, gracias a
la complicidad de la clase política. PDVSA coexistió con
el Estado-Propietario, la Nación, y la estafó financieramente.
La nueva PDVSA es embrión de una estafa, estafa
política esta vez. Hay negligencia, ignorancia, improvisación,
irresponsabilidad. La ejecutoria petrolera es un inventario
de desaciertos y torpezas. Es agresión cotidiana del MEM-PDVSA
a la inteligencia de la Nación.
No adversamos al llamado
proceso, adversamos a la contrarrevolución
en el Gobierno y en la nueva PDVSA.
Desaciertos y torpezas
Considere la ausencia de ofertas por los bloques 3 y 5 de gas
en la Plataforma
Deltana , inequívoco fiasco en política
internacional. Considere el abortado negocio con REPSOL para entregarle
los fértiles yacimientos de CEUTA-TOMOPORO en
la Costa Oriental del Lago. Considere la estafa financiera encapsulada
en las negociaciones con la Reserva Estratégica Petrolera
de los EEUU, el caso FREE
MARKET PETROLEUM , un caso que devela
envilecimiento decisorio. Considere la disolución de BITOR
, Bitúmenes del
Orinoco, y el aborto de la ORIMULSIÓN , un combustible promocionado
durante los últimos cinco años por el gobierno revolucionario,
pieza de la geopolítica venezolana para la integración
energética de las economías del Sur. Considere la
entrega a CITGO de la comercialización internacional de
crudos y productos. Considere, de mayor importancia, la sumisión
de PDVSA a CITGO y sus implicaciones en las estrategias a futuro,
estrategias por demás graciosamente entregadas a McKinsey , todo
lo cual obliga a preguntarnos si PDVSA es una filial de CITGO y
si McKinsey planifica a Venezuela. Considere, finalmente,
la descapitalización de recursos humanos en PDVSA, descapitalización
de conocimientos y del dominio de tecnologías, un debate
político eludido por la nueva PDVSA y por el MEM.
Opciones
Dos opciones concurrentes están planteadas por quienes
participamos en el Congreso Petrolero
Nacional de Maracay (Octubre
2002) y los congresos que le precedieron en Oriente (Puerto
La Cruz), Occidente (Tamare) y Centro (Yagua) en los meses de Junio-Agosto
2003, con la participación de trabajadores petroleros, comunidades
y Fuerza Armada Nacional.
Nuestras dos opciones son la Constituyente
Petrolera y el Consejo
de Estado para Seguridad, Energía
y Recursos Naturales.
Constituyente petrolera
Lo constituyente antagoniza con lo constituido ,
tanto como la pureza del agua en movimiento antagoniza con la podredumbre
del agua estancada. En buena lógica de toda sociedad fértil,
lo constituyente es debate y auto-crítica.
Sin
debate y sin auto-crítica no hay pensamiento revolucionario
y sin pensamiento revolucionario no hay revolución.
Ni la
Constitución de 1999, ley de leyes, ni la Ley Petrolera
del 2001, de rango cuasi-constitucional en Venezuela, satisfacen
conceptual y políticamente el reordenamiento de las relaciones
entre el Estado y la Industria Petrolera
El artículo 71 de la Constitución de 1999 brinda
espacios para debatir la Cuestión Petrolera y rediseñar
lo rediseñable. Veamos: Las materias
de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas a referendo por iniciativa
del Presidente o Presidenta de la República en Consejo de
Ministros; por acuerdo de la Asamblea Nacional, aprobado por el
voto de la mayoría de sus integrantes o a solicitud de un
número no menor del diez por ciento (10%) de los electores
y electoras inscritos en el Registro Civil y Electoral . En
respaldo de este mandato contribuyen los artículos 5 y 236.
Una Ley
de Hidrocarburos trata de cómo y para qué sembrar
el petróleo, de cómo evitar disonancias a futuro
entre renta petrolera y crecimiento económico, de cómo
formular científicamente los tributos fiscales petroleros,
de cómo fertilizar el apareamiento energía-economía.
Una Ley de Hidrocarburos trata de un Estado
fuerte y regulador, de la formación del conocimiento y
del desarrollo tecnológico nacionales, de la formación
de precios de la energía en el mercado interno, de la
conducción política de los "negocios petroleros" ,
de la gobernabilidad corporativa de la estatal petrolera, de
la rendición de cuentas al accionista originario, de la
geopolítica y de la integración energéticas,
de la producción y de los precios internacionales de la
Energía, de la OPEP,.. en fin, una
ley de Hidrocarburos o de Energía es la piedra angular de un proyecto de Nación
en una nación llamada energía.
La constituyente petrolera
es la reivindicación de derecho
de una victoria de hecho, la del 13 de Abril, victoria del pueblo
y de la FAN nacionalistas.
La constituyente petrolera rechaza que
su victoria del 13 de Abril fue transformada en derrota por el poder
petrolero constituido el
16 de Abril, a su vez derrotado por segunda vez en el golpe petrolero de
Diciembre 2002 .
El Consejo de Estado para Seguridad,
Energía y
Recursos Naturales.
Con desconcierto e indignación, y gracias al embargo petrolero
interno de Diciembre 2002, el estamento militar venezolano descubrió que
Energía es Seguridad de Estado.
Que Energía es Seguridad de Estado es paradigma bien conocido
por las economías desarrolladas a raíz del embargo petrolero árabe
de 1973, origen de su Agencia Internacional de
Energía (París, 1974) y activador de estrategias
para el dominio político y militar de las naciones OPEP.
En
el invierno del 73 la Alianza del Golfo embargó sus
crudos a Rótterdam, el más importante centro de almacenamiento
y de refinación en el noroeste de Europa. Los gobiernos
occidentales comprendieron, por fuerza, que energía
es seguridad y defensa. Este nuevo paradigma brindó la
necesaria coartada imperialista para que un gobierno-corporativo con
profundas carencias éticas y energéticas, el de
los EEUU, desatara 30 años más tarde agresiones militares
en Afganistán e Irak y orquestase un Plan
Colombia y los fallidos golpes de estado en Venezuela
durante 2002.
Dice Raúl Baduel (Congreso Petrolero
de Occidente, Tamare, Costa Oriental del Lago, 10 de Agosto
2003 ): "El Estado se ve comprometido en establecer
una política de seguridad mediante un programa de actividades
debidamente planeadas para disminuir y neutralizar los esfuerzos
destinados a debilitar o destruir la Nación, realizados
por factores internos o externos, o por una coalición de
ellos".
En palabras de D. F. Maza Zavala (1978): " El
problema refiere a la cuestión del Estado. ¿Quién
domina, quién controla, orienta y usufructúa el
Poder del Estado? . Porque, si en vez de estar un gobierno
como el actual al frente del Estado, estuviese un gobierno de
verdadera expresión y vanguardia de los intereses nacionales, aseguro
que al frente de Petróleos de Venezuela no estuviera el
enclave transnacional que allí está; aseguro que
el modo de funcionamiento y crecimiento de nuestra industria
y comercio no sería el actual y que el proceso de nacionalización
estuviese en un curso distinto que el actual. De modo
que todo esto se reduce al problema del Estado y el problema
del Estado no es nada más ni nada menos que el problema
de las clases, el problema de la estructura económico-social
del país. Ese es el problema".
Ya nada puede
ser como antes. Ni la doctrina militar de Seguridad de Estado puede
abstraerse de la Cuestión Energía
nacional y mundial, ni la conducción política de
PDVSA es asunto corporativo ni de gobierno.
La permanencia en el
tiempo de una estrategia energética
precisa de institucionalidad, precisa de un espacio unificador,
y la Constitución de 1999 lo brinda.
Veamos: Artículo
251 - El Consejo de Estado es
el órgano superior de consulta del Gobierno y de la Administración
Pública Nacional. Será de su competencia recomendar políticas
de interés nacional en aquellos asuntos a los
que el Presidente o Presidenta de la República reconozca
de especial trascendencia y requiera de su opinión. La ley
respectiva determinará sus funciones y atribuciones. Capítulo
II - Del Poder Ejecutivo Nacional / Título V - De la organización
del Poder Público Nacional - Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela (1999)
Ya aprendido el paradigma, la conducción de PDVSA debe
ir a manos de un Consejo de Estado para Seguridad, Defensa y Energía
cuyas competencias decisorias y estratégicas sean vinculantes
para las industrias del petróleo, del gas, del carbón,
de la hidroelectricidad y del agua. Que sea
el Consejo de Estado quien reestructure al meta-estado PDVSA porque,
es bien conocido, ningún sistema esta llamado a reestructurarse
a si mismo. La nueva PDVSA que opere y que opere bien, a
mínimo costo, que no facture ni recaude. A la par, el Estado
debe hacerse fuerte y regulador.
Los golpes petroleros de Abril y Diciembre 2002
A partir del quiebre histórico ocurrido en Diciembre de
1998, PDVSA vio amenazados sus privilegios político-financieros
y, a la par, el Capital Petrolero vio amenazado
su dominio del petróleo en Venezuela. Washington
fraguó entonces los fallidos golpes de estado de Abril y
de Diciembre 2002, proceso inconcluso.
Los golpes de Estado fueron de naturaleza
petrolera. Entender
a la nueva PDVSA es entender cómo se fraguaron
pactos de poder entre la nueva clase política, el poder
constituido en PDVSA desde el 16 de Abril 2002, y la tecnocracia
petrolera que es vaso comunicante con el Directorio
Petrolero que
hoy gobierna a Washington, agresor de Afganistán,
Irak y Venezuela.
Abril 2002, la historia no oficial
En Febrero 2002 el Jefe de Estado nombró su cuarta Junta
Directiva en PDVSA, la presidida por Gastón
Parra Luzardo,
académico de la Universidad del Zulia y consagrado investigador
en Economía Petrolera. Le antecedieron R.
Mandini (1999,
puente con la vieja PDVSA), H.
Ciavaldini (2000, extracción
Giordani) y G. Lameda (2001, extracción Academia Militar).
Se
activó entonces un golpe de Estado, ya gestado por Washington
desde un año antes, y colegiado por una variopinta de factores:
Militares, FEDECAMARAS, CTV, Medios, PDVSA,
la vieja Clase Política. En su momento, ni el gobierno ni la Inteligencia Militar identificaron
la capacidad tecno-financiera de PDVSA para golpear. Lo
sabrían
en Diciembre, cuando la sola PDVSA confrontó a la
FAN y al Estado.
Luego de la victoria del 13 de Abril - y así fue la intención
del Jefe de Estado -, Parra Luzardo habría de presidir la
Junta Directiva de PDVSA. Parra Luzardo declinó ser rehén
de una conspiración. La Habana había aconsejado "negociar
PDVSA" [1] . El
gobierno se rindió ante un enemigo derrotado.
El
16 de Abril 2002 se nominó una nueva Junta
Directiva de PDVSA, quinta Junta en el gobierno revolucionario,
integrada por quienes golpearon al Estado [2] y
capitaneada por un falsificador de si mismo, una creación
mediática de si mismo. A la Junta Directiva va la tecnocracia
que pactó el golpe con esa clase política en París,
Febrero 2002.
Así entonces, la clase política en funciones
de gobierno, la nueva clase, expropió al pueblo y a la
FAN su victoria del 13 de Abril. Se institucionalizó la
agenda de los revolucionarios trasvesti. Se allanó el
camino para un segundo golpe, el de Diciembre 2002, y con la
artera participación de INTESA-SAIC,
filial del Departamento de Defensa de los EEUU.
Diciembre 2002, la historia no oficial
El Alto Mando Militar decidió tomar PDVSA en la madrugada
del 8 de Diciembre 2002, 6 días después de iniciado
el paro nacional. Esa noche, luego de dos intensos días
de análisis, la FAN desechó dos otras alternativas:
permanecer neutra ante un creciente quebranto social o, en defecto,
ocupar posiciones de gobierno. El G/D J.J.
García Montoya,
comandante del Ejército, así lo atestiguó en
documento público de mediados de Diciembre 2002.
Ante la
pregunta de por qué la directiva de PDVSA no alertó a
la FAN del embargo petrolero en gestación, bien conocido
desde Octubre 2002 [3], Alí Rodríguez
alegó "que no confiaba en el Alto Mando Militar" [4].
El Alto Mando Militar lo integraban el G/B
J. L. Prieto, Ministro
de la Defensa; el V/A A. Torcat, jefe de Estado
Mayor; el G/D J. J.García
Montoya, jefe del Ejército; el V/A
A. Camejo, jefe
de la Armada; el G/D A. Valecillos, jefe de la
FAV; el G/D E. Gutiérrez, comandante de
la GN; el G/B Alí Uzcatégui,
jefe del DIM; el G/D B. Verde Graterol, jefe del CUFAN.
Así mismo, se alegó que PDVSA "tenía
su plan de contingencia" [5],
no otro que el de la tecnocracia petrolera y no otro que el de
la misma Junta Directiva que lo acompañó post golpe
del 11 A, desde el 16 de Abril exactamente, punto de quiebre histórico
cuando se consolida una alianza fraguada desde antes de Abril 2002
entre A. Rodríguez, B. Álvarez y la tecnocracia golpista
(París, Febrero 2002). Por ello Gastón Parra Luzardo
declinó ir
a PDVSA.
En Diciembre 2002, por segunda vez el pueblo
y la FAN derrotaron una insurgencia golpista, esta vez sin la FAN
ya depurada entre Abril y Diciembre 2002, y esta vez adversando
la contrarrevolución
en la nueva PDVSA, la contrarrevolución en el
gobierno.
Notas:
* Víctor
J. Poleo Uzcátegui: Ingeniero
Mecánico
(UCV 1969), MSc en Economía (London School of Economics
1974), Investigación doctoral en precios de la energía
(Queen Mary College, 1978-1984). Profesor en el postgrado de Economía
Petrolera, UCV (1986 a la fecha). Investigador invitado en el Secretariado
OPEP (Viena, 1982), en el Instituto de Investigaciones de la Energía
(Julich, Alemania, 1985) y en el Canadian Energy Research Institute
(Calgary, 1988). Cursos de extensión profesional en The
Collage of Petroleum and Energy Studies, Oxford. Consultor del
MEM y PDVSA. Ex Director General de Energía, MEM, 1999-2001.
[1] "Tienes
que dar marcha atrás
ya con el asunto de PDVSA o es el fin" Fidel Castro. Volvió,
pero... José Vales / Revista Cambio, Bogotá,
Colombia - 16/04/02. Subir
[2] J.
Kamkoff, L. Nicklas, J. R. Paz, N. Navas y H. Hernández
Rafalli, firmante del decreto del 12 de Abril. Subir
[3] Informe
confidencial y urgente al Jefe de Estado. Cfr.: intervención
del GD R. I. Baduel en Tamare, 10 de Agosto 2003, Congreso Petrolero
de Occidente. Presente el GD R. Cordero Lara, comandante FAV. Subir
[4] Testimonio
de M. Isea, adlátere
del Presidente de PDVSA, en foro petrolero realizado en el auditórium
del Colegio de Ingenieros de Venezuela, mediados de Enero 2003.
Subir
[5] Cfr.
Alfredo Riera, reunión
con el Alto Mando el 7 de Diciembre 2002. Subir
...........................................................
El presente artículo fue publicado en el semanario
Temas-Venezuela No.
59 - 12/12/03 bajo el título: "Petróleo
para crecer y conspirar", páginas 26 y 27.
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