Petróleo y Droga contra el Estado
Eleuteria Uhuru / Soberania.info
- 29/01/04
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El caso Afganistán y su alerta
para Venezuela
Para identificar al enemigo es importante
evaluar sus acciones e identificar sus intereses. En el
caso de la geopolítica
la complejidad es tal que predecir escenarios resulta delicado
y de fácil errar, pero algunos elementos ayudan a entender
hasta dónde pueden llegar los intereses del capital
internacional de EEUU ante su dicótoma sociedad de alto consumo de droga y energía hidrocarburífera.
El caso Afganistán es una, entre muchas,
de las invasiones del imperio en su expansión geopolítica,
cuyo interés
es doble por la tierra. El primer interés está sobre
la superficie para el cultivo del polvo blanco que calme la adicción
de sus consumidores, especialmente en New York y Los Angeles. Pero
más importante aún
es el interés en la riqueza del subsuelo para llenar los tanques de
gasolina de sus mas de 220 millones de vehículos. Ambos intereses
se cruzaron en Afganistán, para desgracia de uno de los países
más
pobres del planeta, cuyas reminiscencias de la guerra contra el otrora imperio
Ruso debió enfrentar al clan
Bush, una lucha que continúa.
La heroína Afgana:
Durante la década de los 1990, Afganistán fue la
principal fuente de heroína ilícita a escala mundial
con casi el 75%, pero desde Julio del 2000 y hasta la caída
de los talibanes su producción se redujo en un 65%.
Recientes
investigaciones hechas por el profesor Graham
Farrell (publicadas
a través de la BBC de Londres el 22-01-04) sugieren
que el régimen talibán, removido del poder en el
2001 por la ocupación de EEUU, tuvo
un notable éxito
en la reducción de la producción de drogas. Tal éxito
es superior a los obtenidos por cualquier otro gobierno en los
tiempos modernos. Sin embargo, el negocio
se ha revitalizado desde la caída de los talibanes.
El profesor Graham expone que el éxito de los talibanes
se debió a las medidas draconianas tomadas contra los traficantes
y productores, aunque no defiende lo que considera violencia desmedida
ni que se pueda aplicar en otros lugares.
En todo caso, el número de muertos a manos de los talibanes
contra los productores de heroína es nada comparado con
el de las mujeres y niños asesinados como "daño
colateral" por
los invasores de EEUU. Además, si Afganistán producía
hasta el 2000 casi el 75% de la heroína del planeta y ésta
fue rápidamente reducida, hay que preguntarse ¿A
quien le podía molestar más la carencia de aquella droga? ¿Quienes
son sus principales consumidores? A esta última pregunta
los informes de la ONU responden que son EEUU y la UE.
El Gas de la región:
Para poder llevar el gas desde Turkmenistán a
la sedienta
Pakistán la empresa estadounidense Unocal buscó negociar
desde los 1990 el permiso para construir un gasoducto que debía
pasar por Afganistán (a EEUU no le interesaba hacerlo por
el territorio Iraní o Ruso por ser potenciales enemigos
y representar intereses diferentes).
Uno de los representantes de
la Unocal, para negociar con el régimen
talibán la construcción del gasoducto, fue uno de
sus empleados de alto nivel, el Sr. Hamid
Karzai. Luego de la invasión
y derrota de los talibanes ese mismo Karzai fue designado por EEUU
como "premier"en Afganistán. Las negociaciones
iniciales no caminaban muy bien por -entre otras cosas- la exigencia
de los talibanes a Clinton de ser reconocidos
ante la ONU como la autoridad
legítima de Afganistán. La empresa
líder del proyecto
para el gasoducto era Halliburton,
cuyo presidente entre 1995-2000 fue el ahora vicepresidente de
EEUU Dick
Chenney. Si Afganistán está ubicado
en la geografía idónea para tal
interés estratégico de la Unocal, hay que preguntarse ¿A
quien le favorecía eliminar del mapa político a los
talibanes? ¿Cuánto es la ganancia financiera y geopolítica
de EEUU? Informes publicados desde el mundo petrolero
reflejan 3.200 millones de dólares para el gasoducto, y
que Halliburton marcha al frente del negocio.
El problema de Seguridad de los Estados:
Ante tal realidad geopolítica petrolera mundial es sorprendente
la vacilación que algunos líderes de Estado -civiles
y militares- aun muestran para asumir como un hecho la relación
que existe entre el suministro de energía (sin mencionar
el negocio de la droga) con la seguridad de estado.
Testigos de
lo que el imperio ejecuta para cubrir su carencia interna de petróleo,
mientras nuestro país está ubicado
sobre una riqueza de oro negro que resulta vital para aquel, y
siendo vecinos de uno de los principales suplidores de cocaína,
cabe al menos observar la analogía política
-aunque no geográfica- con Afganistán y plantear
a la nación
Bolivariana lo expedito que debe ser definir estrategias energéticas
y de seguridad de Estado entre Pueblo-FAN-Pdvsa en concordancia
al potencial peligro que se cierne. O.
Noreng, profesor de Gerencia
y Economía Petrolera de la TotalFinaElf menciona
en reciente publicación que "La materia petrolera es demasiado
importante como para dejarla en las manos del libre
mercado, el negocio petrolero es un asunto de soberanía
y de seguridad de los Estados..." [1] .
En Venezuela la voz del propio G/D
Raúl I. Baduel se ha
convertido en el toque de trompeta dentro del estamento militar.
Su discurso del 16-01-04 en el patio de honor de la Academia
Militar muestra la claridad de quien ha descifrado,
sino todo, la principal pieza del acertijo petróleo-seguridad y
la forma en que tal sector ha sido un hacha afilada contra la nación.
Mientras
el circulo tiende a cerrarse, algunos dirigentes luchan para definir
quien de los 8 candidatos enfrentará a Rosales
en el Zulia, si Otaiza o Acosta en Carabobo, por compromisos, por
prebendas, por promesas hechas en mala hora a desleales y cipayos.
Lo ocurrido a otros en otras tierras es un
atalaya, no sólo para la necesaria proclama de megadiscursos de
solidaridad sino para revisar y actuar con determinación
en nuestra situación.
Un tema obligado en una Constituyente
Petrolera será el
asunto de seguridad de Estado frente al problema energético
mundial.
Notas:
[1] El
Poder del petróleo,
2003. Volver
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