Caracas / Venezuela -  
 
    Porqué ser disidente
    Manuel Rodríguez Mena* / Soberania.org - 26/03/12
     
  La “Revolución Bolivariana” o “Socialismo del Siglo XXI” no es otra cosa que la máscara semántica del Proyecto Castrochavista.  
     
Propuesta de un giro radical en la estrategia opositora
   

INTRODUCCIÓN

La Cátedra Pío Tamayo - Centro de Estudios de Historia Actual (IIES / FACES / UCV) ha puesto en marcha las  JORNADAS 2012  POR LA NUEVA  VENEZUELA - DEBATE ABIERTO “LA POLARIZACIÓN Y LA ORGANIZACIÓN DEL COLECTIVO”,  con los siguientes “Objetivos: Estas Jornadas tienen un doble propósito: debatir temas que signifiquen aportes-ideas-proyectos para la construcción de una Nueva Venezuela, libre de ataduras y alejada de la condición de ex país, y servir de punto de encuentro a quienes están completamente desplazados y puestos en minusvalía política por la asfixiante trampa de la  polarización”.   La primera sesión de las jornadas se realizará hoy lunes, en el salón sede de la CPT, en la UCV, a partir de las 6.00 pm.

Para la mayoría de venezolanos que no estamos atados a la polarización Gobierno-MUD –y que por tanto tenemos una posición independiente y crítica ante uno y otra--, las jornadas puestas en marcha por la CPT deberían ser motivo de especial atención y de estímulo de participación, por la pertinencia conceptual de abordar el tema y por la importancia sociopolítica de arribar a propuestas de organización y acción que conduzcan a una genuina participación del colectivo, que debe ser el sujeto social de toda actividad política.

El presente trabajo representa mi modesto aporte a la discusión en esas jornadas, lo cual implica que todo su contenido puede ser discutido. Así lo acepto, por hábito ucevista y píotamayista  He intentado que tal contenido esté cuidadosamente enmarcado en los objetivos de las jornadas. A mi manera, por supuesto. Así es deseable que ocurra con cada participante, que se sienta con plena libertad de expresar sus ideas, pues queremos mantenernos como refugio del pensamiento y la reflexión libres y sin dogmatismos ni arcaísmos.

El contenido de este trabajo lo he sustanciado compendiando trabajos de crítica y de propuestas de organización y de  acción que he venido publicando desde el año 2006 en la Cátedra Pío Tamayo y desde el año 2007 en el Frente Patriótico y en otros medios de comunicación de variada índole.  Alguien dirá que se trata de “material viejo”. Reconozco que es viejo de varios años. Pero le otorga plena vigencia y pertinencia el hecho de que se han seguido cometiendo los errores y desaciertos que han sido  criticados y que por lo tanto no han sido atendidas las propuestas de organización y acción que han sido formuladas. Por eso le atribuyo tanta pertinencia e importancia sociopolíticas a las jornadas que ahora pone en marcha la Cátedra Pío Tamayo. 



QUÉ ES EN VERDAD LA REVOLUCIÓN CASTROCHAVISTA

Conspiración contrademocrática desde el poder constituido : golpe desde el Estado

El proyecto político castrochavista o “Revolución Castrochavista” tiene como objetivo supremo la instauración de un régimen militarista totalitario, de hegemonía absoluta y dominio total sobre la sociedad venezolana. El logro de tal objetivo se apoya en la estrategia capital de subversión destructiva del sistema político democrático representativo (el mismo que está vigente en la totalidad del continente americano, menos en Cuba) y de su concomitante el sistema económico de libre empresa y propiedad privada múltiple de los medios de producción.  La “Revolución Bolivariana” o “Socialismo del Siglo XXI” no es otra cosa que la máscara semántica del Proyecto Castrochavista.

El objetivo supremo y la estrategia capital son, directa o indirectamente, explícita o implícitamente, los determinantes exclusivos y preponderantes de la totalidad  del discurso, de la acción política y de la gestión gubernamental del régimen. Todas las políticas, estrategias, planes, programas, misiones, etc., no son otra cosa que máscaras de acciones políticas o gestiones gubernamentales realizadas exclusivamente en función de la ejecución de la estrategia capital y de la progresiva consolidación del modelo militarista totalitario.

Trece años de ejercicio autoritario del poder le han servido al régimen para avanzar significativamente en la ejecución de su estrategia capital  y en ir sentando las bases de su objetivo supremo. Al día de hoy están, en distinto grado de destrucción, tanto institucional como material, todos los sectores independientes y fueros democráticos de la sociedad venezolana,  dentro de los ámbitos  político, económico, laboral,  sindical, gremial, cultural, educacional, de comunicación social, religioso, deportivo, etc.  En todos ellos ha ocurrido una disminución (por destrucción) del dominio privado y un aumento (por la fuerza) del dominio gubernamental, vale decir del dominio castrochavista.

Calcando el viejo proyecto castrista,  la Revolución Castrochavista adopta tres dimensiones:


• La dimensión nacional, que consiste en llevar adelante el proceso de
destrucción subversiva de la democracia representativa con miras a la instauración del régimen militarista  totalitario dentro de nuestro  país. Es el proceso que  desde el poder constituido se ha llevado adelante en Venezuela.

• La dimensión continental, que es la agregación concertada de los procesos subversivos contrademocráticos prototalitarios en el continente americano. Es el proceso que  desde el poder constituido se ha llevado adelante en Nicaragua, Bolivia y Ecuador, y que se intenta en Colombia mediante la acción guerrillera subversiva contrademocrática de las FARC.

• La dimensión geopolítica  o alianza de gobiernos o movimientos antidemocráticos, totalitarios, extremistas, fundamentalistas, que practican el terrorismo o apoyan a terroristas,  como un frente internacional contra las democracias occidentales.



EL ROL FUNDAMENTAL DE TODA OPOSICIÓN POLÍTICA

En todo régimen democrático la razón de existencia de la oposición es oponerse al proyecto político real del gobierno. Esta es la noción fundamental de la oposición. Por lo tanto la misión fundamental de la oposición es frustrar, impedir o malograr, parcial o totalmente,  la materialización del proyecto político del gobierno. Cumplir   concretamente con la misión fundamental es hacer realmente oposición.

La principal obligación de la oposición es comprobar la certidumbre de la explicitud del proyecto político del gobierno.   Si tal explicitud resulta falsa, además de denunciarla empecinadamente, no cejar en su empeño de detectar la verdadera naturaleza del proyecto político del gobierno, condición sine qua non para poder realizar una oposición certera y eficaz.

Las principales modalidades del ejercicio opositor son el discurso opositor y la acción opositora. Uno y otra son coadyuvantes del cumplimiento de la misión fundamental, pero no  necesariamente son el cumplimiento de la misión fundamental.  (De todas las modalidades del discurso opositor y de la acción opositora la oposición convencional se ha concentrado en dos de ellas: el discurso opositor electoral y la acción opositora electoral, por lo cual ha estado muy lejos de cumplir con su misión fundamental y su principal obligación).

Todo el discurso opositor y toda la acción opositora deben estar orientados exclusivamente y enfocados específicamente al cumplimiento de la misión fundamental. Los hechos calificables como éxitos o logros políticos son aquéllos que signifiquen cumplimiento concreto de la misión fundamental.  Los éxitos o logros en el discurso opositor y en la acción opositora, si no contribuyen al menos en parte el cumplimiento de la misión fundamental, no son éxitos o logros políticos, sino meros  éxitos o logros  en el discurso opositor o en la acción opositora.


LA PARADOJA BRUTAL DEL PROCESO POLÍTICO VENEZOLANO

Los resultados favorables en votos en algunas elecciones, suelen inundar de euforia victoriosa a la mayor parte del Estamento Opositor Convencional (EOC), compuesto por dirigentes partidistas, líderes sectoriales y analistas que les prestan servicios profesionales por lo común remunerados. La mayoría de ellos están agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). La euforia, sin embargo, fue forzosamente castigada por la frustración que generó la indignante paradoja de haber obtenido (en las elecciones parlamentarias del 26.09.2011) mayoría de votos pero minoría de diputados.

La paradoja no es de ahora. Ha venido signando la confrontación entre el EOC y el poder político y gubernamental desde febrero de 1999, como consecuencia de que éste ha impuesto, y aquél ha aceptado. una modalidad de juego político en la cual éste lleva las de ganar y aquél las de perder, y si, por alguna terquedad funcional, aquél gana y desde luego éste pierde, éste arrebata para “poner las cosas en el lugar correcto”. Los venezolanos hemos visto transcurrir la confrontación política en dos escenarios, también impuestos por el poder castrochavista y aceptados por el EOC: el de las apariencias democráticas por un lado y el del avance concreto del proyecto castrochavista por el otro.



En el escenario de las apariencias democráticas, actúan en supuesta confrontación el poder castrochavista (PCCh) y el EOC. El PCCh siempre diciendo hacer algo distinto y hasta contrario a lo que en realidad está haciendo (los llamados “trapos rojos”, por ejemplo), y el EOC combatiendo fieramente contra lo que el PCCh dice estar haciendo, sin ocuparse de lo que el PCCh está realmente haciendo, porque es lo que fundamentalmente le interesa (su estrategia capital de destrucción de los ámbitos democráticos y su objetivo supremo de instaurar un régimen militarista totalitario de hegemonía total sobre la sociedad venezolana).

En el escenario de las apariencias se practica una política de convencionalismos democráticos, con el forzado cumplimiento por parte del EOC de las normas, procedimientos y formalidades del juego político tradicional, bajo amenaza, siempre cumplida, de represalias por parte del PCCh ante cualquier imprudencia o desvarío, en tanto que éste, mediante ejercicio autoritario y abusivo del poder, puede incurrir en la violación, sin limitaciones ni cortapisas, de la Constitución Nacional y de las leyes en la medida en que le sea necesario. Para bochorno de la institucionalidad venezolana, no es posible que haya en el mundo otro estamento opositor que acepte funcionar en el contexto de un convencionalismo político tan envilecido. Pero en Venezuela llevamos trece años  en lo mismo.

En el escenario del avance concreto de su proyecto político, el PCCh actúa solo, pues el ECO se limita a participar en el escenario de las apariencias democráticas, sobre todo en el aspecto electoral, que luce como su ocupación preferente. No es cuestión de pedir que se abandone la actividad electoral, debido a la índole nugatoria de sus efectos y resultados de última instancia. Lo que sí planteamos, por un lado, es que se luche, sin dar ni pedir cuartel, por arrancar del sistema electoral todos los elementos de fraude que han sido montados en trece años de abusos de poder. Ello es posible, si se le habla claro a los venezolanos denunciando con fuerza tales elementos y si se les convoca a luchar como se debe, es decir, colectiva y enérgicamente.

Por otro lado, proponemos entrar de lleno en el escenario que hasta ahora no se ha pisado, el del avance concreto de la Revolución Castrochavista en su proyecto político, vale decir su estrategia fundamental de destrucción de todfos los ámbitos democráticos y su objetivo supremo de instaurar un régimen militarista totalitario. En otras palabras, lo que se pide es que la oposición comience, con todos los hierros, a cumplir su misión fundamental.  Mientras tanto, en la Cátedra Pío Tamayo y en el Frente Patriótico, comenzaremos a poner en marcha nuestros esfuerzos en ese sentido.



EL ESTAMENTO OPOSITOR HA SIDO IMPOTENTE ANTE LA AGRESIÓN
ARROLLADORA DE LA REVOLUCIÓN CASTROCHAVISTA

Por haberse concentrado en actuar en el escenario de las apariencias democráticas, el EOC no ha podido evitar, ni siquiera refrenar, obstaculizar o al menos entorpecer el que la revolución castrochavista haya aplicado brutalmente su estrategia capital de destrucción de los ámbitos democráticos de la sociedad venezolana y que haya avanzado exitosamente en el logro progresivo de su objetivo supremo de construcción del militarismo totalitario. Hasta el menor conocedor en política diría que ésa debería ser precisamente la función fundamental del ECO y su razón de ser como opositor.

A manera de botones de muestra, vengan a colación sólo algunos de los muchos casos que, por ser tantos, tomarían un espacio mucho mayor del que disponemos:


• Sólo en el período 2005-2009 la revolución castrochavista ejecutó 762 apropiaciones (indebidas casi todas) de empresas e inmuebles de variada índole, apropiaciones todas anticonstitucionales, todas ilegales, sin compensación alguna. En el caso de las empresas, la casi totalidad de ellas está hoy en día en quiebra o abandono.  Las apropiaciones indebidas han continuado hasta el día de hoy.

• El Instituto Nacional de Tierras (INTI) ha “rescatado”  más de tres millones de hectáreas de tierras productivas. El INTI llama “rescate” al asalto con violencia, con la Guardia Nacional y castrochavistas armados, que despoja y desaloja a la fuerza a inermes propietarios legales de esos fundos agropecuarios y a sus trabajadores, sin la menor posibilidad de indemnización, de protesta o de amparo. De todas las hectáreas “rescatadas”, sólo el 1,6% se mantiene en producción. Según FEDELAGO, tomará más de veinte años recuperar la producción láctea afectada por los “rescates”.

• En trece años de revolución castrochavista, 22 mil inmuebles han sido invadidos, en buena parte de los casos con el apoyo de cuerpos armados oficiales e irregulares.

• Según el Informe 2009 del Observatorio de Derechos de Propiedad, la revolución castrochavista ha cometido 1.119 violaciones contra la propiedad privada entre 2005 y 2009, casi siempre con fuerza y con violencia.. Además, desconociendo títulos de propiedad y no pagando bienhechurías, o sea, “revolucionariamente”.  Este abuso de poder ha continuado con desenfado revolucionario.

• Para pagar las expropiaciones como corresponde, la revolución castrochavista tendría que desembolsar 24.300 millones de dólares. Pero no los ha pagado porque alega no tenerlos, pues los más de un billón  300 mil millones de dólares que ha manejado en trece años se han aplicado a otros gastos que, al parecer, la revolución considera más importantes. Los venezolanos sabemos, por los medios de comunicación independientes, que la mayor  parte de esos fondos han sido pasto de la voracidad de la corrupción y la dilapidación.

• Según el Instituto Nacional de Estadística, entre 1999 y 2007 el parque industrial venezolano fue reducido a la fuerza en 36%, al pasar de 11.117 a 7.093 empresas manufactureras, de las cuales 3.282 eran pequeñas empresas, es decir, pueblo llano que fue arruinado en la modesta propiedad que le sustentaba la vida. Estamos hablando de miles de empresas destruidas por el acoso de la revolución castrochavista a base de abusos de poder, atropellos ilegales, medidas arbitrarias, controles represivos o con la aplicación discrecional de leyes. reglamentos, disposiciones, instructivos, etc.  La mortandad de industrias, producto de abusos de poder de toda  índole, ha continuado con creciente rigor.

• La revolución castrochavista le adeuda a trabajadores venezolanos BsF 15 millardos --es decir 15 billones (millones de millones) de los antiguos--  por prestaciones sociales, incurriendo en un retraso no sólo ilegal sino también criminal por inhumano.



• De los empleados y obreros de la Administración Pública (nacional, regional y municipal, y de empresas del Estado) un millón y medio vienen sufriendo, desde el año 2004, la prórroga sucesiva de sus contratos colectivos. Desde entonces, sólo han percibido unos que otros aumentos de salario por decretos presidenciales, acrecentándose así el retraso en la  actualización obligatoria de sus remuneraciones laborales. Otros 500 mil han logrado con gran esfuerzo la firma de sus contratos colectivos, pero en condiciones inferiores a  las que corresponderían a una correcta actualización.

• En cuanto respecta a los poderes públicos, todos han funcionado coordinadamente para darle soporte legal e institucional a la estrategia destructiva de todos los ámbitos democráticos de la sociedad venezolana, mientras que el ejecutivo nacional y la mayoría castrochavista de la asamblea nacional y del tribunal superior de justicia, han venido montando el entramado institucional y legal del régimen militarista totalitario que es su objetivo supremo, incluso desarrollando aspectos que estaban incluidos en la propuesta de reforma a la Constitución que fue rechazada por mayoría popular en el referendum de diciembre de 2007. Pero ya sabemos que el convencionalismo político impuesto por la revolución castrochavista y aceptado por el EOC le permite a ella violar la Constitución Nacional y las leyes de la República cuándo, cómo, donde y en cuánto le sea necesario. En ésas llevamos trece años.


El proyecto subversivo contrademocrático militarista totalitario de la revolución castrochavista ha sido, pues, rotundamente exitoso,  gracias, por una parte,  a la ayuda ilegal, delictiva, criminal e inmoral de las marionetas serviles de  los poderes públicos y en general de todo el aparato de administración pública;  y por la otra,  a la  omisión y a la elusión permanentes  del EOC.


EL ESTAMENTO OPOSITOR AUSENTE DE LO
IMPORTANTE Y PELEANDO UNA PELEA PERDIDA

Los venezolanos hemos visto cómo el EOC, al ocuparse preferentemente de las acciones que han transcurrido en el escenario de las apariencias democráticas, particularmente del trajín electoral, le ha dejado a la revolución castrochavista manos libres para hacer y deshacer en términos de su óptima conveniencia.   Ha estado ausente de la lucha, cada vez más desesperada, de los millones de ciudadanos víctimas de los abusos y atropellos, de los vicios y defectos, de los delitos y crímenes de la revolución castrochavista, en la arrolladora ejecución de su estrategia capital de destrucción de los ámbitos democráticos y en su abyecto entramado institucional y legal del militarismo totalitario.

El balance de estos catastróficos trece años es, pues, desolador. En el escenario de la materialización del proyecto, mientras la revolución castrochavista ha avanzado a grandes pasos, el ECO ha permanecido inerme por omisión y/o por elusión. Mantener el juego político en los mismos convencionalismos anodinos dentro de los cuales ha venido desenvolviéndose en estos trece años  –y que, por lo que hemos visto, parece que va a seguir siendo lo mismo--, es continuar peleando una pelea perdida,  por las impuestas y aceptadas condiciones en las que hay que pelearla; pero también es condenar a la sociedad venezolana a ser irremisiblemente derrotada, de manera total y definitiva, por la revolución castrochavista.



LOGROS DE LA REVOLUCIÓN CASTROCHAVISTA


• Ha convertido la independencia y autonomía de los poderes públicos (rasgo fundamental de una verdadera democracia) en sumisión servil al líder y al partido en el poder. Lo anterior le ha permitido gobernar a base de abusos de poder, violando la Constitución Nacional y las leyes de la nación cada vez que se le hace necesario, con alarde de desvergüenza y desenfado, segura de su impunidad.

• Ha instaurado un sistema electoral fraudulento donde el gobierno lleva  las de ganar y la oposición lleva  las de perder. Cuando no le queda otra opción que reconocer su derrota, con posterioridad,  mediante abusos de poder y acciones de fuerza, arrebata con violencia institucional y material.

• Ha impuesto por la fuerza un régimen de efectos institucionales de las elecciones según el cual “Si el gobierno gana, cobra; pero si la oposición gana, paga”. (Casos de gobernadores, alcaldes, concejales, diputados,   etc., a quienes con distintas medidas y acciones  de fuerza se les desconoce su triunfo electoral.)

• El balance de estos trece años de Revolución Castrochavista es el de un gran éxito de ella  en el avance y consolidación de su proyecto político y un rotundo fracaso de la oposición convencional en el cumplimiento de su misión fundamental. La naturaleza del balance  corresponde a una situación en la cual la oposición no hubiera existido.  Paradójicamente, todo ha podido ocurrir precisamente porque la llamada oposición en verdad sí ha existido

• La oposición, al concentrarse exclusivamente en el discurso y en la acción electorales, le dio una gran oportunidad de éxito a la revolución castrochavista: le bastaba entonces --y le ha bastado--  envilecer el régimen electoral para poder llevar adelante,  sin ninguna cortapisa, su proyecto político. Y eso es sencillamente lo que ha hecho.  Ni tonta que fuera.


Por lo tanto, persistir en la participación electoral como única forma de oposición, no es otra cosa que contribuir a una prolongación de lo ocurrido hasta ahora, pero cada vez más agravado.



ES IMPERATIVO CONCENTRARSE EN EL COMBATE A ULTRANZA CONTRA
LO FUNDAMENTAL DE LA REVOLUCIÓN CASTROCHAVISTA

La sociedad toda en Movimiento de Movimientos por la democracia

Cada vez se hace más imperativo un cambio radical de situación, hacia la reconquista de los fueros de libertad y democracia perdidos por arrebato de la violencia del poder. La sociedad civil ha tenido que activar por su cuenta protestas y movilizaciones, comandadas por líderes emergentes, sustituyendo  a una parte de dirigentes partidistas que siguen muy ocupados en el forcejeo candidatural para las elecciones que les son montadas, cada cierto tiempo, para mantenerlos alejados de los graves problemas reales del país y de la lucha colectiva por resolverlos. Por lo visto, sólo la sociedad entera, actuando como colectivo enérgico,  puede salvarse a sí misma, cosa que, afortunadamente, está  comenzando a ocurrir en  algunos sectores, aunque con dispersión e inconexión indeseables.

Está planteado desde hace tiempo ir más allá de la mera participación en el escenario de las apariencias democráticas, para abrir un frente de combate permanente y radical contra el avance arrollador de la Revolución Castrochavista en su estrategia capital de destrucción de los ámbitos democráticos y de construcción del entramado institucional y legal del militarismo totalitario. Este aspecto es mucho más importante que aquéllos que se manejan en el escenario de las apariencias democráticas y con las formalidades del juego político convencional, sobre todo en cuanto respecta a las elecciones, pues en buena parte de los casos los resultados adversos al castrochavismo han terminado siendo revertidos cada vez que por ello Jalisco se enfurece y decide arrebatar.

¿Pueden los millones de venezolanos agredidos seguir esperando a que el EOC se apersone por fin y como se debe de su misión fundamental como estamento opositor? ¿Es que trece años de masacre social por un lado y omisión y elusión por el otro no bastan, como diría Bolívar?

Todo lo que se ha dicho y hecho después del triunfo en votos pero derrota en curules del 26S, indica que vamos a seguir en las mismas de estos trece años, hasta que la derrota de la sociedad venezolana sea total y definitiva.  Pero en ese entonces ya no habrá nada que hacer. Aunque desde hace años ha venido siendo planteada la organización de la ciudadanía venezolana en un Movimiento de Movimientos en la forma de una UNIÓN NACIONAL DE FRENTES SOCIALES CONTRA LA REVOLUCIÓN CASTROCHAVISTA, es hoy cuando cobra mayor pertinencia,  a la luz de lo que ha pasado y la conjetura válida de lo que va a seguir pasando, si no hay un giro radical en la estrategia opositora y en el funcionamiento sociopolítico de Venezuela.



SÓLO LA UNIÓN NACIONAL DE FRENTES SOCIALES PUEDE
INTENTAR DETENER A LA REVOLUCIÓN CASTROCHAVISTA

Sin un cambio radical en la estrategia opositora la derrota total de la democracia será inevitable
Suma pertinencia del Movimiento de Movimientos contra la revolución castrochavista

¿Hay con quién contar para emprender el Movimiento de Movimientos en la forma de UNIÓN NACIONAL DE FRENTES SOCIALES CONTRA LA REVOLUCIÓN CASTROCHAVISTA? ¡Claro que hay! Allí están, regados por toda Venezuela, millones de venezolanos iracundamente indispuestos contra la revolución castrochavista, por los males de diversa índole que les ha causado, y asimismo incondicionalmente dispuestos a luchar y combatir contra ella. Hay dos grandes fracciones sociales con las que contar, si se saben dar los pasos necesarios.

Una, formada por los millones de venezolanos de todas las escalas socioeconómicas que han sido víctimas de los vicios y defectos, abusos de poder y atropellos, delitos y crímenes de la revolución castrochavista, que están esperando que se les convoque, se les organice y se les oriente para una acción colectiva cívica pero enérgica en defensa de sus intereses vitales, vale decir su vida misma, acción que debe transcurrir centrada en la aplicación inteligente, sistemática, permanente, inflexible y contundente del Art 350 de la Constitución Nacional vigente.

Otra, la constituida por los llamados NI-NI, esos que no están a favor de la revolución castrochavista ni de la oposición convencional porque ninguna de ambas  satisface sus exigencias sociopolíticas.  Se guían por la ilusión de mantenerse entre dos aguas, ignorando que con esta revolución canalla no hay términos medios ni medias tintas y que, aunque mucha sea su abstención política, algún día les llegará su “O te sometes por tu propia voluntad, o te sometemos a palo limpio”. Bastará informarles clara y suficientemente cómo se ha batido el cobre y cómo se batirá en el futuro, de modo de  lograr su disposición para el combate cívico, simplemente porque tendrán que hacerlo en defensa propia y por conservar la vida.

Las organizaciones y grupos de oposición y disidencia que son parte misma de los sectores populares, deben concentrar su acción en esas dos grandes fracciones sociales (aproximadamente el 80 por ciento de la población), para organizarlas y motivarlas fidedignamente para la lucha cívica radical y permanente contra los aspectos fundamentales de la revolución castrochavista: la estrategia capital de destrucción de los ámbitos democráticos y el objetivo supremo de instaurar un régimen militarista totalitario.

   
   
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[*] Dr. Manuel Rodríguez Mena / Profesor Titular jubilado de la UCV (1965-1990) / Subdirector del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV (1972-1975) / Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV (1984-1987) / Twitter: @mrodriguezmena / E-mail: mjrodriguezm1@yahoo.es

   
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