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Artículo
Caracas / Venezuela -
 


Devaluacionistas versus Defensores del bolívar
Venezolana de Televisión / Soberania.info - 16/02/04

Debate en Programa "Diálogo Abierto" por Venezolana de Televisión - Parte I

Con motivo de los insistentes rumores sobre una inminente devaluación del bolívar, nos ha parecido de interés para nuestros lectores transcribir el debate sobre la devaluación que tuvo lugar el pasado 12/01/2004 en el Programa "Diálogo Abierto" por Venezolana de Televisión, moderado por el Internacionalista Jorge Arreaza. La trascripción se efectuará en 2 partes. A continuación la primera entrega:

JORGE: Hoy vamos a hablar de Economía. Vamos a tratar dos temas, pero el primero de ellos, y quizás ustedes estén pensando que vamos a empezar con ese tema que es el del millardo famoso, pero no vamos a empezar por allí, porque quizás hay uno que es incluso más importante, que es el de nuestra moneda, el de la política general, el de la devaluación. Y se ha generado a lo interno del proceso, sobre todo a través de algunas páginas de Internet, léase Aporrea.org, Soberania.info, Red Bolivariana, se ha generado un debate interno dentro del Proceso sobre la pertinencia o impertinencia de una política devaluacionista, una vez que se anuncia que el presupuesto del año que ya está en curso, va a tener un dólar promedio equivalente a 1.920 bolívares aproximadamente. Por ello, nosotros vamos a hablar de eso, pero es que además todo este debate surge de una Carta Abierta al Presidente Hugo Chávez Frías, con motivo de la anunciada devaluación del bolívar. Esta es una carta bastante explicativa, bastante extensa, que tuvo sus reacciones. Por ejemplo, esta carta que firman un número importante de ciudadanos, la mayoría de ellos ingenieros, también hay economistas, nos dice que ellos no entienden, pues, cómo una devaluación se puede producir. Consideran que es una situación forzada que se le impondría a la sociedad venezolana, por cuanto no existen las condiciones objetivas que la justifiquen. Alegan, pues, la condición económica, el nivel de las reservas internacionales. También incluyen, pues, la cantidad de políticas que según quienes firman esta carta, otros países fueron revaluacionistas, es decir le dieron mayor valor a su moneda y no se lo restaron por medio de la devaluación.

Pero, en fin, el dilema de la devaluación o la revaluación siempre ha estado presente en la Economía y, a veces se ubica a los devaluacionistas en la izquierda, a veces se los ubica en la derecha. Pero queremos analizar el caso venezolano, queremos analizar el porqué. Nuestro panel hoy está compuesto por el Ingeniero Eudes Vera y por tres economistas: Manuel Martínez, Simón Saba y Víctor Morón. Debo aclarar además que Simón Saba es Director de Administración y Finanzas del Municipio Carvajal del Estado Sucre. Bienvenidos todos! Y los primeros dos invitados, Eudes Vera y Manuel Martínez, son firmantes, pues, de esta carta que ha suscitado toda esta polémica, reacción que por ejemplo tuvieron los economistas Saba y Morón. Ellos nos van a dar su punto de vista. Ellos sí están a favor de una política devaluacionista. Ustedes (Eudes y Manuel) no están. Le doy la palabra al Sr. Vera para que nos explique.

EUDES: Bueno, ante todo buenas noches, Jorge y muchísimas gracias por esta magnífica oportunidad que nos brindas a nosotros, ciudadanos comunes, para expresar nuestros puntos de vista ante una materia de tan elevada trascendencia y que afecta a todos los venezolanos, y que en nuestro concepto amerita de un mayor tratamiento a nivel de los medios de comunicación, de un mayor involucramiento de la opinión pública, puesto que realmente está afectando a la gran mayoría del pueblo venezolano. Entonces, te damos las gracias porque esta es realmente una demostración, de que tú estás ejecutando lo que dice la Constitución Bolivariana, estamos ejerciendo el derecho a una democracia participativa, protagónica y corresponsable.

JORGE: Sí, la idea era sacar un poco el debate de lo que es Internet que es restringido, pues tiene acceso a una cantidad de población muy pequeña y llevarlo a la TV que es un medio masivo y más aún, al canal del Estado, que le interesan estos temas. Pero, ¿Cuáles son las razones por las que estos firmantes, entre los cuales están ustedes dos, se oponen a la política devaluacionista que ya anunció el mismo gobierno?

EUDES: Bueno, en realidad existe una diversidad de razones, sobre todo tomando en cuenta que la política devaluacionista es una política heredada del puntofijismo, que tiene ya 20 años de aplicación en el país, sucesivas devaluaciones con resultados por todos conocidos: mayor inflación, mayor pobreza, mayor endeudamiento. Por ninguna parte se ven las ventajas de 20 años de devaluación. Dicen que el sapo es el único animal que tropieza 2 veces con la misma piedra, pero los economistas que defienden la teoría devaluacionista llevan 20 años y hasta ahora no vemos los frutos de esa política. Creemos que objetivamente no existen las condiciones macro-económicas que justifiquen una devaluación. Creemos que una devaluación en estos momentos es algo no solamente injustificado sino totalmente artificial, totalmente inducido. Se está tratando de justificar algo que no tiene base, simplemente. Por eso nos oponemos rotundamente, sobre todo por los peligros que encierra para este proceso Bolivariano, por lo que va a afectar a las grandes mayorías, sobre todo a las más desposeídas. Ya veremos cómo va a repercutir esto tremendamente en la inflación, en el desempleo, en la recesión económica, etc., etc.

JORGE: Vamos a preguntarle a Manuel Martínez. Usted, que es economista. Yo entiendo que ustedes toman la devaluación como una política del gobierno, más no como un efecto del mercado. Pero, ¿es la devaluación, entonces, una política o una consecuencia de una interacción de variables económicas?

MANUEL: Bueno, el segundo punto alimenta precisamente la actuación política, ¿no?, es más bien un reflejo. O sea: una buena política tiene que afincarse en la realidad, en las variables, particularmente, tratándose del presupuesto nacional, en las variables más amplias, las que suelen denominarse con esa expresión un poco fuerte: Macroeconomía. Yo me sumo a esta inquietud de ingenieros, precisamente a quienes en principio no les correspondería tratar ese tema. Ellos se han sentido un poco marginados, pero marginados hemos estado en esta sociedad: odontólogos, antropólogos, porque venimos de una república precisamente exclusionista. El debate por ejemplo de un presupuesto nacional, que es la máxima expresión de todas las variables involucradas, siempre fue un coto cerrado a cenáculos, por ejemplo los cenáculos de los congresistas y a veces de las comisiones ad hoc . Era patrimonio y coto de las cúpulas partidistas. Se debatía más en las Secretarías de los partidos de la vieja república que en los estudios económicos propiamente. Entonces, cuando yo veo esta participación, me sumo, aún como economista, ¿verdad?, a pesar de que corro el riesgo de que mis colegas, ¿verdad?, pudieran adoptar otra, porque quien es el actual ministro es colega también y yo me afinco, a su vez, en otras. (razones), yo abundo sobre lo que está apoyando Eudes. Por ejemplo, el dólar, cuando se maneja la paridad cambiaria con efectos simplemente monetaristas, como para compensar el balance, que es un balance en el fondo de los ingresos y egresos del presupuesto nacional. Esa medida bien pudo haberse tomado y adoptado con una sobreestimación de dólares, lo que yo he planteado. Cuando yo también introduje ese tema en paralelo, aparte de esta carta, dije: como se trata de variables presupuestadas, en vez de presuponer un aumento del valor del dólar, un aumento en un 25%, que es considerable, ¿no?, entonces yo dije: bueno , podemos sobrestimar más bien el ingreso de dólares, es decir, como si estuviéramos vendiendo mejor . Y las perspectivas demuestran que esta nueva administración después del sabotaje petrolero, es que yo vaticino (me lo dicen los informes que recibo con toda la parquedad informativa de los medios). Pero yo vislumbro, con esta más sana administración que tiene PDVSA, con el empuje que está dando, al Estado le van a ingresar muchos más dólares . Es decir, estaríamos saturados de dólares. Pero claro, desde institutos académicos de prestigio como el IESA, se viene manejando desde hace tiempo la concepción de que a nosotros nos enferma el excedente de dólares, y todas estas expresiones devaluacionistas, que tienen tiempo, como apuntaba Eudes, tiran hacia allí. Porque en el fondo esta devaluación supondría que nosotros estaríamos vendiendo a menos dólares el precio del petróleo, por la sencilla razón de que si yo ahorita consigo un dólar a 1600 bolívares, yo tendría que sacar 2000 bolívares , que es como que si recibiera 0,80 dólares sacando, porque 2000 bolívares yo los consigo también con 1,5 dólares (a 1600). O sea, yo respetaría la paridad cambiaria a 1600 y sobrestimaría el ingreso de dólares, que es bastante fundamentado porque debe venir un ingreso considerable .

JORGE: ¿Tomando en consideración el valor del barril de petróleo?

MANUEL: Exactamente.

JORGE: Vamos nosotros a ir a una pausa. Al regreso vamos a escuchar a los economistas Simón Saba y Víctor Morón: ellos tienen una posición distinta: Coinciden con la política del gobierno de esta devaluación. Vamos a escuchar sus razonamientos al regreso de esta pausa. Ya volvemos.

JORGE: Hemos oído hasta ahora a Eudes Vera y Manuel Martínez, firmantes de la Carta Abierta al Presidente con Motivo de la Anunciada devaluación del bolívar. Ellos no están de acuerdo con la devaluación. Pero vamos a ver qué opina el economista Simón Saba, no sólo sobre esta carta sino sobre la política económica del gobierno, la política monetaria en este caso.

SIMÓN: Bueno, en primer lugar a mi me gustaría un poco quitar de lo político-ideológico lo que tiene que ver con el tema de la devaluación porque la experiencia pasada, en 20 años de experiencia que tenemos, es que se ha tratado de retener y forzar el precio estable o bajo, y al final, cuando ya la realidad no puede dar más, entonces estalla y viene una maxidevaluación. Entonces no es lo mismo una devaluación que una máxidevaluación. Una devaluación racional, suave, no es igual que una maxidevaluación, porque no es lo mismo ni me va a hacer el mismo efecto una aspirina (seguramente me dará grandes alivios a varios males), que tomarme 100 pastillas de aspirina que lo más seguro es que me van a llevar al cementerio.

JORGE: ¿Usted considera que la política del gobierno es racional entonces?

SIMÓN: Sí, es racional. Tiene su poco de racionalidad. Todavía 20% me parece mucho . Tal vez si lo hubieran hecho antes, hubiera sido menor el impacto. Ahora, ya ahora será 20%. Si aguantamos para el mes de abril más o menos deberíamos tener, para igualar un precio de 1920 como promedio del año, aunque eso era un supuesto del presupuesto..

JORGE: Es un supuesto, correcto.

SIMÓN: No es que el presupuesto dice:" Este va a ser el precio."

JORGE: Es correcto.

SIMÓN: Uno de tantos supuestos que tiene entre la parte de los ingresos dice que el precio del dólar estará en 1920, el promedio del año. El promedio del año, si devaluamos en abril, para igualar ese promedio deberíamos ponerlo en 2.240, creo, y si se nos ocurre devaluar en octubre deberíamos llevarlo a 2.880 para lograr ese promedio.

JORGE: O sea, en su opinión lo mejor sería devaluar lo antes posible.

SIMÓN: Si es posible, mañana mismo .

JORGE: Mañana mismo. ¿Coincide Víctor Morón con esta apreciación?

VÍCTOR: Yo creo que sí. Si es razonable lo que está planteando él. Pero yo quiero aclarar una cosa primero. Primero, en primer lugar, yo quiero saludar a Eudes, sobre todo que fue a quien más le maltraté en el artículo que se publicó en Internet, que en realidad fue escrito para el consumo de poca gente.y ya uno descubre que en Internet no hay nada que sea para el consumo de poca gente.

JORGE: Correcto, sí.

VÍCTOR: Lo maltraté. Mi estilo suele ser muy panfletario y esta vez se me fue la mano., con lo cual conseguí un efecto perverso, que es que la gente discutiera el tono del escrito y no el escrito. Volviendo al tema. Yo no creo en el tema de la devaluación como herramienta de política fiscal, esto es, como fuente de ingreso del presupuesto. El ministro lo dijo, y el ministro es, yo lo juzgo técnicamente solvente, que aquí se trata de mantener el tipo de cambio real, alineado en un nivel similar al que estaba. ¿Qué quiere decir tipo de cambio real? El tipo de cambio corregido por la inflación. Si este año mi moneda vale 1600 bolívares, o el dólar vale 1600 bolívares, y tengo una inflación del 20%, si el año que viene yo no corrijo mi paridad, lo que voy a conseguir es que mi bolívar se esté sobrevaluando realmente en términos reales.

Con Control de Cambio, yo puedo tener el tipo de cambio que a mí se me dé la gana.., nosotros podríamos establecer el tipo de cambio en 1.000 bolívares y como hay control de cambio, no tendría mayores efectos (probablemente ahí sí habría efectos fiscales, ¿no?) . Ahora, el problema es que el Control de Cambio es una medida necesariamente temporaria, no es eterna, puede durar un año, 2 años, 10 años, pero algún día vamos a salir. Y si ese día salimos con un bolívar excesivamente sobrevaluado, nos va a pasar lo del 89, donde saltó de 14,50 a 29, si no me equivoco.

JORGE: Ajá.

VÍCTOR: En ese sentido, a mí me parece que lo más prudente, en política monetaria y cambiaria, uno no puede estar jugando demasiado. Son términos bastante delicados. Pero represar el valor del bolívar para evitar inflación, que de todas maneras se va a producir, porque la inflación no depende solamente del valor del bolívar con respecto al dólar, en algún momento puede tener consecuencias muy desagradables , como lo señala aquí el economista Saba. Además, tengo que decir por qué yo me ofusqué en estas discusiones.: Yo creo que este proceso tiene una conducción estratégica y creo que la conducción sabe lo que hace. Si yo tuviera que empezar a pensar que la conducción no sabe lo que hace cuando manda un presupuesto al congreso, no sabe lo que hace cuando designa un ministro, porque aquí se está poniendo en juego la credibilidad de dos ministros: el de Finanzas y el de Planificación y Desarrollo. Y bueno, caramba, este, tendría que empezar a pensar seriamente si me conviene seguir de este lado o si me voy. En principio, estas son mis razones, hay más: Creo que una razón fundamental es que un bolívar permanentemente sobrevaluado, con episodios espasmódicos con algunas maxidevaluaciones, es lo que nos ha llevado a esta inopia productiva que padece el país hoy .

JORGE: ¿El bolívar para usted hoy a 1.600 o a 1.920 sigue sobrevaluado?

VÍCTOR: Yo creo que no. Estamos más o menos., y por eso me parece prudente tratar de mantener esta paridad en términos reales.

JORGE: ¿Y por qué en el mercado negro se encuentra a 3.000 bolívares?

VÍCTOR: Porque los que van al mercado negro no tienen acceso al mercado regulado. En todo caso, deberíamos ver el promedio ponderado de cuántos dólares se están canjeando en el mercado negro, cuántos dólares CADIVI (que ha estado dando muchos dólares, por lo menos sobre el fin de año), cuál es el valor promedio del bolívar (dólar) en este momento, que no es ni 2.500 ni 1.600.

JORGE: Ajá, ésa es la idea. Vamos a preguntarle entonces a Eudes Vera o a Manuel Martínez, cualquiera de los dos, que son firmantes de esta carta en contra de la devaluación, el mantener la moneda en este nivel, el no devaluarla, ¿no beneficia entonces a los importadores y perjudica a los exportadores?, porque si queremos diversificar la economía, necesariamente tendríamos que impulsar la exportación de nuestros productos, y al tener un bolívar sobrevaluado o con un nivel más alto del natural, eso, pues sería perjudicial para la exportación mientras que los importadores, que muchas veces le hacen daño al país porque restringen la producción nacional, tendrían entonces un dólar equivalente a 1.600 bolívares y podrían entonces seguir apostando a la importación.

EUDES: Bueno, pero yo quisiera, como el amigo Víctor hizo referencia a que las personas que hemos expresado nuestro desacuerdo con la decisión de devaluar, estamos poniendo en tela de juicio la capacidad de las personas designadas, inclusive, se ha aventurado a decir que por qué más bien no montamos tienda aparte. Creo que así lo entendí, ¿no? Es decir, que si uno discrepa de lo que dice un ministro o cualquier funcionario, ¿automáticamente ya uno debe ubicarse en el campo contrario? Yo me considero 100% revolucionario y Bolivariano, ¿no?, y creo que estoy ejerciendo mi derecho a participar y a opinar porque me lo da la Constitución Bolivariana, ¿no?. Ahora bien, en el pasado hemos tenido muchísimos casos. Está el caso del ministro Luis Miquilena que tanto daño hizo a este país. Entonces el que discrepaba de Miquilena, ¿era un contrarrevolucionario?, si atendemos a lo que dice nuestro querido amigo aquí, Víctor, ¿no?

JORGE:
Bueno, eso es cierto, pero para acotar algo, ustedes terminan la carta y dicen que: "la devaluación es el arma secreta de los contrarrevolucionarios". Esto de alguna manera estaría señalando a los ministros que impulsan la devaluación como contrarrevolucionarios, ¿no?

EUDES: Bueno, en primer lugar, yo en ningún momento estoy particularizando al Ministro Nóbrega como responsable de la decisión de devaluar. Esa es una decisión conjunta que toman el Banco Central de Venezuela, en uso de atribuciones que le da la Constitución, y de común acuerdo con el gabinete económico. Entre ellos está el Ministro Nóbrega. De manera que eso es una corresponsabilidad, ¿no? Ahora, bien es sabido que en el Banco Central, pues, persisten representantes de la vieja política, ¿no?, que obedecen dictámenes de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial . Se dice que el Banco Central es autónomo, pero eso es una entelequia, eso es una mentira. El Banco Central de Venezuela es autónomo aquí con respecto al gobierno nacional, pero es totalmente dependiente de los dictámenes que vienen de Washington, del Fondo Monetario Internacional. Entonces, cuando yo digo que, o los que firmamos la carta, decimos que la devaluación es el arma secreta de la contrarrevolución nos basamos en que, efectivamente, ¿a quién le causa daño la devaluación? ¿Le causa daño a los elementos conspiradores y desestabilizadores? No, todo lo contrario. Les facilita el trabajo, los premia por haber fugado divisas, ¿no?. Y por otra parte, pues afecta a las clases populares que son el sostén de este proceso revolucionario. O sea que es un atentado a la yugular del proceso .

JORGE: Ahí entra un tema interesante. Vamos a hacer una pausa. Al regreso le doy la palabra a Manuel Martínez para que me dé la respuesta a lo de la exportación y la importación, si una política revaluacionista no beneficia entonces a los importadores. Vamos a hacer una pausa. Ya regresamos.

Debate en Programa "Diálogo Abierto" por Venezolana de Televisión - Parte II

La devaluación del bolívar ya es un hecho, para bien o para mal, aunque los defensores del poder adquisitivo del venezolano, creemos firmemente que es un grave error. En esta oportunidad, les traemos la trascripción de la segunda y última entrega del debate sobre la devaluación, que tuvo lugar el pasado 12/01/2004 en el Programa Diálogo Abierto por Venezolana de Televisión, moderado por Jorge Arreaza, con la presencia, por el lado devaluacionista, de Víctor Morón y Simón Saba y, por el lado antidevaluacionista, de Manuel Martínez y Eudes Vera.

JORGE: Y, quería darle la palabra a Manuel Martínez, economista, para que entonces nos explique por qué apoya con esta carta una medida de revaluación, o al menos de mantener la paridad monetaria tal como está, cuando eso lo que impulsa es la importación y no la exportación.

MANUEL: Sí, precisamente, ayer en el Aló Presidente, fue enfático por enésima vez el Presidente de la República en que uno de los dramas que está padeciendo toda la sociedad venezolana, pero particularmente la clase más necesitada, hacia quien está dirigida todo este proceso pues, lo que está en el piso de la Revolución, es un déficit en productos de la dieta básica, elementales, como es el maíz, como es la caraota, carnes en diferentes especies. Entonces, allí parece que en ese presupuesto no se respeta esa decisión del Presidente, o hay una contradicción . Porque yo como economista, si a mí me hubieran consultado, si yo hubiera tenido una participación más oportuna, retomando el tema, pues, que estamos aquí precisamente haciendo uso de una participación sin que, como lo acaba de apuntar el colega Víctor, aunque lo dijo fue tangencialmente, el hecho de que uno discrepe de las líneas que bajan de arriba, de Miraflores, no quiere decir que uno está en la reacción. El hecho tampoco de que ellos estén aquí proponiendo, induciendo una devaluación de partida sin que el presupuesto, porque eso fue en noviembre, inclusive, (cuando) salieron esas primeras y alarmantísimas declaraciones de que el dólar iba a aumentar en un 25%. Entonces, a mí me parece que aquí debería haber es una prioridad que es la sustitución de importaciones , un proyecto que es viejo, por cierto, pero que fracasó, ha fracasado porque no cayó precisamente en los empresarios más idóneos ni más revolucionarios. Se convirtieron en otra cosa: en desbancadores del erario público, se disfrazaron en cierto modo de empresarios y tuvieron empleados, disfrazados de empleados, etc., etc., y todos los años los veíamos otra vez en las puertas de Miraflores y en los confeccionistas de estos presupuestos pidiendo nuevas partidas, para seguir alimentando eso, de tal manera .

JORGE: Sustitución de importaciones.¿No sería conveniente entonces una devaluación?

MANUEL: Pero, es que precisamente si nosotros dirigimos la acción a sustituir importaciones, nosotros precisamente estaríamos necesitando menos dólares para importar, porque el punto es ése. Lo que está en juego es que nosotros somos dependientes del dólar. Si nosotros devaluamos la moneda nuestra y repito lo que dije hace rato: Eso sería como vender el petróleo por debajo de su precio, con lo cual estaríamos en cierto modo, indirectamente, volviendo a la vieja PDVSA , que se quedaba con la mayor parte de los dólares y al Fisco Nacional le quedaba una mínima parte.

JORGE: Perfecto, permítame darle la palabra al Simón Saba.

SIMÓN: Bueno, en primer lugar aquí creo que ya estamos tocando un tema un poco grave porque ahora ya estamos viendo quién quiere y quién no quiere que se devalúe el dólar, a quién le conviene y a quién no le conviene. Así como hay aquel refrán que dice: que "dime con quien andas y te diré quien eres", también vamos a ver ahora la posición de cada uno, para ver cuál es la posición de la persona. Si yo soy un trabajador que trabajo con, puede ser una empresa multinacional, o si trabajo con un sector, gano altos ingresos y el sector donde yo estoy trabajando se mueve en el mercado internacional y no depende de los precios nacionales, por ejemplo sector petrolero, sector siderúrgico, bueno, yo soy independiente de lo que pase con el precio del dólar, pero, para poder mantener mi nivel de vida, yo necesito una moneda sobrevaluada, porque seguramente yo tengo gusto, me gusta comer queso francés, queso holandés, viajar a Miami, de repente tendré una casa, no sé si en Miami o Europa, etc., etc., y por ahí podemos comenzar, podemos decir 10, 20, 30 casos de descripciones de a quien le conviene que se sobrevalúe el bolívar.

JORGE: A los más necesitados, a los más pobres, ¿Qué les conviene o no les conviene?

SIMÓN: Les conviene una devaluación .

JORGE: ¿Por qué?

SIMÓN: Porque ¿Dónde están los más necesitados? Están en el campo, por ejemplo, los que siembran maíz, los que trabajan con el cacao, allá en el Municipio mío. Yo me acuerdo, cuando el bolívar estaba sobrevaluado (años 99, 2000, 2001), hubo una gran crisis en el campo. Hubo mucha gente que tuvo que abandonar sus haciendas. Los productores de cacao, los de coco, estuvieron ahorcados, gente que hipotecó sus haciendas.

JORGE: Pero, ¿Para exportar, no?

SIMÓN: No, porque las importaciones estaban tumbándoles el mercado nacional, no es que ya no exportaban.

MANUEL: Pero por falta de controles.

SIMÓN: Dejaron de exportar y además comenzaron.

MANUEL: Por falta de controles.

SIMÓN: ¿Qué tipo de control? El control lo estamos viendo desde la época de la prehistoria.

MANUEL: No, pero era otra República.

SIMÓN: Desde la época de la Colonia tenemos controles. Ningún país en el mundo ha dejado de tener controles. Yo creo que el mejor control sería un precio del dólar alto . Ese es el mejor arancel que hay, porque ése sí es verdad que lo va a pagar todo el mundo.

JORGE:¿Está de acuerdo Víctor Morón?

VÍCTOR: Exactamente, ¿Con qué? Lamento muchísimo que me hayas quitado la frase porque esa frase la iba a decir yo. Yo creo que aquí hay un tema, además, de corto plazo y un tema de largo plazo. En el corto plazo, claro, a mí me encanta viajar, me encanta consumir bienes de lujo, que son importados, pero en el largo plazo, además, los pobres, los sectores más necesitados del país que son los campesinos y los trabajadores urbanos lo que necesitan es trabajo. En Venezuela tenemos un tremendo problema de desempleo y todas las políticas económicas modernas se orientan en primer lugar y como primer objetivo a combatir el desempleo. El desempleo no lo combatimos.

SIMÓN: Subsidiando las importaciones.

VÍCTOR: Subsidiando las importaciones y generando empleo en el exterior. Tener un dólar barato es algo así como prender el aire acondicionado full, abrir una ventana y enfriar el mundo. Creo que esto no es negocio para ningún país. Me voy a referir a lo del Fondo Monetario Internacional. Yo tengo como regla de oro, que si en algún momento descubro que el Fondo Monetario Internacional está coincidiendo conmigo, reviso mi posición porque algo malo estoy pensando. El Fondo Monetario Internacional en este momento está presionando a los países para que aprecien su tipo de cambio, o sea, para que revalúen sus monedas, ¿Por qué? Porque el Fondo Monetario Internacional es el policía de los acreedores, para cobrar su deuda. Ha asumido ese rol y un dólar barato significa que los acreedores pueden comprar más dólares y pagar más dólares.

El tema de las exportaciones yo no lo tocaría, en el caso venezolano , aunque creo que es importante un dólar que favorezca las exportaciones, porque las exportaciones fuertes de Venezuela no están atadas al dólar , son commodities . Y, a cualquier valor del dólar, el petróleo vale lo que vale en dólares, entonces no entiendo esa cosa de que devaluar es cobrar menos por el petróleo. Es la misma cantidad de dólares. Ahora, lo que si podemos lograr es una cosa. Si es cierto que el mejor arancel es el tipo de cambio. Lo que sí podemos lograr con un tipo de cambio bajo, o sea con un dólar caro, es fortalecer las actividades productivas nacionales y de hecho eso ha venido pasando desde febrero del 2002 para acá. Yo conozco a empresarios que estaban quebrados en el año 2001 y que en estos momentos están felices. Y que si yo les digo que hay que revaluar, bueno me voy a meter en un problema con ellos.

JORGE: Muy bien. Vamos a hacer una pausa. Al regreso les damos la palabra a Eudes Vera y a Manuel Martínez para que rebatan o coincidan con esta posición. Y luego, vamos a intentar hablar también de esta posición, esta solicitud del Gobierno Nacional al Banco Central de Venezuela de una cantidad importante de dólares, de un millardo, para financiar los proyectos agrícolas. Ya regresamos.

JORGE: Eudes Vera es el único que no es economista aquí, pero es el que impulsó, además es el primer firmante de esta carta abierta al Presidente de la República, en contra de la devaluación. ¿Usted coincide con los criterios que exponían Simón Saba y Víctor Morón?

EUDES: No, en absoluto, porque creo que hay mucho dogmatismo y mucha, digamos casi, falacia en las aseveraciones, porque ellos hablan de que el bolívar está sobrevaluado, ¿Pero sobrevaluado en base a qué? Si todos sabemos que el dólar ha perdido 25% de su valor con respecto al euro, entonces, nos quieren arrastrar con la caída del dólar, que siga cayendo la moneda venezolana. Eso por una parte. No está comprobado científicamente que el bolívar esté sobrevaluado. Además, ése no es el punto en discusión. El punto en discusión es cómo afecta a las masas un dólar caro. Cómo afecta a las masas populares . Aquí se ha dicho que el dólar caro lo quieren solamente los que quieren comer caviar o ir a Miami. Bueno, eso es cierto, pero ésa es una minoría.

JORGE: Un dólar barato.

EUDES: El dólar barato, perdón, ¿Cuántos comen caviar o van a Miami en este país? Es una minoría ínfima. Pero las grandes mayorías, con un dólar caro, tomando en cuenta que la mayor parte de los insumos de nuestras empresas son importados; de lo que consumimos, una gran cantidad, por lo menos un 60 o 70%, me atrevo a decir, tiene un componente importado, entonces es una falacia pretender decir que eso no va a afectar a las clases populares, no va afectar a los campesinos. Eso es totalmente falso. Por otra parte, la prioridad absoluta de este proceso revolucionario, ya lo ha dicho el Presidente Chávez, es el autoabastecimiento, no las exportaciones. No confundamos exportaciones con auto-abastecimiento, porque en el campo de las exportaciones prácticamente tenemos la batalla perdida con los gigantes exportadores . Es como si nosotros pretendiéramos ponernos a exportar computadores, por ejemplo, o whisky. Eso no tiene sentido, ¿verdad? Nosotros, lo que sí tenemos que incentivar es que la dieta básica del venezolano esté garantizada, porque eso le da seguridad al país, seguridad geopolítica, inclusive. Entonces, rechazo categóricamente que la razón para devaluar simplemente sea porque a algún economista se le ocurrió decir que el bolívar está sobrevaluado . ¿Sobrevaluado en base a qué? ¿En base a qué criterio? Eso no es cierto.

JORGE: Manuel Martínez.

MANUEL: Bueno, abundando sobre ese tema, fíjate si uno se acoge y respeta así como algo sacrosanto los estimados del Ministerio, o sea, que sería lo que va a regir la política monetarista en este año en curso, con los ajustes que la dinámica vaya imponiendo, como ya lo tratamos, entonces uno terminaría convalidando entonces al mercado negro. Porque el mercado negro que es grueso y es pesado, precisamente se ha desenvuelto es con un dólar bien caro . Es decir, donde el bolívar ya en el mercado negro está bastante devaluado. Ahora, esta política, inspirada desde arriba, sería una convalidación del dólar negro . Ya estamos cerca de los 3000 bolívares. Por ahí se habló, aunque hubo un componente navideño estacional que presionó mucho especulativamente, no se podría tomar en consideración. Pero si seguimos insistiendo en que a nosotros nos conviene devaluar, estaríamos entonces admitiendo que la banca paralela, la banca negra, tuvo razón entonces. Y, bueno, entonces vamos a entregarles a ellos la libertad absoluta para que fijen los precios.

JORGE: Pero 1920 bolívares por dólar no es una devaluación comparable con el mercado negro.

MANUEL: No, pero el problema, Jorge, es que ya es una insinuación. Es una invitación. Es más, yo me atrevería a afirmar que aquí el beneficiado en principio es ese comerciante que importó a dólar negro, ése que no podía ponerse al día porque no podía retirar de CADIVI porque tenía problemas impositivos, tenía algún requisito que no pudo satisfacer a tiempo, que es lo lógico, ¿no?, debía algún impuesto, alguna cosa de ésas. Entonces, él se vio obligado, no porque lo convalide y lo quiera, sino que él se vio obligado para subsistir a comprar dólares bien caros. Bueno, él se estaría beneficiando en principio ahorita.

JORGE: ¿Cuál es el valor real del dólar entonces?

MANUEL: No, no lo sabemos ahorita. Bueno pero por lo menos se debe respetar el que tenemos ahorita, que ha funcionado, ¡por favor! Y podríamos, como ya lo han apuntado algunos colegas también por ahí, podríamos ir avanzando más bien a una revalorización . Es decir, yo quisiera retomar la ingerencia de un ingeniero aquí y de nosotros, el resto, que somos economistas. Yo vengo observando desde mi profesión que la Economía es una ciencia bastante álgida, es un terreno muy elástico que se presta a mil versiones, inclusive gente que no es especialista (aquí tenemos un ejemplo), pues se mete en ese terreno porque es apasionante, porque nos involucra a todos. Ahora, en una república bastante participativa, bueno, la coyuntura de los ingenieros me parece muy oportuna porque en ellos, el mismo rigor que los obliga por profesión a usar la matemática hace que en ellos los números cuadren: 2 y 2 en matemática no puede alterarse. Entonces, cuando un ingeniero hace un estudio económico, debe respetarse, porque no se apasiona con corrientes. Nosotros lo economistas, yo lo reconozco, uno está muy influido, uno está muy influenciado (valga esa expresión fea), tiene muchos prejuicios de muchas doctrinas que se han tejido en la humanidad y las tenemos ahorita, heredadas inclusive de la Cuarta República. Por eso debemos deslastrarnos un poco de esas viejas políticas, por lo menos detenernos un poco, no desbocarnos y desde arriba introducir un bolívar ya devaluado.

JORGE: Simón Saba.

SIMÓN: Bueno, en primer lugar, yo estuve haciendo hace algunos días un cálculo sobre lo que debería ser el precio del dólar, porque hay varias formas de medir cuál debería ser el precio del dólar o por dónde debería andar. Una de las medidas más comunes es dividir la liquidez monetaria entre las reservas internacionales. El bolívar estuvo sobrevaluado hasta diciembre del 2002. En todo ese período el bolívar estuvo sobrevaluado. Y por eso uno veía que la producción nacional iba cayendo, el desempleo aumentando. Desde entonces, si uno ahora tomara la medida ésa y dividiera, daría un precio (aquí sí es verdad y voy a coincidir con los compañeros de debate), de alrededor de 1400, 1420, 1380, en ese rango. Ése sería el precio de esa división. Pero, si uno se va más atrás, año 2000 por ejemplo, el dólar estaba en 700 y el precio que hubiera dado esa medida era alrededor de 1000. Por supuesto que en esa época las importaciones eran más baratas. El precio del maíz, aquí los grandes agro-industriales hacían mil y una maniobras para no comprar el maíz nacional. El maíz nacional se perdía y los productores agrícolas muriéndose de hambre o emigrando a la ciudad. Entonces, ¿Qué es lo que nosotros queremos? El que no tiene ingresos lo que le interesa es conseguir algún ingreso.

JORGE: Un trabajo.

SIMÓN: Un trabajo. El que haya estado desempleado sabe que lo que más le interesa primero es el trabajo.

JORGE: Por supuesto.

SIMÓN: No le interesa si es bien o mal pagado. Lo primero que le interesa es el trabajo.

JORGE: Y para conseguir empleos, ¿Se devalúa o se revalúa?

SIMÓN: Es mejor devaluar, porque desde entonces, desde que se devaluó, la producción agrícola ha mejorado, el turismo nacional ha aumentado, ha aumentado también la sustitución de importaciones. Bueno, el desempleo ha disminuido . Recuerdo que después del paro, el desempleo llegó como al 20%. Ya anda por 15, con tendencia a seguir bajando. Por eso, teniéndolo en 1600 y vamos a llevarlo a 1700, a 1900, es mejor mantenerlo subvaluado, depreciado o devaluado, como sea el término, no tenerlo así, porque ése es su freno natural, a las importaciones. Y hay productos que son de consumo, de demanda inelástica, que uno tiene que consumirlos, uno tiene que comer. No interesa si la comida es importada o nacional, pero uno tiene que comer algo.

MANUEL: Medicinas, por ejemplo.

SIMÓN: Medicina., es uno de los pocos productos que son insustituibles, medicina, tal vez los productos de computación, pero casi todo lo demás es sustituible y no es prioritario.

JORGE: Correcto. Vamos a hacer una pausa. Al regreso le damos la palabra al economista Víctor Morón. Y sí, como va a ser el último segmento, hablamos de lo del millardo lo más rápido que podamos. Ya regresamos.

JORGE: Víctor Morón, Veamos qué se decide por fin, la devaluación, la revaluación, ¿Qué es lo que usted le sugiere a los venezolanos como política monetaria?

VÍCTOR: Yo creo que es mantener el tipo de cambio actual en términos reales, simplemente. Esto implica una pequeña devaluación en términos nominales . No tengo cálculos. No puedo demostrar que 1600 sea un tipo de cambio adecuado, pero nadie me puede demostrar que 1300 o 1200 lo sea. Y como este tipo de cambio funcionó, bueno, fue una política exitosa, mantengámosla. Pero además aclarando que está el otro elemento, ¿No? A mí no me gustaría ir acumulando tensiones inflacionarias, como inflación reprimida y como devaluación reprimida, que un día me estallen en la cara como estallaron el famoso Viernes Negro. En aquella época, todos sabíamos que la devaluación venía y por lo tanto la devaluación vino. Y vino una mega devaluación. Y el otro punto que digo que hay que aclarar un malentendido. La economía venezolana importa en bienes y servicios en el orden del 28% de la demanda total y en el orden del 24% del producto bruto interno. Yo no sé de dónde salen esas cifras del 50, o 60 u 80% de importaciones. Me remito a las estadísticas macroeconómicas.

JORGE: Es decir, que el impacto inflacionario no sería tan fuerte.

VÍCTOR: El impacto inflacionario no debiera ser tan fuerte . Pero además, no estamos importando el 80% de lo que consumimos. Estamos importando un modesto 30% o menos. Con lo cual, de paso, somos una economía muy abierta. Brasil importa el 10% y Estados Unidos el 11.

JORGE: Correcto. Bueno, yo sé que este debate podría seguir y además yo les agradezco a todos, porque todos son del interior del país y han venido hasta Caracas para este programa y no quería dejar escapar esta oportunidad para preguntarles si ustedes están de acuerdo con la política, con el fondo y con la forma de la solicitud del millardo, de los 1000 millones de dólares que el Ejecutivo Nacional le hace al Banco Central para financiar proyectos agrícolas. Eudes Vera.

EUDES: Por supuesto que estoy absolutamente de acuerdo y respaldo categóricamente la solicitud del Presidente y pienso que si el Banco Central no da una respuesta rápida, el Presidente debe proceder, bien sea por decreto o por referéndum, a modificar la Ley del Banco Central, para hacer eso posible y voy más allá, yo considero que es un hecho que el millardo va a ser entregado, por las buenas o por las malas. Eso es un hecho. Por lo tanto va a ser un millardo de dólares que va a inyectársele a la economía. Bajo esas condiciones, ¿Cómo justificar una devaluación con un millardo de dólares más en juego en la economía? Yo diría que sería bien cuesta arriba pretender devaluar el bolívar en esas condiciones. Sería sinceramente ir contra la Ley de la Gravedad de la economía, aunque no conozco de economía.

JORGE: Ahí nos mezcló los 2 temas. Esos mil millones de dólares, ¿tendrían algún impacto inflacionario en la economía venezolana?

MANUEL: Retomando lo de Eudes, precisamente, no. Lo que nos va a revelar eso es cierta contradicción que se muestra entonces en el estado, porque, por un lado precisamente quiere devaluar nuestra moneda y por el otro inyectar más dólares. Más dólares, en economía lo manejamos, lo castiga la Ley de la Oferta y la Demanda. Los dólares tienen que venirse al suelo. ¿Y quiénes son los beneficiarios con un dólar en el suelo? Los tenedores de bolívares. ¿Quiénes serían los perjudicados si los bajamos? Sería precisamente la clase que tradicionalmente tiene los dólares. Por eso, yo de entrada, sin mayores análisis, sin mayores cálculos, sin numeritos, yo entiendo que mi moneda deba más bien revitalizarse, reforzarse, inclusive no respaldarse con dólares. Podemos respaldar con otras monedas más fuertes que están existiendo. Nosotros inclusive, ya vamos a tocar el tema de las reservas, nosotros podríamos desprendernos de más de un millardo, por cuanto nuestras exportaciones están comprometidas con los Estados Unidos, por ejemplo, que nos compra en dólares precisamente, son aval suficiente para, digamos nuestras compras y nuestros compromisos comerciales en el mundo.

JORGE: Están garantizadas

MANUEL: Están plenamente garantizadas, y con especie, porque al fin y al cabo, en moneda, cualquiera que sea, está sujeta a vaivenes. De manera, pues, que el millardo debe venir pero va a entrar en contradicción, aunque sabemos una cosa acá, no me atrevo a divulgarla ni a afirmarla, pero sé que indirectamente todos nos vamos a beneficiar, no solamente los del campo, es que el tesoro nacional se va a aliviar con ese millardo. Se van a aliviar entonces los programas porque va a haber mayor disponibilidad de dólares para los programas de esta misión calificada como Cristo, la misión Barrio Adentro, la misión Ribas, la misión Bolivariana, porque el estado no se verá tan presionado para hacer apartes para financiar la agricultura. Tendríamos ese sobregiro.

JORGE:
Simón Saba.

SIMÓN: Desde el punto de vista de la ortodoxia económica, esta solicitud del millardo aparentemente es inconveniente. Ahora, esta es la ortodoxia institucionalistra. Fondomonetarista, etc., etc. Ahora, si nos vamos a la práctica y revisamos la historia y otros casos en otras partes del mundo, uno se da cuenta de que muchas veces uno es el que ahorra y después el que viene después es el que gasta. Un caso muy grande fuera del país y muy reciente es el caso de Clinton y Bush. Clinton revirtió el déficit histórico que ya hasta algunos teóricos de la economía llegaron a decir que el déficit era algo ya innato del presupuesto y de la economía de los Estados Unidos. Clinton llegó a revertirlo, llegó a generar superávit. Y vino Bush, que recibió todo ese ahorro, todo ese trabajo que había hecho Clinton y lo echó para atrás, y ahora, para este ejercicio fiscal Estados Unidos tiene un déficit de 500.000 millones de dólares, después de que Clinton había dejado un superávit de 140,000 millones. Entonces, uno ahorra y otro gasa. Da la impresión de que ahora el mismo que ahorró es el que va a gastar.

JORGE: Correcto. Víctor Morón.

VÍCTOR: Aquí no ingresa un millardo de dólares en la economía. El millardo de dólares está en el Banco Central. Ya está en la economía: Es 1 billón seiscientos mil bolívares que es el equivalente a través de los mecanismos establecidos. Esto no es ninguna novedad y están perfectamente contemplados en la Ley del Banco Central y no hace falta modificar nada. Lo que hace falta es usar los mecanismos. Es más, el ministro lo dijo: esto se hace a través de los mecanismos como el redescuento. Y yo debo recordar que el Estado tiene como mínimo 3 bancos que puede usar para hacer esto. Si la banca privada no quiere participar que no participe. Tenemos Banfoandes, tenemos BANDES y tenemos el Banco Industrial. Lo que me va a acusar inmediatamente alguien es que yo estoy hablando de dinero inorgánico. Yo le contesto que el único dinero inorgánico que conozco son las monedas. Los billetes son de papel. Eso es perfectamente orgánico.

JORGE: ¿Pero está respaldado?

VÍCTOR: Pero, eso es un invento de cierta ortodoxia., además. Yo no lo he visto jamás en un libro de Teoría Económica la expresión de este dinero inorgánico. Y Estados Unidos emite así: Cada vez que en Estados Unidos la economía necesita crecer, está estancándose, la Reserva Federal baja la tasa de interés, para alentar a que los bancos presten dinero y lo redescuenten. ¿Cuál es el respaldo del dólar? Nosotros respaldamos nuestra moneda con dinero inorgánico. ¿Cuál es el respaldo del euro? La producción gigantesca de Estados Unidos, que es del 30% del Producto Bruto Mundial y de Europa, que no sé cuánto es, pero es un porcentaje enorme. El único respaldo real de la moneda de un país es la producción del país y si nosotros hacemos esto, vamos a aumentar la producción agrícola, que es lo que nos interesa .

SIMÓN: A los que venimos de las zonas rurales nos conviene.

MANUEL: Y estaríamos entonces revaluando nuestra moneda.

VÍCTOR: Ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario.

SIMÓN: No afecta para nada

MANUEL: ¿Si tengo un buen respaldo?

SIMÓN: No tiene nada que ver

JORGE: Bueno, se nos terminó el tiempo. Podríamos seguir dialogando y debatiendo este tema.

MANUEL: De todos modos, vamos a charlar. Queremos agradecerte nuevamente, yo lo voy a hacer a nombre del grupo, porque por primera vez, como introduje en mi participación acá, estamos debatiendo sobre temas que eran tabú. Es una plena demostración de que se están destapando temas reservados elitéscamente para otras gentes, que está empezando a cambiar.

SIMÓN:
Los 4 estamos de acuerdo

JORGE: Eso es correcto. Pero no hay nada que hacer porque si estamos en una democracia participativa y este es el canal del estado, eso es lo lógico, que se debatan estos temas por el canal del estado. Muchas gracias entonces a Eudes Vera, Manuel Martínez, Simón Saba y Víctor Morón, por haber estado con nosotros. Ustedes escucharon sus criterios. Fórmense ustedes sus propios criterios.

Muchísimas gracias por habernos acompañado..

Transcriptor:  Eudes Vera - eudesvera@cantv.net


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