Devaluacionistas versus Defensores del bolívar
Venezolana de Televisión / Soberania.info
- 16/02/04
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Debate
en Programa "Diálogo Abierto" por Venezolana de Televisión - Parte
I
Con motivo de los insistentes rumores sobre una inminente devaluación
del bolívar, nos ha parecido de interés para nuestros
lectores transcribir el debate sobre la devaluación que
tuvo lugar el pasado 12/01/2004 en el Programa "Diálogo
Abierto" por Venezolana de
Televisión, moderado por
el Internacionalista Jorge Arreaza. La trascripción se efectuará en
2 partes. A continuación la primera entrega:
JORGE: Hoy
vamos a hablar de Economía. Vamos a tratar dos
temas, pero el primero de ellos, y quizás ustedes estén
pensando que vamos a empezar con ese tema que es el del millardo
famoso, pero no vamos a empezar por allí, porque quizás
hay uno que es incluso más importante, que es el de nuestra
moneda, el de la política general, el de la devaluación.
Y se ha generado a lo interno del proceso, sobre todo a través
de algunas páginas de Internet, léase Aporrea.org,
Soberania.info, Red Bolivariana,
se ha generado un debate interno dentro del Proceso sobre la pertinencia
o impertinencia de una política devaluacionista, una vez
que se anuncia que el presupuesto del año que ya está en
curso, va a tener un dólar promedio equivalente a 1.920
bolívares
aproximadamente. Por ello, nosotros vamos a hablar de eso, pero
es que además
todo este debate surge de una Carta
Abierta al Presidente Hugo Chávez Frías, con motivo de la anunciada devaluación
del bolívar. Esta es una carta bastante explicativa, bastante
extensa, que tuvo sus reacciones. Por ejemplo, esta carta que firman
un número importante de ciudadanos, la mayoría de
ellos ingenieros, también hay economistas, nos dice que
ellos no entienden, pues, cómo una devaluación se
puede producir. Consideran que es una situación forzada
que se le impondría a la sociedad venezolana, por cuanto
no existen las condiciones objetivas que la justifiquen. Alegan,
pues, la condición económica, el nivel de las reservas
internacionales. También incluyen, pues, la cantidad de
políticas que según quienes firman esta carta, otros
países fueron revaluacionistas, es decir le dieron mayor
valor a su moneda y no se lo restaron por medio de la devaluación.
Pero, en fin, el dilema de la devaluación o la revaluación
siempre ha estado presente en la Economía y, a veces se
ubica a los devaluacionistas en la izquierda, a veces se los ubica
en la derecha. Pero queremos analizar el caso venezolano, queremos
analizar el porqué. Nuestro panel hoy está compuesto
por el Ingeniero Eudes Vera y por tres economistas: Manuel
Martínez, Simón Saba y Víctor Morón. Debo aclarar además
que Simón Saba es Director de Administración y Finanzas
del Municipio Carvajal del Estado Sucre. Bienvenidos todos! Y los
primeros dos invitados, Eudes Vera y Manuel
Martínez, son
firmantes, pues, de esta carta que ha suscitado toda esta polémica,
reacción que por ejemplo tuvieron los economistas Saba
y Morón. Ellos nos van a dar su punto de vista. Ellos sí están
a favor de una política devaluacionista. Ustedes (Eudes
y Manuel) no están. Le doy la palabra al Sr. Vera para que
nos explique.
EUDES: Bueno, ante todo buenas noches, Jorge y muchísimas
gracias por esta magnífica oportunidad que nos brindas a
nosotros, ciudadanos comunes, para expresar nuestros puntos de
vista ante una materia de tan elevada trascendencia y que afecta
a todos los venezolanos, y que en nuestro concepto amerita de un
mayor tratamiento a nivel de los medios de comunicación,
de un mayor involucramiento de la opinión pública,
puesto que realmente está afectando a la gran mayoría
del pueblo venezolano. Entonces, te damos las gracias porque esta
es realmente una demostración, de que tú estás
ejecutando lo que dice la Constitución Bolivariana, estamos
ejerciendo el derecho a una democracia participativa, protagónica
y corresponsable.
JORGE: Sí, la idea era sacar un poco el debate de lo que
es Internet que es restringido, pues tiene acceso a una cantidad
de población muy pequeña y llevarlo a la TV que es
un medio masivo y más aún, al canal del Estado, que
le interesan estos temas. Pero, ¿Cuáles son las razones
por las que estos firmantes, entre los cuales están ustedes
dos, se oponen a la política devaluacionista que ya anunció el
mismo gobierno?
EUDES: Bueno, en realidad existe una diversidad
de razones, sobre todo tomando en cuenta que la política devaluacionista es
una política heredada del puntofijismo, que tiene ya 20
años de aplicación en el país, sucesivas devaluaciones
con resultados por todos conocidos: mayor
inflación, mayor
pobreza, mayor endeudamiento. Por ninguna parte se ven las ventajas
de 20 años de devaluación. Dicen que el sapo es el único
animal que tropieza 2 veces con la misma piedra, pero los economistas
que defienden la teoría devaluacionista llevan 20 años
y hasta ahora no vemos los frutos de esa política. Creemos
que objetivamente no existen las condiciones macro-económicas
que justifiquen una devaluación. Creemos que una devaluación
en estos momentos es algo no solamente injustificado sino totalmente
artificial, totalmente inducido. Se está tratando de justificar
algo que no tiene base, simplemente. Por eso nos oponemos rotundamente,
sobre todo por los peligros que encierra para este proceso Bolivariano,
por lo que va a afectar a las grandes mayorías, sobre todo
a las más desposeídas. Ya veremos cómo va
a repercutir esto tremendamente en la inflación, en el desempleo,
en la recesión económica, etc., etc.
JORGE: Vamos
a preguntarle a Manuel Martínez. Usted, que
es economista. Yo entiendo que ustedes toman la devaluación
como una política del gobierno, más no como un efecto
del mercado. Pero, ¿es la devaluación, entonces,
una política o una consecuencia de una interacción
de variables económicas?
MANUEL: Bueno, el segundo punto
alimenta precisamente la actuación
política, ¿no?, es más bien un reflejo. O
sea: una buena política tiene que afincarse en la realidad,
en las variables, particularmente, tratándose del presupuesto
nacional, en las variables más amplias, las que suelen denominarse
con esa expresión un poco fuerte: Macroeconomía.
Yo me sumo a esta inquietud de ingenieros, precisamente a quienes
en principio no les correspondería tratar ese tema. Ellos
se han sentido un poco marginados, pero marginados hemos estado
en esta sociedad: odontólogos, antropólogos, porque
venimos de una república precisamente exclusionista. El
debate por ejemplo de un presupuesto nacional, que es la máxima
expresión de todas las variables involucradas, siempre fue
un coto cerrado a cenáculos, por ejemplo los cenáculos
de los congresistas y a veces de las comisiones ad hoc .
Era patrimonio y coto de las cúpulas partidistas. Se debatía
más en las Secretarías de los partidos de la vieja
república que en los estudios económicos propiamente.
Entonces, cuando yo veo esta participación, me sumo, aún
como economista, ¿verdad?, a pesar de que corro el riesgo
de que mis colegas, ¿verdad?, pudieran adoptar otra, porque
quien es el actual ministro es colega también y yo me afinco,
a su vez, en otras. (razones), yo abundo sobre lo que está apoyando
Eudes. Por ejemplo, el dólar, cuando se maneja la paridad
cambiaria con efectos simplemente monetaristas, como para compensar
el balance, que es un balance en el fondo de los ingresos y egresos
del presupuesto nacional. Esa medida bien pudo haberse tomado y
adoptado con una sobreestimación de dólares, lo que
yo he planteado. Cuando yo también introduje ese
tema en paralelo, aparte de esta carta, dije:
como se trata de variables presupuestadas, en vez de presuponer
un aumento del valor del dólar, un aumento en un 25%, que
es considerable, ¿no?, entonces yo dije: bueno , podemos
sobrestimar más bien el ingreso de dólares, es decir,
como si estuviéramos vendiendo mejor . Y las perspectivas
demuestran que esta nueva administración después
del sabotaje petrolero, es que yo vaticino (me lo dicen los informes
que recibo con toda la parquedad informativa de los medios). Pero
yo vislumbro, con esta más sana administración que
tiene PDVSA, con el empuje que está dando, al Estado le
van a ingresar muchos más dólares . Es decir,
estaríamos saturados de dólares. Pero claro, desde
institutos académicos de prestigio como el IESA, se viene
manejando desde hace tiempo la concepción de que a nosotros
nos enferma el excedente de dólares, y todas estas expresiones
devaluacionistas, que tienen tiempo, como apuntaba Eudes, tiran
hacia allí. Porque en el fondo esta devaluación
supondría que nosotros estaríamos vendiendo a menos
dólares el precio del petróleo, por la sencilla razón
de que si yo ahorita consigo un dólar a 1600 bolívares,
yo tendría que sacar 2000 bolívares , que
es como que si recibiera 0,80 dólares sacando, porque 2000
bolívares yo los consigo también con 1,5 dólares
(a 1600). O sea, yo respetaría la paridad cambiaria
a 1600 y sobrestimaría el ingreso de dólares, que
es bastante fundamentado porque debe venir un ingreso considerable .
JORGE: ¿Tomando en consideración el valor del barril
de petróleo?
MANUEL: Exactamente.
JORGE: Vamos nosotros a ir a una pausa. Al
regreso vamos a escuchar a los economistas Simón Saba y Víctor Morón:
ellos tienen una posición distinta: Coinciden con la política
del gobierno de esta devaluación. Vamos a escuchar sus razonamientos
al regreso de esta pausa. Ya volvemos.
JORGE: Hemos oído hasta ahora a Eudes Vera y Manuel Martínez,
firmantes de la Carta Abierta al Presidente con Motivo de la Anunciada
devaluación del bolívar. Ellos no están de
acuerdo con la devaluación. Pero vamos a ver qué opina
el economista Simón Saba, no sólo sobre esta carta
sino sobre la política económica del gobierno, la
política monetaria en este caso.
SIMÓN: Bueno, en primer lugar a mi me gustaría un
poco quitar de lo político-ideológico lo que tiene
que ver con el tema de la devaluación porque la experiencia
pasada, en 20 años de experiencia que tenemos, es que se
ha tratado de retener y forzar el precio estable o bajo, y al final,
cuando ya la realidad no puede dar más, entonces estalla
y viene una maxidevaluación. Entonces no es lo mismo una
devaluación que una máxidevaluación. Una devaluación
racional, suave, no es igual que una maxidevaluación, porque
no es lo mismo ni me va a hacer el mismo efecto una aspirina (seguramente
me dará grandes alivios a varios males), que tomarme 100
pastillas de aspirina que lo más seguro es que me van a
llevar al cementerio.
JORGE: ¿Usted considera que la política
del gobierno es racional entonces?
SIMÓN: Sí, es racional.
Tiene su poco de racionalidad. Todavía
20% me parece mucho . Tal vez si lo hubieran hecho antes,
hubiera sido menor el impacto. Ahora, ya ahora será 20%.
Si aguantamos para el mes de abril más o menos deberíamos
tener, para igualar un precio de 1920 como promedio del año,
aunque eso era un supuesto del presupuesto..
JORGE: Es un supuesto,
correcto.
SIMÓN: No es que el presupuesto dice:" Este va a ser el
precio."
JORGE: Es correcto.
SIMÓN: Uno de tantos supuestos que tiene entre la parte
de los ingresos dice que el precio del dólar estará en
1920, el promedio del año. El promedio del año,
si devaluamos en abril, para igualar ese promedio deberíamos
ponerlo en 2.240, creo, y si se nos ocurre devaluar en octubre
deberíamos
llevarlo a 2.880 para lograr ese promedio.
JORGE: O sea,
en su opinión lo mejor sería devaluar
lo antes posible.
SIMÓN: Si es posible, mañana
mismo .
JORGE: Mañana mismo. ¿Coincide Víctor Morón
con esta apreciación?
VÍCTOR: Yo creo que sí. Si es razonable lo que está planteando él.
Pero yo quiero aclarar una cosa primero. Primero, en primer lugar,
yo quiero saludar a Eudes, sobre todo que fue a quien más
le maltraté en el artículo que se publicó en
Internet, que en realidad fue escrito para el consumo de poca gente.y
ya uno descubre que en Internet no hay nada que sea para el consumo
de poca gente.
JORGE: Correcto, sí.
VÍCTOR: Lo maltraté. Mi estilo suele ser muy panfletario
y esta vez se me fue la mano., con lo cual conseguí un efecto
perverso, que es que la gente discutiera el tono del escrito y
no el escrito. Volviendo al tema. Yo no creo en el tema de la devaluación
como herramienta de política fiscal, esto es, como fuente
de ingreso del presupuesto. El ministro lo dijo, y el ministro
es, yo lo juzgo técnicamente solvente, que aquí se
trata de mantener el tipo de cambio real, alineado en un nivel
similar al que estaba. ¿Qué quiere decir tipo de
cambio real? El tipo de cambio corregido por la inflación.
Si este año mi moneda vale 1600 bolívares, o el dólar
vale 1600 bolívares, y tengo una inflación del 20%,
si el año que viene yo no corrijo mi paridad, lo que voy
a conseguir es que mi bolívar se esté sobrevaluando
realmente en términos reales.
Con Control de Cambio,
yo puedo tener el tipo de cambio que a mí se me dé la
gana.., nosotros podríamos
establecer el tipo de cambio en 1.000 bolívares y como
hay control de cambio, no tendría mayores efectos (probablemente
ahí sí habría efectos fiscales, ¿no?) .
Ahora, el problema es que el Control de Cambio es una medida
necesariamente temporaria, no es eterna, puede durar un año,
2 años, 10 años, pero algún día vamos
a salir. Y si ese día salimos con un bolívar excesivamente
sobrevaluado, nos va a pasar lo del 89, donde saltó de
14,50 a 29, si no me equivoco.
JORGE: Ajá.
VÍCTOR: En ese sentido, a mí me parece que lo más
prudente, en política monetaria y cambiaria, uno no puede
estar jugando demasiado. Son términos bastante delicados. Pero
represar el valor del bolívar para evitar inflación,
que de todas maneras se va a producir, porque la inflación
no depende solamente del valor del bolívar con respecto
al dólar, en algún momento puede tener consecuencias
muy desagradables , como lo señala aquí el
economista Saba. Además, tengo que decir por qué yo
me ofusqué en estas discusiones.: Yo creo que este proceso
tiene una conducción estratégica y creo que la conducción
sabe lo que hace. Si yo tuviera que empezar a pensar que la conducción
no sabe lo que hace cuando manda un presupuesto al congreso, no
sabe lo que hace cuando designa un ministro, porque aquí se
está poniendo en juego la credibilidad de dos ministros:
el de Finanzas y el de Planificación y Desarrollo. Y bueno,
caramba, este, tendría que empezar a pensar seriamente si
me conviene seguir de este lado o si me voy. En principio, estas
son mis razones, hay más: Creo que una razón
fundamental es que un bolívar permanentemente sobrevaluado,
con episodios espasmódicos con algunas maxidevaluaciones,
es lo que nos ha llevado a esta inopia productiva que padece el
país hoy .
JORGE: ¿El bolívar para
usted hoy a 1.600 o a 1.920 sigue sobrevaluado?
VÍCTOR: Yo
creo que no. Estamos más o menos., y
por eso me parece prudente tratar de mantener esta paridad en términos
reales.
JORGE: ¿Y por qué en el mercado
negro se encuentra a 3.000 bolívares?
VÍCTOR: Porque los que van al mercado negro
no tienen acceso al mercado regulado. En todo caso, deberíamos
ver el promedio ponderado de cuántos dólares se están
canjeando en el mercado negro, cuántos dólares CADIVI
(que ha estado dando muchos dólares, por lo menos sobre
el fin de año), cuál es el valor promedio del bolívar
(dólar) en este momento, que no es ni 2.500 ni 1.600.
JORGE: Ajá, ésa es
la idea. Vamos a preguntarle entonces a Eudes Vera o a Manuel Martínez,
cualquiera de los dos, que son firmantes de esta carta en contra
de la devaluación,
el mantener la moneda en este nivel, el no devaluarla, ¿no
beneficia entonces a los importadores y perjudica a los exportadores?,
porque si queremos diversificar la economía, necesariamente
tendríamos que impulsar la exportación de nuestros
productos, y al tener un bolívar sobrevaluado o con un nivel
más alto del natural, eso, pues sería perjudicial
para la exportación mientras que los importadores, que muchas
veces le hacen daño al país porque restringen la
producción nacional, tendrían entonces un dólar
equivalente a 1.600 bolívares y podrían entonces
seguir apostando a la importación.
EUDES: Bueno, pero yo quisiera,
como el amigo Víctor hizo
referencia a que las personas que hemos expresado nuestro desacuerdo
con la decisión de devaluar, estamos poniendo en tela de
juicio la capacidad de las personas designadas, inclusive, se ha
aventurado a decir que por qué más bien no montamos
tienda aparte. Creo que así lo entendí, ¿no? Es
decir, que si uno discrepa de lo que dice un ministro o cualquier
funcionario, ¿automáticamente ya uno debe ubicarse
en el campo contrario? Yo me considero 100% revolucionario
y Bolivariano, ¿no?, y creo que estoy ejerciendo mi derecho
a participar y a opinar porque me lo da la Constitución
Bolivariana, ¿no?. Ahora bien, en el pasado hemos tenido
muchísimos casos. Está el caso del ministro
Luis Miquilena que tanto daño hizo a este país. Entonces
el que discrepaba de Miquilena, ¿era un contrarrevolucionario?,
si atendemos a lo que dice nuestro querido amigo aquí, Víctor, ¿no?
JORGE: Bueno, eso es cierto, pero para acotar algo, ustedes terminan la
carta y dicen que: "la devaluación es el arma secreta
de los contrarrevolucionarios". Esto de alguna manera estaría
señalando a los ministros que impulsan la devaluación
como contrarrevolucionarios, ¿no?
EUDES: Bueno, en primer
lugar, yo en ningún momento estoy
particularizando al Ministro Nóbrega como responsable de
la decisión de devaluar. Esa es una decisión conjunta
que toman el Banco Central de Venezuela, en uso de atribuciones
que le da la Constitución, y de común acuerdo con
el gabinete económico. Entre ellos está el Ministro
Nóbrega. De manera que eso es una corresponsabilidad, ¿no? Ahora,
bien es sabido que en el Banco Central, pues, persisten representantes
de la vieja política, ¿no?, que obedecen dictámenes
de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional
y el Banco Mundial . Se dice que el Banco Central es autónomo,
pero eso es una entelequia, eso es una mentira. El Banco
Central de Venezuela es autónomo aquí con respecto
al gobierno nacional, pero es totalmente dependiente de los dictámenes
que vienen de Washington, del Fondo Monetario Internacional. Entonces,
cuando yo digo que, o los que firmamos la carta, decimos que la
devaluación es el arma secreta de la contrarrevolución
nos basamos en que, efectivamente, ¿a quién le causa
daño la devaluación? ¿Le causa daño
a los elementos conspiradores y desestabilizadores? No, todo lo
contrario. Les facilita el trabajo, los premia por haber fugado
divisas, ¿no?. Y por otra parte, pues afecta a las clases
populares que son el sostén de este proceso revolucionario.
O sea que es un atentado a la yugular del proceso .
JORGE: Ahí entra un tema interesante. Vamos a hacer una
pausa. Al regreso le doy la palabra a Manuel Martínez para
que me dé la respuesta a lo de la exportación y la
importación, si una política revaluacionista no beneficia
entonces a los importadores. Vamos a hacer una pausa. Ya regresamos.
Debate en Programa "Diálogo
Abierto" por Venezolana de Televisión - Parte II
La devaluación del bolívar ya es un hecho, para
bien o para mal, aunque los defensores del poder adquisitivo del
venezolano, creemos firmemente que es un grave error. En esta oportunidad,
les traemos la trascripción de la segunda y última
entrega del debate sobre la devaluación, que tuvo lugar
el pasado 12/01/2004 en el Programa Diálogo Abierto por
Venezolana de Televisión, moderado por Jorge
Arreaza, con
la presencia, por el lado devaluacionista, de Víctor Morón y Simón
Saba y, por el lado antidevaluacionista, de Manuel
Martínez y Eudes Vera.
JORGE: Y,
quería darle la palabra a Manuel Martínez,
economista, para que entonces nos explique por qué apoya
con esta carta una medida de revaluación, o al menos de
mantener la paridad monetaria tal como está, cuando eso
lo que impulsa es la importación y no la exportación.
MANUEL: Sí, precisamente, ayer en el Aló Presidente,
fue enfático por enésima vez el Presidente de la
República en que uno de los dramas que está padeciendo
toda la sociedad venezolana, pero particularmente la clase más
necesitada, hacia quien está dirigida todo este proceso
pues, lo que está en el piso de la Revolución, es
un déficit en productos de la dieta básica, elementales,
como es el maíz, como es la caraota, carnes en diferentes
especies. Entonces, allí parece que en ese presupuesto no
se respeta esa decisión del Presidente, o hay una contradicción
. Porque yo como economista, si a mí me hubieran consultado,
si yo hubiera tenido una participación más oportuna,
retomando el tema, pues, que estamos aquí precisamente haciendo
uso de una participación sin que, como lo acaba de apuntar
el colega Víctor, aunque lo dijo fue tangencialmente, el
hecho de que uno discrepe de las líneas que bajan de arriba,
de Miraflores, no quiere decir que uno está en la reacción.
El hecho tampoco de que ellos estén aquí proponiendo,
induciendo una devaluación de partida sin que el presupuesto,
porque eso fue en noviembre, inclusive, (cuando) salieron esas
primeras y alarmantísimas declaraciones de que el dólar
iba a aumentar en un 25%. Entonces, a mí me parece que aquí debería
haber es una prioridad que es la sustitución de
importaciones , un proyecto que es viejo, por cierto,
pero que fracasó, ha fracasado porque no cayó precisamente
en los empresarios más idóneos ni más revolucionarios.
Se convirtieron en otra cosa: en desbancadores del erario público,
se disfrazaron en cierto modo de empresarios y tuvieron empleados,
disfrazados de empleados, etc., etc., y todos los años los
veíamos otra vez en las puertas de Miraflores y en los confeccionistas
de estos presupuestos pidiendo nuevas partidas, para seguir alimentando
eso, de tal manera .
JORGE: Sustitución de importaciones.¿No sería
conveniente entonces una devaluación?
MANUEL: Pero, es que
precisamente si nosotros dirigimos la acción
a sustituir importaciones, nosotros precisamente estaríamos
necesitando menos dólares para importar, porque el punto
es ése. Lo que está en juego es que nosotros somos
dependientes del dólar. Si nosotros devaluamos la moneda
nuestra y repito lo que dije hace rato: Eso sería como vender
el petróleo por debajo de su precio, con lo cual estaríamos
en cierto modo, indirectamente, volviendo a la vieja PDVSA , que
se quedaba con la mayor parte de los dólares y al Fisco
Nacional le quedaba una mínima parte.
JORGE: Perfecto, permítame darle la palabra al Simón
Saba.
SIMÓN: Bueno, en primer lugar aquí creo que ya estamos
tocando un tema un poco grave porque ahora ya estamos viendo quién
quiere y quién no quiere que se devalúe el dólar,
a quién le conviene y a quién no le conviene. Así como
hay aquel refrán que dice: que "dime con quien andas y te
diré quien eres", también vamos a ver ahora la posición
de cada uno, para ver cuál es la posición de la persona.
Si yo soy un trabajador que trabajo con, puede ser una empresa
multinacional, o si trabajo con un sector, gano altos ingresos
y el sector donde yo estoy trabajando se mueve en el mercado internacional
y no depende de los precios nacionales, por ejemplo sector petrolero,
sector siderúrgico, bueno, yo soy independiente de lo que
pase con el precio del dólar, pero, para poder mantener
mi nivel de vida, yo necesito una moneda sobrevaluada, porque seguramente
yo tengo gusto, me gusta comer queso francés, queso holandés,
viajar a Miami, de repente tendré una casa, no sé si
en Miami o Europa, etc., etc., y por ahí podemos comenzar,
podemos decir 10, 20, 30 casos de descripciones de a quien le conviene
que se sobrevalúe el bolívar.
JORGE: A los más necesitados, a los más pobres, ¿Qué les
conviene o no les conviene?
SIMÓN: Les conviene
una devaluación .
JORGE: ¿Por qué?
SIMÓN: Porque ¿Dónde están
los más necesitados? Están en el campo, por ejemplo,
los que siembran maíz, los que trabajan con el cacao,
allá en el Municipio mío. Yo me acuerdo, cuando
el bolívar estaba sobrevaluado (años 99, 2000,
2001), hubo una gran crisis en el campo. Hubo mucha gente que
tuvo que abandonar sus haciendas. Los productores de cacao, los
de coco, estuvieron ahorcados, gente que hipotecó sus
haciendas.
JORGE: Pero, ¿Para exportar,
no?
SIMÓN: No, porque las importaciones estaban tumbándoles
el mercado nacional, no es que ya no exportaban.
MANUEL: Pero por
falta de controles.
SIMÓN: Dejaron de exportar y además
comenzaron.
MANUEL: Por falta de controles.
SIMÓN: ¿Qué tipo de control? El control lo
estamos viendo desde la época de la prehistoria.
MANUEL: No,
pero era otra República.
SIMÓN: Desde la época de la Colonia tenemos controles.
Ningún país en el mundo ha dejado de tener controles. Yo
creo que el mejor control sería un precio del dólar
alto . Ese es el mejor arancel que hay, porque ése
sí es verdad que lo va a pagar todo el mundo.
JORGE:¿Está de acuerdo Víctor Morón?
VÍCTOR: Exactamente, ¿Con qué? Lamento muchísimo
que me hayas quitado la frase porque esa frase la iba a decir yo.
Yo creo que aquí hay un tema, además, de corto plazo
y un tema de largo plazo. En el corto plazo, claro, a mí me
encanta viajar, me encanta consumir bienes de lujo, que son importados,
pero en el largo plazo, además, los pobres, los sectores
más necesitados del país que son los campesinos y
los trabajadores urbanos lo que necesitan es trabajo. En
Venezuela tenemos un tremendo problema de desempleo y todas las
políticas económicas modernas se orientan en primer
lugar y como primer objetivo a combatir el desempleo. El desempleo
no lo combatimos.
SIMÓN: Subsidiando las
importaciones.
VÍCTOR: Subsidiando las importaciones y generando
empleo en el exterior. Tener un dólar barato
es algo así como prender el aire acondicionado full, abrir
una ventana y enfriar el mundo. Creo que esto no es negocio para
ningún país. Me voy a referir a lo del Fondo Monetario
Internacional. Yo tengo como regla de oro, que si en algún
momento descubro que el Fondo Monetario Internacional está coincidiendo
conmigo, reviso mi posición porque algo malo estoy pensando. El
Fondo Monetario Internacional en este momento está presionando
a los países para que aprecien su tipo de cambio, o sea,
para que revalúen sus monedas, ¿Por qué?
Porque el Fondo Monetario Internacional es el policía
de los acreedores, para cobrar su deuda. Ha asumido ese rol y
un dólar barato significa que los acreedores pueden comprar
más dólares y pagar más dólares.
El
tema de las exportaciones yo no lo tocaría,
en el caso venezolano , aunque creo que es importante
un dólar que favorezca las exportaciones, porque
las exportaciones fuertes de Venezuela no están atadas
al dólar , son commodities .
Y, a cualquier valor del dólar, el petróleo vale
lo que vale en dólares, entonces no entiendo esa cosa
de que devaluar es cobrar menos por el petróleo. Es la
misma cantidad de dólares. Ahora, lo que si podemos lograr
es una cosa. Si es cierto que el mejor arancel es el tipo de
cambio. Lo que sí podemos lograr con un tipo de cambio
bajo, o sea con un dólar caro, es fortalecer las actividades
productivas nacionales y de hecho eso ha venido pasando desde
febrero del 2002 para acá. Yo conozco a empresarios que
estaban quebrados en el año 2001 y que en estos momentos
están felices. Y que si yo les digo que hay que revaluar,
bueno me voy a meter en un problema con ellos.
JORGE: Muy bien. Vamos
a hacer una pausa. Al regreso les damos la palabra a Eudes Vera
y a Manuel Martínez para que rebatan
o coincidan con esta posición. Y luego, vamos a intentar
hablar también de esta posición, esta solicitud del
Gobierno Nacional al Banco Central de Venezuela de una cantidad
importante de dólares, de un millardo, para financiar los
proyectos agrícolas. Ya regresamos.
JORGE: Eudes Vera es el único que no es economista aquí,
pero es el que impulsó, además es el primer firmante
de esta carta abierta al Presidente de la República, en
contra de la devaluación. ¿Usted coincide con los
criterios que exponían Simón Saba y Víctor
Morón?
EUDES: No, en absoluto, porque creo que hay mucho dogmatismo
y mucha, digamos casi, falacia en las aseveraciones, porque ellos
hablan de que el bolívar está sobrevaluado, ¿Pero
sobrevaluado en base a qué? Si todos sabemos que el dólar
ha perdido 25% de su valor con respecto al euro, entonces, nos
quieren arrastrar con la caída del dólar, que siga
cayendo la moneda venezolana. Eso por una parte. No está comprobado
científicamente que el bolívar esté sobrevaluado.
Además, ése no es el punto en discusión. El
punto en discusión es cómo afecta a las masas un
dólar caro. Cómo afecta a las masas populares . Aquí se
ha dicho que el dólar caro lo quieren solamente los que
quieren comer caviar o ir a Miami. Bueno, eso es cierto, pero ésa
es una minoría.
JORGE: Un dólar
barato.
EUDES: El dólar barato, perdón, ¿Cuántos
comen caviar o van a Miami en este país? Es una minoría ínfima. Pero
las grandes mayorías, con un dólar caro, tomando
en cuenta que la mayor parte de los insumos de nuestras empresas
son importados; de lo que consumimos, una gran cantidad, por
lo menos un 60 o 70%, me atrevo a decir, tiene un componente
importado, entonces es una falacia pretender decir que eso no
va a afectar a las clases populares, no va afectar a los campesinos.
Eso es totalmente falso. Por otra parte, la prioridad
absoluta de este proceso revolucionario, ya lo ha dicho el Presidente
Chávez, es el autoabastecimiento, no las exportaciones.
No confundamos exportaciones con auto-abastecimiento, porque
en el campo de las exportaciones prácticamente tenemos
la batalla perdida con los gigantes exportadores . Es
como si nosotros pretendiéramos ponernos a exportar computadores,
por ejemplo, o whisky. Eso no tiene sentido, ¿verdad?
Nosotros, lo que sí tenemos que incentivar es que la dieta
básica del venezolano esté garantizada, porque
eso le da seguridad al país, seguridad geopolítica,
inclusive. Entonces, rechazo categóricamente que
la razón para devaluar simplemente sea porque a algún
economista se le ocurrió decir que el bolívar está sobrevaluado . ¿Sobrevaluado
en base a qué? ¿En base a qué criterio?
Eso no es cierto.
JORGE: Manuel Martínez.
MANUEL: Bueno, abundando
sobre ese tema, fíjate si uno
se acoge y respeta así como algo sacrosanto los estimados
del Ministerio, o sea, que sería lo que va a regir la política
monetarista en este año en curso, con los ajustes que la
dinámica vaya imponiendo, como ya lo tratamos, entonces
uno terminaría convalidando entonces al mercado negro. Porque
el mercado negro que es grueso y es pesado, precisamente se ha
desenvuelto es con un dólar bien caro . Es decir,
donde el bolívar ya en el mercado negro está bastante
devaluado. Ahora, esta política, inspirada desde
arriba, sería una convalidación del dólar
negro . Ya estamos cerca de los 3000 bolívares.
Por ahí se habló, aunque hubo un componente navideño
estacional que presionó mucho especulativamente, no se podría
tomar en consideración. Pero si seguimos insistiendo
en que a nosotros nos conviene devaluar, estaríamos entonces
admitiendo que la banca paralela, la banca negra, tuvo razón
entonces. Y, bueno, entonces vamos a entregarles a ellos la libertad
absoluta para que fijen los precios.
JORGE: Pero 1920 bolívares por dólar no es una devaluación
comparable con el mercado negro.
MANUEL: No, pero el problema, Jorge,
es que ya es una insinuación.
Es una invitación. Es más, yo me atrevería
a afirmar que aquí el beneficiado en principio es ese comerciante
que importó a dólar negro, ése que no podía
ponerse al día porque no podía retirar de CADIVI
porque tenía problemas impositivos, tenía algún
requisito que no pudo satisfacer a tiempo, que es lo lógico, ¿no?,
debía algún impuesto, alguna cosa de ésas.
Entonces, él se vio obligado, no porque lo convalide y lo
quiera, sino que él se vio obligado para subsistir a comprar
dólares bien caros. Bueno, él se estaría beneficiando
en principio ahorita.
JORGE: ¿Cuál es el valor real del dólar
entonces?
MANUEL: No, no lo sabemos ahorita. Bueno
pero por lo menos se debe respetar el que tenemos ahorita, que ha
funcionado, ¡por
favor! Y podríamos, como ya lo han apuntado algunos colegas
también por ahí, podríamos ir avanzando
más bien a una revalorización . Es decir,
yo quisiera retomar la ingerencia de un ingeniero aquí y
de nosotros, el resto, que somos economistas. Yo vengo observando
desde mi profesión que la Economía es una ciencia
bastante álgida, es un terreno muy elástico que
se presta a mil versiones, inclusive gente que no es especialista
(aquí tenemos un ejemplo), pues se mete en ese terreno
porque es apasionante, porque nos involucra a todos. Ahora, en
una república bastante participativa, bueno, la coyuntura
de los ingenieros me parece muy oportuna porque en ellos, el
mismo rigor que los obliga por profesión a usar la matemática
hace que en ellos los números cuadren: 2 y 2 en matemática
no puede alterarse. Entonces, cuando un ingeniero hace un estudio
económico, debe respetarse, porque no se apasiona con
corrientes. Nosotros lo economistas, yo lo reconozco,
uno está muy influido, uno está muy influenciado
(valga esa expresión fea), tiene muchos prejuicios de
muchas doctrinas que se han tejido en la humanidad y las tenemos
ahorita, heredadas inclusive de la Cuarta República. Por
eso debemos deslastrarnos un poco de esas viejas políticas,
por lo menos detenernos un poco, no desbocarnos y desde arriba
introducir un bolívar ya devaluado.
JORGE: Simón
Saba.
SIMÓN: Bueno, en primer lugar, yo estuve haciendo hace
algunos días un cálculo sobre lo que debería
ser el precio del dólar, porque hay varias formas de medir
cuál debería ser el precio del dólar o por
dónde debería andar. Una de las medidas más
comunes es dividir la liquidez monetaria entre las reservas internacionales.
El bolívar estuvo sobrevaluado hasta diciembre del 2002.
En todo ese período el bolívar estuvo sobrevaluado.
Y por eso uno veía que la producción nacional iba
cayendo, el desempleo aumentando. Desde entonces, si uno
ahora tomara la medida ésa y dividiera, daría un
precio (aquí sí es verdad y voy a coincidir con los
compañeros de debate), de alrededor de 1400, 1420, 1380,
en ese rango. Ése sería el precio de esa
división. Pero, si uno se va más atrás, año
2000 por ejemplo, el dólar estaba en 700 y el precio que
hubiera dado esa medida era alrededor de 1000. Por supuesto que
en esa época las importaciones eran más baratas.
El precio del maíz, aquí los grandes agro-industriales
hacían mil y una maniobras para no comprar el maíz
nacional. El maíz nacional se perdía y los productores
agrícolas muriéndose de hambre o emigrando a la ciudad.
Entonces, ¿Qué es lo que nosotros queremos? El que
no tiene ingresos lo que le interesa es conseguir algún
ingreso.
JORGE: Un trabajo.
SIMÓN: Un trabajo. El que haya estado desempleado sabe
que lo que más le interesa primero es el trabajo.
JORGE: Por
supuesto.
SIMÓN: No le interesa si es bien o mal pagado. Lo
primero que le interesa es el trabajo.
JORGE: Y para conseguir empleos, ¿Se devalúa o se
revalúa?
SIMÓN: Es mejor devaluar, porque desde
entonces, desde que se devaluó, la producción agrícola
ha mejorado, el turismo nacional ha aumentado, ha aumentado también
la sustitución de importaciones. Bueno, el desempleo ha
disminuido . Recuerdo que después del paro, el
desempleo llegó como al 20%. Ya anda por 15, con tendencia
a seguir bajando. Por eso, teniéndolo en 1600 y vamos
a llevarlo a 1700, a 1900, es mejor mantenerlo subvaluado, depreciado
o devaluado, como sea el término, no tenerlo así,
porque ése es su freno natural, a las importaciones. Y
hay productos que son de consumo, de demanda inelástica,
que uno tiene que consumirlos, uno tiene que comer. No interesa
si la comida es importada o nacional, pero uno tiene que comer
algo.
MANUEL: Medicinas, por ejemplo.
SIMÓN: Medicina., es uno de los pocos productos que son
insustituibles, medicina, tal vez los productos de computación,
pero casi todo lo demás es sustituible y no es prioritario.
JORGE: Correcto. Vamos a hacer una pausa. Al regreso le damos la palabra
al economista Víctor Morón. Y sí,
como va a ser el último segmento, hablamos de lo del millardo
lo más rápido que podamos. Ya regresamos.
JORGE: Víctor Morón, Veamos qué se decide
por fin, la devaluación, la revaluación, ¿Qué es
lo que usted le sugiere a los venezolanos como política
monetaria?
VÍCTOR: Yo creo que es mantener el tipo de cambio actual
en términos reales, simplemente. Esto implica una
pequeña devaluación en términos nominales .
No tengo cálculos. No puedo demostrar que 1600 sea
un tipo de cambio adecuado, pero nadie me puede demostrar que 1300
o 1200 lo sea. Y como este tipo de cambio funcionó,
bueno, fue una política exitosa, mantengámosla. Pero
además aclarando que está el otro elemento, ¿No?
A mí no me gustaría ir acumulando tensiones inflacionarias,
como inflación reprimida y como devaluación reprimida,
que un día me estallen en la cara como estallaron el famoso
Viernes Negro. En aquella época, todos sabíamos que
la devaluación venía y por lo tanto la devaluación
vino. Y vino una mega devaluación. Y el otro punto que digo
que hay que aclarar un malentendido. La economía venezolana
importa en bienes y servicios en el orden del 28% de la demanda
total y en el orden del 24% del producto bruto interno. Yo no sé de
dónde salen esas cifras del 50, o 60 u 80% de importaciones.
Me remito a las estadísticas macroeconómicas.
JORGE: Es decir, que el impacto inflacionario no sería
tan fuerte.
VÍCTOR: El impacto inflacionario no debiera ser
tan fuerte . Pero además, no estamos importando
el 80% de lo que consumimos. Estamos importando un modesto 30%
o menos. Con lo cual, de paso, somos una economía muy
abierta. Brasil importa el 10% y Estados Unidos el 11.
JORGE: Correcto.
Bueno, yo sé que este debate podría
seguir y además yo les agradezco a todos, porque todos son
del interior del país y han venido hasta Caracas para este
programa y no quería dejar escapar esta oportunidad para
preguntarles si ustedes están de acuerdo con la política,
con el fondo y con la forma de la solicitud del millardo, de los
1000 millones de dólares que el Ejecutivo Nacional le hace
al Banco Central para financiar proyectos agrícolas. Eudes
Vera.
EUDES: Por supuesto que estoy absolutamente de acuerdo y respaldo
categóricamente la solicitud del Presidente y pienso que
si el Banco Central no da una respuesta rápida, el Presidente
debe proceder, bien sea por decreto o por referéndum, a
modificar la Ley del Banco Central, para hacer eso posible y voy
más allá, yo considero que es un hecho que el millardo
va a ser entregado, por las buenas o por las malas. Eso es un hecho.
Por lo tanto va a ser un millardo de dólares que va a inyectársele
a la economía. Bajo esas condiciones, ¿Cómo
justificar una devaluación con un millardo de dólares
más en juego en la economía? Yo diría que
sería bien cuesta arriba pretender devaluar el bolívar
en esas condiciones. Sería sinceramente ir contra la Ley
de la Gravedad de la economía, aunque no conozco de economía.
JORGE: Ahí nos mezcló los 2 temas. Esos mil millones
de dólares, ¿tendrían algún impacto
inflacionario en la economía venezolana?
MANUEL: Retomando
lo de Eudes, precisamente, no. Lo que nos va a revelar eso es cierta
contradicción que se muestra entonces
en el estado, porque, por un lado precisamente quiere devaluar
nuestra moneda y por el otro inyectar más dólares.
Más dólares, en economía lo manejamos, lo
castiga la Ley de la Oferta y la Demanda. Los dólares tienen
que venirse al suelo. ¿Y quiénes son los
beneficiarios con un dólar en el suelo? Los tenedores de
bolívares. ¿Quiénes serían los perjudicados
si los bajamos? Sería precisamente la clase que tradicionalmente
tiene los dólares. Por eso, yo de entrada, sin mayores análisis,
sin mayores cálculos, sin numeritos, yo entiendo que mi
moneda deba más bien revitalizarse, reforzarse, inclusive
no respaldarse con dólares. Podemos respaldar con otras
monedas más fuertes que están existiendo. Nosotros
inclusive, ya vamos a tocar el tema de las reservas, nosotros podríamos
desprendernos de más de un millardo, por cuanto nuestras
exportaciones están comprometidas con los Estados Unidos,
por ejemplo, que nos compra en dólares precisamente, son
aval suficiente para, digamos nuestras compras y nuestros compromisos
comerciales en el mundo.
JORGE: Están garantizadas
MANUEL: Están plenamente garantizadas, y con especie,
porque al fin y al cabo, en moneda, cualquiera que sea, está sujeta
a vaivenes. De manera, pues, que el millardo debe venir pero
va a entrar en contradicción, aunque sabemos una cosa
acá, no me atrevo a divulgarla ni a afirmarla, pero sé que
indirectamente todos nos vamos a beneficiar, no solamente los
del campo, es que el tesoro nacional se va a aliviar con ese
millardo. Se van a aliviar entonces los programas porque va a
haber mayor disponibilidad de dólares para los programas
de esta misión calificada como Cristo, la misión
Barrio Adentro, la misión Ribas, la misión Bolivariana,
porque el estado no se verá tan presionado para hacer
apartes para financiar la agricultura. Tendríamos ese
sobregiro.
JORGE: Simón Saba.
SIMÓN: Desde el punto de vista de la ortodoxia económica,
esta solicitud del millardo aparentemente es inconveniente. Ahora,
esta es la ortodoxia institucionalistra. Fondomonetarista, etc.,
etc. Ahora, si nos vamos a la práctica y revisamos la historia
y otros casos en otras partes del mundo, uno se da cuenta de que
muchas veces uno es el que ahorra y después el que viene
después es el que gasta. Un caso muy grande fuera del país
y muy reciente es el caso de Clinton y Bush. Clinton revirtió el
déficit histórico que ya hasta algunos teóricos
de la economía llegaron a decir que el déficit era
algo ya innato del presupuesto y de la economía de los Estados
Unidos. Clinton llegó a revertirlo, llegó a generar
superávit. Y vino Bush, que recibió todo ese ahorro,
todo ese trabajo que había hecho Clinton y lo echó para
atrás, y ahora, para este ejercicio fiscal Estados Unidos
tiene un déficit de 500.000 millones de dólares,
después de que Clinton había dejado un superávit
de 140,000 millones. Entonces, uno ahorra y otro gasa. Da la impresión
de que ahora el mismo que ahorró es el que va a gastar.
JORGE: Correcto. Víctor Morón.
VÍCTOR: Aquí no ingresa un millardo de dólares
en la economía. El millardo de dólares está en
el Banco Central. Ya está en la economía: Es 1 billón
seiscientos mil bolívares que es el equivalente a través
de los mecanismos establecidos. Esto no es ninguna novedad y están
perfectamente contemplados en la Ley del Banco Central y no hace
falta modificar nada. Lo que hace falta es usar los mecanismos.
Es más, el ministro lo dijo: esto se hace a través
de los mecanismos como el redescuento. Y yo debo recordar que el
Estado tiene como mínimo 3 bancos que puede usar para hacer
esto. Si la banca privada no quiere participar que no participe.
Tenemos Banfoandes, tenemos BANDES y tenemos el Banco Industrial.
Lo que me va a acusar inmediatamente alguien es que yo estoy hablando
de dinero inorgánico. Yo le contesto que el único
dinero inorgánico que conozco son las monedas. Los billetes
son de papel. Eso es perfectamente orgánico.
JORGE: ¿Pero está respaldado?
VÍCTOR: Pero, eso es un invento de cierta ortodoxia., además.
Yo no lo he visto jamás en un libro de Teoría Económica
la expresión de este dinero inorgánico. Y Estados
Unidos emite así: Cada vez que en Estados Unidos la economía
necesita crecer, está estancándose, la Reserva Federal
baja la tasa de interés, para alentar a que los bancos presten
dinero y lo redescuenten. ¿Cuál es el respaldo
del dólar? Nosotros respaldamos nuestra moneda con dinero
inorgánico. ¿Cuál es el respaldo del euro?
La producción gigantesca de Estados Unidos, que es del 30%
del Producto Bruto Mundial y de Europa, que no sé cuánto
es, pero es un porcentaje enorme. El único respaldo real
de la moneda de un país es la producción del país
y si nosotros hacemos esto, vamos a aumentar la producción
agrícola, que es lo que nos interesa .
SIMÓN: A los que venimos de las zonas rurales nos conviene.
MANUEL: Y estaríamos
entonces revaluando nuestra moneda.
VÍCTOR: Ni lo uno ni lo
otro sino todo lo contrario.
SIMÓN: No afecta para nada
MANUEL: ¿Si
tengo un buen respaldo?
SIMÓN: No tiene nada que ver
JORGE: Bueno, se nos terminó el tiempo. Podríamos
seguir dialogando y debatiendo este tema.
MANUEL: De todos modos,
vamos a charlar. Queremos agradecerte nuevamente, yo lo voy a hacer
a nombre del grupo, porque por primera vez, como introduje en mi
participación acá, estamos
debatiendo sobre temas que eran tabú. Es una plena
demostración de que se están destapando temas reservados
elitéscamente para otras gentes, que está empezando
a cambiar.
SIMÓN: Los 4 estamos de acuerdo
JORGE: Eso es correcto. Pero no hay nada que hacer porque si estamos
en una democracia participativa y este es el canal del estado,
eso es lo lógico, que se debatan estos temas por el canal
del estado. Muchas gracias entonces a Eudes
Vera, Manuel Martínez,
Simón Saba y Víctor Morón, por haber estado
con nosotros. Ustedes escucharon sus criterios. Fórmense
ustedes sus propios criterios.
Muchísimas gracias por habernos
acompañado..
Transcriptor: Eudes Vera - eudesvera@cantv.net
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