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Caracas / Venezuela -
 


Los ejércitos no bastan para defender una nación...
Raúl Isaías Baduel / Redbolivariana.com - 16/01/04

Academia Militar de Venezuela, 16 de Enero de 2004

General de División Raúl Isaías Baduel

Transcripción del Acto de Transmisión de mando del Comando General del Ejército en el Patio de Honor de La Academia Militar de Venezuela. Viernes, 16 de Enero de 2004 *

RIB: Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez Frías, comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional; Diputado Francisco Ameliach, Presidente de la Asamblea Nacional y demás diputados y diputadas que hoy nos honran con su presencia, Doctor Iván Rincón Urdaneta, Presidente del Tribunal Supremo de Justicia, y demás magistrados presentes en este acto; Ciudadano Clodosvaldo Russián, Contralor General de la República; Doctor Isaías Rodríguez, Fiscal General de la República, Presidente del Moral Republicano; Ciudadano doctor José Vicente Rangel, Vicepresidente Ejecutivo de la República, Ciudadano General de Brigada, dilecto amigo y maestro José Luís Prieto, Ministro de la Defensa, y demás integrantes del Gabinete Ejecutivo; Ciudadano Vicealmirante Luis Alfredo Torcat Sanabria, inspector General de la Fuerza Armada nacional y demás oficiales Generales y almirantes integrantes del Alto Mando Miliar; Ciudadano General de División Jorge Luis García Carneiro; Señores oficiales Generales de División, Vicealmirantes, Generales de Brigadas, contralmirantes de la Fuerza Armada Nacional que hoy nos acompañan; Monseñor José Hernán Sánchez Porras, Obispo castrense; Distinguidos compañeros integrantes de la Promoción Generales de Brigada Francisco Carabaño Y Ponte; Distinguidos oficiales generales coroneles y capitanes de navío, Agregados Militares, Navales, Aeronáuticos, acreditados en nuestro país; Ciudadanos oficiales superiores, oficiales subalternos, suboficiales profesionales de Carrera, Cadetes, Tropa Profesional, Músicos militares, tropas alistada, Tropa de Reserva y Personal civil del Ejército venezolano, forjador de libertades.

Ciudadanos representantes de los medios de comunicación social, distinguidas personalidades especialmente invitadas a este acto. Honorable pueblo de Venezuela, señoras y señores, dilectos amigos.

Con toda la consideración y el respeto que significan para mí la infinitud de este día es necesario que aprecien mi agradecimiento por el honor que se me confiere esperando estar a la altura del compromiso, que hoy deviene en la enorme responsabilidad de asumir las riendas que la determinación del Estado ha puesto en mis manos como Comandante General del Ejército de la República Bolivariana de Venezuela. Es digno y de noble proceder hacer público un reconocimiento a la labor de mi antecesor, me refiero al señor general de División Jorge Luis García Carneiro, a quien le correspondiera asumir decisiones difíciles en momentos críticos de la vida de nuestro país. Hago votos a Dios para que lo ilumine en el desempeño de las nuevas responsabilidades que pronto asumirá.

Todos ustedes saben lo que ha venido ocurriendo en los últimos años en el país, y en Fuerza Armada Nacional, donde se han suscitados momentos profundamente disociantes, escabrosos e impregnados de disensiones casi insalvables, todo esto producto de turbios manejos que pretendieron socavar y en el peor de los casos se intentó dividir al Estado con la pretendida finalidad de fracturar la institución armada nacional. Esto no fue posible, gracias a la gran mayoría miliar que nos acompaña esta tarde de diálogo y reflexión, quienes con su unánime y decisiva liberad pudieron mantener la cohesión de sus integrantes que si entendieron el compromiso, el sagrado sentido que tenemos nosotros como estamento de la sociedad venezolana.

Señoras, señores, las últimas confrontaciones en la institución militar, por una parte constituyeron afrentas que buscaban el desprestigio de nuestra institucionalidad, por la otra, fue sumarial y verazmente positiva porque nos permitió llegar hasta el fondo, pero es allí donde podemos discernir con mayor claridad una mayor reflexión a la par de surgir una especie nuevas de especialistas agudos en asuntos militares, suerte de aprendices de militarólogos.

Podemos decir entonces, que estos acontecimientos significaron un extraordinario beneficio para todos; nos permitió revisar considerar, sopesar nuestra situación actual con la sociedad, con el país entero. Esta situación pudo establecer en medio del caos una mayor introspección de nuestra situación natural para integrarnos a la sociedad venezolana. Nos hizo posible asumir una mirada cierta de nuestras carencias y de nuestros desatinos, nos hizo pensar más en una urgente necesidad de diálogo, de comunicación que se impone en este tiempo de globalización que vivimos y de la cual no es fácil desprenderse, queremos decir que ya no podemos permanecer aislados.

Se hace necesario el hecho ineludible, de que no podemos continuar en esta situación de aislamiento. Es necesario que establezcamos mayores y positivas disposiciones de integración y que a su vez nos permitan aportar igualmente nuestros conocimientos en las distintas disciplinas del país tanto necesita. Ya es imposible a la figura del militar indiferente, sin la capacidad de insertarse en los distintos modos de producción de la sociedad, donde su aporte de conocimiento sea valorado en cuanto a las necesidades inherentes al Estado.

Estos efectivos militares en cualquier situación, son y pueden aportar con toda su potencialidad su experiencia, sus vivencias convirtiéndose en generadores de un espíritu que guíe y forje al militar contemporáneo. De allí devienen la necesidad de visionar un ejército distinto, más cónsono con las prioridades y necesidades que el Estado demanda de nosotros, y es gracias a esos momentos de confrontación anteriormente referidos que pudo establecerse una genuina integración hacia el desarrollo sostenido de una sociedad productiva, que tuviera como norte humanismo y la ciencia, como una prioridad de todos los venezolanos, tanto militares como civiles, en una comunicación mancomunada que permitiera superar los escollos de la dependencia y el subdesarrollo.

Sólo así, con el esfuerzo de todos, nuestro país podrá tener acceso a una mejor educación, a una economía más eficiente, a un mayor bienestar social que pueda garantizar una calidad de vida verdaderamente democrática. El país entero conoce de nuestro apego a la Constitución y a las leyes del Estado venezolano, por ello hemos luchado y puesto nuestras vidas en juego, todo esto para garantiza la seguridad del Estado en lo que nos corresponde. La seguridad de la sociedad, que consideramos fundamental en nuestro propio ser, donde hemos queridos ser fieles con una política del Estado, en la mirada con un futuro de estabilidad social donde el ciudadano pueda tener la certeza del profesionalismo de la salvaguarda militar y así poder garantizar el sosiego y la seguridad que permitan el desarrollo constitucional del Estado.

El objetivo fundamental de la política de seguridad nacional en la Comandancia General del Ejército tiene la obligación, tiene la misión de mantener y mejora la estabilidad de las instituciones de orden social, económico y político. La creación de actividades inherentes a la seguridad militar está dirigida a programas y contenciones para neutralizar las acciones destinadas a debilitar o destruir al país de partes de amenazas internas y externas y el resguardo a sus límites institucionales y territoriales. Igualmente serán reprimidas las tentativas que pretendan subvertir el orden constitucional. Debemos mantener estos objetivos en el nivel institucional para tener acceso a un desarrollo de un sólido sistema de relaciones cívico-militares que incrementan en la seguridad militar y así poder consolidar un logro en procura de la estabilidad de la nación, que nos conduzca hacia la paz y el desarrollo colectivo.

Honorable concurrencia, es un deber y una necesidad insoslayable, inserto en las obligaciones prioritarias de un jefe militar, el de restituir la honorabilidad, el respeto y la creencia en una certidumbre de la institución militar. El país clama y exige que el estamento militar pueda sostener una conciencia de unidad aceptación a todos los niveles que la sociedad necesitare y que pueda contribuir con su misión de servidores y garantes juramentados de la soberanía nacional, para que prevalezca el respeto y la dignidad a las leyes, a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Como una retrospectiva en cuanto a las opiniones del mundo militar, quisiera hacer algunas consideraciones al respecto. El Jefe militar, el comandante éticamente está obligado por principio y por ley a mostrar su pensamiento frente al ejercicio direccional de los hombres y a la estrategia frente a las políticas del Estado, de cara al futuro para que el ciudadano de nuestra nación, hoy en transito político-social inédito, conozca del profesionalismo de accionar y, en consecuencia, sienta el descanso y reposo que se merece al comprobar la decisión del jefe militar a la Constitucionalidad del Estado venezolano.

Público: Aplausos.

RIB: Lo militar y el militar, conforman parte de la anatomía del poder, cuya fuente originaria lo deciden la voluntad del colectivo para llenar de legitimidad a los poderes constituidos y de ese poder el estamento armado y por ende el ejército de Venezuela al que honro en comandar, es instrumento de este aludido poder, ajustando su ejecutar a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y al cuerpo de leyes que delinean el empleo operaciones del soldado.

El poder el ejército no es entonces condigno, no es condicionado, ni siquiera compensatorio, es sólo el uso central de la fuerza sujeto al concepto estratégico del Estado venezolano frente a amenazas identificadas. En consecuencia el entrenamiento, la destreza y la actuación de los hombres como una unidad imaginaria de guerra, apunta aunque paradójicamente a mantener la paz, a disuadir la amenaza para que la nación tenga senderos ciertos, logre el bienestar pero sobre todo el desarrollo y la ejecución económica y social que son los paradigmas demandados con justo derecho por el pueblo venezolano a quien nos debemos.

Público: Aplausos.

RIB: El Ejército venezolano es depositario de nuestros más sagrados valores patrios y por consiguiente baluarte y garante de nuestra nacionalidad, constitucionalidad y garantía ciudadanas; por esta razón es que siempre debe ser un ejército nacionalista, ya que surgió de lo más profundo de sus gente, fue el pueblo que bajo la dirección del genio de América El Libertador Simón Bolívar, tomó las armas, fundó una nación e inundó de libertad al continente americano y llenó de asombro y admiración al mundo que contemplaba atónito sus proezas. Podemos presumir ante todas las naciones del mundo que nuestro ejército entre otras cosas, sólo ha cruzado la frontera para llevar libertad a otros pueblos.

Publico: Aplausos.

RIB: Para llevar libertad a otros pueblos, en lugar de destrucción, opresión y tiranía y no conoce la derrota militar.

Público: Aplausos.

RIB: En estos tiempos de profundos cambios que está experimentando nuestra sociedad, el ejército no está exento de las presiones que son ejercidas desde diferentes ángulos sobre el entorno social al cual pertenece, pero la formación y el juramento prestado ante Dios, por cada uno de nosotros, nos obliga a ser menos vulnerables que el ciudadano común en tiempos en que algunos de nuestros ciudadanos lamentablemente se encuentran confundidos entre el interés personal o de la parcialidades y el interés nacional. En tiempo en que algunos de nuestros ciudadanos no tienen clara idea de lo que significa ser venezolano, no tienen claro el concepto de patria.

Público: Aplausos.

RIB: Han desdibujado su identidad, se encuentran confundidos entre banderas extranjeras y el tricolor nacional y hablan constantemente de un nacionalismo del cual no tienen idea, y se han convertido en instrumento de intereses foráneos, en enemigos de su propio pueblo al que atacan cubriéndose con la bandera y entonando el Himno Nacional.

La Fuerza Armada Nacional responde a las exigencias del Estado, la nación y el poder de ambos, la seguridad nacional, implica la tranquilidad, la confianza de todos los ciudadanos que saben que no hay nada que temer por existen leyes y organizaciones como el Ejército dentro del contexto de la Fuerza Armada Nacional que los protegen y van a actuar para neutralizar cualquier amenaza, riesgo o peligro interno o externo.

Público: Aplausos.

RIB: La defensa nacional se puede considerar como el área de conducción política del Estado que organiza dirige todas aquellas actividades que organizan sus instituciones principalmente la institución armada, para prevenir conflictos internos y externos y fenómenos naturales que atentan contra la existencia de la Nación.

Entonces cabría preguntarnos: ¿De qué tenemos que defender a los grandes y sagrados intereses y cometidos nacionales?.

La respuesta lógica sería: de una agresión.

Según Chomsky, en su libro de "Prosper full and a resistence may... " ,cito: "Tenemos ahora en el mundo una economía internacional que se mueve hacia la expresión de un estado internacional, una nueva edad imperial con un gobierno mundial de facto", fin de la cita.

Por otro lado Rossel Mckiver y Robert Weisman en su libro "Corporate Pretector" dicen, cito: "En algunas de las principales universidades norteamericanas, ya se habla que la más poderosa institución no es la democracia, sino la corporación multinacional, cincuenta y una de las más grandes economías son corporaciones no son países. Como la más poderosa institución de nuestro tiempo, la corporación multinacional lo domina todo, no sólo la economía global, sino la política y la cultura de una nación también, el mecanismo de control corporativo todavía permanece en gran parte escondido de la percepción del público hasta ahora, son los predadores corporativos. Las corporaciones multinacionales están a la caza de las mega ganancias dispuestas a atacar la democracia si es necesario, es el crimen corporativo". Fin de la cita.

Bajo este esquema de poder internacional que mantiene bajo control el poder y la industria militar y cuyo fin es la obtención de las megas ganancias sin importar los medios, están las potenciales agresiones que pueden sufrir países que como el nuestro que son inmensamente ricos en recursos naturales. La defensa de una nación es responsabilidad de todos sus nacionales, descansa sobre los hombros de su Fuerza Armada Nacional pero todos sus ciudadanos todas las organizaciones deben participar en ella, en lo económico, social y político, como lo dijera Napoleón Bonaparte: "Los ejércitos no bastan para defender una nación, mientras una nación defendida por el pueblo es invencible".

Público: Aplausos.

RIB: Seguidamente quisiera referirme al General vietnamita Vo Nguyen Giap, quien hace un comentario extraordinario para la historia en su obra "Guerra del pueblo, Ejército del pueblo". Y dice: "El Comité Central había decidido que todo el pueblo concentrara su fuerza en el servicio del frente, los imperialistas, intervencionistas y reaccionarios no son capaces de estimar en su justo valor la fuerza de una nación, la fuerza de un pueblo es una fuerza que no tiene límites y que puede vencer ante cualquier dificultad y triunfar contra cualquier enemigo". Fin de la cita.

Público: Aplausos.

RIB: Esto viene a significar que la defensa de Venezuela en nuestro caso, no es exclusividad del militar, sino que ha de involucrar a todos y cada uno de los venezolanos y no solamente frente a las agresiones externas, sino que también debe incluir la posibilidad de enfrentar las dificultades internas. El componente ejército es un instrumento de poder para la democracia política para la paz, para el desarrollo en sosiego frente el reto que hoy nos demandan la voluntad nacional y liderazgo que hoy nos proponen la reivindicación de instituciones y procedimientos que apunten en beneficio para el colectivo nacional.

Esas razones nos imponen un trabajo completo para que los soldados del ejército podamos descubrir la verdad por la práctica del entrenamiento y logramos confirmar y desarrollar la práctica de nuestro imaginario Clausewitziano, rasgo característico de estamento militar venezolano, el accionar que nos corresponde y al cual estamos obligados. Es así como las acciones recíprocas de Clausewitz, en su clásico de "La guerra", continuarán siendo los fundamentos de la accionar de este componente que actúa como un instrumento para el empleo racional del poder militar, sujeto a la tradición más pura de la maquinaria de guerra del Estado, la cual en este tránsito es garante de la tranquilidad y del bienestar de los venezolanos.

La experiencia del Ejército vincula sus desenvolvimientos ante las nuevas estrategias y tecnología militar con los nuevos conceptos internacionales de la geopolítica, con el proceso alienante pero presente y activo de la globalización y los complejos usos del componente militar, áreas éstas complicadas y diversas, a las cuales, por su carácter vinculante, todo jefe y comandante militar debe considerar en grado especial. Samuel Huntington en su obra "El soldado y el Estado", desarrolla un amplio estudio sobre las relaciones cívico militares, primordialmente y sobre Estados Unidos, pero también pero también sobre Europa y Asia.

En esta obra Huntington aborda el polémico tema de la participación de los militares en la política, la tesis fundamental del reputado profesor Huntington es que "mientras mayor sea la racionalización militar, más responsable se vuelve políticamente el militar y más inclinado está a desempeñar un papel subordinado a las responsabilidades civiles y al pueblo que sirve". En sus análisis señala "que la Fuerza Armada no constituye una institución autónoma ni un fin en si misma, sino un recurso perteneciente a la nación, subordinado a las autoridades legales, y legítimamente constitucionales que por voluntad del pueblo y bajo su control ejercen el gobierno constitucional".

La división de Peter Broker, nos avisó que desde 1963, habíamos comenzado a cruzar el nuevo siglo, y que después de trescientos años los armamentos que habían sido tan productivos y funcionaban como instrumentos de la política, operaciones contraproducentes, muchos años después continuamos buscando un sendero cierto sin conseguirlo y éste componente militar cuanto se realiza, son esfuerzos para interpretar nuevas estrategias y tecnologías, que son vinculantes a la compleja función que nos demanda la posguerra fría.

Esa nueva estrategia ha visto modificarse principios que parecían inmutables, como la masa, el tiempo y el terreno, los cuales nos imponen nuevos entrenamientos y el empleo de nuevas tecnologías, donde el único y posible empeño del soldado del ejército venezolano es y seguirá siendo luchar y vencer.

Público: Aplausos.

RIB: En la empresa de la seguridad y defensa del Estado nacional hay que comprender la lógica de la posguerra fría, la incertidumbre, el surgimiento de nuevos actores de guerra no estatales, la complejidad de las relaciones internacionales, el abandono benigno, el empate estratégico o empate negativo, frente a tan concreta realidad, resulta imprescindible, rememorar a ese guerrero consagrado, el siempre recordado y nunca bien llorado, Felipe Antonio Acosta Carles.

Público: Aplausos.

RIB: Soldado paracaidista, cuando afirmaba: "El ejercicio de la guerra, no obstante sujeto a los principios de la ética, no tiene límites para quienes creemos en la defensa de la venezolanidad".

Lección que hoy traigo a colación en el recuerdo de este guerrero, soldado y amigo que dio el salto supremo a la eternidad, muy válida en particular para los cadetes de la Academia Militar de Venezuela. Igualmente, a ese sereno hombre de la mesura, Miguel Ortiz Contreras, cazador pero con alma de paracaidista, cuando con don de maestro se atrevió a aconsejarnos: "Permanentemente debemos accionar los valores morales en el ejército para fortalecer la intención del mando en vías de hacer bien la guerra". Fin de la cita.

Todos los comandos de todas la unidades en todos los niveles deben mantenerse alerta, siempre dispuestos a la defensa y no a la agresión, dispuestos siempre al logro de la paz, defendiendo los intereses legítimos y la integridad territorial venezolana, debemos estar preparados para hacer de la disolución la mejor forma de combatir haciendo cierta la máxima del clásico de la estrategia militar china Sun Zu, quien escribió: "El mejor combate es aquel que se gana sin marchar de sangre las espadas".

Público: Aplausos

RIB: El objeto de una buena estrategia de disolución es eliminar el uso de la fuerza como opción aceptable y conveniente por parte de un adversario que quiere imponernos su voluntad en un asunto en disputa.

Según Boufrand la disuasión tiende a impertir que una potencia adversa tome la decisión de empeler sus armas, que actúe o reaccione frente a una situación dada, mediante la existencia de un conjunto de disposiciones que constituyan una amenaza suficiente, por lo tanto, lo que se busca con amenazas es un resultado psicológico.

Según el decir de Raimond Aarón en su obra "La paz y guerra entre las naciones", "Ser disuadido es ser llevado a preferir la situación que resultara de la inacción a aquella que resultaría de la acción, en el caso que esta desencadenaría las consecuencias previstas, es decir, en la ejecución de las amenazas, la acción es más reducida mientras más completa es disuasión". Fin de la cita.

Debemos garantizar, una sociedad estable y segura, siguiendo con respeto al colectivo con un gran espíritu de cuerpo, cumpliendo con nuestra misión asignada con la Constitución dentro del marco con las políticas públicas con la defensa del Estado para bienestar del pueblo venezolano, es necesario entonces que como Jefe Militar del Ejército enuncie ante ustedes los lineamientos de la gestión del mando que hoy se inicia en los siguientes términos: cumplir con la misión asignada en la Constitución y leyes de la República Bolivariana de Venezuela, decisión irrevocable.

Público: Aplausos.

RIB: Participar activamente en el desarrollo nacional, fortalecer e incrementar con el personal del ejército la practica de los valores militares y morales de la institución, optimizar el funcionamiento del ejército, incrementar la atención del recurso humano, el más valioso de la organización especialmente atención al área socioeconómica con la finalidad de mejora la calidad de vida del componente, administrar los recursos humanos materiales y financieros, en todos los niveles y dependencias del componentes ejército no sólo eficaz, sino eficiente y transparentemente, incrementar las tropas de reserva hasta alcanzar las metas fijadas por el Ejecutivo Nacional.

Planificar, reestructurar, fortalecer y aprovechar al máximo las tropas de reserva como alternativa para el futuro del componente y del país. Incrementar el apresto operacional del Ejército, y fortalecer las relaciones de lo interno del ejecito no sólo a lo interno de la Fuerza Armada sino con los diferentes poderes y la sociedad, en general el ejército no puede estar desvinculado del entorno social. Aspecto en que el ejercito debe estar muy pendiente a si mismo, deberá adecuar su organización a fin de hacerla más flexible, ágil y dinámica.

En fin, queremos que el ejército pueda pasar sin mayores traumas por diversos ambientes operacionales. La Comandancia General del Ejército tendrá la noble responsabilidad de mantener un desarrollo y permanente cuido de velar por el orden constitucional, por la paz que demanda la voluntad de asumir el liderazgo y así emprender una necesaria reivindicación de instituciones y valores cuyo procedimientos establezcan la pautas fundamentales que puedan contribuir al logro de mejores beneficios para la comunidad.

El país hoy tiene el presentir de una salida cierta hacia su equilibrio que se irá consolidando cada día más, frente a las disímiles contrariedades y peligros latentes, contra miles de dificultades, obstrucciones que forman parte de otros proceso históricos que arrastran en su devenir, en sus decisiones de cambio, sólo comparable a la magnitud de los tiempos que vivimos en medio de otros perturbaciones que buscan confundir el bien común bajo el amparo de intereses mezquinos, pero que también han generado nuevas situaciones y certezas, que ya son indetenibles que apuntan hacia logros más positivos.

Sólo de esta manera, todos juntos, podremos invocar y desarrollar genuinos aportes en los niveles de educación y crecimiento integral de los modos de producción, y que se puedan encontrar un conjunto de medidas necesarias de superación a todos los niveles, frente a los escollos de la ignorancia y la pobreza que este y otros pueblos latinoamericanos tanto lo requieren.

Son muchas las amenazas que atentan y cobardemente socavan los enemigos de este transitar, que sólo buscan el interés de atrasar más el desarrollo nacional, me refiero pues, entre otras cosas, a la acelerada y criminal destrucción del medio ambiente, a las oscuras y perversas manifestaciones de algunos medios de comunicación atenidos a intereses personales, dedicando a sus empleados a azotainas y amenazas de despido en la medida de no seguir sus propias opiniones en cuanto a este derrotero que transita el estado venezolano.

Otra de las amenazas en ciernes es la referida al indeseable proceso social de los desplazados, de manera especial los provenientes de la frontera colombo-venezolana, que sufren procesos y convulsiones internas terribles, estos problemas deciden el retorno a una planificación integrada de planes conjuntos de la Fuerza Armada Nacional, producto de la eventual presencia de refugiados que impondrían nuevas misiones que se conjugan con los derechos humanitarios estipulados en Ginebra. Por todo esto, el ejército puede tener un radio de acción frente a los embates de estos problemas nacionales y de procedencia foránea.

Es mi convicción que nuestro componente represente una voluntad más definida de acción, dentro de los distintos segmentos que conforman el corpus de nuestro Estado, debemos permanecer unidos fehacientemente en una dirección que permita el crecimiento del profesionalismo de las estrategias del Estado, frente a los escenarios sociales, y políticos de ahora para que puedan disfrutar todos los ciudadanos civiles y militares de una paz ciudadana respaldad en si misma en su decisión y fuero interno de la profunda convicción del respeto del Jefe militar a las instituciones del Estado venezolano.

Igualmente en este orden perentorio de ideas posibles, no somos ni podremos estar ajenos a la urticante realidad de nuestro país, por esa disposición en un mandando constitucional que nos instaura una activa participación en el desarrollo nacional, esta participaron debe dirigirme hacia un diversificado accionar de pensamiento, que tenga una mayor transcendía contando con el esfuerzo y la asesoría de pensadores y educadores altamente capacitados.

Es nuestro objetivo integrar a la escuela como generadora de bienestar y desarrollo sustentable conjuntamente con el proyecto comunitario del ejército, debemos coordinar y motivar una serie de acciones, cuyas resonancia se conecten en una participación con la sociedad organizada para establecer una disposición inmensa de trabajo que puedan contribuir a mejorar el nivel de las comunidades más deprimidas, que necesitan tanto de nuestro apoyo. Es nuestro deber estar asistidos y vinculados a las nuevas tecnologías, tendencias y avances de la ciencia, porque los principios de la ciencia y el arte de la guerra pueden permanecer en su estructura general y continuar siendo válidos en la medida en que surjan otras orientaciones académicas, que deben ser tomadas en cuenta.

El militar venezolano en estos tiempos, debe proveerse de conocimientos sustantivos que complementen y formen una amplitud de conocimientos que le permitan acceder a otras ramas del saber. Es llanamente, señores, la profesionalización del componente, seguido de los valores humanos y altruistas, el avance de las instituciones se ha debido a la seriedad con la cual se ha tomado el hecho educativo dentro de la Fuerza Armada Nacional.

Hoy en día es una tarea enorme le reconocimiento, definición o creación de nuestros ideales cívicos y humanos en un buen sentido. Quiero proponer, para ser analizado por todos, un aspecto que ha adelantado el premio Nóbel de economía Marti Ascend, sobre el rol de los recursos y su subordinación para el desarrollo de las capacidades de los seres humanos en la sociedad.

Desde los años noventa, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y sus reportes sobre el desarrollo humano, es que debe estar subordinado, para expresarlo de forma simple, al logro y a la atención de los que más necesitan, de los que están en la enorme exclusión social y desigualdad en nuestras sociedades. Han creado fondos de atención prioritarias, sobre todo de los excluidos, que se hace muy necesario tomar en cuenta. Podríamos entonces sugerir y contra corriente, del énfasis institucional y legal que la democracia es un tema pendiente, el crecimiento democrático debería trascender a ámbitos formales para llevarnos a la realidad de nuestros pueblos y naciones.

La racionalidad jurídica e institucional tiene que volcarse a un campo donde se cultive la educación cívica, no una vacía de sentido sino una llena de definiciones acerca de nuestras virtudes del desarrollo humano, todo por la mejoría en nuestra calidad de vida para lograr pensar a la América Latina debemos darle un sentido ético a estas palabras, tenemos que pasar de un yo a un nosotros a un sentido común de existencia conjunta y compartida, logrando un beneficio integral de nacionalidades unidas por un sistema jurídico institucional que transcienda las fronteras y lo limites propios de las diferencias culturales, un problema que resurge de La aldea global de Marshal Mcglove, que es precisamente quedarnos en el nivel aldeano en el chisme, lo intrascendente, la pueblería.

Debemos hacer mucho hincapié por impulsar los recursos y voluntades fundamentales que implican los mecanismos del saber para que el conocimiento calificado tome cuerpo entre nosotros, existe un riesgo enorme que corremos también. Una tendencia muy preocupante asociada a la pobreza es el riesgo de la incomunicación entre civilizaciones, vivimos internamente entre nuestras propias naciones dos tipos de civilizaciones las de los exitosos y la de los excluidos, tenemos que crear puentes de comunicación, bases de diálogos, generación de responsabilidad y compasión, esta vocación apostólica debe definirse en términos de desarrollo, una vez más el paradigma de solución a la pobreza y de exclusión es el ideal educativo como fuerza liberadora.

Y ahora pongo en mis manos y acciones en sus manos, mi corazón en el propio recinto de vuestros corazones, donde la llama de mi espíritu arderá crepitante, en las desoladas pero correspondidas por mí, por la emanaciones afectivas cimentadas por el calor de mi madre y de mi padre, de mi nana quien desde el cielo...

Público: Aplausos.

RIB: ...sigue prodigándome amorosos cuidados, de mi esposa, de mis hijos y de aquellos dilectos amigos que me han acompañado siempre, con lazos de fe inquebrantables, oteando más allá de las sombras y las infectas lagunas que hemos sorteado con pasos firmes y acompañados por Yahvé, Elohim de los ejércitos. Sólo por el supremo deseo de compartir juntos los caminos que tienen corazón, que desinteresados han apostado con nuestro perdurable afán de libertad, como lo hiciéramos junto al pueblo allá en Maracay en los aciagos días de abril de 2002.

Público: Aplausos.

RIB: Sólo apostando a los ideales de justicia a la dignidad y a la premonición que nos llevara de la mano, con la certeza de reconocernos aquí en esta tierra de gracia apuntando hacia un porvenir de bienestar social para todos, sólo quisiera que este momento de compartir con ustedes no terminara nunca, que esta emoción que acercarnos a ideales de comprensión y humana lealtad entre nosotros fuese bendecida desde los alados espíritu de nuestros mayores, almas libertadores de esta América, y quisiera que el beneplácito de su aprobación que al bondad y el desprendimiento de sus corazones nos bendijeran y nos dieran fuerzas para seguir mantener el noble y sagrado principio de la República, por la que sacrificaron su vidas, pensando quizás que esa sacrificio no fue en vano y que algunos de nosotros pudiéramos tal recuperar su esencia para el bien común de la Nación a la que cual pertenecemos todos. Luchar y vencer, señoras y señores. Muchas gracias.


G/D Raúl Isaías Baduel

Nota [*] :Transcripción de Red Bolivariana, título original "Serán reprimidas las tentativas que pretendan subvertir el orden constitucional"


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