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Asombro ante la descarada intervención del rector de la
máxima casa de estudios del Estado
Zulia, el Sr.
Domingo Bracho. Una vez más, pero ahora en forma abierta y pública, se
plegó a la conducta esgrimida por la reacción anti-institucional
de un grupo de políticos que son un pretérito de
proyectos anti-patria, que el viento se lleva.
Cabe destacar que no
es la primera vez que el rector de La Universidad
del Zulia (LUZ) asume una posición contraria
al pensamiento crítico, progresista y vanguardista de una pluralidad
de criterios como los que se sabe existen en el alma mater del
Estado, el mismo del autodidacta Octavio
Hernández, de Yépez, de Baralt y de tantos otros.
En oportunidad del golpe
de Estado del 11-04-02 y
abolición
fascista de las instituciones legitimas del país, el rector
de la LUZ se plegó a la ilegalidad e ilegitimidad y pidió el
apoyo para el dictador Carmona Estanga, mientras no pocos estudiantes
y algunos profesores iniciaban su protesta contra el rostro del
fascismo, a riesgo de su propia vida.
Hay dos hechos que vienen a
la mente de quien suscribe ante tal arrojo de mediocridad y evidente
mentalidad retardataria, imposible de conciliar con la figura de
un rector.
El primero viene de Angel Gabilondo, Rector
de la Universidad Autónoma de Madrid,
España, quien en oportunidad de la invasión
de EEUU a Irak publicó un
documento en el que se recoge el producto de un análisis
y defensa de la vida, el arte, contra los odios de la guerra y
la violencia, en fin, algo digno de quien dirige una institución
llamada a ser vanguardia del conocimiento y defensora de autocrítica [1].
Acertadamente refería
que el presupuesto de armas de los EEUU superaba el de todos los
presupuestos mundiales de educación juntos (aplauso, quien
hablaba primero investigó y luego escribió). Virtudes
completamente ausentes del discurso del excelentísimo Dr.
Bracho, quien incluso aplaude calificativos racistas contra personas
de investidura como el Presidente del CNE, quien más allá de
ser del agrado personal o no, fue investido de autoridad por el
TSJ y ratificado por el pueblo Venezolano. No hubo luz, ni moral,
en un discurso que raya en lo vulgar y carente de alguna de las
premisas Aristotelianas de investigación científica,
ninguna abstracción platónica de valor, sólo una
parodia de ecos cuyo sonido original proviene de las señales
hertzianas o de microondas televisivas, que son el puente sobre
el que cabalga la ignorancia y la indolencia por la necesidad del
prójimo. Eso me toma de la mano al segundo hecho.
El rector
de LUZ se identifica como cristiano evangélico. Tienta
la idea de repetir esa frase adolescente "que
raya" para
los evangélicos, pero es mejor mantenerse en el asunto del
discurso y no la persona del Doctor Bracho. Recientemente
asistí a
una iglesia y escuché de buena gana al expositor hacer una
sencilla pero profunda reflexión sobre una carta que San
Pablo escribe a un amigo o colaborador, no estoy seguro,
llamado
Tito. Busco mi Biblia para confirmar la cita y
la encuentro en el capitulo 3:1-8. Resulta que en el apogeo del imperio
Romano,
el de Nerón, de Vespasiano,
y otros, culpables de la masacre del pueblo cristiano como Domiciano,
forjadores de un régimen
perverso, ruin, e inmoral, el apóstol mestizo Judíos-Gentil afirma
que la persona con una fe genuina en el Cristo debe ser "respetuosa
de las autoridades" y "someterse" a ellas.
Ante la majestad de esas palabras no puedo
sino pensar en algunos de los crímines cometidos contra los menesterosos
de Venezuela por hombres como Carlos Andrés
Pérez, Jaime Lusinchi, Rafael Caldera, Rómulo Betancourt. Son
miles los Alberto
Lovera, fueron miles los del 27-F. Vaya una
diferencia entre el osado apóstol y la prédica de algunos
modernistas. Cabe preguntar ¿Cuál es el evangelio
del rector? ¿El de Torquemada? Recomiéndole
un paseo a pie por las páginas del Evangelio y en paralelo la obra "Los
Pecados de la Iglesia". La historia
nos muestra que han sido grandes los que han estado dispuestos
incluso a morir por sus convicciones, pero el basurero de la historia
está lleno de quienes han
estado dispuestos a matar por sus intereses. ¿Dónde
ubicarse Doctor Bracho?
Ante el ataque del fascismo contra la nación, y ante la
mediocridad de quienes lejos de esgrimir la bandera de la paz y
la justicia se abrazan cálidamente en los brazos de la pereza
de pensamiento y desespero por la prebenda del poder -mas no por
la responsabilidad que aquél ancarna- la
consigna vuelve a ser la del principio para los verdaderos promotores
del pensamiento y la auto-crítica... Sea la LUZ.
Nota:
[1] http://www.culturacontralaguerra.org/archives/000141.php -
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