Pérdidas millonarias y corrupción en PDVSA
revela informe confidencial
Mery Mogollón
/ El
Nacional (Venezuela
) - 22/03/04
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Mediante un detallado reporte enviado al
presidente de la República, Hugo Chávez, Nelson.Núñez,
director externo de la industria estatal, denunció graves
irregularidades en la corporación. Específicamente
en las gerencias de Recursos Humanos, Consultoría Jurídica,
Comercio y Suministro e informática, y pidió la apertura
de una averiguación penal.

Denuncian
que las irregularidades se cometieron con la anuncia de las
altas autoridades de la empresa / El estudio advierte que
Pdvsa tendrá pérdidas millonarias por no
haber cancelado las prestaciones de los trabajadores despedidos
|
Los miembros de la junta
provisional de reestructuración de Petróleos de Venezuela,
creada para atender la contingencia por la paralización
de la corporación en diciembre de 2002, "por vía
de acción o de omisión habrían generado graves
daños al patrimonio de Pdvsa y por ende al patrimonio de
la nación. Además, inexplicablemente, la generación
del caos impuesta por ellos, si de algo sirvió fue para
permitir la configuración de transacciones comerciales,
manejos y negociaciones fraudulentas, donde se habría afectado
los intereses de la nación".
La denuncia la hizo el
director externo de Pdvsa, Nelson
Núñez, quien en un extenso informe
confidencial respaldado con 15 anexos de pruebas, dirigido al presidente
de la República, Hugo Chávez Frías, revela
algunos de los entretelones y protagonistas del caos reinante en
Pdvsa entre diciembre de 2002 y julio de 2003. En el documento
pide el cumplimiento de los mecanismos de control interno y auditorías,
así como una averiguación penal sobre los hechos
investigados.
La mencionada junta provisional de reestructuración
estuvo presidida por Alí Rodríguez Araque, e integrada
por Dester Rodríguez, Jesús Manuel
Zambrano Mata y Francisco Espinoza. El grupo atendería todo lo relativo
a las nuevas contrataciones, ingresos, despidos, traslados, jubilaciones.
Esta junta quedó cesante el 11 de marzo pasado, cuando se
designó una nueva directiva en la cual fueron ratificados,
a pesar de las profundas diferencias que señala el informe,
Alí Rodríguez, Nelson Núñez y Dester
Rodríguez.
Núñez, hasta 1999, era un sindicalista petrolero
poco conocido y, según algunas fuentes, llegó a Pdvsa
de la mano de Héctor Ciavaldini, quien
le había
apoyado para crear a Sinutrapetrol, sindicato paralelo a Fedepetrol. También es señalado como el jefe máximo
de Asopetroleros, organización integrada por miembros de la
llamada nómina mayor identificados con el Gobierno.
En la Gaceta oficial, en la cual queda registrada
la nueva junta directiva, Luis Vierma, Nelson Núñez,
Rafael Rosales y Víctor Álvarez quedan como
directores externos, pero por primera vez en este tipo de nombramientos
se agrega la siguiente coletilla; "...los directores externos
no estarán
a tiempo completo en Pdvsa". Algunas fuentes consultadas señalan
que una de las razones para agregar ese pequeño pero significativo
detalle, es impedir él acceso de Núñez
a los archivos, documentos y decisiones confidenciales de la empresa.
Las revelaciones de Núñez son especialmente importantes
en este momento, cuando se intenta recuperar datos para elaborar
los resultados financieros de Pdvsa correspondientes a 2003, cuya
aprobación está prevista
para el próximo 30 de marzo.
Una gestión
desastrosa
En el documento confidencial titulado:
Informe situacional de Pdvsa. El paro petrolero
vs Actuación
del Comité de Reestructuración:
implicaciones jurídicas-políticas de una gestión
desastrosa, se acusa en los primeros párrafos de "golpistas",
de "traición a la Patria y de conspirar contra las
instituciones democráticas" a los trabajadores despedidos
de Pdvsa.
Sin embargo, el grueso del texto se dedica
a denunciar hechos de corrupción con nombre, apellido y cargo, durante y después
del paro, en los cuales estarían involucrados
funcionarios activos de la corporación. También se
abunda en los casos de conflicto de intereses, contrataciones irregulares
de personal, despidos, continuación de pagos a personal
despedido, usurpación de funciones y detalles de la lucha
de poderes interna. Especialmente,
Núñez ataca la
gestión de Dester Rodríguez, un coronel del ejército
que entró a Pdvsa en medio de la crisis de diciembre de
2002.
El poder de Dester Rodríguez y del teniente coronel Jesús
Zambrano Mata, según Núñez, creció en
forma desmedida en el área de recursos humanos y los acusa
de contratar a cientos de "golpistas".
"Si nos toca medir el objetivo propuesto para la creación
del
comité de reestructuración, el esfuerzo humano empleado,
tiempo utilizado, recursos o logística de la industria puestos
al servicio de los planes y acciones para atender la emergencia...
es imperativo concluir que la industria petrolera deberá asumirlos
por sus defectos e implicaciones económicas y jurídicas
como un saldo de pérdida en su balance anual de gestión",
se lee en el informe.
Agrega que "entre otras irregularidades en los contratos ordenados
por Zambrano Mata destaca la cláusula novena, mediante la
cual se estipula en perjuicio de Pdvsa la posibilidad de que el
contratante pueda cobrarle a Pdvsa, en caso de rescisión
del contrato, el doble de la suma contratada por el equivalente
adeudado hasta el venciemiento del contrato".
"Una auténtica cortina de humo para que mientras Pdvsa
por dentro se consumía en peleas y conflictos estériles
entre personal de distintos rangos y categoría, algunos
vivos pescaran en río revuelto sacando pingües ganancias
en perjuicio de la propia industria que tanto dicen defender".
El ex director externo de la corporación petrolera advierte
sobre "el fiasco jurídico que representa para la industria
el pago de unos intereses multimillonarios y acumulación
por efecto de fideicomiso y caja de ahorro por dejar más
de seis meses continuos sin acreditarle a 18.640 ex trabajadores
petroleros sus prestaciones acumuladas. Son millardos en pérdidas
para Pdvsa".
Cargamentos perdidos y comisiones
El informe dedica un capítulo a las
irregularidades detectadas en la gerencia de Comercio y Suministro "con
la anuencia o tácito apoyo de las altas autoridades de la
empresa".
De inmediato pasa a revelar su versión
del llamado cargamento
perdido, el cual se refiere
al embarque de 300 mil barriles de fuel oil que presuntamente se
negoció fuera de los sistemas
de controles de la industria en marzo de 2002 y que debió generar
una entrada de 6 millones de dólares.
"Aún se desconoce su reporte e ingreso al Fisco, pese
a que se sospecha que el mismo fue negociado con
un país del Caribe y cuyo cargamento habría sido
debidamente cancelado en forma oportuna por la nación compradora
del producto", cita textual el documento.
También se mencionan otras irregularidades en la citada
gerencia, que se apoyan en pruebas incluidas en los anexos: "Se
impone revisar los negocios en los que han participado funcionarios
como Jaime vargas (Las Bahamas-Borco), Carlos Rey y Víctor
Rojas (Comercio y Suministro Internacional) y otros altos gerentes,
e incluso, se requiere saber porqué razón algunas
de esas negociaciones pactadas fueron autorizadas por un connotado
miembro de la junta directiva de Pdvsa, y qué criterio privó para
que se hayan dado esas autorizaciones, violando precios de mercado,
parámetros financieros, normativa vigente, clientes no autorizados
con los que Pdvsa mantiene controversias judiciales en el exterior".
Y continua: "Se sabe de negocios y ventas hechas desde Venezuela
al exterior de crudos y sus derivados, por precios y condiciones
por debajo de las pautas y el mercado internacional, en franco
perjuicio de las finanzas públicas, y que habría
reportado para altos empleados de Pdvsa que cerraron el negocio,
altas comisiones que van desde 1 centavo a 10 centavos de dólar
por cada barril vendido en dichos cargamentos".
Intesa siguió facturando y cobrando
Nelson Núñez también
señala que a pesar
del "sabotaje
y boicot planeado por SAIC-Intesa",
esa empresa continuó facturando y cobrando sumas millonarias
por sus servicios, en el paro y después del paro. Hay
que recordar que Hugo Chávez en cadena nacional rescindió el
contrato de servicio con Intesa, ante lo cual la firma presentó una
demanda ante la jurisdicción de Estados Unidos.
"La empresa golpista Intesa pasó a Pdvsa una cuenta
por cobrar por una suma superior a 94 mil millones de bolívares.
Cabe destacar que la expresada deuda no responde a servicios prestados
antes de que se le ordenara a Pdvsa rescindir el contrato, sino
después".
Asegura que "si aún existe duda que Pdvsa está contratando
con Intesa" se puede constatar en la orden número 15006991067 el
depósito en la cuenta de Intesa por más de 75
millones de bolívares por servicios prestados antes del
11 de marzo de 2003. El informe menciona dos avisos de pago adicionales
con fechas 2 de abril y 15 de mayo de 2003, los cuales fueron autorizados
por funcionarios de Pdvsa.
La caja negra tiene dos
años
en mora
Pdvsa, conocida también
como "caja
negra" o "Estado
dentro del Estado" tiene dos años en mora con la
rendición de cuentas que exige el Código de Comercio
Venezolano. La
corporación presentó en
octubre de 2003 un informe retrasado ante la Securities and
Exchange Commission (SEC en Estados Unidos, pero esto no la
libera de cumplir con sus obligaciones contables en Venezuela.
"En Estados Unidos Pdvsa presentó un informe consolidado.
Aunque el registro contable de la industria no tenía
problemas hasta noviembre de 2002, después del cierre
del año no se efectuaron las obligadas asambleas de
accionistas en las diferentes empresas que pertenecen á la
corporación", dijo un representante de los auditores
externos que pidió no ser identificado.
"No hay cierre contable del año
2002 por parte de las asambleas del accionista, ni de los comisarios
(contralores del Estado designados por el Ministerio de Energía
y Minas) en las cada una de las empresas ni por parte de las
empresas independientes de auditoria", advierte.
Agrega que "faltan pocos días para la primera asamblea
anual de accionistas, en la cual se tendrían que aprobar
los resultados del año 2003; sin embargo, no se han
efectuado todas las asambleas en las filiales ni los comisarios
han hecho su trabajo. Es probable que esta asamblea tenga que
ser aplazada para otra fecha más realista. Pdvsa tendría
entonces dos años en mora, 2002 y 2003, con respecto
a la rendición de cuentas prevista en la legislación
venezolana para todas las empresas comerciales y es una sociedad
anónima de carácter comercial aunque su único
accionista sea el Estado".
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