Deben definirse las relaciones
comerciales entre PDVSA y CITGO
Oliver L Campbell
/ Petroleumworld.com (Venezuela)
- 24/03/04
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No todo anda bien con
las relaciones comerciales entre PDVSA y CITGO. Hace poco el Ministro de Energía y
Minas declaró que PDVSA quería
renegociar los contratos de compra/venta de petróleo crudo. Me preguntaba
por qué y me puse a analizar los informes sometidos a la SEC
(Securities Exchange Commision) por ambas empresas. Las
siguientes declaraciones me pusieron sobre la pista pues indican que los precios
de compra/venta actuales no son de mercado. Aparentemente, se calculan de acuerdo con una fórmula acordada
hace unos cuantos años y con la cual PDVSA ahora no esta conforme:
La primera
declaración tiene que ver con el flujo de caja
de CITGO.
"La liquidez de CITGO
ha sido adversamente afectada como resultado de eventos directa
e indirectamente asociados con la interrupción del suministro
de petróleo crudo de PDVSA. Esa interrupción afectó una
parte del suministro de petróleo crudo que la Compañía
recibió de
PDVSA de modo que fuera necesario reemplazarla con suministros de otras fuentes
a precios más altos y con condiciones de pago generalmente menos favorables
que los términos en los convenios entre CITGO y PDVSA para el suministro
de petróleo." (Informe Anual 2002, Forma 10-K).
La segunda declaración es sobre la refinería
mancomunada en Houston, Texas:
"En abril de 1998, desde febrero de 1999 hasta octubre de 2000
y desde febrero de 2001 hasta marzo de 2003, PDVSA, de acuerdo
con sus derechos contractuales, invocó fuerza mayor y
redujo las entregas de petróleo crudo a LYONDELL-CITGO.
Fue necesario que LYONDELL-CITGO obtuviera fuentes alternativas para el suministro
en reemplazo del petróleo crudo, lo cual resultó en márgenes
operacionales más bajos. Más reciente, LYONDELL-CITGO recibió un
aviso de fuerza mayor de PDVSA en diciembre de 2002. Se compró petróleo
crudo en el mercado spot para reemplazar el volumen no entregado bajo el contrato
durante diciembre de 2002. Para febrero de 2003, las entregas de petróleo
crudo habían regresado a los volúmenes contratados y se levantó la
fuerza mayor el 6 de marzo de 2003." (Informe Trimestral al 31.03.03, Forma
10-Q)
Otro
dato de interés es que, en febrero de 2002, LYONDELL-CITGO entabló un juicio contra PDVSA en los EE.UU alegando que
PDVSA injustamente declaró eventos de fuerza mayor y redujo
las entregas de crudo extra-pesado a LYONDELL-CITGO. Reclaman daños
por la violación del contrato de suministro de crudo a
largo plazo.
En ambos casos arriba, lo indicado en negrita es
mío para
resaltar que cuando PDVSA no suministra el
petróleo crudo,
las ganancias de CITGO y de LYONDELL-CITGO disminuyen.
Esto demuestra claramente que CITGO no paga precios de mercado
para el crudo y, además, que obtiene términos de
crédito especiales.
Sería interesante saber por qué CITGO recibe
este tratamiento favorable pero a lo mejor es algo que
data de los tiempos cuando PDVSA compró a CITGO.
Lo preocupante es que si CITGO
hace una ganancia superior a la verdadera, esto ocasiona una pérdida por el impuesto sobre
la renta adicional que se paga en los EE.UU. Lo aconsejable sería
tapar esta "filtración" para evitar una
fuga de dinero.
Si se vendiera a precio de mercado, esto reduciría la ganancia de CITGO
y así se pagaría menos impuesto sobre la renta. El
fisco estadounidense no puede objetar un precio que es de mercado, es decir,
que no es un precio de transferencia ficticio. En
cambio, PDVSA haría una ganancia adicional
por vender a precios superiores lo cual favorecería a Venezuela y no
los EE.UU.
Me parece que la intención de PDVSA de renegociar todos
los contratos de venta de crudo con CITGO tiene mucho mérito.
En teoría, no debe existir problema cuando el suministro
va a refinerías que son 100 por ciento propiedad de CITGO.
En cambio, cuando hay terceros
de por medio, como en el caso de LYONDELL-CITGO, se espera más dificultad porque éstos
no cederán facilmente el derecho de recibir crudos a precios
por debajo del mercado.
Pero en el mundo de los negocios
nada es tan fácil como
parece y así es con estos contratos:
I) Cuando los bancos prestaron dinero a CITGO y a sus empresas
asociadas, exigieron ciertas condiciones ("covenants") y entre
ellas está una
que
estipula que las condiciones de los contratos de compra/venta no
pueden
cambiarse sin la aprobación de los bancos. Es un problema
que debe resolverse de una manera u otra.
II)
No se les puede negar el derecho a los socios de negociar los
precios, especialmente cuando la refinería está dedicada
a procesar crudos pesados
venezolanos. Las refinerías donde existe la participación de
terceros son
Chalmette con la ExxonMobil, Houston con LYONDELL Chemical y
Saint Croix con Amerada Hess.
El contrato con LYONDELL-CITGO no vence hasta
2017. Es una lástima que
CITGO no haya comprado el 59 por ciento de la LYONDELL
Chemical cuando tuvo
la oportunidad por las siguientes razones:
a) El precio bajo la opción de compra era una
ganga.
b) CITGO habría podido refinar mas crudos pesados de PDVSA por su propia
cuenta, aumentando así los márgenes de venta.
c) Habría resuelto el problema del litigio sobre la fuerza mayor.
d) También habría facilitado la renegociación de los términos
de los contratos de compra/venta.
PDVSA suministra la mayor parte de los insumos
de la refinería
bajo un contrato a largo plazo y CITGO compra casi todo la producción
de gasolina, jet fuel y diesel bajo un contrato a largo plazo.
Es decir, toda la operación se lleva a cabo para
el beneficio de CITGO. Por lo
tanto, sería lógico que CITGO fuera
dueña 100 por ciento de la refinería. Además,
LYONDELL es una empresa petroquímica que realidad no tiene
interés en los productos que la refinería manufactura.
El
ministro Rafael
Ramírez expresó su desacuerdo
con el alto nivel de compras que CITGO hace a terceros, pero el
hecho es que CITGO no tiene otra alternativa. Si
PDVSA solo suministra la mitad del petróleo que CITGO necesita, ésta
debe comprar el volumen faltante de otras petroleras. Además,
cada vez que PDVSA invoca fuerza mayor para reducir el suministro,
CITGO debe recurrir al mercado spot para compensar el déficit.
No
hay nada extraño en comprar productos para revenderlos.
Un paseo por Sabana Grande comprobará que pocos de los comerciantes
manufacturan los productos que allí venden. ExxonMobil
compra 5 millones de barriles al día de terceros y nadie
puede quejarse de la ganancia que hace esa empresa. Lo importante no
es el nivel de compras, sino el margen de ganancia que CITGO obtiene
en las estaciones de servicio.
Es cierto que si CITGO pudiera comprar
todo el crudo que necesita de PDVSA, el beneficio para el Grupo
sería mayor ya que
se eliminaría el componente de ganancia que los terceros
incluyen en su precio de venta. Quizás PDVSA pueda aumentar
su volumen de venta a CITGO. Por ejemplo, la refinería de
Lemont consume crudo pesado canadiense. Pero no es siempre tan
fácil porque influye la logística del suministro
y los intercambios entre empresas para disminuir el costo de transporte.
Tengo
entendido que otro punto de descontento es que PDVSA no está conforme con el poco flujo de caja que ha recibido
de su inversión en CITGO y PDV Midwest Refining. No hay
duda que estas empresas han crecido pero PDVSA considera que su
contribución a las arcas de PDVSA ha sido deficiente y ahora
quiere rectificar esa situación. Es
cierto que PDVSA recibió $225
millones en 2000 y otros $478 millones en 2001, pero en 2002 no
recibió nada porque PDV América, la dueña
de las acciones, tenía sus propios problemas financieros.
Para
solucionarlos, CITGO emitió bonos por un valor de $550
millones el 27 de febrero de 2003 para poder declarar dividendos
y pagar $500 millones a PDV América el 25 de julio. Esta
empresa usó los fondos para cancelar una deuda de $500 millones
que vencía el 1 de agosto. Pedir prestado
para pagar dividendos para luego cancelar una deuda no es normal
e indica una falta de planificación financiera.
Si PDVSA ha recibido relativamente
poco de su inversión
en CITGO, ella misma tiene la culpa por no ejercer un mejor control
sobre su filial. Gran parte del problema emana del alto nivel de
los gastos capitales, lo cual ha consumido el dinero generado por
las ganancias y ha dejado poco para pagar dividendos.
Los gastos
capitales fueron $712 millones ($158 millones), $253 millones ($404
millones) y $122 millones ($313 millones) en 2002, 2001 y 2000
respectivamente. Las cifras en paréntesis son
las ganancias netas. Es difícil tener ambas cosas--altos
gastos capitales y altos pagos de dividendos--sin recurrir a los
préstamos.
Para el futuro, debe acordarse con CITGO:
a) una
meta para la ganancia del año venidero,
b) el porcentaje
de la ganancia que PDVSA recibirá como dividendos y
c) el nivel de gastos capitales que se considera aceptable.
Para
resumir, al establecerse precios de mercado para la compra/venta,
CITGO reportará una ganancia verdadera libre de toda desconfianza
y pagará ISLR acorde con esa ganancia. Al ejercer PDVSA
el control debido de una casa matriz sobre su filial, logrará que
CITGO contribuya al flujo de caja mediante el pago de un monto
razonable de dividendos.
Oliver L Campbell ,
MBA, DipM, FCCA, ACMA, MCIM nació en El Callo,Venezuela en 1931, donde su padre trabajaba
en la industria aurífera. Comenzó a trabajar en Shell
de Venezuela en el año 1953, y después de una larga
carrera en la industria, ocupo la responsabilidad de Coordinador
de Finanzas de PDVSA.
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